APRENDER DE LOS ERRORES

Sipurei Hatanaj

Muchas veces nos preguntamos cómo podríamos aprender de los errores, y quizá podamos aprender alguna cosa del primero de ellos: el de Adán y Eva. Si algún fin elevado tuvo el episodio de la caída del hombre, es que éste aprendiera y entrara en el reino que le estaba destinado.

Todos conocemos el texto donde se nos explica que Eva, la primera mujer, se dejó seducir por la serpiente y en su error arrastró a Adán, el primer hombre. Se encuentra en Génesis (III-12):

 האשה אשר נתתה עמדי, הוא נתנה-לי מן-העץ ואכל

«La mujer que me diste para que estuviera conmigo,

ella me dio del árbol y yo comí».

A pesar de lo que podríamos deducir del texto bíblico, Adán y Eva no eran dos: en el paraíso no hay dualidad. Se trataba de un mismo ente que, en cuanto se dividió, erró, o que en cuanto erró, se dividió. El pecado siempre está asociado con la división, con la dualidad.

En las palabras de Génesis, Adán parece estar sugiriendo dos cosas: en primer lugar, que Dios le dio una mujer para que estuviera con él, pero al parecer ésta se fue con otro, el Najash, que la biblia de Ferrara traduce magistralmente como “el culebro”. En segundo lugar, según Adán (o al menos según los comentaristas), la responsable de que él comiera del fruto prohibido fue precisamente la mujer.

“Error”, en hebreo, es Sheguiah (שגיאה), de la raíz Shagag (שגג), “pecar”, “errar”. La guematria de Shagag (שגג) es 306, como la de Ishah (אשה), “mujer”, o sea la palabra concreta que aparece en el texto de Génesis:

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ש = 300

ג = 3

ג = 3

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306

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א = 1

ש = 300

ה = 5

————-

306

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Pero en hebreo los errores también se llaman Tauiot (טעויות) y su guematria es 501. El Talmud de Babilonia comienza con las palabras Meimatai (מאימתי), expresión cuya guematria también es 501. Por esa razón, el estudio, el Talmud (תלמוד) es una especie de antídoto de los errores. La letra fuerte de Talmud (תלמוד) es la letra Lamed (ל). Si nos detenemos a mirarla, vemos que es la única letra del alfabeto hebreo que sobresale hacia arriba y por esta razón esta letra sugiere la idea de “elevación”. Éste el objetivo y el sentido del estudio: elevarnos, sacarnos del estado caído en el que nos hallamos para hacernos entrar en el reino, haMaljut (המלכות) palabra cuya guematria también es 501:

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ה = 5

מ = 40

ל = 30

כ = 20

ו =  6

ת = 400

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501

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Este reino está prefigurado por el Shabbat. Encontramos en un libro antiguo la expresión Shabbat bo Tetarfé (שבת בו תתרפא), “Shabbat en el que será curado”. Su guematria es 1791:

שבת = 702

בו = 8

תתרפא = 1081

——————

1791

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Se trata de la misma guematria que la de HaIsha asher natatah imadi (האשה אשר נתתה עמדי), “La mujer que me diste para que estuviera conmigo”.

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האשה = 311

אשר = 501

נתתה = 855

עמדי = 124

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1791

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De todo ello deducimos que la corrección del error de nuestros primeros padres, lo que nos elevará y nos curará, son el estudio y el Shabbat. Pero, ¿sabemos realmente qué es el Shabbat?

JULI PERADEJORDI

LA DIFERENCIA ENTRE LA LETRA HE Y LA LETRA JET

Los textos de los cabalistas nos avisan de algunos detalles de las letras hebreas que hemos de conocer para no equivocarnos al leerlas o al escribirlas. El más conocido de todos es el que marca la diferencia entre la letra Dalet (ד) y la letra Resh (ר), donde parecería que la Resh (ר) ha sido pulida por arriba a la derecha, pero el más interesante quizá se encuentre en las letras He y Jet.

Las letras He (ה) y Jet (ח) son muy parecidas. Podríamos pensar que la He (ה) es una Jet (ח) en la que se ha abierto una puertecita arriba, a la izquierda. Ambas letras parecen referirse al momento de la muerte, simbolizada tradicionalmente por el número 13.

Rashi nos explica, a propósito de la letra He (ה), que si esta letra está ampliamente abierta por abajo y tiene una pequeña rendija arriba, es “porque los hombres inevitablemente descienden hacia la muerte”, “que los malvados acabarán por caer” y que la rendija de arriba es “la puerta de la penitencia (Teshuvah)” por la que se puede ascender y salir.

Cuando sumamos el valor numérico de He (ה), 5, al de Jet (ח), 8, obtenemos precisamente 13.

Con la letra Jet (ח) nos encontramos ya con una relación directa con la muerte, ya que esta letra representa al pecado, Jet (חטא), el culpable de la muerte. Podemos relacionar al pecado con el Jametz (חמץ), la substancia que hay que quemar antes de Pesaj, o sea del “paso”, ya que la guematria de Jametz (חמץ), 948, coincide con la guematria Shemi o completa de Jet (חטא), “pecado”.

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ח = 418

ט = 419

א = 111

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948

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ח = 8

מ = 40

ץ = 900

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948

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La He (ה), por su parte, representa a la Torah y a la bendición. A la Torah porque su valor numérico es 5, como los 5 libros de la Torah, o porque el valor expandido de He (הה) es 10, como los 10 mandamientos.

Esta letra corresponde a la Berajah (ברכה), la bendición, porque ésta se imparte con la mano, que tiene 5 dedos. En el tarot tradicional, la carta que representa a la bendición es la número 5, en la cual el Papa parece estar bendiciendo a unos personajes.

Si comparamos la palabra Jametz (חמץ), “levadura”, con Jamesh (חמש), “cinco”, que correspondería a lo bendito, podemos deducir que este Jametz (חמץ) ha sido quemado por la letra Shin (ש), la letra que representa al fuego de la bendición.

Y una última curiosidad respecto a la letra Jet (ח), que representa al pecado, Jet (חטא). La guematria completa de esta letra es, como hemos visto, 418. La guematria completa de la letra siguiente, la Tet (ט), es 419. Esto nos enseña que la serpiente, representada por la retorcida letra Tet (ט), es la que provocó el pecado, representado por la letra Jet (ח).

JULI PERADEJORDI

PASAR POR EL TALMUD

A lo largo de su vida, un judío puede haber leído varias veces el Talmud de cabo a rabo. Es lo que se llama “pasar por el Talmud”. Supone un gran esfuerzo y conlleva un gran mérito. Sin embargo, para algunos sabios no basta con leer el Talmud, es necesario algo más.

El Kotzker Rebbe decía que:

“No basta con pasar por el Talmud, es necesario que el Talmud pase por nosotros”.

Es obvio que, a base de tiempo, prácticamente cualquiera puede recorrer la totalidad de los 524 que componen el Talmud, un número muy preciso que hemos de retener, pero parece que el Kotzker Rebbe nos está intentando decir otra cosa.

Este sabio nos está invitando a superar la dualidad “yo/Talmud”, “lector/lectura”, para que yendo más allá de las palabras seamos una única cosa.

La idea de “pasar por el Talmud” o “pasar el Talmud”, recuerda sorprendentemente a la de pasar un río. Fijémonos, por ejemplo, en Abraham, el primer hebreo. El nombre de “hebreo” proviene de Avar (עבר), “atravesar”, “cruzar”, “vadear un río”. Si pensamos en el río que atravesó Abraham, el Éufrates, en hebreo Prat (פרת) y calculamos la guematria de esta palabra, descubrimos que es 680 y coincide con la de Milim (מלים), “palabras”:

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פ = 80

ר = 200

ת = 400

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680

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מ = 40

ל = 30

י = 10

ם = 4o

———–

680

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Yendo más allá del Éufrates, Abraham, el hebreo, fue más allá de las palabras.

Pero si hemos de hablar de ríos en la geografía sagrada de Israel, por fuerza hemos de referirnos al Jordán (ירדן). El río Jordán es en hebreo Najar haIordan (נהר הירדן). La guematria de esta expresión es 524 y coincide con los capítulos que componen el Talmud:

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נהר = 255

הירדן = 259

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524

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Cuando el Kotzker Rebbe nos dice que el Talmud ha de pasar por nosotros nos está enseñando que no es suficiente con leer la Torah o el Libro, es imprescindible que la Torah o el Libro nos lean a nosotros. Los inquisidores españoles quemaban biblias y talmudes, condenaban los libros a la hoguera. Nosotros deberíamos hace lo contrario: deberíamos dejar que sean los libros quienes nos quemen por dentro, quienes hagan arder la hoguera de nuestro corazón.

Acabamos de ver que la guematria de Najar (נהר), “río”, era 255. La guematria de Medurah (מדורה), “hoguera”, también es 255.

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מ = 40

ד = 4

ו = 6

ר = 200

ה = 5

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255

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Sin duda no es casualidad que la guematria de Esh haZohar (אש הזוהר), “el fuego del Zohar” sea también 524:

אש = 301

הזוהר = 223

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524

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JULI PERADEJORDI

UNA MESA DE DIÁLOGO

Uno de los pasajes más misteriosos de la Torah es aquel que describe la conversación entre Moisés y Dios, que quiere que el profeta vaya a ver al Faraón. Dios pretende que haya un diálogo de tú a tú entre ellos que permita que el pueblo esclavo en Egipto se independice.

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El texto de Éxodo (III-5) dice:

ועתה לכה, ואשלחך אל-פרעה

“Y ahora anda, que te envío al Faraón”.

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¿Por qué envía Dios a Moisés y no a otro a hablar con el Faraón? Porque Moisés era la humildad misma y el Faraón la encarnación del orgullo. Moisés era un hombre íntegro, un Ish Tam (איש תם), mientras que el Faraón era la cabeza de la corrupción.

Si calculamos la guematria de Veeslajeja el Paró (ואשלחך אל-פרעה), “que te envío al Faraón”, vemos que es 751:

ואשלחך = 365

אל-פרעה = 386

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751

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Se trata de la misma guematria que la de Ish Tam (איש תם):

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איש = 311

תם = 440

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751

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¿Para qué envía Dios a Moisés, que tiene problemas de expresión, a negociar con el Faraón? Porque el pueblo de Israel está harto de esclavitud y quiere ser independiente. Moisés ha de pedirle sentarse a una mesa de diálogo, pero teme por su vida. Sin embargo, Dios lo consuela diciéndole (Éxodo IV-19):

לך שב מצריםכי-מתו, כל-האנשים, המבקשים, את-נפשך.

“Vuelve a Egipto: porque han muerto todos los hombres que buscaban tu vida”.

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El Faraón era un orgulloso, un arrogante, un Gavhut Lev (גבהות לב). Cuando calculamos la gematría de esta expresión vemos que es 448:

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גבהות = 416

לב = 32

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448

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Se trata de la misma guematria que la de Shuljan Dialog (שולחן דיאלוג), expresión moderna para designar a una mesa de diálogo.

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שולחן = 394

דיאלוג = 54

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448

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Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria Atbash de Et Nafsheja (את-נפשך), “tu vida”: descubrimos que también es 448:

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את = 401

נפשך = 47

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448

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¿Qué quiere decir Dios cuando dice que han muerto todos los hombres que buscaban “tu vida”? El Midrash nos regala una deliciosa explicación: seguían vivos, pero habían pedido su fortuna:

“De aquí puedes deducir que todo el que pierde su fortuna es como si hubiera muerto”.

Y el problema al que se enfrentaba Moisés es que es muy difícil sentarse a una mesa de diálogo con los muertos. Y como no va a sentarse a dialogar con gente sin alma, decide sentarse a la mesa de Shabbat, Shuljan Shabbat (שולחן שבת). Cuando calculamos la guematria Atbash de esta expresión y le sumamos 2 por las dos palabras que la componen, obtenemos 476, la guematria de Ki Metu (כי-מתו), “porque han muerto”.

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שולחן = 171

שבת = 303

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474 + 2 = 476

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כי = 30

כי-מתו = 446

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474 + 2 = 476

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Y es que la verdadera mesa de diálogo es la mesa de Shabbat. En las mesas de diálogo los hombres te engañan. En la mesa de Shabbat Dios te dice la verdad.

JULI PERADEJORDI

LA CÁMARA QUE ME DIO A LUZ

Los cabalistas nos enseñan que hay dos sefiroth asociadas con la Shekinah, Binah, también conocida como Tevunah, y Maljut. Veamos cómo esta enseñanza está encriptada en un inocente versículo del Cantar de los cantares.

Leemos en Cantar de los Cantares (III-4):

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עד-שהביאתיו אל-בית אמי, ואל-חדר הורתי.

“…hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me dio a luz”.

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Este texto no llamaría la atención si los sabios no nos hubieran enseñado que la madre o la que me dio a luz es la Shekinah. Pero, ¿cómo podemos relacionar a Horati (הורתי) la “cámara que me dio a luz” con la Torah y con la Shekinah? Esta cámara se encuentra en Bei Imi (בית אמי), “casa de mi madre”.

La guematria de Bei Imi (בית אמי), “casa de mi madre”, es 463:

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בית = 412

אמי = 51

463

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Se trata de la guematria de Tevunah (תבונה):

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ת = 5

ב = 6

ו = 200

נ = 400

ה = 10

463

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Cuando calculamos la guematria Raguil de Horati (הורתי), vemos que es 623. Si le añadimos 1 por el Kollel, obtenemos 624.  Se trata de la guematria de Ruaj Koddesh (רוח קודש) o “espíritu de santidad”.

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ה = 5

ו = 6

ר = 200

ת = 400

י = 10


623 + 1 = 624

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רוח = 214

קודש = 410

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624

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Comentando el Zohar (I-157 b), el Matok Midvash nos enseña que el Ruaj Koddesh o “espíritu de santidad” es la Shekinah, y en otro lugar (I-33 b) lo relaciona con Maljut. Binah o Tevunah y Maljut son las dos sefiroth que ls cabalistas asocian a la Shekinah.

Por otra parte, cuando examinamos las letras de Horati (הורתי), nos encontramos con el sufijo “I” (י), que significa “a mí”, acompañado de las letras que forman la palabra Torah (תורה). La Torah se encuentra en Horati (הורתי), la “cámara que me dio a luz” que está en Bei Imi (בית אמי), “casa de mi madre”.

JULI PERADEJORDI

VINO Y LECHE

El vino y la leche tienen mucho más que ver de lo que parece a primera vista. Son alimento para el niño y para el hombre. En la Torah aparecen en numerosos pasajes y los sabios nos han regalado deliciosas interpretaciones de estas dos bebidas.

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Una frase del libro de Isaías (LV-1) ha sido objeto de bellos comentarios:

ולכו שברו בלוא-כסף ובלוא מחיר, יין וחלב.

“Venid y comprad sin dinero vino y leche”.

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Los sabios nos enseñan (Bahir CXXXVII) que:

שהיין הוא פחד וחלב הוא חסד

“El vino es el temor y la leche es la misericordia”.

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Temor o rigor y misericordia corresponden claramente a los nombres de Dios, Elohim y IHWH. El vino se toma en la copa, Kos (כוס) palabra cuya guematria Raguil, 86 coincide con la de Elohim.

La leche, Jalab (חלב) va destinada al niño, Ieled (ילד). Cuando calculamos la guematria Sderti de Ieled (ילד), descubrimos que es 26, como la del nombre de Dios IHWW. 

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י = 10

ל = 12

ד = 4

———

26

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Pero también podemos asociar el vino con la Torah y la leche con el Kiriat Shemá.

La guematria de Iain Hu Pajad (יין הוא פחד), “el vino es el temor”, es 174.

La guematria Atbash de Torah también es 174.

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יין = 70

הוא = 12

פחד = 92

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174

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400 = ת

ו = 80

ר = 3

ה = 90

————-

174

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Por otra parte, la guematria Atbash de Jalab Hu Hessed (חלב הוא חסד), “la leche es la misericordia” es 1118. La guematria de Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad (שמע, ישראל: יהוה אלהינו, יהוה אחד) también es 1118.

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שמע = 410

ישראל = 541

יהוה = 26

אלהינו = 102

יהוה = 26

אחד = 13

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1118

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חלב = 380

הוא = 570

חסד = 168

—————–

1118.

El Shemá nos enseña que los dos principales nombres de Dios, Elohim y IHWH son uno, Ejad. Cuando sumamos sus guematrias, 86 y 26, obtenemos 112.

Si sumamos la guematria de Iain, 70, a la de Jalab, 40, y le añadimos 2 al tratarse de dos palabras, también obtenemos 112.

JULI PERADEJORDI

MEJOR PACIENCIA QUE ARROGANCIA



Comentando la famosa frase de Sancho Panza que dice “paciencia y barajar”, explicábamos en nuestro libro Los refranes esotéricos del Quijote, que había que leer “paciencia y Berajah”, o sea “paciencia y bendición”. La paciencia es, sin duda, una gran virtud, pero ¿qué tiene que ver con la Bendición? Veamos qué nos enseña la siempre apasionante historia de Jacob.

Leemos en Eclesiastés (VII-8):

טוב ארך-רוח, מגבה-רוח

“Mejor es paciencia que arrogancia”.

Según el midrash, estas palabras las pronunció Jacob “quien diariamente se ejercitaba en la paciencia”. Por otra parte, la arrogancia se aplica a Esaú.

Los cabalistas sostienen que Jacob era un gran practicante de la oración. De hecho, fue él quien instituyó la oración del anochecer, Maariv (מעריב). Esaú, el arrogante, es aquel que es demasiado orgulloso para orar o para pedir ayuda. Quizá de ahí que sea arrogante, “que no ruega”. Esaú tuvo hambre, no tuvo paciencia y no quiso esperar; de este modo perdió la bendición de Isaac. La oración, se ha de hacer en la humildad y hay que tener paciencia para llegar al resultado. En cambio, Jacob, que “se ejercitaba en la paciencia”, o sea en la oración, sí que fue bendecido.

Los sabios nos enseñan que Esaú y Jacob, corresponden a la Mala y a la Buena Inclinación. Es curioso que la guematria de Maariv (מעריב), 322, sea la misma que la de Ietzer haTov (יצר הטוב), la Buena Inclinación.

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מ = 40

ע = 70

ר = 200

י = 10

ב = 2

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322

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יצר = 300

הטוב = 22

————-

322

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Pero volviendo a las palabras del Eclesiastés, ¿qué diferencia apreciamos entre Erej Ruaj y Gueva Ruaj? Muy fácil, la primera expresión va acompañada de Tov (טוב), “bueno”, que en este caso se traduce como “mejor”. Este Tov (טוב) es lo que diferencia la paciencia de la arrogancia. Los cabalistas nos enseñan que se refiere a la luz de la que gozaba Adán en el paraíso, una luz que le permitía verlo todo de un extremo a otro del mundo. Es la luz de la bendición, de la Berajah.

JULI PERADEJORDI

LA RAÍZ DE TODAS LAS MITZVOTH

Book talk: Three recent fantasy releases | Canberra Weekly

El Shabbat es un gran misterio, inseparable de la Torah y de las Mitzvoth. Sabemos que estas últimas se encuentran en la Torah, pero ¿qué relación guardan con el Shabbat?

Apoyándose en el Talmud (Shabbat 86 b) que sostiene que la Torah fue entregada en Shabbat, el  Zohar (III 95 a)  concluirá que:

“Rabbí Isaac le dijo a Rabbí Iehudah: «Te acordarás del día de Shabbat para santificarlo» (Éxodo XX8). Hemos aprendido que hay que recordarlo con vino. ¿Por qué con vino? Le dijo. Porque el vino es la alegría de la Torah y el vino de la Torah es la alegría de todo”.

Los cabalistas nos han enseñado que cuando restamos la guematria de Torah (תורה), 611 de la de Shabbat, (שבת), 702, obtenemos 91, o sea la guematria del Tetragrama, 26 sumada a la de Adonai, 65.

Por otra parte, si calculamos la guematria de “te acordarás del día de Shabbat” descubrimos que es 1397:

זכור  = 233

את-יום = 457

השבת = 707

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1397

Los sabios nos enseñan que se trata de la misma que la de Shoresh Kol haMitzvoth (שרש כל המצוות), “la raíz de todas las Mitzvoth”.

שרש  = 800

כל = 50

המצוות = 547

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1397

De todo ello podemos adivinar por qué es tan importante recordar el día de Shabbat: porque al ser su raíz, es equivalente a todas las Mitzvoth. Si los seis días de la semana corresponden de algún modo a los 6000 años del mundo, al decir de Rashi, el séptimo día, el Shabbat, corresponde tanto al Gan Eden como al mundo venidero. ¿Y qué relación tiene esto con el texto del Zohar que citábamos? Que hay que hacerlas con alegría. Los cabalistas nos enseñan que no cumplir las Mitzvoth con alegría supone el exilio y lo relacionan con el exilio de Adán que perdió la “luz reservada”. Curiosamente la guematria de Simjah (שמחה) “alegría”, 353, es la misma que la de Sod haOr haGanuz (סוד האור הגנוז), el “secreto de la Luz reservada”. Y es que el Shabbat tiene algo de esa luz y para recordarlo encendemos las velas.

JULI PERADEJORDI

NO HAY DOS SIN TRES

La leyenda que cuenta que los Reyes Magos eran 12 - BBC News Mundo

Opinaba Louis Cattiaux que hay dos vías de retorno a Dios, y que el que las separa es ignorante mientras que el que las une es sabio. Por otra parte, un conocido proverbio nos dice que “no hay dos sin tres”. ¿Se están refiriendo ambas enseñanzas a lo mismo?

Nos cuenta el midrash que en cierta ocasión Samuel se encontró en un cruce de caminos y se preguntó:

“¿Por qué camino iré? Si voy por el de la misericordia, ¿será mejor que el de la justicia? Si voy por el de la justicia, ¿será mejor que el de la misericordia? Pongo como testigos a los cielos y a la Tierra que yo no quiero dejar ninguno de los dos ni elegir ninguno por mí mismo.

Ante esta situación, el Santo, bendito sea, le dijo que por elegir los dos, le iba a dar tres regalos: vida, justicia y gloria. Como ha sido dicho (Proverbios XXI-21):

רדף, צדקה וחסד- ימצא חיים, צדקה וכבוד

“Quien busca justicia y misericordia encontrará vida, justicia y misericordia”.

¿Dónde se encuentran estos tres regalos?

En la Torah.

Cuando calculamos la guematria de Shalosh Matanoth (שלוש מתנות), “tres regalos” descubrimos que es 1532:

שלוש = 636

מתנות = 896

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1532

Se trata de la misma guematria que la de Zoth Jukat haTorah (זאת חקת התורה), “Ésta es la ordenanza de la Torah”:

זאת = 408

חקת = 508

התורה = 616

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1532

Cuando nos colocamos delante de la Torah nos encontramos en una situación parecida a la de Samuel. Estamos ante dos caminos, la Torah escrita y la Torah oral. Podemos escoger uno en detrimento del otro, pero a la luz de la enseñanza del midrash es obvio que el secreto consiste en unir los dos, como sostenía Louis Cattiaux. Entonces se convierten en tres, en tres regalos.

La guematria Shemi de estos tres regalos, (חיים, צדקה וכבוד) es 2258:

חיים = 538

צדקה = 730

וכבוד = 990

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2258

Se trata de la guematria de Ki Torat Israel leAm Israel (כי תורת ישראל לעם ישראל), “porque la Torah de Israel es para el pueblo de Israel”.

JULI PERADEJORDI

UN VERDADERO ELIXIR

Sabemos por al Talmud (Kiddushin 30 a) Dios creó el Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación, pero también creó su antídoto, que es la Torah. Sin embargo. muchos hemos conocido gente que estudiaba Torah, que eran incluso rabinos, pero que no habían vencido a su Ietzer haRa (יצר הרע). ¿Qué ha ocurrido? ¿Quiere decir esto, Dios no lo quiera, que la Torah no sirve? Veamos qué nos enseña la guematria.


La guematria Shemi de Ietzer haRa (יצר הרע), 1280, es muy interesante:

יצר = 634

הרע = 646

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1280

Para superar el Ietzer haRa (יצר הרע), hemos de dar un paso más hasta llegar a 1281. ¿A qué corresponde este número?

Veamos antes una enseñanza del tratado talmúdico de Jaguigah (13 a) donde leemos que:

אמר רבי אמי אין מוסרין סתרי תורה אלא למי שיש בו חמשה דברים שר חמשים ונשוא פנים ויועץ וחכם חרשים ונבון לחש  

“Dijo Rabbí Ami (citando Isaías III-3): los secretos de la Torah pueden transmitirse sólo a alguien que posea las siguientes cinco características: “ el capitán de cincuenta, y el hombre de respeto, y el consejero, y el artífice excelente, y el sabio de elocuencia”.

La primera pregunta que podemos hacernos es por qué cinco características y no cuatro o seis. La respuesta es muy sencilla, porque la Torah se compone de 5 libros. La segunda por qué cuando se habla de “trasmisión” se está refiriendo a los secretos de la Torah y no a la Torah. Efectivamente, una cosa es la Torah, y otra los secretos de la Torah, Sitrei Torah (סתרי תורה). Cuando calculamos la guematria de Sitrei Torah (סתרי תורה) vemos que es 1281, o sea 1 más que la guematria Shemi de Ietzer haRa (יצר הרע). Los Sitrei Torah (סתרי תורה) son como una destilación de la Torah (תורה), que conforma un verdadero elixir, el antídoto del Ietzer haRa (יצר הרע). Por esta razón el mero estudio de la Torah no es siempre eficaz para rectificar a la persona y hacer que venza a su Ietzer haRa (יצר הרע), hace falta beber en sus secretos.

סתרי = 670

תורה = 611

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1281

El Gaón de Vilna, refiriéndose como “Sod” a los Sitrei Torah (סתרי תורה) escribía:

“Cuando la persona entienda el nivel del Sod correctamente, poseerá absolutamente todo: el Pshat, el Remez, el Drash y el Sod. Pero todo el tiempo que no comprende el Sod, incluso el Pshat no lo tiene claro”.

JULI PERADEJORDI

UN SECRETO MARAVILLOSO

El sexto día marca un punto de inflexión en el relato de la creación, ya que es el día en que es formado el hombre. Si el creador califica de “buenos” a los cinco primeros días, el sexto será “muy bueno”, lo que lo diferencia de los anteriores. Veamos a la luz de la guematria qué nos enseña esta sutil diferencia.

El texto de Génesis (I-31) dice así:

וירא אלהים את-כל-אשר עשה, והנה-טוב מאד; ויהי-ערב ויהי-בקר, יום הששי.

“Y Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno.

Y fue de tarde, y fue de mañana, el sexto día”.

¿Por qué se aplica “muy” al hombre? “Muy” es en hebreo Meod (מאד),  y esta palabra está compuesta por las mismas letras que Adam (אדם), “hombre”. La guematria de ambas palabras es 45.

Pero este versículo presenta otra particularidad que no ha pasado desapercibida a los sabios del Talmud. Cuando el texto dice “el sexto día” y no “día sexto”, el “el” está aludiendo nada más y nada menos que a la totalidad de la Torah. Veamos el comentario del tratado de Shabbat (88 a):

Dijo Rabi Shimon ben Lakish: ¿qué significa lo escrito (Génesis I-31): “Y fue de tarde y fue de mañana, el sexto día (Iom Ha shishi)?

¿Por qué necesitó al sexto día la letra “He” (ה), “el”? Para enseñar que el Santo, bendito sea, le puso una condición a todo lo creado, diciendo: si los hijos de Israel aceptan toda la Torah, vosotros seguiréis existiendo, de lo contrario os haré volver al desorden y vacío (Tohu vaBohu)”.

Esto es así porque la letra “He” (ה), cuyo valor numérico es 5, representa a toda la Torah compuesta por cinco libros.

Pero existe otro comentario a este pasaje menos conocido que sostendría que ya en este primer capítulo del Génesis se está haciendo alusión al exilio egipcio, previo a la recepción de la Torah. Si calculamos la guematria Raguil de Iom haShihi (יום הששי), “el sexto día”, vemos que es 671:

יום = 56

הששי = 615

—————

671

Si calculamos la guematria de Eretz Mizraim (ארץ מצרים), “tierra de Egipto”, vemos que es la misma:

ארץ = 291

מצרים = 380

—————

671

¿Qué representa Egipto, Mizraim (מצרים)? ¿Por qué aparece aquí una alusión al exilio de Egipto y no a otro exilio o a otro país? Porque fue un exilio instructor que de alguna manera preparó al pueblo de Israel para ir al Sinaí a recibir la Torah.

El Zohar relaciona a Egipto, Mizraim (מצרים), con el Ietzer (יצר), o sea la Mala Inclinación. En el corazón mismo de la palabra Mizraim (מצרים) tenemos las letras que forman Ietzer (יצר). Cuando este Mizraim (מצרים) es bendecido con la letra He (ה), se convierte en haMitzraim (המצרים) y su guematria deja de ser 380 y es entonces 385, coincidiendo con la de Shekinah (שכינה), pe Presencia divina. Esta letra He (ה) representa, como hemos visto a la Torah.

Los cabalistas leen la palabra Israel (ישראל) como Iesh (יש), “hay” y 231 (רלא). Cuando sumamos 231 a la guematria de Mizraim (מצרים), 380, obtenemos 611, la guematria de Torah.

Quizá por eso 231 sea también la guematria de Sod Nifla (סוד נפלא), “secreto maravilloso”:

סוד = 70

נפלא = 161

————–

231

JULI PERADEJORDI

ABRAHAM ES BENDICIÓN COMO ES BENDICIÓN LA LLUVIA

Todos conocemos aquel pasaje en el que Dios le dice a Abraham (Génesis XII-2) que lo bendecirá y agrandará su nombre. Como nos enseña la cábala, lo hará a través de la letra He, la letra con la que había creado el mundo.

El texto de Génesis es el siguiente.

ואעשך, לגוי גדול, ואברכך, ואגדלה שמך; והיה, ברכה

Veamos algunas de las opiniones de los sabios.

“Y te convertiré en una gran nación; y te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”.

Para Rabbí Iudán significa que a Abraham se le atribuye una de las dieciocho bendiciones. Y efectivamente una de éstas es la denominada “Escudo de Abraham”, donde se dice “Bendito seas tú, Eterno, escudo de Abraham”.

Rabbí Abahu nos regala sin embargo otro comentario acaso menos sencillo, pero muy enjundioso. Escribe (Bereshit Rabbah XXXIX-11):

“El texto (de Génesis XV-5 que dice «Contempla, ahora, en dirección al cielo, y cuenta las estrellas, ¡si es que puedes contarlas!»)  no dice “el cielo” (como traducen algunos) sino “en dirección al cielo”.

Veamos la diferencia. “Al cielo” sería haShamaim (השמימ), pero el texto dice haShamaimah (השמימה) y la última letra He (ה) indica dirección. Para Rabbí Abahu esta última He (ה) es la letra con la que Dios creó el mundo y la letra que le fue añadida al nombre de Abraham. Y agrega este sabio:

“La guematria de tu nombre (cuando ya contiene esta He) es la misma que la de la expresión Vaabareja (ואברכך), “te bendeciré” (añadiéndole 1 por el Kollel).

א = 1

ב = 2

ר = 200

ה = 5

ם = 40

—————–

248 + 1 = 249

ו = 6

א = 1

ב = 2

ר = 200

כ = 20

ך = 20

————

249

Otro comentarista menos conocido subraya la importancia del 249 frente al 248 señalando que Abraham era bendición como es bendición la lluvia. También se apoya en la guematria y nos enseña que el valor numérico de Matar (מטר), “lluvia”, es 249:

מ = 40

ט = 400

ר = 200

———–

249

JULI PERADEJORDI

INTERROGA LOS DÍAS ANTIGUOS

Uno de los grandes misterios de la cábala es saber qué había antes del Bereshit, antes de la creación. Los diversos midrashim nos aportan varias explicaciones, pero vamos a ver una nueva, basada en la guematria.

Leemos en Deuteronomio (IV-32):

כי שאל-נא לימים ראשנים

“De hecho, interroga los días antiguos”.

¿A qué se está refiriendo? Los sabios nos enseñan que “los días antiguos” son los seis días del Génesis. El Midrash y el Zohar se apoyan en este versículo para explicar que podemos inquirir sobre estos seis días, Maasé Bereshit, pero no acerca de lo que había antes.

Pero va a ser el Talmud (Jaguigah 11 b) quien nos desvele el secreto de estas palabras. Los sabios talmúdicos se apoyan en una sutileza: el texto de Deuteronomio dice “interroga”; no dice “interrogad”. Por esta razón se deduce que se refiere a una sola persona. Esta página del Talmud nos enseña que una persona puede hacer preguntas a propósito de Maasé Bereshit, pero dos personas no. Antes de la creación era la unidad, después vino la multiplicidad.

Sin embargo, se nos ocurre otra interpretación recurriendo al mismo libro del Deuteronomio, está vez al capítulo XXXIII-4:

תורה צוה-לנו, משה

“La Torah que nos ordenó Moisés”.

Si calculamos la guematria de los dos versículos veremos que es la misma:

כי = 30

שאל-נא = 382

לימים = 130

ראשנים = 601

—————–

1143

תורה = 611

צוה = 101

לנו = 86

משה = 345

—————

1143

De todo ello podemos deducir que cuando se nos invita a “interrogar los días antiguos”, en realidad se nos está exhortando a interrogar la Torah. ¿Por qué?

Como podemos leer en Bereshit Rabbah (I-4):

“Seis cosas precedieron a la creación del mundo”

Una de estas cosas era la Torah ya que (Proverbios VIII-22) dice:

יהוה-קנני, ראשית דרכו

“El Eterno me creó en el principio de Su camino…”

JULI PERADEJORDI

LA RISA DEL CIELO

God as Infinite Light: The Mystical Experience

En el tratado talmúdico de Eruvin (86 a) se nos explica cómo se conoce el carácter verdadero de un hombre. Son cuatro cosas que veremos a continuación, y sin duda la más importante de todas ellas es la última, el sentido del humor.

Afirmaba un cabalista de cuyo nombre no consigo acordarme que “la luz es la risa del cielo”. Esta idea la retomaría Marsilio Ficino pero sobre todo Fray Luis de León, criptojudío, nativo de Belmonte, localidad en la que hubo criptojudíos hasta los años 80 del siglo pasado.

Esta asociación risa/luz podemos vislumbrarla en una conocida página del Talmud que dice así:

א”ר אילעאי בשלשה דברים אדם ניכר בכוסו ובכיסו ובכעסו ואמרי ליה אף בשחקו

“Dijo Rabbí Eilai: en cuatro cosas el hombre es conocido, en su copa, en su bolsillo y en su enfado, y hay quien dice: también en su risa”.

Las tres primeras cosas, “su copa” Kuso (כוסו), “su bolsillo” Kisó (כיסו) y “su enfado” Kaasó (כעסו), nos están regalando un precioso juego de palabras. Podemos relacionarlas con las tres primeras letras de la palabra Pardes (פרדס). La cuarta cosa, “su risa”, Shojkó (שחקו) correspondería a la letra Samej (ס) de Pardes (פרדס) o sea al Sod, el sentido más recóndito, y haría alusión al más profundo de los misterios: la Luz ilimitada, Or Ein Sof (אור אין סוף).

Cuando calculamos la guematria de esta expresión obtenemos 414:

אור = 207

אין = 61

סוף = 146

————

414

 Cuando calculamos la guematria de “su risa”, Shojkó (שחקו), nos encontramos con el mismo resultado:

ש = 300

ח = 8

ק = 100

ו = 6


414

“Su risa”, Shojkó (שחקו), la Luz ilimitada, Or Ein Sof (אור אין סוף), es la risa del cielo. Vemos así que el cielo no tiene ni copa, ni bolsillo ni enfado, pero sí goza de un gran sentido del humor.

JULI PERADEJORDI

VIVIR PARA VER

Angels… The Burning Ones – Bonnie Saul Wilks

“Vivir para ver” es un antiguo proverbio castellano que en realidad procede a su vez de un proverbio sefardí que podemos encontrar en la pág. 53 del Diccionario Akal del Refranero sefardí de Jesús Cantera, que dice: “Bibir y ver”. Vamos a ver cómo el original sefardí es más enjundioso que su versión castellana.

En primer lugar, recordemos una de las expresiones más frecuentes en el Zohar que se suele traducir por “ven y ve”: Ta Jatzei (תא חזי), pero que literalmente es “ven ve”. En ella no aparece la Vav (ו) copulativa que se traduce por “y”, porque como nos enseñan los sabios, “venir” y “ver” son aquí dos cosas simultáneas. Se trata de una manera de ver las cosas que ciertamente choca con nuestra visión dualista de la vida.

Lo mismo ocurre, en cierto modo con “vivir” y “ver”. Vivimos para alcanzar el “ver”, y sólo cuando esto ocurre vivimos realmente, integralmente. Ese es el sentido de la vida en este planeta.

“Vivir” no es vegetar en este bajo mundo, sino participar de esa experiencia maravillosa llamada Jaim (חיים), “vida”, por medio de la visión. Este “vivir ver” sería el camino, Derej (דרך). En esta palabra adivinamos un proceso en el que la letra Dalet (ד) se va puliendo por arriba a la derecha para derivar en Resh (ר), una Resh (ר) que se prolongará hacia abajo en la forma de la Jaf Sofit (ך). Esta última letra, que es la última de la palabra Baruj (ברוך), “bendito”, evoca a la bendición que baja.

“Vivir” en hebreo es Jai (חי) y esta palabra también se refiere al Dios viviente.  “Ver” es Raa (ראה).

Cuando sumamos la guematria de Jai (חי), 18, a la de Raa (ראה), 206, obtenemos 224, o sea la guematria de Derej (דרך), “camino”.

JULI PERADEJORDI

Cábala, guematria, Juli Peradejordi, Talmud, Zohar, camino

ANULAR LAS PREOCUPACIONES

OTRAS OBRAS MAESTRAS DE MAIMÓNIDES

El post que publicamos la semana pasada (https://wp.me/p2Xmky-XX) ha sido ampliamente acogido e incluso comentado por varios lectores. De entre todos hemos de destacar un pertinente comentario que nos regala Belkis R. desde Miami. Se resume en algo muy sencillo: hemos de anular las preocupaciones para que se conviertan en alegría.

Veíamos en Proverbios XII-25:

 דאגה בלב-איש ישחנה

“La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra”.

La palabra Dagah (דאגה), que se suele traducir por “congoja”, tiene por primer sentido en el diccionario “preocupación”, y de hecho así es como lo traduce Belkis. También podría traducirse por “desasosiego” o por “inquietud”. La raíz Daag (דאג) significa “inquietarse”, “preocuparse”.

¿Por qué abate la preocupación a los hombres? La guematria de Dagah (דאגה), “preocupación”, es 13, y este número se relaciona tradicionalmente con la decimotercera letra, la Mem (מ) y con la muerte. Pero, como veremos, el 13 tiene también otros significados.

ד = 4

א = 1

ג = 3

ה = 5

——–

13

Habrá quien dirá que el sentido de Shajah (שחה) es “encorvar”, “hacer bajar la cabeza”, incluso “humillar”, “avergonzar”, pero no “abatir” en el sentido de “matar” que se le da en castellano. Y es aquí donde nos parece harto pertinente el comentario de Belkis:

“Si tiene una preocupación deberá intentar reducirla, anularla, así la cosa buena, la buena palabra, convertirá la preocupación en alegría”.

El Talmud, en el tratado de Baba Metzia (58 b) ya nos advierte que avergonzar a alguien es equivalente a matarlo:

“Rav Najman bar Itzjak: cualquiera que humilla a otro en público, es como si estuviera derramando sangre”.

Por ello, los sabios nos exhortan a no insultar ni humillar a nadie.

Para “convertir la preocupación en alegría”, que es de lo que se trata, vayamos más allá del 13, hasta el 14, que es la guematria de Badaj (בדח), “estar alegre”, “divertirse”.

ב = 2

ד = 4

ח = 8

———-

14

Pero lo más sorprendente ocurre cuando a Shajah (שחה) le añadimos una letra Mem (מ): obtenemos Simjah (שמחה), “alegría”. Y esta Mem (מ), decimotercera letra del alfabeto, nos envía a otro concepto simbolizado por el 13: Ahavah (אהבה), “amor”, palabra cuya guematria también es 13. Para reducir y anular las preocupaciones hay un único secreto: el amor, Ahavah (אהבה).

JULI PERADEJORDI

Talmud, guematria, Juli Peradejordi, Torah, Ahavah, Zohar, cábala

¿POR QUÉ PUEDE VIVIR EL HOMBRE HASTA LOS 120 AÑOS?

Hilel, Shamai y la pérdida del Mesías ~ Tercer Angel

Apoyándose en lo que nos dice la Torah a propósito de Moisés, que vivió 120 años, algunos afirman que ésta es la edad máxima que puede vivir un hombre. Ha habido sin embargo algunas excepciones, mínimas, que desmentirían esta enseñanza.

El principal problema cuando tomamos al pie de la letra los símbolos o los números que aparecen en la Torah, es que corremos el riesgo de equivocarnos estrepitosamente. Leemos en Proverbios XII-25:

דאגה בלב-איש ישחנה; ודבר טוב ישמחנה

“La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra”.

Cuando hablamos de Davar Tov (דבר טוב), “buena palabra”, estamos hablando de la Torah, que es el antídoto de la congoja en el corazón, lo que “abate” al hombre, o sea lo que lo mata antes de los 120 años.

El número 120 que, efectivamente, corresponde a los años que según Deuteronomio (XXXIV-7) vivió Moisés, es un número simbólico que no sólo indica plenitud, sino también la unión de los dos nombres de Dios principales, el Tetragrama y Elohim.

Cuando calculamos la guematria de Meah veEsrim (מאה ועשרים), “ciento veinte”, vemos que es 672:

מאה = 46

ועשרים = 626

—————

672

Se trata, como hemos dicho, de la suma de la guematria del Tetragrama (יהוה) que es 26 a la de Elohim (אלהים) dándole a la Mem Sofit (ם) el valor de 600:

יהוה = 26

אלהים = 646

—————–

672

Pero, nos preguntaremos, está muy bien que Moisés viva 120 años, ¿pero los demás hombres por qué? ¿Para qué?

Un sencillo cálculo guemátrico nos lo va a descubrir: para estudiar Torah (תורה). Cuando sumamos 611, la guematria de Torah (תורה) a 120, por los 120 años, obtenemos 731. Se trata de la guematria de Dagah beLev Ish Iashtenah (דאגה בלב-איש ישחנה), “la congoja del corazón del hombre lo abate”, la cita de Proverbios por la que comenzábamos estas reflexiones.

El estudio de la Torah, la “buena palabra” Davar Tov (דבר טוב) de la que nos habla la segunda parte del versículo, es lo que nos permite combatir la congoja del corazón. Por eso el hombre puede vivir hasta los 120.

דאגה = 13

בלב = 34

איש = 311

ישחנה = 373

—————-

731

JULI PERADEJORDI

CUANDO UNO SE SIENTA EN LA SILLA

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x

Sentarse es un poderoso acto simbólico, como podemos apreciar en numerosas representaciones religiosas de todas las religiones. En el judaísmo adquiere una importancia especial ya que debe relacionarse con el estudio de la Torah, como veremos a la luz de la guematria.

Rabbí Najman de Brezlev realizó una afirmación sorprendente que sus discípulos declararon no entender: Cuando uno se sienta en la silla, uno es un hombre. Sus palabras, en Iddish, eran las siguientes:

Az min zitst of der shtil, demult iz min a mentsh!

Una primera interpretación, a todas luces superficial y profana, nos dirá que sólo los hombres son capaces de sentarse en una silla. Los animales no pueden hacerlo. Alguien objetará que quizá los primates… Pero esa es otra historia.

Traduzcamos esta frase al hebreo:

כשאתה יושב על הכיסא אתה גבר

En hebreo, sentarse es Ioshev (יושב) y Ieshev (ישב) es “aclarar”, “comentar”, “explicar”. ¿Qué tendrá que ver sentarse con explicar? ¿Explicar qué?

Cuando hablamos de “sentarnos” no nos referimos a sentarnos en un bar para hacer el aperitivo, sino de sentarnos para estudiar. Gracias al estudio se puede explicar lo estudiado. En el caso que nos ocupa, la guematria Sderti u ordinal de Al haKisse (על הכיסא), “en la silla”, 70, nos desvela que se trata del Sod, del secreto:

ע = 16

ל = 12

ה = 5

כ = 11

י = 10

ס = 15

א = 1

————

70

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———–

70

Sin embargo, el objeto del estudio nos lo va a descubrir la guematria de Atah Guever (אתה גבר) “eres un hombre”, 611:

אתה = 406

גבר = 205

————–

611

Se trata de la misma guematria que Torah (תורה):

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

———–

611

Lo que diferencia al verdadero hombre de los animales no es tanto que sea capaz de sentarse en una silla o en un trono, como que sea capaz de hacerlo para estudiar la Torah, y este estudio es el que hace de él un verdadero hombre. Entonces se convierte en una lámpara Menorah (מנרה), para sus semejantes pues cuando sumamos la guematria de Guever (גבר), “hombre”, 205, a la de Limud (לימוד), 90, obtenemos 295, la guematria de Menorah (מנרה).

JULI PERADEJORDI

UNO DE LOS LIBROS MÁS DELICIOSOS QUE HAN CAÍDO EN MIS MANOS

Acabo de leer uno de los libros más deliciosos que han caído en mis manos en los últimos diez años. Su autor es un jovencito de 101 años de edad que fue fiscal en el juicio de Nuremberg, alguien que tuvo ocasión de presenciar las atrocidades más crueles del genocidio nazi y que sin embargo ha conservado un sentido del humor y una alegría de vivir que logra transmitir en su libro. Y lo hace con una humildad y con una sencillez que resultan contagiosas.

TRES TESOROS

GRAAL - Definición y sinónimos de Graal en el diccionario italiano

Louis Cattiaux nos ha dejado una frase enigmática que vamos a intentar elucidar a la luz de la cábala y de la tradición griálica: “Sembremos el libro como sembramos nuestros corazones”. ¿Qué tendrán en común el libro, el corazón y la siembra? Las tres cosas parecen referirse a algo esencial.

Aunque normalmente lo ignoramos, tenemos tres tesoros: la copa (y por extensión el vino que abre los corazones), el libro (espejo del alma) y la semilla que nos da la posibilidad de perpetuarnos.  En Occidente, la copa se ha asociado siempre con un símbolo de orígenes remotos: el Grial. Entre las diversas etimologías que se han adjudicado a la misteriosa palabra “Grial”, dos de ellas se perfilan como las más verosímiles: Grasale, que significa “vasija” y Gradale, que quiere decir “libro”. ¿Qué tendrá que ver una vasija con un libro? La vasija, o lo que es lo mismo, la copa, sirve para recibir la gracia. De ahí también la denominación de Grasale, que podemos relacionar con “grasa”, o sea “gracia”, e incluso la de Gratialis donde la palabra Gratia es más evidente. Esta palabra procede del griego crátera, y al principio el Grasale tenía más la forma de un plato hondo, de una escudilla, que de una copa.

En hebreo “copa” se dice Kos (כוס) y su guematria Sderti u ordinal es 32:

כ = 11

ו = 6

ס = 15

—————

32

Se trata de la guematria Raguil de Lev (לב), “corazón” con lo que queda establecida la identificación entre la copa y el corazón, algo que no ignoraban los maestros naiperos que hacían equivaler las copas de las barajas españolas con los corazones de las barajas francesas.

           ל  = 30              

ב = 2

————–

32

La guematria Raguil de Kos (כוס) es 86:

כ = 20

ו = 6

ס = 60

———–

86

Y finalmente, si examinamos la palabra Sefer (ספר), “libro”, vemos que su centro, su “corazón”, lo ocupa a letra Peh (פ). Esta letra se escribe Peh He (פה) y su guematria Shemi es 85. Añadiendo 1 por el Kollel, nos encontramos con 86, la guematria Raguil de Kos (כוס).

En hebreo “semilla”se dice Tzera (זרע). Si sumamos la guematria de Kos (כוס) “copa” a la de Tzera (זרע), “semilla” , y a la de Sefer (ספר), “libro”, obtenemos 703.

ז = 7

  ר= 200

ע = 70

————–

277

ס = 60

  פ= 80

ר = 200

——————————

340

86 + 277 + 340 = 703

Cuando sumamos estos tres números, obtenemos 703, o sea la guematria de Otzarot (אוצרות), “tesoros”:

 

א  = 1

ו  = 6

צ  = 90

ר  = 200

ו  = 6

ת  = 400

………………….

703

Y ésta es la desconocida historia a la que nos referíamos al principio de estas reflexiones: la copa, el libro y la semilla.

JULI PERADEJORDI