Shabat Shalom | Kabalah o la recepción de la Torah

manos con agua corazon torah kabala el zohar shabat shalom

* Este es un post automático, ya que el viernes 27 de septiembre es segundo día de Yom Tov fuera de Israel.

La palabra Kabalah (קבלה), de la raiz Lekabel (לקבל), “recibir” siempre ha estado rodeada de misterio y se ha escrito mucho acerca de esta disciplina. Si nos fijamos bien, en la misma palabra están encerrados algunos de sus secretos. Sigue leyendo

Anuncios

Shabat Shalom | El misterio de las cuatro especies*

arba minim el zohar shabat shalom

* Este es un post automático, ya que el viernes 20 de septiembre es segundo día de Yom Tov fuera de Israel.

¡Jag Sameaj a todos y Shabat Shalom!

Como nos enseña el Midrash Tanjumah (Emor, 19), los sabios se apoyan en el libro de los Salmos 35:10 para determinar las cuatro especies que se utilizan en SuKot. El Lulav corresponde a la columna vertebral del hombre, el Hadas corresponde a sus ojos, los Aravim corresponden a sus labios y el Etrog corresponde a su corazón. Pero las cuatro especies unidas nos indican algo más profundo.

Si sumamos el valor numérico de la primera, la cuarta y la quinta letra de de Etrog (אתרוג), Alef 1, Vav 6 y Guimel 3, obtenemos 10, el valor numérico de la letra Iod (י), la primera del Tetragrama.

Si tomamos la primera letra de Hadas (הדס), la He (ה), tenemos a la segunda letra del Tetragrama.

Si tomamos la segunda letra de Lulav (לולב), la Vav (ו), tenemos a la tercera letra del Tetragrama.

Y finalmente si tomamos la última letra de Aravah (ערבה), la He (ה), tenemos a la última letra del Tetragrama.

De este modo las cuatro especies unidas se asocia con la unificación del Tetragrama.

Pero veamos el texto de Salmos a partir del cual los sabios determinan las cuatro especies:

כל עצמותי תאמרנה יהוה  מי כמוך

“Todos mis huesos dirán, El Eterno ¿Quién es como Tú?”.

Si tomamos las iniciales de las cuatro primeras palabras de este versículo, Kaf  20, Ayin, 70, Taf 400 y Iod 10 y los sumamos, obtenemos:

 20 + 70 + 400 + 10 = 500

Si calculamos la guematria de todo el versículo, obtenemos 1524:

 כל = 50

עצמותי =  616

תאמרנה = 696

יהוה = 26

מי = 50

כמוך = 86

1524

Si a este número le restamos 500, por las cuatro primeras letras, obtenemos un número muy especial, 1024, que se asocia con las cuatro especias.

La guematria de Lulav (לולב) es 68:

ל = 30

ו = 6

ל = 30

ב = 2

68

La guematria de Hadas (הדס) es 69:

ה = 5

ד = 4

ס = 60

69

La guematria de Aravah (ערבה) es 277:

ע = 70

ר = 200

ב = 2

ה = 5

277

La guematria de Etrog (אתרוג) es 610:

א = 1

ת = 400

ר = 200

ו = 6

ג = 3

610

Si sumamos estos cuatro números, obtenemos:

68+ 69 + 277 + 610 = 1024

Se trata de la guematria de Lev (לב), “corazón”, 32,  multiplicada por sí misma. Pero aún hay más. Como nos descubre el Rav Ginzburgh, si sumamos la guematria de Shidrah (שדרה), “espalda”, 509, a la de Ayin 130,  “ojo” y a la de Safah 385, “labio”, también obtenemos 1024:

509 + 130 + 385 = 1024

¡SHABAT SHALOM Y JAG SUKOT SAMEAJ!

SHABAT SHALOM | EL MISTERIO DE LA VIDA

el misterio de la vida el zohar yom kipur

Vimos antes de las fiestas que todo, en esta vida, es una elección, y que, paradójicamente, la mejor de todas las elecciones consistía en elegir la vida. En la misma palabra “vida” en hebreo, Jaim (חיים), podemos vislumbrar más enseñanzas.

¿Por qué insistimos tanto en la vida? ¿Qué misterio sagrado alberga? ¿Qué hay en la vida que sea tan importante?

Probablemente la mitzvah más importante del judaísmo sea el salvar la vida, un precepto ante el cual se anulan casi todos los demás. Sigue leyendo

Zoharito | Hablar la luz

tora en el cielo el zohar

Se ha dicho que las palabras de la Torah son palabras de luz, porque la Torah misma es luz. Esta idea la podemos inferir de un análisis del principio de la parashah Hazinu (האזינו), que comienza de este modo en Deuteronomio 32:1

 האזינו השמים ואדברה

“Escuchad cielos, y hablaré…”

Si calculamos la guematria de esta expresión, obtenemos 692:

 האזינו = 79

השמים = 395

ואדברה = 218

692

Se trata exactamente del valor numérico de la siguiente frase, tomada de  Salmos 36:10:

 באורך נראה אור

“A través de tu luz veremos la luz”.

A partir de aquí podemos aventurar que lo que Dios “hablará” tiene que ver con la luz. En realidad, la primera vez que Dios “habla” en la Torah (Génesis I:3) hace surgir la luz:

 ויאמר אלהים יהי אור ויהי אור

“Y habló Dios: hágase la luz y fue luz”.

Si tomamos la segunda del comienzo de esta parashah, HaShamaim (השמים), “cielos y hablaré”, y nos concentramos en sus letras interiores, nos encontramos con la palabra Shemi (שמי), o sea “mi Nombre”. Dios está pues, por revelar Su nombre.

 השמים

Pero, ¿dónde está Su nombre? Va a ser el sabio Baal haTurim quien nos lo descubra en su comentario a esta parashah. Nos invita a fijarnos en que el primer versículo comienza por la letra He (ה) de Hazinu (האזינו) y que la última letra es la Iod (י) de Pi (פי):

האזינו השמים  ואדברה  ותשמע הארץ  אמרי פי

Esto es así, según el Baal haTurim, “porque Moisés quiso incluir aquí el nombre de Dios IH (יה)”.

Pero aún hay más, si calculamos la guematria de  haShamaim VaAdabrah (השמים ואדברה), “cielos, y hablaré”, nos damos cuenta de que es 613. Se trata de la guematria de Oroth (אורות), “luces”.

 השמים = 395

ואדברה = 218

613

 A este mismo numero llegamos desarrollando la guematria de Or (אור), “luz”:

 207      אור

206      ור

200      ר

613