DE ACAMPADA EN EL DESIERTO

Ten Commandments

La parashah de Itró es de una extrema importancia pues en ella tiene lugar la entrega de la Torah. El número de esta parashah es 17 y la guematria Katan de Torah también es 17. Pero hay otras curiosidades numéricas poco conocidas que vamos a comentar.

Ya vimos en http://wp.me/p2Xmky-tQ que la guematria de Itró correspondía a la de haTorah ((התורה)), “la Torah”:

ה = 5
ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

———–
616

10  = י
ת = 400
ו = 6
ר = 200

————–
616

 

Sabemos que la Torah puede abordarse desde cuatro perspectivas o, dicho de otro modo, tiene cuatro sentidos, el Pshat (פשט), el Remez (רמז), el Drosh (דרש) y el Sod (סוד).

Si calculamos la guematria de la expresión Pshat, Remez, Drash veSod (פשט רמז דרש וסוד) vemos que es 1222, o sea el doble de 611, la guematria de Torah. Este número es muy importante y vuelve a aparecer en la parashah Itró.

389 = פשט
247  = רמז
504  = דרש
76  = וסוד

————-

1222

400 = ת
ו = 6
ר = 200
ה = 5

————

611

Leemos en Éxodo (XIX-2):

 

ויסעו מרפידים, ויבאו מדבר סיני, ויחנו, במדבר; ויחן-שם ישראל, נגד ההר.

“Marcharon desde Refidim y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; e Israel acampó allí, frente a la montaña.”

 

La guematria de (ויחן-שם ישראל, נגד ההר) también es 1222. Se trata de la misma que la de la frase (לא קם בישראל כמשה עוד נביא) “No hubo otro profeta en Israel como Moisés”:

414 = ויחן-שם
541  = ישראל
57  =  נגד
210 = ההר

—————-

1222

לא = 31

קם = 140

בישראל = 543

כמשה = 365

עוד = 80

נביא = 54

——————

1222

JULI PERADEJORDI

 

 

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GOOGLE VERSUS TARGUM

welcome potato

Todos conocemos el famoso dicho latino que declara traduttore traditore, “traductor, traidor” pero hay que decir que con las nuevas tecnologías el problema se ha acentuado.

La traducción, el Tirgum (תירגום), del verbo Letarguem (לתרגם), es algo que, como el amor o la amistad, exige fidelidad, por eso traducir incorrectamente es una traición, una Beguidah (בגידה). Confundir al Sumo Pontífice con una patata es una de esas bromitas que sólo los traductores automáticos pueden hacernos, pero es que en Latinoamérica a las patatas las llaman “papas”.  Surrealista…

Las Lamentaciones de Jeremías comienzan con un Eijah (איכה), “¡Ay!”, y la guematria de esta palabra es 36. La de Google, escrito גגל , también lo es…

 

JULI PERADEJORDI

 

HAMOTZI LEJEM MIN HAARETZ SEPAREMOS EL GRANO DE LA PAJA

blat

Los sabios nos explican que el sentido literal de la Torah es “como la paja” que “viste a los granos”; lo comparan a las cortezas que protegen al fruto. Las cortezas son necesarias, la paja es imprescindible, pero ¿quién las prefiere al fruto?

En los Tikunei haZohar (118 a) leemos que:

“Ciertos hombres se contentan con “la paja de la Torah” porque sus ojos y su espíritu están cerrados. Pasan al lado de los grandes misterios de la Torah sin verlos. Se contentan con las cortezas en vez de saborear el interior del fruto”.

Cada vez que realizamos la bendición del pan diciendo HaMotzi Lejem Min haAretz (המוציא לחם מן הארץ) estamos separando el grano de la paja sin ser conscientes de ello. El pan es la Torah, la paja su vestido.

Si calculamos la guematria de haTorah (התורה), vemos que es 616:

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

———–

616

Si calculamos la guematria de la bendición del pan, (המוציא לחם מן הארץ) descubrimos que nos arroja el mismo número:

המוציא = 152

לחם = 78

מן = 90

הארץ = 296

———————

616

 

JULI PERADEJORDI

 

 

EL PAPEL DEL INFIERNO

hell

Los sabios cabalistas han interpretado la salida de Egipto como una alusión al momento de la muerte, cuando el alma sale del cuerpo. Como ocurre con este último, Egipto nos oprime, ahoga nuestra alma. Repasemos algunas de las enseñanzas del cabalista de Safed, rabbí Isaac Luria, al respecto que aparecen en su comentario de la parashah Beshalaj.

 

El sabio de Safed nos explica en diversos lugares de su obra, recopilada principalmente por rabbí Jaim Vital, que Egipto corresponde al cuerpo y el Faraón a la nuca. Para ello se apoya en un conocido juego de palabras entre Paro (פרעה), “faraón” y haOref (הערף), “la nuca”, o sea Paro escrito al revés. Esta palabra, en la podemos ver la raíz (פר), “toro”, sugiere la idea de terquedad, de obstinación. Por otra parte, las letras centrales, Resh (ר) y Ayin (ע), forman la palabra Ra (רע), “mal”. En su terquedad, el faraón no aprende de las diez plagas y se ve obligado a dejar escapar a los hijos de Israel.

Cuando en Éxodo (XIV-8) leemos:

ויחק יהוה, את-לב פרעה מלך מצרים, וירדף, אחרי בני ישראל

“IHWH fortificó el corazón de Faraón, rey de Egipto,

que se puso a perseguir a los hijos de Israel…”.

Según Luria se está describiendo el momento en que el alma abandona el cuerpo. Entonces, la Mala Inclinación, el Ietzer haRa, la ataca. Se trata del Ángel de la Muerte, Malaj haMavet (מלאך המות) representado por Faraón.

וירדפו מצרים אחריהם, וישיגו אותם חנים על-הים

“Y los egipcios que los seguían los encontraron acampados al lado del mar”.

Este mar alude al infierno, el Gehenom (גיהנום). Los hijos de Israel se detuvieron allí porque tenían miedo de atravesarlo.

ויאמרו, אל-משה

“Y le dijeron a Moisés”.

Cuando se habla de Moisés, se trata de la Buena Inclinación (Ietzer haTov). De este modo vemos que Moisés es el antagonista del Faraón. Dios utiliza a la Buena Inclinación (Ietzer haTov) para liberar nuestras almas, pero la Mala Inclinación (Ietzer haRa), intenta impedirlo.

Más adelante, en Éxodo (XIV-12) leemos lo que le dijeron a Moisés:

כי טוב לנו עבד את-מצרים, ממתנו במדבר

“…es mejor que sirvamos a Egipto y no que muramos en el desierto”.

Isaac Luria lo interpreta así:

“Es mejor para mí en el cuerpo. Mientras esté sometido a la Mala Inclinación en el mundo físico, no estaré sufriendo el dolor que estoy sufriendo ahora”.

Tal es el drama del hombre caído, considera lo que le parece bueno para su cuerpo, con el que se identifica, y se olvida de su alma. Y más adelante (Éxodo XIV-13):

ויאמר משה אל-העם, אל-תיראו

“Moisés le dijo al pueblo: ¡No temáis!”.

La Buena Inclinación le está diciendo al alma que no tenga miedo del infierno, pues es por su bien, para liberarse, ya que todos los poderes de la impureza se quedarán allí. Las aguas ardientes los eliminarán.

Una curiosa guematria nos ratifica cuál es el papel del infierno: eliminar definitivamente las impurezas debidas a nuestra condición de hombres caídos. En efecto la guematria de Jisul (חיסול), “eliminación”, es la misma que la de Gehenom (גיהנום):

ח = 8

י = 10

ס = 60

ו = 6

ל = 30

———-

114

ג = 3

י = 10

ה = 5

נ = 50

ו = 6

ם = 40

————

114

JULI PERADEJORDI

 

 

 

 

EL SECRETO DEL AMOR

ihwhadonai

Uno de los recursos más utilizados en numerología es el denominado número triangular o número secreto. En hebreo, “amor” se dice Ahavah (אהבה) y su guematria es 13. Veamos qué nos enseña el número secreto del 13, o sea descubramos cuál es el secreto del amor.

 

El número secreto del número 13 es el que se obtiene sumando 1 + 2 + 3 + 4+ 5 + 6 + 7 + 8 + 9 + 10 + 11 + 12 + 13 = 91. Los cabalistas aluden a menudo a este número ya que es el resultado de sumar la guematria del Tetragrama, יהוה) , 26)  con la del Nombre de Dios Adonai ,אדני), 65):

יהוה = 26

אדני = 65

———–

91

 

El secreto del amor, no del amor humano y terrenal, sino de espiritual, consiste en unir, como se puede apreciar en muchos Siddurim, estos dos Nombres. Pero si queremos ir más lejos, podemos multiplicar 13 por 91 y obtendremos 1183. Los sabios nos enseñan que este último número es el resultado de sumar la guematria del Tetragrama, 26 a la de Israel, 541 y a la de haTorah, “la Torah”, 616:

יהוה = 26

ישראל = 541

התורה = 616

————–

1183

¿Y qué tendrá que ver todo esto con la Menorah (מנרה)? Las tres primeras letras del Tetragrama se asocian con las tres primeras velas de la Menorah. Las cuatro letras de (אדני), situadas bajo la protección de la cuarta letra del Tetragrama, que corresponde a la Shekinah, corresponden a las cuatro últimas velas. Así la unión de los dos Nombres de Dios que evocaba al amor queda reflejada en la luz y el calor del candelabro, de la Menorah (מנרה), que corresponde al alma humana ya que las dos letras interiores de Menorah (מנרה), la Nun (נ) y la Resh (ר) forman la palabra Ner (נר), “vela” que corresponde al alma y la guematria de las dos exteriores, Mem (מ) y He (ה) suman respectivamente 40 y 5, o sea 45 la guematria de Adam (אדם), “hombre”. Por eso podemos leer en Proverbios (XX-27):

נר יהוה, נשמת אדם

“Lámpara de IHWH es el alma del hombre”.

 

JULI PERADEJORDI

 

MORIAH

akeda

La primera vez que se alude al monte Moriah en la Torah es en el libro del Génesis, cuando Abraham va a sacrificar a Isaac sobre este monte, pero si nos fijamos en el texto, no se habla de monte Moriah, sino de tierra de Moriah.

En Génesis (XXII-2) Dios le indica claramente a Abraham que se dirija hacia la tierra de Moriah, Eretz haMoriah (ארץ המריה):

 

אל-ארץ המריה

 

Dado que en hebreo el nombre alude a la esencia de lo nombrado, veamos qué nos pueden enseñar los sabios y la guematria a propósito de este nombre. En primer lugar, el Midrash (Bereshit Rabba, 51,7) propone dos lecturas de la palabra Moriah que reencontramos en el Talmud (Taanith 16 a):

“¿Qué es el monte Moriah?

Rabbí Levi bar Jama y rabbí Janinah lo debatieron.

Uno dijo: es una montaña de la cual ha salido la enseñanza (Horaa) para Israel. Y el otro dijo: es una montaña de la cual ha salido el temor (Morah) para las naciones del mundo”.

 

¿No nos hallamos aquí ante una contradicción? ¿Por qué dijo rabbí Levi bar Jama que era una montaña de la que salió una enseñanza y rabbí Janinah que salió el temor?

En el primer caso la explicación que nos ofrecen los comentadores es obvia: en el monte Moriah se encontraban el Templo y el Sanhedrín, que legislaba, como aprendemos de II Crónicas (III-1):

 

ויחל שלמה, לִבנות את-בית-יהוה בירושלם, בהר המוריה

“Y empezó a construir Salomón la casa de IHWH en Jerusalén en el monte de Moriah”.

En el segundo es más rebuscada: en este monte tuvieron lugar grandes milagros.

Pero es en este caso donde la guematria va a ser sumamente aclaratoria. Si calculamos la guematria Raguil de Moriah (מוריה), vemos que es 261:

 

מ = 40

ו = 6

ר = 200

י = 10

ה = 5

————–

261

Si calculamos ahora la de Iraim (יראים), “miedo”, descubrimos que es la misma:

 

י = 10

ר = 200

א = 1

י = 10

ם = 40

—————–

261

 

De todo ello podemos extraer una interesante conclusión. Hay enseñanzas que se pueden aprender y memorizar sin más, y hay otras enseñanzas cuya adquisición se hace en el marco de un sentimiento de respeto que se acerca al temor o la reverencia.

Las primeras son las enseñanzas de este mundo, las otras son las enseñanzas de Torah. Moriah y Torah son palabras que comparten tres letras, por lo cual su esencia es muy cercana, pero que para unos (Israel) es enseñanza, para otros (las naciones del mundo) es algo terrible y temible.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

LA TRES ÚLTIMAS PLAGAS

plaga-egipto

La parashah Bo Comienza con la descripción de las tres últimas plagas con las que Dios azotó a los egipcios, algo que como veremos está dicho en la misma palabra Bo.

Los egipcios acaban de padecer siete plagas, que aparecen detalladas en la parashah anterior, pero el orgulloso faraón parece no haberse enterado y sigue en sus trece.

 

Quizá por ello podemos leer en Éxodo (X-7), en esta misma parashah:

 

הטרם תדע, כי אבדה מצרים

“¿Todavía no te has enterado de que Egipto está arruinado?”.

 

La guematria de este versículo es 1150. Recordemos este número:

הטרם = 254

תדע = 474

כי = 30

אבדה = 12

מצרים = 380

—————-

1150

Veamos cómo comienza la parashah en Éxodo (X-1):

 

ויאמר יהוה אל-משה, בא אל-פרעה

“Y Dios le dice a Moisés: ve al faraón”.

 

Los cabalistas nos explican que la guematria de la palabra Bo (בא) es 3 porque lo que Dios le está diciendo en realidad a Moisés es que avise al faraón de ya que no ha bastado con las siete plagas, vendrán 3 plagas suplementarias: las langostas, la oscuridad y los primogénitos.

La letra Alef (א) de Bo (בא) se refiere a Arbeh (ארבה), “langosta”. La letra Beth (ב), cuyo valor numérico es 2, se refiere a las otras dos plagas, la de la oscuridad y la de los primogénitos.

Pero los cabalistas nos enseñan algo más. Estas tres plagas son como la culminación de la plaga del granizo, Barad (ברד), con la que acababa la parashah anterior.

Si calculamos la guematria Millui de Barad (ברד) obtenemos 1150:

ב (ית) = 410

ר (יש) = 310

ד (לת) = 43

—————–

1150

 

JULI PERADEJORDI

 

EL NOMBRE DE DIOS ES MISERICORDIA

 abraham-skorka-y-francisco

Éste es el nombre del libro que acaba de publicar el Papa Francisco, el amigo de Israel, y que acaba de salir traducido simultáneamente a 21 idiomas. Un delicioso y sutil guiño a aquellos que conocen un poquitín la cábala.

 

 

El concepto de misericordia, en hebreo Rajamim (רחמים) es uno de los temas centrales de la Cábala. Rajamim (רחמים) se asocia con una sefirah muy concreta, Hessed (חסד). Los cabalistas nos enseñan que la guematria de Hessed (חסד) es 72 y corresponde con el Tetragrama o Nombre de Dios de las cuatro letras (יהוה) deletreado como sigue:

יוד = 20
הי = 15
ויו = 22
הי = 15

—————-
72

ח = 8
ס = 60
ד = 4

————
72

De este modo, como reza el nombre del libro, el Nombre de Dios es ciertamente Misericordia.

JULI PERADEJORDI

 

LA VERDAD DEL SINAÍ

aron

Un sencillo cálculo de guematria, que se ha convertido en una guematria clásica, nos desvela cuál es la verdad que se entregó en el monte Sinaí: la Torah. En estas reflexiones también veremos, gracias a la guematria, quién iba a recibirla.

Maimónides, alguien a quien los historiadores se niegan a asociar con la cábala, defiende en sus 13 principios de la fe que:

משה אמת ותורתו אמת

“Moisés es verdad y su Torah es verdad”.

¿De dónde sacó Moisés su Torah? La respuesta se halla al principio de los Pirkei Avoth:

משה קיבל תורה מסיני

“Moisés recibió la Torah del Sinai”.

Veamos qué nos enseñan los cabalistas a propósito de estas dos frases.
Si sumamos el valor numérico de Emeth (אמת), “verdad”, 441 al de MiSinai (מיסני), “del Sinaí”, 170, obtenemos 611. Si calculamos la guematria de Torah, descubrimos que también es 611.

א = 1
מ = 40
ת = 400

———-
441

מ = 40
ס = 60
י = 10
נ = 50
י = 10

———–
170

441 + 170 = 611

A partir de todo esto podemos concluir que la verdad del Sinaí es la Torah. Pero, ¿por qué fue entregada precisamente a Moisés?
Si a la guematria de Sefer haTorah (ספר התורה), “libro de la Torah”, 956 le restamos la guematria de Torah, 611, obtenemos 345, o sea la guematria de Moshé (משה).

ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

————–
611

ספר = 340
התורה = 616

—————
956

מ = 40
ש = 300
ה = 5

—————–
345

JULI PERADEJORDI

aron

EL SHADDAI Y LOS TRES PATRIARCAS

_Mezuzah

Entre los distintos Nombres de Dios que aparecen en la Torah uno de los más misteriosos y relevantes es El Shaddai. Hay quien relaciona los tres palos de la letra Shin (ש) con la que comienza este nombre con los tres patriarcas. ¿Por qué? Veamos qué nos enseña el Baal haTurim.

Al principio de la parashah Vaerá Dios le dice a Moisés que se apareció como El Shaddai a los tres patriarcas:

וארא, אל-אברהם אל-יצחק ואל-יעקב-באל שדי

“Aparecí a Abraham, Isaac y Jacob como El Shaddai”.

El sabio Baal haTurim nos explica que efectivamente Dios se manifestó a Abraham y a Jacob con ese nombre, pero no a Isaac. Veamos qué dice la Torah:

“¡Cuando Abram tenía noventa y nueve años, IHWH se le apareció a Abram y le dijo: «Yo soy El Shaddai; camina ante Mí y sé íntegro!”.

(Génesis XVII-1)

Dios le dijo: «Tu nombre es Jacob. Tu nombre no será Jacob exclusivamente, sino que Israel será tu nombre». Así fue como lo llamó Israel.

Y Dios le dijo: «Yo soy El Shaddai…».

(Génesis XXXV-10 y11)

Pero a Isaac Dios no se le manifiesta, aparentemente, en ningún lugar como El Shaddai.

¿Está equivocada la Torah en este versículo de Vaerá?

Abraham, Isaac y Jacob, los tres patriarcas, forman un todo. Así, si Dios se manifestó a Abraham y Jacob como el Shaddai, también lo hizo con Isaac.

Veamos cuál es la guematria de Isaac (יצחק):

י = 10

צ = 90

ח = 8

ק = 100

————

208

Los sabios nos enseñan que coincide con la del nombre de esta parashah, Vaerá, (וארא):

ו = 6

א = 1

ר = 200

א = 1

————-

208

 

Pero el Baal haTurim nos enseña algo aún más interesante. Si convertimos estas letras finales a atbash, obtenemos:

Abraham          אברהם              ם = י

Isaac                יצחק                 ק = ד

Jacob               יעקב                 ב = ש

Y con estas letras podemos formar la palabra Shaddai (שדי). De este modo vemos cómo de un modo oculto Dios se manifestó como El Shaddai a los tres patriarcas.

 

 

JULI PERADEJORDI