EL SECRETO DE LAS LUMINARIAS

 

Sin duda el secreto de la vida se encuentra resumido en tres palabras: “todo es uno”, en hebreo haKol Ejad (הכל אחד), si nos fijamos en la guematria de esta expresión, 68, veremos que no es casualidad:

הכל = 55

אחד = 13

————-

68

 

Se trata de la guematria de Jaim (חיים), “vida”:

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 40

———–

68

 

La raíz Jai (חי) que asocia a las letras Jet (ח) y Iod (י), significa “vivo”, “viviente”, pero si las asociamos al revés, Iod (י) y Jet (ח), obtenemos las dos primeras letras de Ijudah (יחודא), en arameo “unidad”.

 

Leemos en el Zohar (I-12 b) que:

“Cuando el hombre conozca que todo es uno y no coloque separación alguna,

incluso el Sitra Ajra se retirará del mundo y no influirá abajo.

Y éste es el secreto de (Génesis, I-15):

והיו למאורת ברקיע השמים

“Y sean por luminarias en el extendimiento de los cielos…”.

 

Para explicar este versículo los sabios se fijan en la palabra Meorot (מאורת) que está compuesta por las palabras Or (אור), “luz” y Mavet (מות) “muerte”. El Zohar, en esta misma página, señalará que “la letras de Or (אור) están unidas” mientras que las letras de “Mavet están separadas”.

Si a la palabra la palabra Meorot (מאורת) le quitamos las letras de Mavet (מות), nos queda Or (אר), “luz”, pero si lo que le quitamos es Or (אור), nos queda Met (מת), “persona muerta”, “cadáver”.

A partir de estas reflexiones podemos entender que la muerte, lo muerto, no sólo se nos presenta como algo oscuro donde no hay luz, sino sobre todo como algo donde hay separación, donde no hay unidad.

Apoyándose en dos guematrias clásicas, la de Ahavah “amor” y la de Ejad “uno”, que son la misma, 13, los sabios nos enseñan que la esencia de la unidad es el amor y la esencia del amor es la unidad. Si a la guematria de Jaim (חיים), “vida”, 68, le añadimos 4 por las cuatro letras que componen esta palabra, obtenemos 72, que es la guematria de Hessed, “bondad”, “caridad”, amor”.

Por esta razón, si queremos escapar del Sitra Ajra, que como también dice el Zohar, es el Ángel de la Muerte, hemos de “conocer que todo es uno” y huir de cualquier separación. Y esto no es una intención o una actitud, es una experiencia, un estado de consciencia.

 

JULI PERADEJORDI

 

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UN TEMA ESPINOSO

Afirmaba Sartre que “el infierno son los demás”. Probablemente las rosas piensen, si es que las flores piensan, que el infierno son las espinas, pero veremos a la luz de la guematria que nos hallamos ante un tema un tanto espinoso y que lo cierto sea probablemente lo contrario.

 

Dentro de la simbología cabalística, la rosa designa a la Shekinah (שכינה). Su belleza y su perfume son como un recuerdo del paraíso perdido donde la Shekinah nos arropaba bajo sus alas y nos enseñaba Torah como una madre lee cuentos a sus hijos antes de ir a dormir.

La palabra hebrea que se utiliza en el Cantar de los cantares para decir “espina” es Joaj (חוח) y su forma recuerda sorprendentemente a los dos platillos de una balanza con el fiel en medio. Mirándolo de otro modo, vemos como si esta palabra tuviera cinco patas, en correspondencia con los cinco libros de la Torah. Joaj (חוח) también se traduce como “abrojo”. Comentando una frase del Quijote que dice: “menester será que el buen Sancho haga alguna disciplina de abrojos” ya explicamos que la palabra “abrojo” viene de “abre ojos” y es una alusión al Salmo CXIX-18 que nos dice: “Abre mis ojos y contemplaré las maravillas de tu Torah”. Curiosamente ésta es una planta que tiene un fruto redondo con cinco púas, en correspondencia con los cinco libros de la Torah.

Nos enseña el Talmud (Shabbat 31 a) que el sabio Hillel se encontró en cierta ocasión con un hombre que quería aprender toda la Torah mientras estaba de pie aguantándose con solo pie. A primera vista parece o una ocurrencia o una provocación, pero “con un solo pie” alude a la unidad, a la unicidad y también al equilibrio. Este gran sabio le explicó que “toda la Torah” se encontraba en el mandamiento “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Vemos aquí también una relación de equilibrio entre el prójimo y uno mismo. Si calculamos la guematria de esta expresión, obtenemos 820:

ואהבת = 414

לרעך = 320

כמוך = 86

—————–

  820

 

Curiosamente la guematria de KeShoshanah bein haJojim (כשושנה בין החוחים), “Como una rosa entre las espinas…” (Cantar de los cantares II-2) es la misma:

כשושנה  = 681

בין  = 62

החוחים = 77

—————–

820

 

La guematria de haJojim (החוחים) “las espinas”, es 77 y la de Jojim (חוחים), “espina”, 72. Se trata de la guematria de Hessed (חסד), “bondad”, “amor”:

ח = 8

ס = 60

ד = 4

———-

72

 

Si comparamos el versículo de Levítico (19:18) con lo que se dice a propósito de Abraham, encarnación del Hessed (חסד), en Isaías (XLI-8) veremos que “amarás” en el primer caso y “amigo” en el segundo comparten raíz:

ואהבת לרעך כמוך

VaEvta aReaja kamoja

“mas amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

זרע אברהם אֹהבי

Tzera Abraham Ohavi

“Descendiente de Abraham mi amigo”.

Hessed (חסד), la bondad es uno de los platillos de la balanza, el otro es Guevurah, representado por las espinas. Las espinas no son algo tan horrible, son sólo la contraparte de la rosa y su función no es dañarla, sino protegerla. Sirven para abrirnos los ojos.

 

JULI PERADEJORDI

LA MATÉ PORQUE ERA MÍA, REFLEXIONES SOBRE LA GUEMATRIA 155

Hay números que parecen estar malditos, que parecen vehicular energías siniestras. Uno de ellos es el 155. El famoso artículo 155 de la Constitución no se escapa a esta maldición, y no sólo porque sea una traducción (¿o un plagio?) del artículo 37 de la vigente Constitución alemana, que a su vez reproduce el 48 de la Constitución de Weimar, el que aupó a Adolf Hitler al poder.

 

 

Una planta maldita entre las malditas es el famoso ajenjo (en hebreo Laanah). Este término procede de la raíz Ilin (הלעין), “hacer amargo”, “amargar”, “atristar”. Esta palabra también está relacionada etimológicamente con Avon (עון), “pecado”, “delito”. Cuando calculamos la guematria de Laanah (לענה), descubrimos que es 155:

ל = 30

ע = 70

נ = 50

ה = 5

——–

155

 

Otra palabra que comparte esta guematria es Mapalah (מפלה), “ruina”, “escombros” y, en sentido figurado, “derrota”.

מ = 40

פ = 80

ל = 30

ה = 5

———

155

Indiscutiblemente, la aplicación del polémico artículo se perfila siempre como algo que resultará amargo para millones de personas, pero si profundizamos un poco quizá no haya que verlo tanto como una derrota de los que lo padecen, sino como un fracaso de aquellos que lo aplican: Hitler, al final, fue derrotado.

155 se escribe en hebreo קנה, que se lee Kaneh. Estas tres letras forman una palabra que significa “tallo”, “caña”, “vara”. Un análisis morfológico de estas tres letras nos confirma lo anterior. La letra Kof (ק) es la que más se hunde hacia abajo, la Nun (נ) indica caída y en la forma de la letra He (ה) podemos ver dos aperturas, una grande que lleva de nuevo hacia abajo y una pequeña rendija, arriba a la izquierda, que conduce hacia arriba: por ella se cuela una luz de esperanza. La primera lleva a la oscuridad y la segunda a la luz. El 155 aparece así como un camino dual, de tinieblas o de luz.

La caña o la vara simbolizan la violencia y son lo contrario del diálogo. Como no soy capaz de discutir contigo civilizadamente y soy más grandote y más fuertote, te pego. Ésta es la raíz de la violencia machista. Comienza así y acaba con el famoso “la maté porque era mía”. La fuerza bruta está representada en el simbolismo universal por un animal muy concreto: el asno. Los asnos no hablan, salvo la excepción de la asna de Bilam de la que nos habla la Torah en Números XXII-28, los asnos rebuznan. Curiosamente, el número 155 también es la guematria de Naak (נהק), “rebuznar”:

נ = 70

ה = 50

ק = 5

———-

155

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

SERVIR A LA BONDAD

El tema de la bondad no está de moda, no vende, sin embargo es una de las raíces del judaísmo encarnada en la persona del patriarca Abraham. En la parashah de Jaie Sarah, Eliezer se autodefine a sí mismo como “siervo de Abraham”. De alguna manera se nos está enseñando que la esencia de Eliezer, y la de todos los que se comportan como él, consiste en comportarse con bondad, en servir a la bondad.

 

 

A lo largo de todo el Zohar nos encontramos con múltiples referencias al patriarca Abraham relacionándolo con Hessed, la bondad o la misericordia. Sin embargo son pocas las menciones a Eliezer, su fiel sirviente, que también hemos de asociar con Hessed. La Torah nos enseña Abraham envió a Eliezer a buscar una esposa para Isaac (Génesis XXIV-4), algo que los comentaristas interpretan como un acto de Hessed:

כי אל-ארצי ואל-מולדתי, תלך; ולקחת אשה, לבני ליצחק

“Sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac”.

Y, más adelante en Génesis (XXIV-34):

ויאמר: עבד אברהם, אנכי.

“Y él dijo: siervo de Abraham soy”.

¿Por qué envía a Eliezer? ¿Únicamente porque era su siervo? Lo envió precisamente a él porque confiaba en sus habilidades diplomáticas. De hecho Eliezer tenía lo que se llama “un pico de oro”, en hebreo Lashon haZahav (לשון הזהב), literalmente “lengua de oro”. Cuando calculamos la guematria de Eved Abraham Anoji (עבד אברהם, אנכי) “siervo de Abraham soy”, vemos que es 405, la misma que la de Lashon haZahav (לשון הזהב):

עבד = 1

אברהם = 1

אנכי = 1

————-

405

לשון = 1

הזהב = 1

—————

405

 

Por otra parte, si calculamos el valor numérico de las letras iniciales de Eved Abraham Anoji (עבד אברהם, אנכי) “siervo de Abraham soy”, vemos que es 72, como la guematria de Hessed (חסד):

 

ע = 70

א = 1

א = 1

————

72

 

ח = 8

ס = 60

ד = 4

————-

72

 

Los cabalistas nos han enseñado que si a la guematria de Eliezer (אליעזר), 318, le sumamos 6 por las seis letras de este nombre, obtenemos 324, que es la guematria de Eved Abraham (עבד אברהם):

 

א = 1

ל = 30

י = 10

ע = 70

ז = 7

ר = 200

——————–

318 + 6 = 324

עבד = 76

אברהם = 248

———————

318 + 6 = 324

 

Y finalmente, si recordamos las palabras de Génesis en las que Dios crea la luz, Or, y dice que es buena, Tov, y acudimos a los comentarios de los sabios, deduciremos que la luz, Or, guematria 207, es la esencia de la bondad. Si deconstruimos el nombre de Abraham (אברהם) y tomamos sus letras interiores, Beth, Resh y He, y las sumamos, también obtenemos 207.

 

א =1

ו =6

ר =200

————

207

ב = 2

ר = 200

ה = 7

————-

207

 

De este modo podemos concluir que son siervos de Abraham y se pueden comparar con él todos los que actúan con amor y misericordia, y lo que los mueve a hacerlo es la luz que está en su interior.

 

JULI PERADEJORDI

SARAH TENDRÁ UN HIJO

 Una de las guematrias más famosas es 52. Se trata de la guematria de Ben (בן), “hijo”, y es el resultado de multiplicar por dos 26, la guematria del Tetragrama. Veamos cómo este hijo, en la parashah Vaerá, es Isaac, el hijo de Abraham y Sarah, pero si leemos entre líneas también es algo más.

 

Leemos en el Zohar (II-90 b):

“… porque la Torah es un nombre del Santo, bendito sea…”.

 

En el libro del Génesis (XVIII-14) leemos

היפלא מיהוה, דבר; למועד אשוב אליך, כעת חיה-ולשרה בן

“¿Por ventura hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sarah tendrá un hijo”.

Como ya hemos dicho, la guematria de Ben (בן), “hijo”, es 52:

 

ב = 2

ן = 50

——-

52

Para los cabalistas este hijo ya estaba prefigurado en las palabras Lamoad Lashuv Aleija (למועד אשוב אליך), “Al tiempo señalado volveré a ti”.

למועד = 150

אשוב = 309

אליך = 61

—————-

520

 

Y efectivamente la guematria de esta expresión es 52, la guematria de Ben (בן), multiplicado por 10, en correspondencia con las 10 pruebas de Abraham, la décima de las cuales era la Akeda, la orden de ofrecer a su hijo como sacrificio. Pero los cabalistas también nos han enseñado que el Millui de la guematria de Itzjak (יצחק), Isaac, es de nuevo 520:

10 = (י)  יד

14 = (צ)  די

410 = (ח)  ית

86 = (ק)  ופ

————–

520

 

Por esa razón, “Sarah tendrá un hijo”. ¿De qué hijo estamos hablando? De la Torah. Si a la guematria de Ben (בן), “hijo”, 52, le añadimos 1 por el Kollel, obtenemos 53 que es la guematria Sderti de Torah:

ת = 22

ו = 6

ר = 20

ה = 5

————-

53

 

Por otra parte, la guematria de  Jaia veleSarah ben (חיה-ולשרה בן) “Y Sarah tendrá un hijo” es 616, coincidiendo con la de haTorah, “la Torah”.

חיה-ולשרה = 564

בן = 52

———————–

616

 

 

JULI PERADEJORDI

 

COMPAÑERISMO O MUERTE

Si hay una frase que podría resumir todo el mensaje de la Torah, esa es Lej Lejá. En la mayoría de las traducciones parece que Dios le esté diciendo a Abram que se vaya, que huya, pero si vamos a la esencia de estas palabras descubrimos que no se está dirigiendo a Abram, sino a todos y a cada uno de nosotros y, sobre todo, no está proponiendo ningún tipo de huída.

 

 

Para Charles Darwin, el hombre y las especies habrían podido evolucionar gracias al esfuerzo y a la lucha. Los vencedores, egoístas y despiadados, habrían dejado atrás a los demás. Esta concepción, probablemente influida inconscientemente por una parte del apellido de Darwin, “Win”, en inglés “vencer”, ha resultado ser totalmente errónea. Al final de su vida, y esto nos lo han ocultado en los libros de texto y de divulgación, el genial naturalista “fue consciente de que la estrategia más importante para sobrevivir es la cooperación y por eso las especies gregarias y sociales son las que dominan el planeta”. Esta idea se encuentra ya prefigurada en el Talmud (tratado de Taanit 23 a) cuando nos enseña que O Jabruta o Mituta (או חברותא או מיתותא), literalmente “o amigo o muerte”, pero que podemos entender “o compañerismo o muerte”, “o colaboración o muerte”.

 

En Génesis (XII-1) leemos:

לך-לך מארצך וממולדתך ומבית אביך

“Vete de tu tierra, de tu lugar natal, de la casa de tus padres”.

Aparentemente Dios le dice a Abram que huya. Que huya de su país, de su casa, de su familia. Pero si profundizamos un poco en el versículo y sobre todo, si acudimos a la guematria, descubrimos que nos está hablando de otra cosa. Dios le está diciendo a Abram, nos está diciendo a todos, que nos olvidemos de nosotros mismos, que abandonemos nuestro ego, y que nos unamos a los demás, que colaboremos, que seamos empáticos, que seamos solidarios. La alternativa es, como veremos, la muerte.

Cuando calculamos la guematria de Lej Lejá Meartzjá veMimoladtejá veMiBeit Abija (לך-לך מארצך וממולדתך ומבית אביך), descubrimos que es 1488:

לך = 50

לך = 50

מארצך = 351

וממולדתך = 546

ומבית = 458

אביך = 33

——————

1488

 

Una deliciosa expresión talmúdica nos proporcionará la clave para entender el primer versículo de la parashah Lej Lejá: O Jabruta o Mituta (או חברותא או מיתותא), “o compañerismo o muerte”.

או = 6

חברותא = 617

או = 6

מיתותא = 857

—————–

1488

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando al valor numérico de Jabruta (חברותא), “amigo”, 617, le restamos la palabra anterior, O, 6. Obtenemos 611 que es la guematria de Torah. Si hacemos lo mismo con Mituta (מיתותא), “muerte”, 857, y también le restamos la palabra anterior, O, 6, obtenemos 851, que, como nos enseñan los sabios es la guematria de BeAdamat Kodesh (באדמת קדש), “en la tierra santa”.

Lo que Dios le propone a Abram es que salga de esta tierra cómoda que es el estado de consciencia del ego para entrar en otro estado de consciencia que los sabios llaman “tierra santa”. La continuación del versículo es harto elocuente al respecto:

אל-הארץ, אשר אראך

“A la tierra que te mostraré”.

 

Cuando calculamos la guematria de Asher Arejá (אשר אראך), “que te mostraré”, descubrimos que es 723, como la del Beahavah,VeAjuh VeRaut (באהבה ואחוה ורעות), “con amor, hermandad y amistad”, o sea con compañerismo.

 

JULI PERADEJORDI

 

Y NOÉ SE EMBORRACHÓ

Resulta sorprendente que alguien que aparece en la Torah como “un hombre justo, perfecto en sus generaciones” lo primero que hace al acabar el diluvio y salir del arca sea plantar una viña, producir vino y emborracharse. Si acudimos a la guematria, veremos que probablemente todo esto nos está hablando de un misterio de la Torah, un Razi haTorah.

 

En Génesis (VI-9) podemos leer:

 

אלה, תולדת נח-נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו: את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fue en sus generaciones; con Dios anduvo Noé”.

 

Y más adelante (IX-20 y 21):

ויחל נח, איש האדמה; ויטע, כרם.

וישת מן-היין, וישכר; ויתגל, בתוך אהלה.

“Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y se descubrió en medio de su tienda”.

 

Cuando calculamos la guematria de Noaj Ish Tzadik Tamim (נח איש צדיק תמים) “Noé varón justo, perfecto”, descubrimos que se trata de 1063, la misma que la de Shoteh Maim miBoreja, en Proverbios (V-15):

שתה-מים מבורך

“Bebe agua de tu cisterna”.

נח = 58

איש = 311

צדיק = 204

תמים = 490

—————-

1063

שתה = 705

מים = 90

מבורך = 268

——————

1063

 

Lo que bebe Noé no es el vino común, sino un vino que se puede comparar con el agua de nuestra cisterna. ¿Qué o quién es esta cisterna? Es nuestro maestro interior, nuestro Rabeinu (רבינו), palabra cuya guematria también es 268 como miBoreja (מבורך) “de mi cisterna”:

 

ר = 300

ב = 2

י = 10

נ = 50

ו = 6

———–

268

 

Y, ¿cuál es ese vino? Se trata de los secretos de la Torah, que los sabios comparan con el vino. Veamos ahora la guematria de “Y comenzó Noé a arar la tierra y plantó una viña” (Viajel Noaj Ish Adamah Vaita Kerem). Nos hallamos ante un misterio de la Torah, un Raz haTorah. Si calculamos la guematria del versículo, obtenemos 833:

 

ויחל = 1

נח = 58

איש = 311

האדמה = 55

ויטע = 95

כרם = 260

—————

833

 

Si calculamos la guematria de Razi haTorah (רזי התורה), ”los secretos de la Torah” también llegamos a este número.

 

ר = 200

ז = 7

י = 10

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

—————

833

 

JULI PERADEJORDI

 

 

Y NOÉ SE EMBORRACHÓ

Resulta sorprendente que alguien que aparece en la Torah como “un hombre justo, perfecto en sus generaciones” lo primero que hace al acabar el diluvio y salir del arca sea plantar una viña, producir vino y emborracharse. Si acudimos a la guematria, veremos que probablemente todo esto nos está hablando de un misterio de la Torah, un Razi haTorah.

 

En Génesis (VI-9) podemos leer:

 

אלה, תולדת נח-נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו: את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fue en sus generaciones; con Dios anduvo Noé”.

Y más adelante (IX-20 y 21):

ויחל נח, איש האדמה; ויטע, כרם.

וישת מן-היין, וישכר; ויתגל, בתוך אהלה.

“Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y se descubrió en medio de su tienda”.

Cuando calculamos la guematria de Noaj Ish Tzadik Tamim (נח איש צדיק תמים) “Noé varón justo, perfecto”, descubrimos que se trata de 1063, la misma que la de Shoteh Maim miBoreja, en Proverbios (V-15):

שתה-מים מבורך

“Bebe agua de tu cisterna”.

נח = 58

איש = 311

צדיק = 204

תמים = 490

—————-

1063

 

שתה = 705

מים = 90

מבורך = 268

——————

1063

 

Lo que bebe Noé no es el vino común, sino un vino que se puede comparar con el agua de nuestra cisterna. ¿Qué o quién es esta cisterna? Es nuestro maestro interior, nuestro Rabeinu (רבינו), palabra cuya guematria también es 268 como miBoreja (מבורך) “de mi cisterna”:

ר = 300

ב = 2

י = 10

נ = 50

ו = 6

———–

268

 

Y, ¿cuál es ese vino? Se trata de los secretos de la Torah, que los sabios comparan con el vino. Veamos ahora la guematria de “Y comenzó Noé a arar la tierra y plantó una viña” (Viajel Noaj Ish Adamah Vaita Kerem). Nos hallamos ante un misterio de la Torah, un Raz haTorah. Si calculamos la guematria del versículo, obtenemos 833:

ויחל = 1

נח = 58

איש = 311

האדמה = 55

ויטע = 95

כרם = 260

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833

 

Si calculamos la guematria de Razi haTorah (רזי התורה), ”los secretos de la Torah” también llegamos a este número.

 

ר = 200

ז = 7

י = 10

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

—————

833

JULI PERADEJORDI

 

 

NO HAY TORAH SIN INNOVACIÓN

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En el post anterior, Una verdadera rabina (http://wp.me/p2Xmky-FQ) apuntamos, al menos con el título, a un tema espinoso dentro del judaísmo: el papel de las mujeres en la vida rabínica. La ignorancia ha hecho creer a muchos que no ha habido en el pasado mujeres sabias  o mujeres que desempeñaban el papel pedagógico  que actualmente desempeñan los rabinos.  Esta misma ignorancia también hace creer que en la actualidad no hay mujeres rabinas, aunque en realidad hay muchas, e ignorar que muy probablemente serán éstas las verdaderas innovadoras de la Torah en el siglo XXI.

 

 

En el siglo XVII una mujer llamada Asnat Barzani dirigía en Mossul una escuela talmúdica que había fundado su padre, un erudito cabalista y talmudista de origen kurdo. Cuando se casó con Jacob Mizrahi, en su Ketuvah aparecía en una cláusula que la joven Asnat podría seguir estudiando como podría hacerlo cualquier hombre.

Dos siglos más tarde, Hannah Rachel Verbermacher, decide no casarse y dedicarse al estudio de la Torah. Era una mujer culta, disponía de una gran fortuna e hizo Aliá a Israel en el año 1859. Falleció a los 82 años y está enterrada en el cementerio del monte de los Olivos. Hannah estuvo considerada como un rabino jasídico y tuvo numerosos discípulos.

Ya en el siglo XX, a partir de 1935, empiezan a ordenarse otras mujeres rabinas dentro de las diversas corrientes de judaísmo. En la actualidad son muchas, aunque no en nuestro país.

A la luz de la guematria quisiéramos aventurar algo que es más que una mera opinión, y es que van a ser las mujeres judías, especialmente las rabinas, herederas del espíritu de las matriarcas, quienes van a innovar la Torah y el judaísmo.

Un aforismo cuyo origen no he sabido rastrear declara que:

כי אין תורה בלי חדוש

“Porque no hay Torah sin innovación”.

 

Los cabalistas asocian a la Torah con el agua y a la renovación con las aguas de la Mikve. Como es sabido no se trata de aguas estancadas sino de aguas que fluyen, que se renuevan constantemente. En la actualidad, a medida que se acercan los tiempos mesiánicos, las mujeres cobran cada vez más importancia en la sinagogas. Simbólicamente la renovación está asociada con la luna, y ésta con lo femenino, con la mujer. Probablemente la máxima innovación en la Torah venga de mano de las mujeres, ya que la guematria de este aforismo, 1062, es igual a la suma de las guematrias de los nombres de las cuatro matriarcas (שרה רבקה רחל ולאה) “Sarah, Rebeca, Raquel y Leah”:

כי = 30

אין = 61

תורה = 611

בלי = 143

חדוש = 318

—————

1062

שרה = 505

רבקה = 307

רחל = 238

ולאה = 42

—————–

1062

 

JULI PERADEJORDI

 

Torah, Talmud, Juli Peradejordi, guematria, Zohar, Sarah, Rebeca, Raquel, Leah, Jidushim

UNA VERDADERA RABINA

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La Parashah de Haazinu comienza diciendo “Prestad oídos, cielos, y hablaré”. Cuando analizamos estas tres palabras a partir de la guematria descubrimos que nos hablan de algo que todos nosotros deberíamos hacer: escuchar a nuestra alma.

 

En el libro del Génesis (XXI-12). Leíamos:

כל אשר תאמר אליך שרה, שמע בקלה

“En todo lo que te dijere Sarah, escucha su voz”.

 

Una de las interpretaciones de este versículo que nos han dejado los sabios es que hemos de actuar como Abraham, y escuchar a nuestra Sarah, o sea a nuestra alma. A esta interpretación se llega a partir de la palabra haShamaim (השמים), “los cielos”, que representan al alma, así como la tierra representa al cuerpo. Si calculamos la guematria de haShamaim (השמים), “los cielos”, vemos que es 395 y la de Neshamah (נשמה), “alma” también es 395. Un clásico.

ה = 5

ש = 300

מ = 40

י = 10

ם = 4

———–

395

נ = 50

ש = 300

מ = 40

ה = 5

————–

395

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Haazinu haShamaim Vaadavrah (האזינו השמים, ואדברה). Descubrimos que es 692 y coincide con la de LeRabanit (לרבנית), “a la Rabanit”. Nuestra alma, cuando la escuchamos, se comporta como una verdadera rabina, una verdadera maestra.

האזינו = 79

השמים = 395

ואדברה = 218

——————

692

ל = 30

ר = 200

ב = 2

נ = 50

י = 10

ת = 400

————-

692

 

JULI PERADEJORDI

EL AÑO QUE VIENE EN JERUSALÉN

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La festividad de Rosh haShannah ha hecho las delicias de los cabalistas que han utilizado la guematria para desentrañar sus misterios. En estas reflexiones quisiéramos proponer algunas guematrias, hasta donde sabemos inéditas, que nos presenta otra cara de Rosh haShannah.

 

 

No es ningún secreto que la guematria Raguil de Bereshit Barah (בראשית ברא), “En el principio creó”, las dos primeras palabras de la Torah, es 1116, o sea la misma que la de la expresión de BeRosh haShannah Nibra (בראש השנה נברא), “(el mundo) fue creado en Rosh haShannah”. La sostiene nada más y nada menos que el sabio Baal haTurim.

בראש = 503

השנה = 360

נברא = 253

—————

1116

בראשית = 913

ברא = 203

—————

1116

 

Tampoco deja de ser curioso que la guematria de Torah Pijah (תורת פיך), “La Torah de su boca” sea también 1116, ya que el mundo fue creado con ella.

תורת = 1006

ברא = 110

—————-

1116

 

Afirma la cábala que el mundo fue creado con “las diez palabras”, Aseret haDivroth (עשרת הדיברות), que los sabios asocian con las diez sefirot. Estas diez palabras salieron precisamente “de la boca de Dios”. Si calculamos la guematria de la primera de ellas, Keter (כתר), 620 y la sumamos con la última, Maljut (מלכות), 496, obtenemos 1116.

Keter (כתר), la corona, corresponde a Rosh (ראש), que significa “cabeza” y Maljut (מלכות), el reino, corresponde a haShannah (השנה), “el año”. Pero nos preguntaremos: ¿qué tiene que ver el año con el reino?, o, mejor aún, ¿qué “año” tiene que ver con el reino? Se trata del año venidero, que se puede asociar con el mundo venidero, el verdadero reino. Por eso en Pesaj, festividad que como Rosh haSHannah también marca el principio del año, se dice:

לשנה הבאה בירושלים

“El año que viene en Jerusalén”.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

Y DIOS PUSO A PRUEBA A ABRAHAM

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Todos conocemos el pasaje de la Torah donde se nos explica que Dios le pidió a Abraham que llevara a su hijo Isaac al monte Moriah para ser sacrificado. Se trata de la Akedah (עקדה), literalmente “acción de atar”. Este pasaje se lee en Rosh haShannah, pero casi nadie sabe por qué. La guematria nos lo descubrirá.

 

 

והאלהים נסה את אברהם

“Y Dios puso a prueba a Abraham”.

 

Leemos en Génesis (XXVI-5):

“Porque Abraham escuchó mi voz y observó mi mandato, mis preceptos (Mitzvoth), mis estatutos y mis leyes” (Génesis XXVI-5)

 

Resulta sorprendente que Abraham observara las Mitsvoth antes de que éstas fueran dadas en el monte Sinaí, pero como acabamos de ver “escuchó mi voz”. ¿Qué le dijo esa “voz”? Una posible explicación la podemos encontrar en Génesis (XXII-2):

ויאמר קח-נא את-בנך את-יחידך אשר-אהבת, את-יצחק, ולך-לך, אל-ארץ המריה; והעלהו שם, לעלה, על אחד ההרים, אשר אמר אליך.

“Y dijo: «Toma por favor a tu hijo, a tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah; y ofrécelo allí como ofrenda sobre una de las montañas que te diré».

 

Sabemos que sobre el monte Moriah iba a edificarse el Beth haMikdash (בית המקדש), el Templo y los sabios nos han enseñado que la guematria de Beth haMikdash (בית המקדש) es 861, o sea la misma que la de Rosh haShannah (ראש השנה).

 

בית = 412

המקדש = 449

—————-

861

ראש = 501

השנה = 360

—————

861

 

¿Qué dijo Isaac cuando vio que iba a ser sacrificado?

 

הנה האש והעצים, ואיה השה, לעלה

“Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda?”

 

A lo que Abraham contestó:

 

אלהים יראה-לו השה לעלה, בני

“Dios conseguirá por Sí Mismo el cordero para la ofrenda, hijo mío”.

 

Entonces Isaac tuvo esperanza y pensó:

 

יש לי תקוה

“tengo esperanza”.

 

La guematria de esta expresión es de nuevo 861:

יש = 310

לי = 40

תקוה = 511

————

861

 

Si calculamos la guematria de la cita que encabeza estas reflexiones,  VehaElohim nisah et Abraham (Y Dios puso a prueba a Abraham), descubriremos que también es 861.

והאלהים = 97

נסה = 115

את = 401

אברהם = 248

—————–

861

 

Por esta razón, en Rosh haShannah se lee el pasaje de la Akedah. Pero lo más sorprendente ocurre cuando a  861 le restamos la guematria de Abraham, 248, pues obtenemos 613, el número de las Mitzvoth, sí, las Mitzvoth que Abraham observaría antes de que éstas fueran dadas en el monte Sinaí.

 

JULI PERADEJORDI

 

LA VISIÓN DE DANIEL

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Tras tres semanas de duelo y veinticuatro días de ayuno, el profeta Daniel tuvo la famosa profecía en la que vio a un personaje vestido de lienzos, tal como podemos leer al principio del capítulo X de su libro. ¿De quién se trataba?

 

 

Veamos lo que nos dice el texto  (Daniel X-5):

ואשא את-עיני וארא, והנה איש-אחד לבוש בדים; ומתניו חגרים, בכתם אופז

“y alzando mis ojos miré, y he aquí un varón vestido de lienzos, y ceñidos sus lomos de oro muy fino”.

 

Y, más adelante (Daniel X-8), nos explica que Daniel cayó desmayado y sin fuerzas:

ואני, נשארתי לבדי, ואראה את-המראה הגדלה הזאת, ולא נשאר-בי כח; והודי, נהפך עלי למשחית, ולא עצרתי, כח

“Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno”.

 

Luego, en Daniel (X-18) nos encontraremos con:

ויסף ויגע-בי כמראה אדם, ויחזקני

“Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó”.

 

Los cabalistas han descubierto una relación entre el “varón”, Ish (איש) que aparece en el versículo 5 y el “como semejanza de hombre”, KiMareh Adam (כמראה אדם), que veremos en el versículo 18.

Si calculamos la guematria de Ish (איש)  vemos que es 311:

א = 1

י = 1

ש = 1

———-

311

 

Si calculamos ahora la de KiMareh Adam (כמראה אדם), vemos que es la misma:

כמראה = 266

אדם = 45

—————-

311

 

Hay dos opiniones distintas a propósito de quién puede ser este personaje. Para algunos se trataría del ángel Gabriel (גבריאל) mientras que para otros sería Rafael (רפאל), ya que la guematria de su nombre también es 311. Los partidarios de la primera opinión se apoyan en Daniel (IX-21):

ועוד אני מדבר, בתפלה; והאיש גבריאל אשר ראיתי בחזון בתחלה, מעף ביעף, נגע אלי, כעת מנחת-ערב

“… aún estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con vuelo, me tocó como a la hora del sacrificio de la tarde”.

 

Los partidarios de la segunda se apoyan en la guematria de Rafael (רפאל). Rafael es el ángel de la curación y en Daniel (X-18) ya vimos que tocó a Daniel y lo curó:

ר = 200

פ = 80

א = 1

ל = 30

————–

311

 

Sin embargo, si nos fijamos en el texto hebreo de Daniel (IX-21), vemos que quizá no haya contradicción entre estas dos opiniones ya que no se refiere a Gabriel como ángel, Malaj, sino como Ish (איש), “varón”, guematria 311.

 

JULI PERADEJORDI

 

LA LIBERTAD ES UN LUGAR SAGRADO

En la parashah de Ki Tetzé nos encontramos con uno de los pasajes más surrealistas de la Torah, que resulta completamente incomprensible si no es a la luz de las enseñanzas de los cabalistas.

 

El texto (Deuteronomio XXII-6) dice así:

כי יקרא קן-צפור לְפניך בדרך בכל-עץ או על-הארץ, אפרחים או ביצים, והאם רבצת על-האפרחים, או על-הביצים-לא-תקח האם, על-הבנים.

“Si te encuentras con un nido de pájaro en el camino, en cualquier árbol o sobre el suelo, y hay en él pichones o huevos y la madre está empollando sobre los pichones o sobre los huevos, no tomarás a la madre junto con los pichones”.

 

¿De qué pájaro están hablando? ¿Quiénes son estos pichones? Para los sabios se refieren a las golondrinas; pero, ¿qué simbolizan las golondrinas?

Van a ser los Tikkunei haZohar (Fol. 21 a) quienes nos den la clave cuando comentan este mismo versículo:

 

“A propósito de este pájaro, ha sido dicho (Salmos LXXXIV-3):

גם-צפור מצאה בית,

Aun el gorrión halla casa

Se trata de la letra Beth (ב) de Bereshit (בראשית), a propósito de la cual ha sido dicho (Proverbios XXIV-3):

בחכמה, יבנה בית;

“Con sabiduría se edificará la casa”.

La golondrina es Dror (דרור), que significa “libertad” y designa a la sefirah de Binah, y a propósito de ella ha sido dicho (Levítico 25:10):

וקדשתם, את שנת החמשים שנה, וקראתם דרור בארץ,

“Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra… ”.

“Cuando este pájaro encuentra una casa, o sea el Templo, la casa del Templo que se construye y se arregla, entonces la libertad, que es la Shekinah, encuentra un nido arriba.

“Sus pichones”, son sus seis hijos o sea las seis sefiroth que corresponden a los seis días de la semana y que vuelan hacia ella los días festivos y de alegría”.

 

Cuando calculamos el Millui o relleno de la guematria de la letra Beth (ב) obtenemos:

(ית) ב = 410

 

Si calculamos la guematria de Dror (דרור) también obtenemos esta cifra:

ד = 4

ר = 200

ו = 6

ר = 200

———-

410

 

Se trata de la guematria de Mishkan (משכן), “templo” y de Kaddosh (קדוש), “sagrado”. Por esta razón, la libertad es algo sagrado y el templo es aquel lugar donde reside esa libertad. Su nombre, los Tikunei nos lo dejan bien claro, es Shekinah.

 

JULI PERADEJORDI

 

UNA DE LOCURAS

Érase una vez un loco que confundía a los hombres (especialmente a los de gran estatura) con molinos, y confundía a los molinos con gigantes. Quizá ese loco famoso no estuviera tan loco… Quizá aquel habitual de los caminos no andara tan desencaminado…

 

 

אילן טוב קרב צל טוב אותו עוטף

 

Probablemente el proverbio más conocido del Quijote sea aquel que declara que “quien a buen árbol se arrima, buena sombra de cobija”. Ya comentamos este refrán en un post anterior (http://wp.me/p2Xmky-F1). Don Quijote es alguien que ha perdido el Daat (דעת), el “conocimiento” y para recuperarlo se ha de arrimar al buen árbol. Pero arrimarse al buen árbol no es tumbarse a la bartola debajo de una higuera, es acercarse a aquellos hombres que merecen el calificativo de “buenos árboles”.

 

כי האדם עץ השדה, לבא מפניך במצור

¿Acaso el hombre es un árbol del campo para que sea sitiado por ti?

 

En la parashah de Shoftim (Deuteronomio 20:19) aparece la famosa comparación del hombre con el árbol, concretamente con el árbol del campo. ¿Por qué “del campo”? Una explicación que nos dan los sabios es que la expresión “árbol del campo”, Ets Hassadeh (עץ השדה), tiene una guematria de 474, la misma que Daat (דעת), “conocimiento”:

ד = 4

ע = 70

ת = 400

—————

474

עץ = 160

השדה = 314

—————–

474

 

Curiosidades de  la guematria, pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Ilan Tov Karob Tzel Tov Oto Otef (Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija):

אילן = 91

טוב = 17

קרב = 302

צל = 120

טוב = 17

אותו = 413

עוטף = 165

—————

1025

 

Se trata de la misma que la de (כי האדם עץ השדה, לבא מפניך במצור), “¿Acaso el hombre es un árbol del campo para que sea sitiado por ti?”:

 

כי = 30

האדם = 50

עץ = 160

השדה = 314

לבא = 33

מפניך = 200

במצור = 338

—————-

1025

 

 

Todos somos don Quijote y todos necesitamos “arrimarnos” a un buen árbol para estar “en resonancia” con él, pero mientras no lo encontremos quizá lo mejor sea arrimarse a ese otro árbol del que nos habla el libro de los Proverbios (III-18):

 

עץ-חיים היא, למחזיקים בה; ותמכיה מאשר

“Ella es un árbol de vida para los que se aferran a ella y quienes la sustentan son felices”.

 

JULI PERADEJORDI

LA DIFERENCIA ENTRE LA BENDICIÓN Y LA MALDICIÓN

Resultado de imagen de BLESSINGS

Los cabalistas nos han enseñado que la diferencia entre la bendición, Berajah (ברכה) y la maldición Klalah (קללה) se puede vislumbrar comparando dos palabras muy parecidas, una de la parashah Ekev y otra de la parashah Reeh.

 

 

 

ויקרא אלהים לאור יום

“Dios llamó a la luz “Día””. (Génesis I-5)

 

La primera palabra que aparece en la Torah con guematria 56 es Iom (יום), “día”, por eso este número puede aplicarse también a Or (אור), “luz”..

י = 10

ו = 6

ם = 40

———-

56

 

Al principio de la parashah de Ekev leemos:

והיה עקב תשמעון

 

Y al principio de la parashah de Reeh leemos:

ראה, אנכי נתן לפניכם-היום:  ברכה, וקללה

את-הברכה-אשר תשמעו, אל-מצו‍ת יהוה אלהיכם, אשר אנכי מצוה אתכם, היום

 

Los sabios se han percatado de que en la primera parashah nos encontramos con Tishmehun (תשמעון) y en la segunda con Tishmehu (תשמעו).

Si calculamos el Millui o relleno” de estas dos palabras, obtenemos:

(ת) ו = 6

(ש) ין = 60

(מ) מ = 40

(ע) ון = 60

(ו) ו = 6

(נ) ון = 56

————–

228

(ת) ו = 6

(ש) ין = 60

(מ) מ = 40

(ע) ון = 60

(ו) ו = 6

————–

172

 

Restando 172 de 228 obtenemos 56.

Si calculamos la guematria de Berajah (ברכה), “bendición” obtenemos 227, Si calculamos la de uKlalah (וקללה), “y maldición” obtenemos 171. Restando 171 de 227 también obtenemos 56.

ב = 2

ר = 200

כ = 20

ה = 5

———–

227

ו = 6

ק = 100

ל = 30

ל= 30

ה = 5

————-

171

 

¿Qué nos sugiere el 56, que marca la diferencia entre la bendición y la maldición?  Como vimos al principio, se refeiere a la luz. La maldición, la negatividad, el terrorismo son tinieblas, pero la bendición es luz.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

CUANDO OBEDEZCAS

Si hay un texto particularmente interesante a la luz de la guematria, éste es el principio de la parashah de Ekev. (Deuteronomio VII-12 a).

 

El texto comienza así:

והיה עקב תשמעון, את המשפטים האלה, ושמרתם ועשיתם, אתם-ושמר יהוה אלהיך לך, את-הברית ואת-החסד, אשר נשבע, לאבתיך

“Y será cuando obedezcas estas ordenanzas y las observes y realices; el Eterno, tu Dios, guardará para ti el pacto y la bondad que juró a tus antepasados”.

 

¿A quién se dirige? ¿Cuáles con estas “ordenanzas” (Mishpatim)? ¿Por qué hay que obedecerlas, observarlas y realizarlas?

Obviamente, estas palabras se dirigen al pueblo de Israel, al que el Eterno había jurado “el pacto y la bondad”. Pero no basta con escucharlas, hay que ponerlas en práctica.

¿Por qué el pacto, Brit (ברית)?

Si calculamos la guematria de Brit (ברית) “pacto”, obtenemos 612 y añadiéndole 1 por el Kolel, llegamos a 613, que es el número de los preceptos.

¿Por qué la bondad, Hessed (חסד)?

Si calculamos la guematria de Hessed (חסד), “bondad”, obtenemos 72.

ח = 8

ס = 60

ד = 4

———–

72

 

Si tomamos la primera y la última letra de la palabra Ekev (עקב), Ayin (ע) y Beth (ב), el nombre de esta parashah, y las sumamos, también obtenemos 72, la guematria de Hessed (חסד):

ע = 70

ב = 2

———–

72

 

Si a este número le sumamos 541, la guematria de Israel, obtenemos 613. Las “observanzas” (Mishpatim) de las que nos están hablando son, pues, los 613 preceptos.

Pero los cabalistas han ahondado más en el asunto y nos han descubierto que si sumamos la guematria de Ekev (עקב), la segunda palabra del versículo, 172, a la de Atem (אתם), la novena, 441, también obtenemos 613.

Sin embargo lo más sorprendente ocurre cuando sumamos la guematria de Brit (ברית), 612, a la de Hessed (חסד), 72. Obtenemos 684.

Se trata de la guematria de la suma de Jojmah (חכמה) “sabiduría”, 73, y Torah (תורה), Torah, 611.

 

JULI PERADEJORDI

LAS CUENTAS DEL TABERNÁCULO


Cuando se acabó el tabernáculo, Moisés hizo una auditoria para que se viera que todo lo que los hijos de Israel habían donado había sido utilizado correctamente y no se había desviado oro o plata. Esto no sólo nos refleja la honestidad de Moisés sino también algo muy importante que nos van a descubrir los comentaristas del Zohar.

 

A principio de la parashah de Terumah (Éxodo XXV-2), Dios le dice a Moisés:

דבר אל-בני ישראל, ויקחו-לי תרומה: מאת כל-איש אשר ידבנו לבו, תקחו את-תרומתי

“Habla a los Hijos de Israel y que tomen para Mí una ofrenda, de cada hombre cuyo corazón lo impulse a dar tomaréis Mi ofrenda”.

 

Más adelante, también en Éxodo (XXXVIII-21) podemos leer:

אלה פקודי המשכן משכן העדת, אשר פקד על-פי משה:  עֲבֹדַת, הַלְוים, ביד איתמר, בן-אהרן הכהן

“Éste es el recuento del Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio, que fue contado por orden de Moisés; la labor de los levitas estaba al mando de Itamar, hijo de Aarón el Sacerdote”.

 

 

El Zohar (II-221 a) comentará este versículo diciendo:

“Cuando fue hecha toda la obra, Moisés debió hacer un recuento de todo para que los Hijos de Israel no dijesen que quedó oro y plata, y que había sido apartado y no había sido tomado”.

 

¿Cuál es la relación entre estos dos versículos?

Si calculamos la guematria de Terumah (תרומה), “ofrenda” vemos que es 651. Si calculamos la de Eleh Pekudei haMishkan (אלה פקודי המשכן), “Éste es el recuento del Tabernáculo”, descubrimos que también es 651:

ת = 400

ר = 200

ו = 6

מ = 40

ה = 5

—————-

651

 

אלה = 36

פקודי = 200

המשכן = 415

—————-

651

 

Pero lo más sorprendente es lo que nos explicarán los comentaristas:

“Cualquier tipo de acción impropia que conllevara a una sospecha de la credibilidad, despertaría a las fuerzas del Otro Lado, Sitra Ajra, e impediría el descenso de la Shekinah. Y por eso debía realizar el recuento del Tabernáculo ante ellos, los Hijos de Israel, para erradicar toda posibilidad de sospecha”.

 

¿Qué nos puede decir la guematria aplicada a este comentario? Si sumamos la guematria de Sitra Ajra (סטרא אחרא), 480, a la de Shekinah (שכינה), 171, de nuevo obtenemos 651.

סטרא = 270

אחרא = 210

————–

480

ש  = 2

כ  = 30

י  = 40

נ  = 9

ה = 90

————

171

480 + 171 = 651

 

 

JULI PERADEJORDI

 

LOS DOS QUE MATÓ PINJAS

Uno de los episodios más sorprendentes de la Torah es el que nos narra cómo Pinjás asesina a un hijo de Israel y a una mujer midianita. Si lo leemos al pie de la letra, nos hallamos ante un homicidio a todas luces injustificable, pero si profundizamos en él enseguida descubrimos que los dos asesinados son en realidad una alusión a dos cuestiones muy actuales con las que hay que luchar y a las que hay que vencer: la corrupción a la mentira.

 

Veamos el texto en Números 25:14 y 15:

ושם איש ישראל המכה, אשר הכה את-המדינית-זמרי, בן-סלוא:  נשיא בית-אב, לשמעני.

ושם האשה המכה המדינית, כזבי בת-צור:  ראש אמות בית-אב במדין, הוא.

“El nombre del hombre israelita que fue asesinado junto con la midianita era Zimri, hijo de Salu, líder de una casa paterna de los shimonitas. Y el nombre de la mujer midianita muerta era Cozbi, hija de Tzur, que era jefe de los pueblos de una casa paterna en Midián”.

 

Cuando analizamos los nombres de estas dos personas a la luz de su etimología y de la guematria, sus significados son cuanto menos sorprendentes. En el primer lugar Zimri (זמרי) puede leerse como “mi canto”, “mi canción”, del verbo Zimer (זמר), “cantar”. Pero Zamar (זמר) también quiere decir “cortar”, y si invertimos las letras de esta palabra obtenemos Mazar (מזר), “pudrirse”, “corromperse”.

La guematria de ambas palabras es 247:

ז = 7

מ = 40

ר = 200

————-

247

 

En cuanto a Cozbi (כזבי) encontramos en ella a Cozeb (כזב), “embustero”, “mentiroso”. Su guematria 39 la relaciona con algo prohibido: los 39 trabajos que están prohibidos en Shabbat.

כ = 20

ז = 7

ב = 2

י = 10

———–

39

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando sumamos la guematria de Cozbi, 39, con la de Zimri, 257. Resulta que es 296, o sea la misma que la de Acor (עכור), palabra que significa “turbio”, “siniestro”.

כזבי = 39

זמרי = 257

————–

296

ע = 70

כ = 20

ו = 6

ר = 200

————

296

 

De este modo vemos que con quien en realidad se enfrentó Pinjas fue con la corrupción y la mentira, con lo siniestro.

 

JULI PERADEJORDI

 

LA MALDICIÓN DE BILAM

 

Uno de los episodios más “actuales” de toda la Torah tiene lugar en la parashah de Balak cuando este rey moabita “contrata” a Bilam para que maldiga a Israel. Recuerda a ciertos gobiernos presuntamente democráticos que contratan a ex-policías corruptos para que investiguen a sus rivales políticos e inventen pruebas contra ellos, pagándoles en negro con fondos reservados. Pero la Torah nos enseña que las cosas no le acabarán saliendo bien a Balak, porque lo que empieza torcido suele acabar torcido.

 

Balak y Bilam eran ambos descendientes del malvado Labán. Balak era rey de Moab pero también un reputado brujo. ¿Cómo es que ha de “contratar” a otro para enfrentarse a Israel? ¿Por qué no hace él el trabajo sucio? La parashah nos lo explicará en sus mismas palabras cuando dice (Números XXII-6):

ועתה לכה-נא ארה-לי את-העם הזה, כי-עצום הוא ממני

“Ven y maldice a este pueblo por mí, pues es demasiado poderoso para mí…”

 

Cuando calculamos la guematria de Balak (בלק) vemos que es 132, mientras que la de Bilam es 142. Lo supera por diez y por eso recurre a él.

ב = 2

ל = 30

ק = 100

———-

132

 

Los cabalistas nos han enseñado que el malvado Bilam era en cierto modo la antítesis de Moisés. Como escribíamos en un artículo anterior (https://elzoharesplendor.wordpress.com/tag/kedem/), “Uno de los temas más apasionantes de la Torah es la oposición Bilam versus Moisés, o sea la magia negra y la magia divina, el poder de las tinieblas y el poder de la luz, que es la Torah”. Pero esta oposición también es con los patriarcas, con Abraham, Isaac y Jacob.

El sabio Baal haTurim ya señaló que si tomamos las letras finales de Abraham (אברהם), Isaac (יצחק) y Jacob (יעקב), y las sumamos obtenemos 142, la guematria de Bilam (בלעם):

מ = 40

ק = 100

ב = 2

————–

142

ב = 2

ל = 30

ע = 70

ם = 40

—————-

142

 

Los tres patriarcas, los Avot haOlam (אבות העולם), “los padres del mundo”, eran hombre rectos, Iesharim (ישרים). Si calculamos la guematria de Iesharim (ישרים), descubrimos que es 560 y coincide con la de Avot haOlam (אבות העולם), “los padres del mundo”, o sea los patriarcas. El poder de Bilam quedaba, pues, contrarrestado por el de los patriarcas. Pero lo más sorprendente es que esta guematria también coincide con la de Balak benTzipor (בלק בן-צפור), “Balak hijo de Tzipor”.

י = 10

ש = 300

ר = 200

י = 10

ם = 40

—————–

560

אבות = 409

העולם = 151

——————-

560

בלק = 132

בן-צפור = 428

——————–

560

 

De este modo las fuerzas del bien, representadas por los Avot haOlam (אבות העולם), contrarrestan a las del mal, representadas por Balak benTzipor (בלק בן-צפור), “Balak hijo de Tzipor”.

Y para concluir, señalemos que en la misma expresión Ben Tzipor (בן-צפור), hijo de Tzipor, vemos ya una alusión a las maldiciones. Su guematria, 428 es la misma que la de la frase de  Génesis (XII-3) que dice:

ומקללך, אאר

“Y maldeciré a los que te maldijeren”.

 

La lección que se puede extraer de todo esto es que para poder resistir a los embates de las fuerzas oscuras no hay más que una actitud: la rectitud y la integridad. Es el mejor amuleto.

 

JULI PERADEJORDI