ROSH HASHANNAH

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Rosh haShannah (ראש השנה), literalmente “cabeza del año”, es la festividad en la que se celebra el fin de año dentro del judaísmo. El simbolismo del año está estrechamente ligado al del pez y al de la cadena. Veamos cómo nos lo descubre la guematria.

 

El año, que corresponde según los comentaristas del Sefer Yetzirah (III-7) al tiempo, está representado por el círculo, mientras que el espacio está representado por el cuadrado. Como el pez que se muerde la cola, el año empieza por donde acabó perpetuándose circularmente como una cadena. Quizá por eso podamos ver una cabeza de pescado en una plata en muchas mesas durante la cena de Rosh haShannah

La etimología latina de “templo” está emparentada con la de “tiempo” y curiosamente Rosh haShannah (ראש השנה) tiene una guematria Raguil muy conocida y citada, 861, que coincide con la de Beit haMikdash (בית המקדש), el Templo.

ראש = 501

השנה = 360

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861

בית = 412

המקדש = 449

——————-

861

Pero si calculamos su guematria Shemi o completa, 1459, descubrimos algo aún más sorprendente. Se trata de la misma que la de Mesharsharet haZahav (משרשרת הזהב), “cadena de oro”.

ראש = 981

השנה = 478

——————-

1459

הזהב = 19

משרשרת = 1440

———————-

1459

De este modo podemos deducir que el año, o sea el tiempo, se comporta como una suerte de cadena, en la que un día está unido al anterior y al siguiente como si fueran eslabones. Esta cadena de oro es en el fondo como una jaula de oro en la que estamos prisioneros. Fuera de esta jaula, de esta cadena, fuera pues del tiempo, está la eternidad.

 

JULI PERADEJORDI

 

UN BIEN PARA EL ALMA

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Está escrito los Pirke Avoth (VI-3) que “no hay otro bien que la Torah”. La palabra que se emplea para decir bien es Tov (טוב) y su guematria 17.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Si bien la Torah está compuesta de 54 parasioth, Tikuné haZohar (cap. 13) sostienen que son 53, haciéndolo coincidir con la guematria Sderti de Torah.

ת = 22

ו = 6

ר = 20

ה = 5

———–

53

Podemos aplicar esta misma guematria a la idea de que la Torah es para el alma, ya que si calculamos la guematria Sderti de Neshamah (נשמה), “alma”, descubrimos que también es 53:

נ = 14

ש = 21

מ = 13

ה = 5

————

53

Son muchos los poetas, en todas las tradiciones, los que han comprado el alma a un jardín. Si calculamos ahora la guematria Raguil de Gan (גן) “jardín”, vemos que también es 53:

ג = 22

ן = 22

———-

53

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria Sderti de Gan (גן) “jardín”:

ג = 4

ן = 14

————

17

Se trata, como vimos al principio, de la guematria de un Tov (טוב) un, “bien”, “bueno”.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———–

17

De este modo vemos que la Torah es un bien para el alma.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

EL ANTÍDOTO DE LA MALA INCLINACIÓN

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Ya vimos (http://wp.me/p2Xmky-ri) que la guerra de la que se está hablando en la parashah de Ki Tetzé no es sino la guerra contra el Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación.

¿Qué podemos hacer para vencer al Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación? ¿Qué nos enseña la guematria de esta palabra?

 

El Talmud, en el tratado de Sukhoth (5a) nos enseña que “En el mundo porvenir, Dios traerá a la Mala Inclinación y la inmolará en presencia de los Justos. Se les aparecerá a estos como una gran montaña, mientras que a los impíos se les aparecerá como un cabello, y todos ellos llorarán. Los Justos se extrañarán y dirán: “¿Cómo hemos podido con una montaña tan elevada?”, y los impíos se extrañarán y dirán: “¿Cómo no hemos podido con un simple cabello? Y Dios se extrañará con ellos.”

¿Por qué se compara a la Mala Inclinación con un cabello?

Si calculamos la guematria Raguil de Searah (שערה), “Cabello”, vemos que es 575:

ש = 300

ע = 70

ר = 200

ה = 5

————–

575

La guematria Raguil de Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación también es 575:

יצר = 400

הרע = 175

—————–

575

¿Cómo contrarrestar los efectos de la Mala Inclinación? La respuesta nos la va a dar el genial cabalista Abraham Abulafia, que en su libro Jaiei haNefesh nos descubre que la guematria de Tefilin (תפילין), 580, es la misma que la de haIetzer haRa (היצר הרע) y que los Tefilin (תפילין) son su antídoto. Por esta razón podríamos completar la frase “cuando salgas a la guerra” (Deuteronomio XX-10) con “ponte los Tefilin”.

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

LAS SEÑALES DE LA VIDA

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Un pasuk de la parashah de Shoftim nos propone que seamos como detectives. Sugiriéndonos que seamos íntegros ante Dios, en realidad nos está enseñando que hemos de seguir las señales de la vida. Veámoslo.

En efecto, leemos en Deuteronomio (XVIII-13):

תמים תהיה, עם יהוה להיך

“Serás íntegro con IHWH, tu Dios”.

Rashi, el genial comentarista provenzal, interpreta este versículo como que hay que “andar ante IHWH con inocencia” y no caer en la idolatría, como hacen los paganos, que consultan a adivinos y pitonisas.

Si sumamos las primeras letras de cada una de las cinco palabras que componen este versículo obtenemos 881:

ת = 400

ת = 400

ע = 70

י = 10

א = 1

———–

881

 

De hecho se trata de la guematria de Ototh Jaim (אותות חיים), “señales de la vida”, que también es 881.

אותות = 413

חיים = 68

—————

881

Esto nos enseña que Dios, que es vida, nos envía suficientes señales para que no tengamos que perder el tiempo y el dinero consultando con  pitonisas o adivinos. De hecho la vida nos obsequia todo el rato con señales gratuitas que nos indican si vamos por el buen o el mal camino, si estamos haciendo lo correcto o no, pero nos cuesta interpretarlas correctamente. De hecho la vida es como un semáforo, de σῆμα, “señal” y φόρος  “portador”, o sea un “llevaseñales”, que cuida de nosotros. Como dijo un sabio, “Dios nos habla constantemente, pero nosotros no escuchamos”.

Curiosamente el Salmo CXV-4, que se refiere a la idolatría, tiene también 881 como valor numérico:

עצביהם, כסף וזהב; מעשה, ידי אדם

“Sus ídolos son plata y oro, obra de manos de hombres”.

עצביהם = 217

כסף = 160

וזהב = 20

מעשה = 415

ידי = 24

אדם = 45

————–

881

¿No se tratará de otra señal de la vida?

 

JULI PERADEJORDI

VER PARA VIVIR

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Al principio de la parashah de Ree (Deuteronomio XII-12) Dios exhorta al pueblo de Israel a escoger entre dos caminos. Se trata, en el fondo, de una elección que habremos hacer durante todas nuestras vidas: la vida o la muerte.

 

Reé (ראה), que significa ved”, nos anima a algo muy concreto: a la contemplación. Pero podemos hacerlo de un modo “bendito” o de un modo “maldito”. En el primer caso se trata del “Ven y ve” que aparece en el Zohar, la contemplación de la Palabra a la que podemos acceder a través de la Torah, y en el segundo de lo que se conoce como “idolatría”, algo maldito que lleva a la muerte. En este caso no sólo estamos contemplando algo externo a nosotros, también estamos entregándole nuestro poder.

La parashah de Reé (ראה) comienza así:

ראה, אנכי נתן לפניכם-היום: ברכה, וקללה.

“Ved, Yo presento ante vosotros hoy una bendición y una maldición”.

La guematria de Reé “ved” (ראה), 206, es la misma que la de Dabar, “cosa” (דבר), pero si le añadimos el Kolel, es 207, como Raz (רז), “secreto” y como Or (אור), “luz”. ¿De qué secreto se trata?

De un secreto de luz, de la Torah.

La Torah puede ser una bendición, “un elixir de vida” o una maldición, “una droga mortal”, según se desprende del Talmud (Iomah 72 b).

ד = 4

ב = 2

ר = 200

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206

ר = 200

א = 1

ה = 5

——————

206 + 1 = 207

ר = 200

ז = 7

————-

207

א = 1

ו = 6

ר = 200

————

207

 

Si nos fijamos en las letras interiores de Torah (תורה), Vav (ו) y Resh (ר), vemos que también suman 206, y si deconstruimos la palabra Reé (ראה), nos encontramos con la Resh (ר), que representa a la cabeza, que es donde están los ojos que han de ver, con la Alef (א), que representa a la esencia, a la luz interior (es la inicial de Or (אור)) o sea lo que hay que contemplar, y con la He (ה), una letra que aparte de indicar dirección, nos ofrece dos posibilidades, la pequeña salida de arriba a la izquierda: la bendición, y la amplia salida de abajo, la maldición.

Un conocido proverbio dice “vivir para ver”, dándole la vuelta encontraremos quizá el secreto de Reé (ראה): ver para vivir.

JULI PERADEJORDI