PERMANECER FUERTE

Teología Dogmática: EL HIJO PRÓDIGO

El famoso episodio de la lucha entre Jacob y el ángel es de una riqueza simbólica inagotable y ha sido objeto de infinidad de comentarios. Veamos una nueva interpretación a la luz de la guematria.

Rabbí Zoma en los Pirkei Avot (IV-1) nos brinda una enseñanza increíblemente profunda:

¿Quién es fuerte? Aquel que conquista a su Mala Inclinación.

Leemos en Génesis (XXXII-29):

ויאמר, לא יעקב יאמר עוד שמך-כי, אם-ישראל: כי-שרית עם-אלהים ועם-אנשים, ותוכל.

“Él dijo: «Ya no se dirá que tu nombre es Jacob, sino Israel, pues has luchado con Dios y con hombres, y has permanecido fuerte».

Jacob no estaba completo. No lo estaría hasta llamarse Israel. Había nacido junto a un hermano gemelo y vivían separados. La guematria de su nombre, Iakov (יעקב) 182, estaba lejos de llegar a 541, que es la guematria de Israel (ישראל). Para llegar a ser Israel le faltaban, pues, 359 unidades a la guematria de su nombre:

541 – 182 = 359

Según el Midrash Rabbah el ángel que se enfrenta a Jacob es “el príncipe de Esaú”. Para el Zohar se trataría de Samael, o sea el Satán. En cualquier caso, se trata de lo que se conoce como la Mala Inclinación. Para llegar a la plenitud de Israel, Jacob debía vencerla e incorporarla. La guematria de Satán (שטן) es 359. Sumando este número a 182, la guematria de Jacob, obtenemos 541 la guematria de Israel.

Jacob luchó contra su Mala Inclinación y la venció. Por eso el texto de la Torah, como haciéndose eco de las palabras de Rabbí Zoma en los Pirkei Avoth, nos dice que “permaneció fuerte”. Sin embargo, hay un detalle en el que parecen no haber reparado los comentaristas: en realidad Jacob no venció al ángel. Estuvo luchando contra él durante toda la noche y el ángel sólo se rindió cuando hubo amanecido. ¿No nos estarán enseñando con esto que toda nuestra vida es como una lucha contra la Mala Inclinación durante la noche de este mundo y que quien realmente la vencerá será la luz que despunta en el momento de la muerte?

JULI PERADEJORDI

DOS, TRES, CUATRO

Fondo Del Vector De Números Ilustración del Vector - Ilustración de  números, vector: 35329399

Sabemos que el nombre original de Abraham era Abram, sin la letra He (ה), palabra que significa “padre elevado”. A raíz de su circuncisión, representada por la letra Iod (י), cuyo valor numérico es 10, Abram añade una He (ה), cuyo valor numérico es 5, a su nombre y otra al nombre de Sarah. Está dejando de ser un “padre elevado”, eso es volátil e intangible. Veamos algunas curiosidades que nos descubre la guematria.

Si Abraham pasa a llamarse Abraham es gracias a la letra He (ה), guematria 5, que toma de la Iod (י) del nombre de Sarai, su esposa, que pasa a llamarse Sarah. Teniendo en cuenta que la letra He (ה) representa a la bendición (la bendición se suele hacer con la mano, que tiene cinco dedos), podemos decir que Abram es bendecido gracias a Sarai/Sarah.

Los sabios consideran que Abraham representa a toda la Torah, ya que la cumplía incluso antes de que ésta fuera entregada en el Sinaí. Pero hay dos Toroth (תורות), y Abraham observó a ambas. El texto de Génesis (XXVI-5) es harto explícito:

עקב, אשר-שמע אברהם בקלי; וישמר, משמרתי, מצותי, חקותי ותורתי.

 “Porque Abraham escuchó mi voz y observó mi mandato, mis preceptos, mis estatutos y mis leyes (Toroth)”.

En el Talmud (Iomá 28 a) se comenta este versículo explicando que Abraham observó todos los preceptos, y Rabbí Shimi bar Jaia recalca: incluso el de la circuncisión. Fue precisamente esto lo que hizo de él el primer judío, el primer Iehuidí.

La inicial de Iehudí (יחודי) es la letra Iod (י), letra que se asocia con la circuncisión.

Sabemos que la Torah está compuesta por 5 libros, y esto lo vemos reflejado en la guematria de Abram (אברם) que es 243, o sea 3 x 3 x 3 x 3 x 3. Cinco veces tres.

Si hacemos lo mismo con el número dos y calculamos el valor de 2 x 2 x 2 x 2 x 2, obtenemos 32, la guematria de Lev (לב), “corazón”, palabra que para los cabalistas engloba a la Torah, que comienza por Beth (ב) y acaba por Lamed (ל).

Si ahora lo hacemos con el número siguiente, el cuatro, 4 x 4 x 4 x 4 x 4, obtenemos 1024. Se trata de la guematria de Zoth haTorah (זות התורה), “ésta es la Torah”.

JULI PERADEJORDI

EVANGELISTI

Hurgando en un manuscrito de heráldica del siglo XVII me llamó la atención la presencia de la Estrella de David en muchos de los escudos de armas de la nobleza de la ciudad de Fano. La mayoría de los apellidos eran “italianizaciones” de apellidos catalanes y españoles. Se trataba, lógicamente de descendientes de conversos que habían iniciado una nueva vida en esta ciudad de la costa italiana. Curiosamente algunos de estos apellidos los encontramos actualmente en hispanoamérica.

Reproduzco uno de ellos, el de la familia Evangelisti. Hay noticias de esta familia desde principios del siglo XVI, pero no antes. En este escudo podemos ver a un personaje quemándose en lo que bien podrían ser las llamas de la hoguera inquisitorial que está rezando a la Estrella de David, o sea al Dios de Israel. Que cada cual saque sus conclusiones.

¿POR QUÉ SE CIRCUNCIDA EN EL DÍA OCTAVO?

ימי בן המצרים באור חדש פרי מכחולו של הצייר ברוך נחשון

Una interesante explicación que nos proporciona la ciencia es que en el octavo día de vida es aquel en el que el bebé tiene menos sensibilidad al dolor. Es una explicación, pero veamos qué nos sugiere la guematria.

Para los sabios, la circuncisión es algo que proporciona santificación, Kedushah (קדושה) al bebé. El pueblo hebreo es Kaddosh (קדוש) porque está circuncidado.

Leemos en Deuteronomio (VII-6):

כי עם קדוש אתה

“Porque eres un pueblo santo”.

Leemos en el libro del Levítico (XII-3):

וביום, השמיני, ימול, בשר ערלתו. 


“Y en el octavo día, la carne de su prepucio será circuncidado”.

Si calculamos la guematria de haShmini (השמיני), “el octavo”, obtenemos 415:

ה = 5

ש = 300

מ = 40

י = 10

נ = 50

י = 10

————

415

Cuando calculamos el Millui o relleno de Orlah (ערלה), “prepucio”, obtenemos también 415:

(ע) ן י = 60

(ר) ש י = 300

(ל) ד מ = 44

(ה) א = 1

——————

415

Pero, ¿qué tendrá que ver todo esto con la santificación, Kedushah (קדושה)?

Cuando calculamos la guematria de Kedushah (קדושה) también obtenemos 415:

ק = 100

ד = 4

ו = 6

ש = 300

ה = 5

———————–

415

 JULI PERADEJORDI

ESTUDIAR MUCHA TORAH

Ki Teitzei - Learning Torah and Repentance

¿Es suficiente con estudiar un poco de Torah o es necesario estudiar mucha Torah? ¿Qué significa “mucha” para los sabios? Veamos qué nos descubre la guematria.

Leemos en Génesis XXVII-22:

ויגש יעקב אל-יצחק אביו, וימשהו; ויאמר, הקל קול יעקב, והידים, ידי עשו

“Jacob se acercó a su padre Isaac, quien lo tocó y dijo: «La voz es la voz de Jacob, y las manos son las manos de Esaú»”.

Los sabios nos han enseñado que la guematria de haKol Kol Iakov vehaIadaim Iadi Esav (הקל קול יעקב והידים ידי עשו), “La voz es la voz de Jacob, y las manos son las manos de Esaú” es 928 y añadiéndole 6 por las seis palabras, obtenemos 934:

הקל = 135

קול = 136

יעקב = 182

והידים = 75

ידי = 24

עשו = 376

———————

928 + 6 = 934

¿De qué misterio nos están hablando? ¿Por qué es recompensado Jacob si está engañando a su propio padre? En hebreo la palabra “recompensa”, “sueldo” es Sajar (שכר). La encontramos, por ejemplo, en los Pirkei Avot (II-16), donde Rabbí Tarfón nos enseña:

אם למדת תורה הרבה, נותנין לך שכר הרבה

“Si has estudiado mucha Torah, recibirás mucha recompensa”.

En este versículo hay una curiosidad. Vemos que la palabra Harbeh (הרבה), “mucha”, se repite. Cuando calculamos la guematria de Torah (תורה) y le añadimos su Millui (relleno) descubrimos que es 934:

תורה = 611

(ת) ו = 6

(ו) ו = 6

(ר) יש = 310

(ה) א = 1

——————–

934

Pero lo más sorprendente ocurre cuando hacemos lo mismo con la palabra Harbeh (הרבה), “mucha”. También obtenemos 934:

הרבה = 212

(ה) א = 1

(ר) יש = 310

(ב) ית = 410

(ה) א = 1

———————-

934

Tanto Harbeh (הרבה), “mucha” como la voz de Jacob y las manos de Esaú se refieren a un mismo misterio: la Torah. Los sabios comparan a la Torah con la luz, haOr (האור). La guematria de Harbeh (הרבה), 212 es la misma que la de haOr (האור). La luminosa recompensa de Jacob le viene de que había estudiado mucha (Harbeh) Torah.

JULI PERADEJORDI

QUE NOS ECHEN UNA MANO

Torah-scroll-yad-1598x900 - Rabbi Sacks

Cuando leemos los textos sagrados lo solemos hacer con la endemoniada manía de querer entenderlos. Estamos acostumbrados a funcionar así en prácticamente todos los ámbitos de la vida. En la Torah, así como en otros textos sagrados, nos encontramos con cuatro niveles de comprensión, conocidos con el acrónimo de Pardes (פרדס). Se considera que el Sod (סוד) es el más profundo y Pshat (פשט) el más superficial, ¿y si no fuera así?

Cuando se lee la Torah se acostumbra a hacerlo con la ayuda de un Iad, palabra que significa “mano”. Éste suele ser de plata y el dedo que indica la palabra a leer es el dedo índice. Por otra parte, la expresión “echar una mano” significa “ayudar”. En nuestro caso podríamos hablar de “aIADar”.

Fantaseando un poco podemos ver en esta manera de leer al dedo de Dios, Etzba Elohim (אצבע אלהים), abriendo y aportando luz al texto. Cuando calculamos la guematria de Etzba Elohim (אצבע אלהים) teniendo en cuenta la Mem Sofit (ם) obtenemos 809:

אצבע = 163

אלהים = 646

——————

809

Dicen que cuando los sabios quieren ocultar algo lo ponen a la vista de la gente, por aquello de que “lo que toca al ojo no es visto”. Es como si lo señalaran con el dedo. El Pshat tiene mala fama, “toca al ojo” pero se nos escapa. Al lado del Remez, el Drash o el Sod, el Pshat bien pudiera parecer una explicación para Dummies. Pero no es así. La psicología nos enseña que el alma carece de lógica y lo comprende todo literalmente; de ahí, sin duda, la extraordinaria importancia del Pshat (פשט), el sentido literal de las Escrituras.

En su Dictionnaire araméen hebreu français english, Baruj Krupnik define Pshat (פשט) como Pirush UBahir (פירש וביאר), que significa “explicar” y “aclarar”, “volver inteligible”. De este modo el Pshat (פשט) no es el sentido superficial de la Torah, sino aquel que aclara y hace inteligible los secretos de ésta. Cuando calculamos la guematria de Pirush UBahir (פירש וביאר), descubrimos que también es 809:

פירש = 590

וביאר = 219

—————-

809

Probablemente por ello Louis Cattiaux escribía que:

“Cuando el símbolo es una realidad, es imposible descubrirlo sin la ayuda de Dios”.

La ayuda de Dios es ese dedo de Elohim, Etzba Elohim (אצבע אלהים), que explica y aclara, Pirush UBahir (פירש וביאר). Por eso todos necesitamos que nos echen un Iad, que nos echen una mano.

JULI PERADEJORDI

LA BENDICIÓN Y EL NOMBRE DE DIOS

Ashram Virtual: La Luz Cósmica

Vimos la semana pasada (https://elzoharesplendor.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=3466&action=edit) qué era la bendición, una luz ilimitada denominada “luz santa”. Veamos ahora cómo se relaciona con el Tetragrama, el Nombre de Dios.

Cuando al principio del libro del Génesis (I-3) Dios dice “hágase la luz” (יהי אור), se está refiriendo a la Bendición, haBerajah (הברכה), que, como vimos, es luz.

Los sabios nos enseñan que las cuatro letras de la palabra Berajah (ברכה), “bendición” corresponden a las cuatro letras del Tetragrama y que, además, cada una de ellas corresponde también a un valor numérico del Tetragrama extendido, o sea su guematria Shemi.

Sabemos que hay diferentes maneras de vocalizar estas letras, con lo que nos encontramos con cuatro guematrias Shemi distintas:

יוד   הי    ויו  הי = 72

יוד   הי   ואו   הי = 63

יוד   הא   ואו   הא = 45

יוד   הה   וו   הה = 52

Pero lo más sorprendente ocurre cuando deconstruimos la expresión VeZot haBerajah (הברכה וזאת), “Ésta es la bendición”:

וזאת הברכה

Obtenemos la palabra Keter (כתר), “corona”, o sea la primera sefirah y si sumamos las letras que quedan vemos que suman 26, la guematria del Tetragrama, el Nombre de Dios.

כתר

ו = 6

ז = 7

א =1

ה = 5

ב = 2

ה = 5

——————————————————————————————————–

26

Si sumamos las cuatro guematrias del Nombre de Dios extendido, (72 + 63 + 45 + 52) obtenemos 232. Se trata de la guematria de haBerajah (הברכה) y de la de Ieji Or (יהי אור), “hágase la luz”. De este modo queda evidenciado que cuando el Creador dijo que se hiciera la luz, estaba hablando de la bendición.

JULI PERADEJORDI

Minientrada
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Es harto conocido el episodio que aparece en el libro del Génesis en el que Jacob se apropia arteramente de la bendición que su padre iba a dar a Esaú, su hermano. Desde entonces se asocia a Jacob con la bendición.

Lo que denominamos “bendición”, nos enseñan los sabios, es una luz, una luz ilimitada a la que llaman “luz santa” y que, curiosamente, se relaciona con los peces, Daguim (דגים). En el Talmud (Baba Metzia 84 a) leemos:

Rabbí Iosi bar Janina dijo de aquí: “Y que crezcan en una multitud en medio de la tierra” (Génesis XLVIII-16). Al igual que peces [daguim] en el mar, el mal de ojo no tiene dominio sobre ellos, así también, los descendientes de José, el mal de ojo no tiene dominio sobre ellos.

La maldición no tiene dominio sobre los peces Daguim (דגים), porque estos están protegidos por el agua y representan a la bendición. En la simbología cabalística, el agua representa a la Torah, que comienza por la letra Beth de Berajah, “bendición”.

Cuando calculamos la guematria de haTorah (התורה) “la Torah”, obtenemos 616:

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

—————–

616

Si a este número le añadimos 1 por el kollel, obtendremos 617, la guematria de Daguim (דגים):

ד = 4

ג = 3

י = 10

ם = 600

—————-

617

Sorprendentemente la guematria de Or Kaddosh (אור קדוש), “luz Santa”, también es 617:

אור = 207

קדוש = 61

—————-

617

Por otra parte, la última parashah de la Torah, que como hemos visto es bendición, es la parashah de VeZot haBerajah, literalmente “y ésta es la bendición”, que comienza así:

וזאת הברכה, אשר ברך משה איש האלהים-את-בני ישראל:  לפני, מותו

“Y ésta es la bendición con la que Moisés, hombre de Elohim, bendijo a los hijos de Israel antes de morir”.

Cuando calculamos el millui de VeZot (וזאת) descubrimos que es 182.

(ו)  ו   = 6

(ז) ונ    = 60

(א) לפ = 110

(ת) ו   = 6

——————-

182

Se trata de la guematria de Jacob (יעקב):

י = 10

ע = 70

ק = 100

ב = 2

————-

182

¿Y cuál es la esencia de esta bendición? Ya hemos visto que la guematria millui de VeZot (וזאת) era 414. Los sabios nos enseñan que se trata de la misma guematria que la de Or Ein Sof (אור אין סוף), la luz sin límites:

אור = 207

אין = 61

סוף = 146

—————-

414

Esta luz sin límites Or Ein Sof (אור אין סוף), es la “luz Santa”, Or Kaddosh (אור קדוש), de la que nos hablan los sabios y que se encuentra en la Torah.

JULI PERADEJORDI

¿QUÉ ES LA BENDICIÓN?

NO SE PUEDE ESTUDIAR CÁBALA ANTES DE LOS 40 AÑOS

L'Alphabet de la Kabbale - Soleil de Lumière

Todos hemos escuchado o leído que no se puede estudiar la cábala antes de haber cumplido los 40 años. ¿Hay que tomarlo al pie de la letra o esta aseveración encierra una enseñanza simbólica?

Si hemos de tomar estas palabras al pie de la letra, lo primero que nos viene a la cabeza es que grandes cabalistas fallecieron antes de cumplir cuarenta años. Nathan de Gaza murió a los 36, Isaac Luria a los 38, y Moshé Jaim Luzzatto a los 40. De ello deducimos que estos personajes, que por otra parte destacaron por piadosos, se pusieron a estudiar cábala antes de los 40 años.

Desengañémonos, sumergirse en las aguas de la cábala no es una cuestión de edad, sino de entendimiento. Veamos qué nos pueden enseñar a este respecto los Pirkei Avoth. En el capítulo V versículo 24, leemos:

ארבעים לבינה

“A los cuarenta, entendimiento”.

Por otro lado, si reflexionamos en la primera parte del axioma que encabeza estas reflexiones, quizá se nos abra el entendimiento:

No se puede estudiar cábala…

¿Por qué? Por una razón muy sencilla: la cábala no se estudia, se recibe. Volviendo a los Pirkei Avoth (I-1) podemos ver que:

משׁה קבל תורה מסיני

“Moisés recibió la Torah del Sinaí”.

Así pues, Moisés no estudió cábala, sino que la recibió. (Después de haberla recibido probablemente sí la estudió). La recibió del Sinaí (y no en el Sinaí como se suele creer). Fue a la fuente Ayin (עין).

No deja de ser curioso que la guematria de Sinaí (סיני) sea 130, o sea 26, la guematria del Nombre de Dios y la generación en la que vivió Moisés multiplicada por 5, o sea los 5 libros de la Torah. Por otra parte, como nos enseñan los sabios, la primera letra de esta palabra, cuyo valor numérico es 60, hace alusión al Kli (כלי), el recipiente, palabra cuya guematria también es 60. Las letras del Millui, las tres letras interiores, sumadas nos arrojan un total de 70, o sea la guematria de Sod (סוד), el secreto que está dentro de este Kli (כלי). Dijimos que Moisés fue a la fuente. La guematria de Ayin (עין), “fuente”, también es 130.

Pero fijémonos ahora en la segunda parte del axioma.

¿Cuándo recibió Moisés? ¿Tenía acaso cuarenta años? Recibió después de vagabundear durante 40 años por el desierto. Probablemente por esto se diga que no se puede estudiar cábala antes de los cuarenta años: no tendríamos suficiente entendimiento.

JULI PERADEJORDI

EL PARAÍSO DE LA CÁBALA

Heart (midnight blue), hand signed by Jimmy C – JimmyC Arts Bureau

 

 

En transcurso de un sueño, el Eterno le mostró a cierto rabino el lugar donde se reúnen los sabios para estudiar. Asombrado por la humildad del lugar el rabino exclamó: ¿Esto es el paraíso? A lo cual una voz le respondió: los sabios no están en el paraíso, es el paraíso el que está en los sabios.

 

 

No hay que ser muy muy listo ni muy muy sabio para deducir que ese lugar maravilloso es la Sukkah. Hablar de Sukkah es hablar de celebración, de alegría. También es hablar de estudio. En Deuteronomio (XVI- 13 a 15), leemos:

 

חג הסכת תעשה לך, שבעת ימים:  באספך-מגרנך, ומיקבך. שמחת, בחגך:  אתה ובנך ובתך, ועבדך ואמתך, והלוי והגר והיתום והאלמנה, אשר בשעריך. שבעת ימים, תחג ליהוה אלהיך, במקום, אשר-יבחר יהוה:  כי יברכך יהוה אלהיך, בכל תבואתך ובכל מעשה ידיך, והיית, אך שמח.

“Celebrarás la fiesta de Sukkot para ti durante siete días, cuando recolectes de tu granero y de tu bodega. Te alegrarás en tu fiesta, tú, tu hijo, tu hija, tu esclavo, tu sirvienta, el levita, el prosélito, el huérfano y la viuda que están en tus ciudades. Durante siete días celebrarás a El Eterno, tu Dios, en el lugar que ha de elegir El Eterno, pues El Eterno, tu Dios, te habrá bendecido en toda tu cosecha y en todas las obras de tus manos, y estarás completamente feliz”.

 

¿De qué ipo de alegría estamos hablando? ¿La alegría de una buena comida acompañada por un buen vino? La guematria de Sukkot, 486, nos lo va a descubrir:

ס = 60

כ = 20

ו = 6

ת = 400

————-

486

Los sabios nos han enseñado que se trata de la guematri millui de Lev (לב), “corazón”.

 

ל  = 74

 ב  = 412

————-

486

 

Se trata, pues, de la alegría del corazón. Pero disponemos de otra guematria menos conocida. Pardes haKabbalah (פרדס הקבלה), el “paraíso de la Cábala”, que hace alusión a este mismo misterio.

 

פרדס = 344

הקבלה = 142

——————

486

 

La alegría de Sukkot es la de aquellos sabios en cuyos corazones latían palabras de Torah, en cuyos corazones estaba el paraíso. El misterioso lugar que le fue mostrado al rabino del cuento, el corazón, es el paraíso de la cábala porque ahí es donde se recibe, se estudia y se disfruta con alegría.

 

LA ESENCIA DE AARÓN

 

Los Pirkei Avoth (I-12) nos exhortan a ser discípulos de Aarón, que amaba y buscaba la paz. Nos enseñan los sabios que Aarón era Kohen, vaIohev Shalom (כהן ויאהב שלום) “sacerdote, y amaba la paz”. Si recurrimos a la guematria Millui de Aarón descubriremos la esencia de este sacerdote que no sólo amaba la paz, también la buscaba activamente.

 

 

Nos enseñan los cabalistas que Dios tiene dos aspectos, uno de rigor, representado por Elohim (אלהים) y otro de misericordia, de bondad, representado por IHWH (יהוה), el Eterno.

Cuando calculamos la guematria de Kohen, vaIohev Shalom (כהן ויאהב שלום), vemos que es 475. Si le añadimos 1 por vaIoheb (ויאהב) y 1 por Shalom (שלום), llegamos a 477.

 

כהן = 75

ויאהב = 24

שלום = 376

———————

475 +1 + 1 = 477

 

Los cabalistas nos enseñan que se trata del Millui o interior de Aarón (אהרן), o sea de su interioridad, de su esencia.

 

ף ל  = 110  (א)

א = 1  (ה)

יש= 310  (ר)

ון  = 56 (נ)

———————

477

 

Pero hay algo más, un secreto que sólo descubriremos escudriñando en la Torah. Si buscamos cuál es la palabra 477 de la Torah nos encontramos con la agradable sorpresa de que es IHWH (יהוה), el Eterno. Ésta es la esencia de Aarón: la bondad y la misericordia.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

 

EL FRUTO Y LA CÁSCARA

Cartes Symboles " " "Arbre de Vie" • Pacaloha

 

Si hay un árbol injustamente estigmatizado desde el comienzo mismo de la creación es el denominado Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

 

 

Sostenía Louis Cattiaux que:

 

“La verdadera sabiduría consiste en separar lo que es bueno de lo que es malo y en unir lo que es bueno con lo que es mejor”.

 

¿Qué tiene esto que ver con el árbol del Conocimiento del Bien y del Mal? Si leemos con atención el texto del libro del Génesis (II-9):

 

ויצמח יהוה אלהים, מן-האדמה, כל-עץ נחמד למראה, וטוב למאכל-ועץ החיים, בתוך הגן, ועץ, הדעת טוב ורע.

“Y El Eterno Dios hizo que brotaran de la tierra todos los árboles que eran agradables a la vista y buenos como alimento; y el Árbol de la Vida, en medio del jardín, y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal”.

 

 

Llegamos a la conclusión de TODOS los árboles del jardín eran no sólo “agradables a la vista”, sino también “buenos como alimento”. ¿Qué ocurre con el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal?

La primera idea que se nos ocurre es que, si bien el Árbol de la Vida estaba en el CENTRO del paraíso, este otro se encontraba en los límites del mismo. Como el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, el hombre caído se caracteriza precisamente porque es un hombre descentrado…

Pero lo más interesante nos lo va a descubrir la guematria.

Concentrémonos en la expresión Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal:

 

עץ הדעת טוב ורע

 

Observaremos que en todas las palabras que aparecen en ella, excepto en Tov (טוב), “Bien”, nos encontramos con la letra Ayin (ע), que corresponde al número 70, una cifra que representa la multiplicidad y que los comentarios clásicos relacionan con la caída.

La guematria de esta expresión, Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal (Etz haDaat Tov veRa), es 932.

 

עץ = 160

הדעת = 479

טוב = 17

ורע = 276

—————-

932

 

Se trata, curiosamente de la guematria de Ets haJaim (עץ החיים), “el árbol de la Vida”, 233, multiplicada por 4. Algo que inicialmente era “uno” aparece ahora multiplicado por cuatro convertido en “mucho”. De nuevo la unidad y la multiplicidad.

 

עץ = 160

 החיים = 73

—————

233

 

La guematria de Etz haJaim (עץ החיים), 233, es muy importante, pues también es la de Tzajor (זכור), una raíz que tiene que ver con el recuerdo y con la memoria, pero también la de Or IHWH (אור יהוה), “luz del Eterno”. Pasar del 233 al 932 sería como pasar del recuerdo al olvido, de la luz del Eterno a las tinieblas de este bajo mundo. Es la caída, el exilio: es dejar de alimentarse de Or IHWH (אור יהוה), la luz del Eterno, para tener que ingerir alimentos de este bajo mundo.

Por el contrario, si multiplicamos por 4 el valor numérico de Tov (טוב), “Bien”, 17, la única palabra donde no aparecía la letra Ayin (ע), obtenemos 68, la guematria de Jaim (חיים), “vida”.

Pero hay aún más, si multiplicamos esta vez por 4 la guematria de Jaim (חיים), “vida”, 68. Obtenemos exactamente 276, o sea la guematria de veRa (ורע), “y el mal”.

Si nuestros padres hubieran ingerido únicamente el Tov (טוב) del árbol, hubieran heredado la vida, Jaim (חיים), pero como comieron el bien mezclado con el mal. Se precipitaron y comieron el fruto con la cáscara, no separaron el Bien del Mal.

 

JULI PERADEJORDI

 

EL SECRETO DEL PACTO

 

El secreto del pacto es la unión del Cielo y de la Tierra, de lo masculino y lo femenino, del hombre y la mujer. Veamos este misterio a la luz de la guematria.

 

 

La primera palabra de la Torah, Bereshit, ha sido leída por los cabalistas como Brit Esh, que significa “Alianza del fuego” o “pacto del fuego”. ¿De qué alianza estamos hablando? De la unión del Cielo y de la Tierra.

En hebreo “el pacto” o “la alianza” se dice haBrit (הברית).. Su guematria Raguil es 617.

 

ה = 5

ב = 2

ר = 200

י = 10

ת = 400

———–

617

 

Por otra parte, también en hebreo, Ish (איש) significa “hombre” e Ishah (אשה) “mujer”. En ambas palabras nos encontramos con Esh (אש), que significa “fuego”, acompañado de una Iod (י) en el caso del hombre y de una He (ה) en el caso de la mujer. Si al hombre y a la mujer les quitamos este Esh (אש), este fuego, y unimos las letras que quedan, la Iod (י) con la He (ה), obtenemos IH (יה). Calculemos su guematria Shemi o completa:

 

י = 20

ה = 6

———

26

 

Se trata, nada más y nada menos que de la guematria del Tetragrama.

Que cada cual extraiga sus propias conclusiones. Pero hay aún más. Si a la guematria Raguil de Ish (איש) le sumamos la de Ishah (אשה), obtenemos 617, la guematria de haBrit (הברית).

 

א = 1

י = 10

ש = 300

———–

311

 

 

א = 1

ש = 300

ה = 5

————

306

 

311 + 306 = 617

 

JULI PERADEJORDI

 

LOS MISTERIOS DEL HUEVO

 

Hay en el Talmud un tratado que recibe un curioso nombre: Beitzah, que significa “huevo”. Comienza con una discusión entre Beth Hilel y Beth Shammai sobre si se puede o no se puede comer un huevo puesto en una festividad. En cualquier caso, el asunto es mucho más profundo y quizá no estará de más ver qué nos descubre la guematria a propósito del huevo.

 

 

Un alquimista contemporáneo nos ha dejado un enigmático aforismo que dice:

 

“El corazón del cielo y de la tierra es como un huevo oculto en el mar del mundo”.

 

En hebreo “huevo” es Beitzah (ביצה). Esta palabra también quiere decir “simiente” o “semilla”. Vamos a centrarnos en dos guematrias de esta palabra, la Raguil, que es 107 y la Shemi, que es 542.

 

ב = 2

י = 10

צ = 90

ה = 5

————–

107

 

ב = 412

י = 20

צ = 104

ה = 6

————–

542

 

La primera guematria hace coincidir la esencia de lo que es Beitzah (ביצה) con el Maguen David (מגן דוד), el escudo de David:

 

מגן = 93

דוד = 14

———-

107

 

La segunda guematria hace coincidir a Beitzah (ביצה) con Israel. La guematria de Israel (ישראל) es 451. Si le añadimos 1 por el kollel, obtenemos 452.

 

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

——————-

541 + 1 = 542

 

Sostenía René Guénon que el huevo era un símbolo universal que significaba resurrección e inmortalidad. Este autor lo relaciona también con el corazón y con lo que éste simboliza. Podemos, pues, ver al huevo como la semilla de la resurrección que el Zohar asocia con un pequeño hueso denominado Luz (לוז). Luz (לוז), por otra parte, es el nombre con el que se conocía a Beth El (Génesis XXVIII-19).

El Maguen David (מגן דוד), más conocido como “Estrella de David” está formado por dos triángulos que se superponen. Uno de ellos representa al cielo y el otro a la tierra.

De este modo vemos que la cáscara del huevo, lo que protege el interior, puede compararse con el Maguen David (מגן דוד), el escudo de David. Por otra parte, el huevo completo corresponde al corazón y a Israel.

 

 

JULI PERADEJORDI

EL HIJO DE LA PALABRA

 

Cuando al principio de la parashah de Zoth haBerajah leemos que Moisés es un “Ish Elohim”, un hombre de Elohim, podemos estar tentados a relacionar al receptor de la Torah con Elohim y no con el Tetragrama. Los cabalistas nos enseñan que es exactamente lo contrario.

 

 

וזאת הברכה, אשר ברך משה איש האלהים

“Y ésta es la bendición con la cual Moisés, hombre de Elohim…”.

 

Calculemos la guematria Millui o interior del Shemi de Ish (איש):

 

 לפ = 110 א

וד = 20 י

ין = 60 ש

……………………

180

 

 

Calculemos ahora la del Millui del Shemi de haElohim (האלהים):

 

א = 1 ה

לפ = 110 א

מד = 44 ל

א = 1 ה

וד = 20 י

מ = 40 מ

………………….

206

 

 

Al tratarse de la guematria de Dabar (דבר), “palabra”, 206, Moisés puede definirse también como “hijo de la Palabra”. ¿De qué palabra se trata?

Cuando a 206, la guematria Millui del Shemi de haElohim, le restamos 180, la guematria Millui del Shemi de Ish, obtenemos 26, o sea la guematria del Tetragrama, de IHWH (יהוה). Moisés era, pues, hijo de esta palabra impronunciable que es el Tetragrama y toda la Torah que nos ha dejado es, como nos enseña el Zohar (III-89 b):

 

“es un nombre del Santo, bendito sea”.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LOS TRES PIES DEL GATO

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En una página célebre del Quijote, Miguel de Cervantes utiliza la expresión “buscándole tres pies al gato”. En nuestro libro Los refranes esotéricos del Quijote (Barcelona 2005) explicábamos que no hay que buscar tres pies sino cuatro, ya que se trata de una alusión a los cuatro sentidos de la Torah. Veamos ahora algunas novedades.

 

 

Escribíamos en Los refranes esotéricos del Quijote (Barcelona 1199):

 

“No hay que buscarle tres pies al gato, sino cuatro, del mismo modo que no hay que buscar tres sentidos a las Escrituras o al Quijote, sino cuatro. El sentido literal, el moral e incluso el alegórico son fáciles de percibir con nuestra inteligencia, pero el cuarto, el secreto, requiere una iluminación que nos dé el alfabeto para poderlo leer”.

 

 

Durante estas vacaciones se nos ocurrió que la palabra Jatul (חתול), “gato” en hebreo, nos daba la razón. Si calculamos el número de letras que la componen, vemos que es 4 y si calculamos su guematria, descubrimos que es 444.

 

ח = 8

ת = 400

ו = 6

ל = 30

————

444

 

O sea que nada de 3, sino 4.

Podemos ver, además, un juego de palabras entre Jatul (חתול), “gato” y Lujot (לוחות), o sea entre el gato y las Tablas de la Ley, pero si recurrimos a la guematria de haJatul (החתול), “el gato”, 449 y le sumamos 1 por el Kollel, obtenemos 450, la guematria de Lujot (לוחות):

 

ה = 5

ח = 8

ת = 400

ו = 6

ל = 30

————

449

 

ל = 30

ו = 6

ח = 8

ו = 6

ת = 400

————

450

 

Alguien pensará que estamos buscándole tres pies al gato con estas guematrias, pero no es así. Le buscamos cinco. Consultando el Tesoro de la Lengua de Covarrubias descubrimos que la expresión original era “buscarle cinco pies al gato”. ¿Acaso ese gato que es la Torah no está compuesto por cinco libros que son como sus pies?

 

JULI PERADEJORDI

 

BUSCAR LA BENDICIÓN

Muchos lectores de nuestro post de la semana pasada (https://wp.me/p2Xmky-SR), “Buscadme y vivid”, nos han exhortado a que sigamos con el tema, y la verdad es que se trata de un asunto tan profundo que quizá merezca que le dediquemos algo más de atención.

 

 

Concluíamos nuestro estudio con las palabras siguientes:

 

“Como ocurre con la Verdad, también la Torah grita a los cuatro vientos “buscadme y vivid”, y también como ocurre con la Verdad sólo uno o dos por siglo la buscan y viven. Quizá ésta sea la razón por la cual la Torah reciba en el libro de Malaquías (II-6) el apelativo de Torat Emet (Torah de Verdad). Quizá también por ello Torah y Verdad sean la misma cosa”.

 

Los sabios nos explican que la raíz de Berajah (ברכה), Berej (ברך) tiene por guematria 222, o sea el 2, la dualidad, a tres niveles. Se puede relacionar con el nombre Elohim (אלהים) que como su terminación nos indica, es un dual, en realidad el primer dual de la Torah.

La superación del 2 es el 3, lo cual nos lleva a la nieve, en hebreo Sheleg (שלג), guematria 333, que podemos relacionar con la bendición. Como enseñan nuestros sabios, “la bendición antes de la nieve es “todo”:

 

הברכה לפני שלג היא שהכל

 

Kol (כל), “todo” es uno de los nombres de la bendición, como leemos en Génesis XXIV-1:

 

ויהוה ברך את-אברהם, בכל

“Y el Eterno bendijo a Abraham en todo”.

 

A partir del Libro de la Claridad o Sefer haBahir (https://www.edicionesobelisco.com/libro/1591/el-libro-de-la-claridad-nueva-edicion) todos los cabalistas han coincidido en que la Torah comienza por la letra Beth (ב) porque ésta es la inicial de Berajah (ברכה), “bendición”. Algunos van más lejos y nos recuerdan que la última parashah de la Torah recibe el nombre de veZot haBerajah (וזאת הברכה), “y ésta es la bendición”.

La Torah comienza así:

 

בראשית, ברא אלהים

Bereshit Bará Elohim

 

Cuando calculamos la guematria de Elohim (אלהים), vemos que es 646 adjudicándole el valor de 600 a la letra Mem (מ) por ser Mem Sofit (ם) obtenemos:

 

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 600

———-

646

 

Se trata de la guematria de VeZot haBerajah (וזאת הברכה):

 

וזאת = 414

הברכה = 232

—————–

646

 

El principio de la parashah VeZot haBerajah (וזאת הברכה) es el siguiente:

 

וזאת הברכה, אשר ברך משה איש האלהים

VeZoth haBerajah asher beraj Moshe Ish haElohim

 

Nos encontramos, pues, tanto al principio como al final del la Torah con el Nombre de Dios Elohim.

Elohim representa el Rigor, mientras que el otro Nombre de Dios, el Tetragrama, representa la Misericordia.

Si pensamos en los dos ejemplos más conocidos de petición de la bendición en la Torah, cuando Jacob le pide la bendición a Isaac (Génesis XXVII-19) y cuando se la reclama al ángel con el que se pelea (Génesis XXXII-26), tanto Isaac como el ángel representan el Rigor, o sea Elohim. De alguna manera Elohim da la bendición o es la llave de la bendición, que es el Tetragrama. El Rigor es Midat ha Din, la del ángel que lucha contra Jacob, la del ángel que nos ha de bendecir. ¿Por qué esta insistencia en Jacob? Cuando restamos la guematria de haBerajah (הברכה), 232, de la deVeZot (וזאת), 414, obtenemos exactamente 182, o sea la guematria de Jacob (יעקב).

Elohim son los límites, mientras que el Tetragrama corresponde al Ein Sof, al “sin límites”. La bendición es lo que los hace saltar por los aires o, si lo preferimos, lo que los disuelve como el agua de la lluvia de primavera disuelve la nieve, Sheleg (שלג).

Buscar la Verdad o buscar la Torah no es distinto de buscar la bendición.

 

 

JULI PERADEJORDI

BUSCADME Y VIVID

Un día, la Verdad quiso darse a conocer a los hombres y les dijo: “Buscadme y vivid”, pero pocos fueron los que la buscaron y muchos de los que lo intentaron lo hicieron en lugares inadecuados. Sólo uno o dos por siglo buscaron y vivieron.

 

 

Al final de su vida, en el mes de abril del año 1999, en el transcurso de una cena, se dice que Emmanuel d’Hooghvorst pronunció siete veces las palabras del libro de Amós (V-4) que dicen “buscadme y vivid”. O al menos esto leemos en el magnífico artículo dedicado a este sabio en el número 26 de la revista LE MIROIR D’ISIS.

 

El texto hebreo del libro de Amós es el siguiente:

 

דרשוני, וחיו

 

Cuando calculamos la guematria Katan o reducida de Dirshuni (דרשוני), “buscadme” vemos que es 21:

 

ד = 4 = 4

ר = 200 = 2

ש = 300 = 3

ו = 6 = 6

נ = 50 = 5

י = 10 = 1

—————–

21

 

Si hacemos lo mismo con la de Vijiu (וחיו), “y vivid”, nos encontramos con la agradable sorpresa de que también es 21:

 

ו = 6

ח = 8

י = 10 = 1

ו = 6

————-

21

 

A partir de esta guematria entendemos que buscar la Verdad es lo mismo que vivir. O, dicho de otro modo, que buscar es una manera de vivir, que la búsqueda es la verdadera vida.

Cuando unimos el “buscar” con el “vivir” multiplicando 21 por 21, obtenemos 441, o sea la guematria de Emet (אמת), “verdad”. De este modo vemos cómo la Verdad se halla dentro de la búsqueda y de la vida. Una vida sin búsqueda no es más que una muerte a cámara lenta.

 

א = 1

מ = 40

ת = 400

———-

441

 

Como ocurre con la Verdad, también la Torah grita a los cuatro vientos “buscadme y vivid”, y también como ocurre con la Verdad sólo uno o dos por siglo la buscan y viven. Quizá ésta sea la razón por la cual la Torah reciba en el libro de Malaquías (II-6) el apelativo de Torat Emet (Torah de Verdad). Quizá también por ello Torah y Verdad sean la misma cosa.

 

 

JULI PERADEJORDI

UN PISOTÓN EN EL FIRMAMENTO O UNA PATADA EN EL FUNDAMENTO

 

 

“El que se busca en el Firmamento encuentra pronto su Fundamento”, reza un adagio hermético que se encuentra en el libro Astrología Predictiva de Esteve Carbó. ¿Acaso para encontrar lo que aparentemente debería ser lo más bajo hemos de ir hasta lo más alto? ¿No sería más lógico lo contrario? Veamos qué luces nos puede arrojar la guematria.

 

 

 

“Los hombres suspiran por las estrellas,

sin saber que el Sol corre bajo sus pies…”.

Louis Cattiaux

 

 

 

La palabra Rakiá (רקיע), “firmamento”, que comúnmente relacionamos con el cielo, aparece por primera vez en la Torah en el relato del Génesis (I-6), cuando Dios dice que haya un firmamento entre las aguas:

 

ויאמר אלהים, יהי רקיע בתוך המים, ויהי מבדיל, בין מים למים

“Y dijo Dios: haya un firmamento entre las aguas y haya separación entre las aguas”.

 

Puntualicemos: entre las aguas, no entre los cielos. Este firmamento (רקיע) que coincide con una separación (מבדיל), puede relacionarse con el nombre de Dios que aparece en la frase: Elohim, guematria 86:

 

מ = 4

ב = 2

ד = 4

י = 10

ל = 30

———

86

 

 

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 40

———–

86

 

Dios, Elohim, guematria 86, está pidiendo que hagamos una separación, Mavdil (מבדיל), guematria 86.

Si a Rakía (רקיע), “firmamento” le añadimos una letra He (ה), la letra de la Bendición, obtenemos Rekiah (רקיעה), que significa “pisotón”, “patada”, pero también “laminado”, como, por ejemplo, el laminado de las cartas del tarot.

Consultando la obra de Louis Cattiaux, en el libro 8 versículo 6 (de nuevo el 86) podemos leer:

 

“Cuando los pies estén sanos, los ojos verán claramente” Y “el hombre desciende a la tierra y sube al cielo a fin de conocer la totalidad misteriosa de su ser”.

 

Y, más adelante:

 

“Buscábamos la piedra gloriosa de la coronación en el cielo, pero el Señor nos ha hecho ver la piedra sencilla del fundamento que se encontraba a nuestros pies…”.

 

En hebreo “pie” se dice Reguel (רגל). La guematria de esta palabra es 233. Dado que tenemos dos pies, 233 + 233 = 466.

 

ר = 200

ג = 3

ל = 30

———-

233

 

Cuando tomamos la guematria de Rakía (רקיע), “firmamento”, 380 y le añadimos la de Elohim, 86, obtenemos 466. Por eso no debería sorprendernos que Reguel (רגל) también signifique “base”, “fundamento”.

Más que mirar cándidamente las estrellas, quizá deberíamos tropezar y caer de bruces en el cielo.

 

JULI PERADEJORDI

HARTO DE HACER EL MAL

 

Normalmente se nos presenta a Esaú como la encarnación del mal y recibe el nombre de Edom, de Adom, “rojo”, en clara alusión al derramamiento de sangre. Sin embargo, ayudados por el Midrash y la guematria, podemos verlo desde un lado más amable.

 

 

ויאמר עשו אל-יעקב, הלעיטני נא מן-האדם האדם הזה-כי עיף, אנכי; על-כן קרא-שמו, אדום.

“Esaú le dijo a Jacob: «Coloca en mi boca un poco de ese potaje tan rojo, pues estoy agotado». Por ello le fue dado el nombre de Edom”.

(Génesis XXV-30)

 

 

Si lo que Esaú quería era comida, ¿por qué dijo que estaba cansado y no que estaba hambriento?

La palabra clave de este versículo es, para los cabalistas, Aief (עיף), “cansado”, “agotado”.

¿De qué estaba cansado Esaú? El Midrash (Bereshit Rabbah LXIII-12) nos explica que estaba “cansado de ser un asesino”.

¿Cómo llegan los sabios a esta conclusión? A través de la guematria.

Esaú estaba harto de hacer el mal. Si calculamos la guematria de Ki Aief Anoji (כי עיף, אנכי), “pues estoy agotado”, vemos que es 271. Se trata de la guematria de Ra (רע), “mal” y “malvado”, 270 más el kollel:

 

כי = 30

עיף = 160

אנכי = 81

———–

271

 

ר = 20

ע = 70

——–

270

 

Por otra parte, si a la guematria de Aief (עיף), 160 le restamos la de Menujah (מנוחה), “descanso”, 109, obtenemos 51, que es la guematria de Edom (אדום).

 

ע = 70

י = 10

ף = 80

——–

160

 

מ = 40

נ = 50

ו = 6

ח = 8

ה = 5

——–

109

 

א = 1

ד = 4

ו = 6

ם = 40

——–

51

 

JULI PERADEJORDI

 

Torah, guematria, Juli Peradejordi, Midrash, Zohar