Shabat Shalom | Y quitará las enfermedades de entre vosotros

pan y agua el zohar parasha mishpatim

Rabí Najman de Breslev no tenía mucha simpatía por los médicos. Decía que no tenían ni idea del arte de curar y que estaban más capacitados para causar mal que para causar bien, por lo que, por regla general son agentes del Ángel de la Muerte.[1] En ello coincide con la sabiduría popular que llama a los médicos “matasanos”. Por algo será…[2]

En el pensamiento de los sabios, la enfermedad es algo derivado del pecado de nuestros primeros padres, causado por la Mala Inclinación y ésta, como nos enseña el Talmud (Kidushin 30 b), tiene un antídoto: la Torah.

Veamos qué nos dice la Torah:

 ועבדתם את ד’ אלהיכם וברך את-לחמך ואת-מימיך והסרתי מחלה מקרבך

“Y serviréis a El Eterno, y bendecirá vuestro pan y vuestra agua y quitará la enfermedad de entre vosotros”.

Este pasaje de la parashah Mishpatim (Éxodo XXIII-25) es quizá uno de los más claros de toda la Torah en lo que se refiere a la sanación.

Vemos, en primer lugar, que no es el médico ni los medicamentos inventados por los hombres los que curan, sino El Eterno Elokeijem. ¿Cómo lo hace? Aparentemente “bendiciendo” el pan y el agua, pero cuando hablamos de “pan” y “agua” podemos estar refiriéndonos al cuerpo y al alma y a su bendición. Otra interpretación podría ser que nuestro pan sería la Torah escrita que hayamos incorporado y nuestra agua la Torah oral que también hayamos incorporado. En eso consiste su bendición y por eso son curativas.[2]

A propósito de la bendición que hay que recibir, si calculamos la guematria de la raíz Kabal (קבל), “recibir”, vemos que es 132, o sea la misma que la de El Eterno Elokeijem (ד’ אלה-יכם). La bendición consiste, pues, en recibir.

 ק = 100

ב = 2

ל = 30

132

 …

ד’ = 26

אלה-יכם = 106

132

 Vamos a concentrarnos sin embargo en la palabra Majalah (מחלה), “enfermedad”. Si invertimos el orden de sus letras, obtenemos haLejem (הלחם), “el pan”. La guematria de Majalah (מחלה), “enfermedad” es, pues,  la misma que la de haLejem (הלחם), el pan: 83, y el antídoto de la enfermedad se llama haLejem (הלחם), o sea : Torah (תורה):

ה = 5

ל = 30

ח = 8

ם = 40

83

Si unimos la guematria de haLejem (הלחם), el pan: 83 con la de haMaim (המים) “el agua”, 95, por medio de una Vav (ו), valor numérico 6, obtenemos 184, un número que los cabalistas relacionan con El Eterno:

 83 + 6 + 95 = 184

י

י = 10; ו = 6; ד = 4 = 20

י-ה

י = 10; ו = 6; ד = 4;          ה = 5; י = 10 = 35

י-ה-ו

י = 10; ו = 6; ד = 4;        ה = 5; י = 10;       ו = 6; י = 10;  ו  = 6 = 57

י-ה-ו-ה

י = 10; ו = 6; ד = 4;     ה =   ה = 5; י = 10;     ו = 6; י = 10;  ו = 6;     ה = 5; י = 10 = 72

20 + 35 + 57 + 72 = 184

El pan y el agua benditos, El Eterno o la Torah, he aquí la verdadera medicina.

Pero volviendo a Majalah (מחלה), “enfermedad”, si nos fijamos en las letras interiores de esta palabra, nos encontramos con la raíz Jal (חל), que significa “doler”, “temblar de dolor”.

 מחלה

Jal (חל) también se aplica a la profano, a lo que no es sagrado. En Majalah (מחלה), “enfermedad”, esta raíz está situada entre las letras Mem (מ) y He (ה), cuyo valor numérico es 40 y 5. Se trata de la guematria de Adam (אדם), “hombre”, 45, por lo que la palabra Majalah (מחלה), nos enseña que en el interior del hombre hay dolor. La solución a este dolor se halla de nuevo en la Torah, guematria 611:

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

611

Si calculamos la guematria Musafi de Adam (אדם), “hombre”, obtenemos ente mismo número:

א = 3

ד = 6

ם = 602

611


[1] La Sabiduría de Rabbí Najman,  #50.

[2] Para los cabalistas, las enfermedades que vivimos en el cuerpo tienen su origen en el alma. Lo que hay que hacer es curar el alma. Si sumamos la guematria de Berajah (ברכה), “bendición”, 227, a la de Lejem (לחם), “pan”, 78,  y a la de Maim (מים) “agua”, 90, obtenemos 395, la guematria de Neshamah (נשמה), “alma”.

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3 comentarios el “Shabat Shalom | Y quitará las enfermedades de entre vosotros

  1. SHALOM JAVERIM, LA ENSENANZA ES SIMPLEMENTE BELLA, UNO SE DUELE CUANDO HA PASADO SU VIDA PERDIENDO EL TIEMPO EN TANTAS COSAS QUE NO LE SON DE UTILIDAD, QUE EL CREADOR LES PERMITA DARNOS MÁS CONOCIMIENTO, Y QUE A USTEDES LES DE MUCHA SABIDURÍA Y PACIENCIA CON TODOS NOSOTROS. SHABATH SHALOM.
    JOSE.

  2. Cada día que ustedes nos comparten sus conocimientos, aprendemos algo nuevo e importante para nuestro avance espiritual. Gracias por compartirlo.

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