EL SEÑOR SEA TESTIGO

La letra Ayin (ע) y la letra Dalet (ד) del Shemá están escritas en un tamaño mayor que las demás letras del Tanaj. Esto es así, nos enseñan los sabios, porque forman la palabra Ed (עד), “testigo”. Veamos qué nos dice el Zohar (III-236 b) al respecto:

 

“Comienza por una Ayin grande y acaba por una Dalet grande, y es un signo de Ed, según ha sido escrito: “El Señor sea testigo contra vosotros” (I Samuel XII-5).

 

¿Cómo podemos ver a un testigo en la palabra Ed (עד)? De hecho, ¿qué es un testigo?

Un testigo es alguien que ve algo con sus propios ojos y que da fe de haberlo visto. La letra Ayin (ע), inicial de Ed (עד), significa precisamente “ojo”.

Los sabios han visto en la forma de la letra Ayin (ע) a una letra Zain (ז) invertida y girada hacia la derecha a la que se ha unido una letra Iod (י) por la izquierda. El valor numérico de Ayin (ע) es 70. El de Zain (ז) es 7 y el de Iod (י) es 10. Cuando multiplicamos 7 por 10 obtenemos 70. En el libro del Éxodo (XXIV-9) nos encontramos con 70 testigos.

Por su parte, la letra Dalet (ד) significa “puerta” y evoca la idea de abrir, de hacer público. ¿Qué tiene que ver una puerta con la justicia?

Leemos en Salmos (CXVIII-19):

פתחו-לי שערי-צדק; אבא-בם

“Abridme las puertas de la justicia, entraré por ellas”.

 

De este modo la idea de “ojo” unida a la de “puerta” evocan la idea de testimonio.

 

JULI PERADEJORDI

ABRAHAM, ISAAC Y JACOB

La letra Shin (ש) tiene forma de raíz, y se asocia tradicionalmente con los tres patriarcas, Abraham, Isaac y Jacob. Estos

representan, en este orden, una especie de descenso, como la raíz que desciende hacia las profundidades de la tierra. Es

to lo podemos deducir a partir de la Torah y de la guematria de sus nombres.

 

Hemos visto en diversas ocasiones que la guematria de Abraham es una guematria clásica: 248.

 

א = 1

ב = 2

ר = 200

ה = 5

ם = 40

————–

248

 

Cuando calculamos la de su hijo Isaac, vemos que es 208.

 

י = 10

צ = 90

ח = 8

ק = 100

———-

208

 

Le faltan, pues, 40 para llegar a los 248 de Abraham. ¿Dónde encontramos a estos 40? En Génesis (XXV-20):

ויהי יצחק, בן-ארבעים שנה, בקחתו את-רבקה

“Y he aquí que Isaac tenía 40 años cuando tomó por esposa a Rivka”.

 

Cuando calculamos la guematria de Jacob, vemos que es aún menor, 182:

י = 10

ע = 70

ק = 100

ב = 2

———-

182

 

Le faltan, pues, 66 para llegar a los 248 de Abraham. ¿Dónde encontramos a estos 66? En Génesis (XLVI-26):

כל-הנפש הבאה ליעקב מצרימה, יצאי ירכו, מלבד, נשי בני-יעקב-כל-נפש, ששים ושש.

“Todas las almas que vinieron con Jacob a Egipto que salían de él, fuera de las esposas de los hijos de Jacob, eran 66”.

 

Si sumamos las guematrias de los tres patriarcas, 248 + 208 + 182, obrtenemos 638. Este número presenta una curiosidad: es la guematria Raguil de haTorah (התורה), 616 sumada a su guematria Katan, 22.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

RABBI AKIVA Y LA LETRA MEM

La letra Mem es una de las más ricas y fecundas de todo el alfabeto hebreo. No en vano es la inicial de Maim (מים) “agua”,

elemento que se compara con la mismísima Torah. Vamos a ver, a partir de la guematria, cómo está relacionada con el

genial Rabbí Akiva.

 

 

מים

 

Esta palabra puede dividirse en dos, Mem Iod (מי) y Mem Sofit o Mem Final (ם). De alguna manera la letra Iod (י) complementa a la Mem (en Atbash son equivalentes), y si colocamos a la Iod (י) horizontalmente en la parte inferior izquierda de la Mem (מ), obtenemos la Mem Sofit (ם). El valor numérico de Mem (מ) es 40. El de Maim es 90, o sea el mismo que el de Man (מן), Maná, el alimento que comían los judíos en el desierto donde permanecieron durante 40 años.

El Talmud nos enseña que la gestación de un niño dura 40 semanas. La similitud fonética entre Maim y mamá, maman o mum no es casual. En hebreo “madre” es Ima (אמא), palabra cuya letra fuerte es precisamente la Mem (מ).

En la palabra Maim (מים) se ha visto a la letra Iod (י)  central como la semilla que va entrar en la Mem (מ)  por el orificio de abajo a la izquierda y la va a dejar embarazada, como vemos en la Mem final (ם). No deja de ser curioso que cuando esta Mem final se rompa para que tenga lugar el nacimiento del niño hablemos de “romper aguas”.

Una vez nacido, el niño será “amamantado”, palabra en la que nos encontramos dos veces a la Mem fonética, con leche, en hebreo Jalab (חלב) palabra cuya guematria Raguil es 40 y cuya guematria Sderti u ordinal es 13.

Una de las historias más bellas del Talmud (Jaguigah 14 b) es aquella que habla de los cuatro sabios que entraron en el Pardes, un jardín, un Gan. Uno murió, otro enloqueció, otro se volvió apóstata, y sólo Rabbí Akiva “entró en paz y salió en paz”. En hebreo “paz” se dice Shalom (שלום). La última letra de esta palabra es precisamente la Mem Sofit, la Mem final y cerrada (ם). Podemos asociarla, pues, con aquel que “entró en paz y salió en paz”.

Hay dos momentos decisivos en la vida de Rabbí Akiva: cuando empieza a estudiar Torah, y cuando se oculta junto con su hijo en una cueva, también para estudiar Torah, escondiéndose de los romanos.

Vimos que la guematria de Mem (מ) era 40. El Talmud nos enseña que Rabbí Akiva no empezó a estudiar Torah hasta los 40 años. La guematria Sderti u ordinal de la letra Mem es 13 y sabemos que Rabbí Akiva estuvo escondido en una cueva durante 13 años.

Si sumamos estos dos números obtenemos 53, la guematria de Gan (גן), “jardín”, una de las maneras de llamar a la Torah, compuesta por 53 parashioth o secciones. Y en Gan (גן) podemos ver de nuevo a los cuatro sabios que entraron en el Pardes. La letra Guimel (ג), cuyo valor es 3, representa a los 3 primeros, y la letra Nun Sofit o final (ן), a Rabbí Akiva que sale por abajo como si se descolgara de una cuerda.

Cuando multiplicamos 17 por 53, obtenemos 901, un número que el Midrash (Bereshit Rabbah 85:1) asocia con el Mesías, ya que es la guematria de Oro shel Mashiaj (אורו של משיח):

 

אורו = 213

של = 330

משיח = 358

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901

 

JULI PERADEJORDI