LOS SIETE LIBROS DE LA TORAH

Según el midrash, los libros de la Torah no deberían ser cinco (los que conforman el Pentateuco que conocemos), sino

siete, en correspondencia con los siete días de la creación y con el Shabbat (Vaikrá Rabbah 11-1). Vemos, pues, que

aparentemente faltarían dos libros, pero no es así.

 

 

Si nos fijamos en la guematria de haTorah (התורה), 616, podemos deconstruir este número en 61 y 16, que se hacen mutuamente de espejo. Si sumamos 6 con 1, de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, obtenemos 7.

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

————

616

 

Por otra parte, si deconstruimos la palabra Shabbat (שבת) nos encontramos con las letras Shin (ש) y Taf (ת) cuyos valores reducidos 3 y 4 suman 7 y en cuyo interior hay una letra Beth (ב), cuyo valor numérico es 2, en correspondencia con los dos libros a los que hacíamos alusión. El significado de esta letra es “casa”, y parecería como si en este mundo a la Torah le faltara una casa. Por otra parte, la forma de esta letra (ב) nos recuerda a una boca.

Un conocido pasaje de la Torah (Números X-33 a 36) está escrito entre dos letras Nun invertidas, que recuerdan a un paréntesis. Esta rareza, ampliamente comentada por Rashi y otros sabios, ha hecho que el Talmud (Shabbat 115 b) nos enseñará:

 

“Este pasaje, Dios lo enmarcó con simanioth (signos en forma de paréntesis) para indicar que no está aquí en su lugar.

Rabbí dice que ésta no es la razón por la cual han sido colocados estos signos, sino porque este pasaje puede ser considerado en sí mismo como un libro, como Rabbí Samuel bar Najman indica en nombre del Rabbí Jonatán:

“La sabiduría se ha construido a sí misma una casa. Ella esculpió las siete columnas” (Proverbios IX-1), son los siete libros de la Torah, según la opinión de Rabbí”.

 

ש = 300

ב= 2

ת = 400

————-

702

Pero los sabios nos han enseñado algo más: este pasaje está compuesto por exactamente 85 letras, la guematria de la palabra Peh (פה), “boca”. ¿Por qué? Porque, como enseñan los sabios, hacen falta como mínimo 85 letras para que un escrito sea reconocido como “libro”. Por otra parte, si calculamos la guematria de Beth Sefarim, “2 libros” (ב ספרים) vemos que es 392, exactamente la misma que la de Shbiyi (שביעי), “séptimo”:

 

ב= 2

ספרים = 400

—————–

392

 

ש = 300

ב = 2

י = 10

ע = 70

י = 10

————-

392

 

Los rabinos sugieren que, a causa de este paréntesis, el libro de Números está compuesto en realidad por tres libros. Uno hasta el principio del paréntesis, otro contenido por el paréntesis y otro desde el paréntesis hasta el final. Así estos tres libros de Números junto con los otros cuatro libros de la Torah sumarían siete libros.

Y para concluir señalemos que la guematria de Shevah Sefarim (שבעה ספרים), “siete libros”, 767, es la misma que la de KeKol Torah (כקול תורה), “como la voz de la Torah”.

שבעה = 377

ספרים = 390

—————-

767

 

כקול = 156

ורה = 611

————-

767

JULI PERADEJORDI

 

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EL SECRETO DE LA CONTEMPLACIÓN

 

Imagen relacionada

En nuestro estado caído no nos es posible contemplar, entre otras cosas, por falta de luz, pero el estado primigenio del

hombre es la contemplación. ¿Cómo podemos acceder a esa luz? En ausencia de este estado lo que nos queda es rezar.

Veamos cuál es la relación entre la oración y la contemplación.

 

 

“Contemplar” en hebreo es Histakel (הסתכל). La guematria de esta palabra es 515:

 

ה = 5

ס = 60

ת = 400

כ = 20

ל = 30

———-

515

 

Este número ha sido objeto de numerosísimos comentarios ya que se trata de las veces que Moisés le rezó a Dios, según el Midrash Rabbah (11:10). El texto dice así:

 

“¿Y de dónde aprendemos que Moisés rezó en este momento 515 veces?

Está escrito: ‘Y yo le rogué (vaetjanán) al Eterno en ese momento, diciendo…’ (Deuteronomio III-23)”

 

El valor numérico de ‘vaetjanán’ (ואתחנן) equivale a este número”:

 

ו = 6

א = 1

ת = 400

ח = 8

נ = 50

ן = 50

————-

515

 

Pero hay algo aún más sorprendente que ya han indicado los cabalistas: se trata también de la guematria de Tefilah (תפילה), “oración”:

 

ת = 400

פ = 80

י = 10

ל = 30

ה = 5

————

515

 

Sabemos que la palabra “oración” viene del latín orare, que quiere decir “hablar en voz alta”, pero si vamos más lejos llegamos a la verdadera raíz de este término: Or (אור), en hebreo “luz”. ¿De qué luz estamos hablando?

 

De nuevo será el Midrash Rabbah (11:2) quien nos lo aclare cuando dice:

 

“La luz creada el primer día por el Santo, Bendito sea, permitía al hombre ver y contemplar el mundo de un extremo al otro”.

 

Esta luz, nos enseña también el Midrash, fue ocultada para los Justos en el Mundo Porvenir. Ésta es la luz que nos permite contemplar. Sin embargo, unas chispas de esa luz permanecen en la Torah, y allí podemos acudir a rescatarlas. Orar es como sacar luz de ese pozo maravilloso que es la Torah.

 

JULI PERADEJORDI

 

ÉSTE ES EL CAMINO DEL REY

La expresión hebrea Ze Derej haMelej (זה דרך המלך), “éste es el camino del rey” nos reserva curiosos secretos que nos

llevan hasta Ar haMoriah (הר המוריה), “el monte Moriah” y hasta la Torah.

 

 

“…viajaremos a lo largo del Camino del Rey,

no desviándonos a la derecha ni a la izquierda”

Números XX-17

 

 

Sabemos que en hebreo “secreto” se dice Sod (סוד) y que la guematria de esta palabra es 70.

 

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———-

70

 

La guematria atbash de Sod (סוד) es 188, lo cual no deja de ser sorprendente ya que, como nos enseñan los cabalistas, la palabra Melej (מלך) “rey” aparece exactamente 188 veces en el libro de Ester.

ס = 8

ו = 80

ד = 100

———–

70

 

Por otra parte la guematria de Ze Derej haMelej (זה דרך המלך) es 331.

 

ז = 7

ה = 5

ד = 4

ר = 200

כ = 20

ה = 5

מ = 40

ל = 30

כ = 20

————

331

 

Si calculamos su guematria atbash, vemos que es 443, o sea la guematria de haLujoth (הלחת), “las Tablas”.

 

ז = 7

ה = 5

ד = 4

ר = 200

כ = 20

ה = 5

מ = 40

ל = 30

כ = 20

———-

443

 

ה = 5

ל = 30

ח = 8

ת = 400

———–

443

 

El camino del rey sería, pues, el camino de “las Tablas”, o sea la Torah. Pero veamos qué otras sorpresas nos reserva esta expresión. Si calculamos su guematria Sderti, descubrimos que es 112, o sea la suma de la guematria de IHWH (יהוה) y la de Elohim (אלהים):

 

ז = 7

ה = 5

ד = 4

ר = 20

ך = 23

ה = 5

מ = 13

ל = 12

ך = 23

———–

112

 

ה = 5

ל = 30

ח = 8

ת = 400

———-

112

 

י = 5

ה = 30

ו = 8

ה = 400

———

26

 

א = 5

ל = 30

ה = 8

י = 30

מ = 400

———–

86

 

26 + 86 = 112

 

Si añadimos la guematria de Ze Derej haMelej (זו דרך המלך), 331 a 70, la guematria de Sod (סוד), obtenemos 401, o sea la guematria de la primera y la última letra del alfabeto, Alef y Tav. Así, el camino del rey abarcaría todo lo abarcable entre la Alef y la Tav, o sea de nuevo la Torah pues ésta está escrita con las 22 letras.

Si añadimos 401 a 70, la guematria de Sod (סוד), obtenemos 471, la guematria de Ar haMoriah (הר המוריה), “el monte Moriah”.

Si añadimos la guematria de Ar haMoriah (הר המוריה), 471 a 70, la guematria de Sod (סוד), obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל).

Si añadimos ahora la guematria de Israel (ישראל), 541 a 70, la guematria de Sod (סוד), obtenemos 611, la guematria de Torah (תורה).

Así de nuevo podemos decir que el camino del rey, que pasa por el secreto de Ar haMoriah (הר המוריה) y de Israel (ישראל) es la Torah.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

NO HAY DERECHO, NO ES JUSTO

 

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NO HAY DERECHO

Solemos decir que “no hay derecho” cuando algo es injusto, como si lo derecho fuera justo y lo izquierdo injusto. Es más,

el adjetivo “derecho” se utiliza como substantivo cuando hablamos de jurisprudencia. ¿Qué hay detrás de este concepto?

 

 

 

“Y quiero que sepa vuestra reverencia

que yo soy un caballero de la Mancha, llamado don Quijote,

y es mi oficio y ejercicio andar por el mundo enderezando tuertosy desfaciendo agravios”.

Quijote (II-19)

 

 

El concepto de “derecho” viene del latín directus; que significa “lo recto”, “lo correcto”, pero lo que actualmente conocemos como “Derecho”, con mayúsculas, era en latín ius, la raíz de iustitia, justicia. Lo contrario de lo derecho es lo torcido, lo tuerto. Lo que está torcido, el que está torcido, no es justo.

¿Quién está torcido? El hombre y el mundo, tras la caída de nuestros primeros padres.

¿Quién nos enderezará? Hay varias opiniones.

Para algunos el Mesías. Para otros, don Quijote. Pero, ¿no se tratará de lo mismo?

La imagen simbólica de la Justicia que conocemos, y que podemos contemplar en la carta del Tarot que encabeza estas reflexiones, procede de la Temis griega, hija de Urano y Gaia, o sea del Cielo y de la Tierra. Era la alegoría del Derecho y de la Justicia. Se la representaba con tres atributos:

La venda que le cubre los ojos

La balanza

la espada.

 

La venda que cubre los ojos de la Justicia se interpreta como que “la Justicia es ciega”, o sea que ha de ser imparcial.

Símbolo de juicio y armonía, la balanza indica que el juez ha de sopesar los argumentos de las partes en litigio y ser imparcial. De hecho, la aguja del centro de la balanza y que se decanta hacia un lado u otro se denomina también “juez”.

La espada, que se encuentra al origen de la expresión “el brazo armado de la justicia”, nos sugiere que además de evaluar y juzgar, el juez ha de ejecutar el “veredicto” (palabra cuya etimología significa decir “verdad dicha”, de verus y dictus).

Con todo, podemos permitirnos una interpretación alternativa que esperamos no choque a nadie.

La venda que cubre los ojos de nuestra imagen no nos está diciendo en ningún momento que la justicia sea ciega: nos está sugiriendo que la verdadera Justicia no ve las cosas con los ojos de este mundo. Por eso muchas cuestiones que desde nuestro punto de vista pueden parecernos injustas, en realidad no lo son, y los sabios nos enseñan que sólo las veremos tal como son cuando venga el Mesías.

Muchas cosas, también, que nos parecen locas o disparatadas, no lo eran para don Quijote.

La balanza se llama en hebreo Moznaim (מאזנים), siendo también éste el nombre del signo zodiacal de Libra, en el mes de Tishre. La relación entre la balanza y la espada, que de alguna manera son lo mismo, nos la descubre Maimónides cuando explica que el primer día del mes de Tishre es Iom Kippur cuando:

“la persona debe verse a sí misma, y al mundo entero, como estando caminando en el filo de una espada, precisa y exquisitamente equilibrada, mitad meritoria y mitad culpable. Si comete un pecado, la inclina hacia el lado negativo. Sin embargo, cumpliendo con un solo precepto, puede alterar el equilibrio de su vida y la de todo el mundo al lado de la bendición y la vida”.

Los dos platillos de la balanza y el juez corresponden a las tres columnas del árbol de la vida: la del Rigor a la izquierda, la de la Misericordia a la derecha y la columna central.

Si nos fijamos en la carta del tarot que encabeza estas reflexiones, veremos que el platillo de la derecha parece pesar un poquito más que el de la izquierda, y que la espada también está ligeramente inclinada hacia la derecha. La Misericordia ha de ser mayor que el Rigor.

Pero existe una relación oculta entre la balanza y la espada que sólo descubriremos gracias a la guematria. La espada se llama en hebreo Jereb (חרב). La guematria de Moznaim (מאזנים) es 148, y la de Jereb (חרב) es 210. Cuando sumamos estos dos números obtenemos 358, que es la guematria de Mashiaj (משיח).

 

 

JULI PERADEJORDI