JUZGAR CON LA CABEZA… Y EL CORAZÓN

Sanhedrin

No es ninguna casualidad que la parashah Softim (שפטים) sea la número 48 de la Torah, ya que este número se asocia en la cábala con el cerebro, en hebreo Moaj (מח), palabra cuya guematria es también 48. La función de los jueces, Softim (שפטים), no consiste en llevarse por lo que les dice su corazón, sino en aplicar gracias a su cerebro las leyes que aparecen en el Talmud. Sin embargo el juicio correcto y justo no puede ser algo meramente mecánico y cerebral. Veamos por qué.

 

De entrada hemos de preguntarnos, ¿quiénes eran los jueces?

El sabio Baal haTurim nos dice que eran los 70 componentes del Sanhedrín de los que nos habla Números XI-16. Para apoyar esta afirmación se apoya en la guematria de Softim (שפטים), que es 439 y coincide con la de Ayin (ע), letra cuyo valor es 70, Sanhedrín (סנהדרים), guematria 369.

ע = 70

ס = 60

נ = 50

ה = 5

ד = 4

ר = 200

י = 10

ם = 40

——————-

369

369 + 70 = 439

 

Es cierto que el juez ha de utilizar su cerebro a la hora de aplicar las leyes, pero ¿ha de descuidar lo que le dice su corazón? Ha de ser riguroso, pero ¿no puede ser también misericordioso? Sabemos que 439 es el 85 número primo. Los cabalistas nos enseñan que el valor combinado de las palabras Ahavah (אהבה), “amor” y Hessed (חסד) “misericordia” nos da 85.

אהבה = 13

חסד = 72

—————

85

Los sabios han relacionado al nombre Tetragrama (יהוה) con el Hessed (חסד) “misericordia”, y al nombre Elohim (אלהים) con el Juicio. Este último es el que ejercen los jueces. Sin embargo, a la luz de la guematria, podemos decir que Elohim (אלהים) no es sólo cerebro, Moaj (מח), También hay corazón, Lev (לב).

Si sumamos cerebro y corazón, Moaj veLev, (מח ולב) obtenemos 86, la guematria de Elohim (אלהים).

 

מח = 48

ולב = 38

————–

86

El verdadero juicio no es ciego, como dicen que es la justicia, es consciente, y la consciencia abarca tanto lo que no muestra el cerebro como lo que nos enseña el corazón.

JULI PERADEJORDI

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BENDICIÓN Y MALDICIÓN

birkat kohanim

En el comienzo de la parashah Ree (Deuteronomio XI-26 a XVI-17), podemos leer unas palabras que nos parecen esenciales para tener en cuenta en todas nuestras decisiones:

ראה, אנכי נתן לפניכם-היום: ברכה, וקללה.

“Mira, Yo doy ante vosotros hoy una bendición y una maldición”.

Una primera curiosidad, que no ha pasado desapercibida a los comentaristas clásicos, es que se diga “Mira”, en singular, y enseguida después se hable de vosotros, en plural. ¿Por qué?

Hay una infinidad de comentarios a esta rareza. Ibn Ezra, por ejemplo, explica que esto es porque “mira” se aplica a cada uno de nosotros en particular.

El sabio Saadia haGaón sostiene que al decirse Ree Anoki, y al ser Anoki la primera palabra de los diez preceptos, el Ree (ראה), “mira”, se refiere a estos.

Algunos comentaristas han señalado que la proximidad de esta parashah con la parashat Ekev era porque para ser digno de ver, Ree (ראה), la luz de la Torah hay que borrarse completamente, como el talón, Ekev (עקב), y observar incluso aquellas mitsvoth que pisaríamos.

Sin embargo el punto más interesante de este versículo, al menos para nosotros, se encuentra en la palabra Noten (נתן), literalmente “doy”, “entrego”. Esta palabra es un palíndromo, o sea una palabra que se puede leer de derecha a izquierda o de izquierda a derecha. Esto indica dos direcciones.

La guematria de Noten (נתן) es 500. Esto se asocia con la guematria de Ner (נר), “vela”, que es 250. Así podemos ver en esta palabra a dos velas, Neroth, representadas por las dos letras Nun (נ) que rodean a una letra Tav (ת), la inicial de Torah (תורה). Una de estas velas corresponde a la bendición y otra a la maldición. Así Noten (נתן) leído en un sentido es bendición y en el otro maldición.

Pero podemos arriesgarnos a otra interpretación más aventurada. Lo que Anoki “da” y que corresponde tanto a la bendición como a la maldición es Lifneijem haIom (לפניכם-היום).

Si calculamos la guematria Raguil de esta expresión vemos que es 291, o sea la misma que la de Erets, tierra es 291. Lo que Anoki “da” al pueblo de Israel y es realmente un lugar de bendición, es precisamente la tierra, la Tierra de Israel.

Por otra parte, si calculamos ahora la guematria Atbash de Lifneijem haIom (לפניכם-היום), vemos que es 335. Este número es equivalente a la guematria de Al Avon haEguel (על עון העגל), “por el pecado del becerro”. Y efectivamente, la guematria de esta última frase es 334 y si le añadimos 1 por el kollel, obtenemos 335:

על = 100

עון = 126

העגל = 108

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334 + 1 = 335

Lo que realmente es una maldición para el pueblo de Israel, es precisamente el pecado del becerro de oro.

 

JULI PERADEJORDI