BETZALEL Y BERESHIT

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En la parashah de Vaiakhel  aparece uno de los personajes más misteriosos y apasionantes de la Torah. Si bien se nos dice a qué tribu pertenecía y de quién era hijo, según el midrash fue creado en los seis primeros días de la creación y permaneció “a la sombra” del Eterno hasta que éste decidió construir el Templo. Estamos hablando de Betzalel.

 

Disponemos de poca información acerca de alguien tan importante como fuera Betzalel. El Midrash Rabbah sobre  Éxodo (34:1) nos dice que Betzalel estaba “a la sombra del Eterno” hasta el momento en que fue  necesario para la construcción del Templo. ¿De dónde lo deduce?

Sin duda del nombre mismo de Betzalel, que podemos leer como Be (ב) “en”, Tzel (צל), “sombra”, El (אל), Dios.

Como aprendemos de Éxodo (XXXVIII-22):

 

ובצלאל בן-אורי בן-חור, למטה יהודה, עשה, את כל-אשר-צוה יהוה את-משה

“Betzalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Iehuda hizo todo lo que IHWH le había ordenado a Moisés”.

 

¿Qué quiere decir “hijo de Uri”? Literalmente “hijo de mi luz”. ¿De qué luz estamos hablando? Sin duda de la que Dios crea al principio del relato de Bereshit, el Génesis (I-3 y 4):

“dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz.  Dios vio que la luz era buena”.

 

La palabra “buena”, aplicada a la luz, es Tov (טוב). Si calculamos su guematria, vemos que es 17:

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Los sabios nos han enseñado que el número secreto o triangular del 17 es 153. Este número coincide con la guematria de Betzalel (בצלאל):

 

ב = 2

צ = 90

ל = 30

א = 1

ל = 30

———-

153

 

En el Talmud, en el tratado de  Berajoth (55 a) podemos leer:

 

“Betzalel sabía cómo combinar las letras con las que fueron creados los cielos

y la tierra”.

 

Dicho de otro modo, Betzalel conocía el secreto de Bereshit.

Cuando a la calculamos la guematria de Betzalel, 153 y le sumamos la de Keter, 620, Jojmah, 73 y Binah, 68, obtenemos 913, la guematria de (בראשית):

ב = 2

ר = 200

א = 1

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

913

 

JULI PERADEJORDI

 

UN BIEN PARA EL ALMA

poesia-hebrea-imagen

Está escrito los Pirke Avoth (VI-3) que “no hay otro bien que la Torah”. La palabra que se emplea para decir bien es Tov (טוב) y su guematria 17.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Si bien la Torah está compuesta de 54 parasioth, Tikuné haZohar (cap. 13) sostienen que son 53, haciéndolo coincidir con la guematria Sderti de Torah.

ת = 22

ו = 6

ר = 20

ה = 5

———–

53

Podemos aplicar esta misma guematria a la idea de que la Torah es para el alma, ya que si calculamos la guematria Sderti de Neshamah (נשמה), “alma”, descubrimos que también es 53:

נ = 14

ש = 21

מ = 13

ה = 5

————

53

Son muchos los poetas, en todas las tradiciones, los que han comprado el alma a un jardín. Si calculamos ahora la guematria Raguil de Gan (גן) “jardín”, vemos que también es 53:

ג = 22

ן = 22

———-

53

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria Sderti de Gan (גן) “jardín”:

ג = 4

ן = 14

————

17

Se trata, como vimos al principio, de la guematria de un Tov (טוב) un, “bien”, “bueno”.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———–

17

De este modo vemos que la Torah es un bien para el alma.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

ENTRANDO EN LA PAZ

 desert

La vida de los hijos de Israel desde su salida de Egipto fue un auténtico calvario. Fue cualquier cosa menos pacífica. Sólo cuando entraron en el desierto del Sinaí hallaron la paz. Esto es algo que ya encontramos en la guematria del principio de la parashah Bamidbar, “en el desierto”. Entrar en el desierto, en ese lugar donde no hay caminos trillados, donde nos hemos de guiar por el cielo, es entrar en el camino que lleva a esa paz y plenitud conocida como Shalom.

 

La parashah Bamidbar, en el desierto, comienza con las palabras siguientes:

וידבר יהוה אל-משה במדבר סיני, באהל מועד

“Y habló IHWH a Moisés en el desierto del Sinaí, en la tienda de reunión”.

 

Los sabios cabalistas han descubierto que la guematria de Bamidbar Sinai (במדבר סיני) es 378 y corresponde a la de la expresión BeShalom (בשלום), “en paz”, y a partir de esta constatación deducen que el pueblo de Israel sólo conoció la paz a partir del momento en que entraron en el desierto del Sinaí.

במדבר   = 248

סיני = 130

—————-

378

ב = 2

ש = 300

ל = 30

ו = 6

ם = 40

————–

378

Pero hay aún más, si calculamos la guematria de (במדבר סיני, באהל מועד), vemos que es 536, y este número es la guematria Shemi de Shalom (שלום), “paz”:

במדבר = 248

סיני = 130

באהל = 38

מועד = 120

——————

536

ש  = 360

ל = 74

ו = 22

ם = 80

—————

536

 

Pero hay aún más, la guematria Katan o reducida de Bael Moed (באהל מועד), “en la tienda de la reunión”, es 32, como la de Lev (לב), “corazón”.

באהל = 30

ב = 2

———-

32

באהל = 11

21 = מועד

———-

32

 

Entrar en el desierto, en la tienda de reunión, es entrar en la intimidad y la paz del corazón.

 

JULI PERADEJORDI

 

HAY VINO Y HAY VINO

 Iain haRokeaj

Una de las guematrias más conocidas y citadas, pues aparece en el Talmud (Eruvin 65 a), es la de Iain (יין),  “vino”, 70. Sin embargo algunos autores defienden que el valor numérico de la Nun Sofit (ן) no es 50, sino 700, con lo cual la guematria de Iain (יין) se convierte en 720. Veamos qué puede tener que ver con uno de los temas más polémicos de la parashah de Emor.

 

ויאמר יהוה אל-משה, אמר אל-הכהנים בני אהרן; ואמרת אלהם, לנפש לֹא-יטמא בעמיו

“Y dijo IHWH a Moisés, habla a los Kohanim hijos de Aarón y diles ningún alma se impurificará con una persona muerta de su pueblo

¿Quiénes son los “hijos de Aharón”? La respuesta está en el mismo versículo: los Kohanim. Pero podemos aferrarnos a la letra y decir que se trata de Nadav y Avihu que, como vimos en la parashah Shemini (en Levítico X-1, murieron por ofrecer “un fuego extraño” (אש זרה).

Si Tsarah (זרה), la palabra que se suele traducir como “extraño” significa en realidad “impuro” y sabemos que el fuego purifica, hay algo que no se entiende.

¿Qué es un fuego impuro?

En algunas sociedades secretas el vino recibe el nombre de “fuego”. “Vino y “fuego” representan el secreto.

Si calculamos la guematria de Emor el haKohanim Beni Aharon (אמר אל-הכהנים בני אהרן), “habla a los Kohanim hijos de Aarón”, vemos que es 720.

אמר = 241

אל-הכהנים = 161

בני = 62

אהרן = 256

——————-

720

 

Rashi, citando a Rabbí Ishmael declara que:

“Habían entrado en el Santuario embriagados con vino”.

 

Calculamos la guematria de Iain con la Nun Sofit, y vemos que también es 720:

10 = י

10 = י

700 = ן

————-

720

 

A partir de todo esto podemos vislumbrar una enseñanza muy sutil: el vino nos permite entrar en el Santuario.

Pero “hay vino y hay vino”. Probablemente el pecado de los hijos de Aarón haya sido entrar en el Santuario después de embriagarse inadecuadamente, con un “vino impuro”.

 

JULI PERADEJORDI

 

Vino, secreto, Talmud, Juli Peradejordi, Torah, guematria, Aarón

LA BELLEZA Y EL MAL DE OJO

moises y hermanos

Si hay algo que despierta la envidia en este mundo, es la belleza. El sabio refrán declara que “la suerte de la fea, la guapa la desea”, de lo que se deduce que las guapas no suelen tener suerte. ¿Por qué? Debido a que están más expuestas al Mal de Ojo, Ayin Ra, o sea a la envidia de las demás mujeres y a las miradas impúdicas de algunos hombres. En la Torah nos encontramos con un claro ejemplo de esto en la mujer kushita.

 

Al principio de la parashah de Emor descubrimos que tanto Miriam, una mujer, como Aarón, un hombre:

ותדבר מרים ואהרן במשה, על-אדות האשה הכשית אשר לקח: כי-אשה כשית, לקח

“maldijeron a Moisés a causa de la mujer etíope con quien se había desposado, pues había desposado una etíope”.

 Según Rashi el texto insiste en la palabra Kushit (כשית), “etíope”:

“con el objeto de que el Mal de Ojo (עין רע) no tenga efecto sobre ella”.

El Midrash Tanjuma (Tzav, 13) nos dice que la mujer kushita era “hermosa de aspecto” y nos descubre que la guematria de Kushit (כושית) es 736 y coincide con la de la expresión Iafat MeRoe (יפת מראה), “hermosa de aspecto”, literalmente “bella para ver”. Una alusión a la vista y, por ende, al ojo.

 

כ = 20

ו = 6

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

736

יפת = 490

מראה = 246

————

736

 

JULI PERADEJORDI

TODA LA CONGREGACIÓN

aaron-1

Ya vimos que la palabra Israel (ישראל) incluía a los tres patriarcas y las 4 matriarcas (http://wp.me/p2Xmky-za), pero en realidad incluye a Kol HaEdah, toda la congregación. Siete días antes de la construcción del Tabernáculo Dios le dice a Moisés:

קח את-אהרן, ואת-בניו אתו, ואת הבגדים, ואת שמן המשחה; ואת פר החטאת, ואת שני האילים, ואת, סל המצות.

ואת כל-העדה, הקהל, אל-פתח, אהל מועד.

“Toma a Aarón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la unción, el novillo de la ofrenda por el pecado, los dos carneros y la cesta de las Matzot”. Y reúne a toda la congregación en la entrada de la tienda de reunión”.

 Levítico (VIII-2 y 3)

 

Los sabios nos enseñan que la guematria de haMatzot (המצות), la palabra con la que acaba el versículo 2 y la deVeEt Kol HaEdah (ואת כל-העדה), “Y toda la congregación”, que es como comienza el versículo 3 es la misma, 541:

ה = 5

מ = 40

צ = 90

ו = 6

ת = 400

————

541

ואת = 407

כל = 50

העדה = 84

———–

541

 

Pero, ¿quién es esta congregación que come Matzot (מצות)? Se trata de Israel (ישראל), palabra cuya guematria también es 541:

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

————-

541

 

Cuando la Torah habla de Kol HaEdah (כל-העדה), “toda la congregación”, está refiriéndose al pueblo de Israel.

JULI PERADEJORDI

 

LA VERDAD DEL SINAÍ

aron

Un sencillo cálculo de guematria, que se ha convertido en una guematria clásica, nos desvela cuál es la verdad que se entregó en el monte Sinaí: la Torah. En estas reflexiones también veremos, gracias a la guematria, quién iba a recibirla.

Maimónides, alguien a quien los historiadores se niegan a asociar con la cábala, defiende en sus 13 principios de la fe que:

משה אמת ותורתו אמת

“Moisés es verdad y su Torah es verdad”.

¿De dónde sacó Moisés su Torah? La respuesta se halla al principio de los Pirkei Avoth:

משה קיבל תורה מסיני

“Moisés recibió la Torah del Sinai”.

Veamos qué nos enseñan los cabalistas a propósito de estas dos frases.
Si sumamos el valor numérico de Emeth (אמת), “verdad”, 441 al de MiSinai (מיסני), “del Sinaí”, 170, obtenemos 611. Si calculamos la guematria de Torah, descubrimos que también es 611.

א = 1
מ = 40
ת = 400

———-
441

מ = 40
ס = 60
י = 10
נ = 50
י = 10

———–
170

441 + 170 = 611

A partir de todo esto podemos concluir que la verdad del Sinaí es la Torah. Pero, ¿por qué fue entregada precisamente a Moisés?
Si a la guematria de Sefer haTorah (ספר התורה), “libro de la Torah”, 956 le restamos la guematria de Torah, 611, obtenemos 345, o sea la guematria de Moshé (משה).

ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

————–
611

ספר = 340
התורה = 616

—————
956

מ = 40
ש = 300
ה = 5

—————–
345

JULI PERADEJORDI

aron

VENCER EL IETZER HARA

Medieval manuscript;

Cuenta una historia jasídica que un buen judío fue a visitar a su rabino para explicarle que se sentía impotente ante el Ietzer haRa, la Mala Inclinación. Por mucho que se esforzara en no caer en la transgresión, muy a su pesar siempre acababa cayendo. ¿Cómo solucionarlo?

No se trata de una solución mágica, ni siquiera complicada. El sabio rabino le proporcionó la solución.

 

“¿Sabes montar a caballo?”, le preguntó el rabino.

“Desde luego, respondió el buen judío.

“¿Qué haces cuando te caes del caballo?”, prosiguió.

“Pues me levanto y vuelvo a montarlo”, contestó.

Sonriendo, el rabino le dijo:

“Lo mismo has de hacer cuando el Ietzer haRa te haga caer: levantarte y seguir”.

Podemos leer esta historia en cuatro niveles.

En el primero, el Pshat, entenderemos que cuando caemos hemos de levantarnos y seguir. Así de sencillo.

En el segundo nivel, el Remez, comprenderemos que caer del caballo es una alusión a la transgresión y que volver a montarlo es regresar al camino de la no transgresión.

En el tercero, el Drash, quizá intuiremos que el caballo es una alegoría de la Torah y que cada vez que abandonamos su estudio es como si cayéramos de él. Por eso, para vencer al Ietzer haRa, hemos de regresar a nuestro estudio. Al fin y al cabo, dicen los sabios, la Torah es el antídoto del Ietzer haRa.

Finalmente, en el Sod, veremos que la rueda de la vida es como subirse y caerse de un caballo. Se trata de nacer, para luego morir, o sea caerse, y volver a nacer de nuevo.

¿Por qué el sabio rabino tomó el caballo y no otro animal para ilustrar su enseñanza?

Quizá porquela guematria de Sus (סוס), “caballo”, es 126, o sea la misma que la de Avon (עון), “transgresión, pecado”.

ס = 60

ו = 6

ס = 60

———–

126

ע = 70

ו = 6

ן = 50

———

126

 

JULI PERADEJORDI

 

UNA GRAN NACIÓN

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El concepto de “una gran nación” aplicado al pueblo de Israel aparece por primera vez en la parashah de esta semana, Vaierá. Veamos qué nos descubren los sabios y la guematria.

ואברהם-היו יהיה לגוי גדול, ועצום; ונברכו-בו-כל, גויי הארץ

“Y Abraham se convertirá en una nación grande y poderosa, y en él se bendecirán todas las naciones de la tierra”.

El sabio Baal haTurim escribe:

“La guematria de Haio Ihie Legoi (היו יהיה לגוי), “se convertirá en una nación” es 100. Lo cual nos enseña que cuando Abraham alcanzó esta edad se convirtió en una gran nación porque nació Isaac. Se alude también a esta idea en el verso Ki Ken Iboreja Geber (הנה כי-כן, יברך גבר) que aparece en Salmos (CXXVIII-4):

הנה כי-כן, יברך גבר

“He aquí como es bendecido el hombre”.

El valor numérico de Ki Ken (כי-כן) también es 100”.

היו = 21

יהיה = 30

לגוי = 49

———

100

כי = 30

כן = 709

———-

100

Los comentaristas clásicos nos dicen que “se bendice al hombre” se refiere al hombre que es bendecido con el nacimiento de un hijo. Con el nacimiento de Isaac, Abraham es bendecido y se convertirá en una gran nación.

Curiosamente en la guematria Sderti o lineal de su nombre esto ya estaba previsto:

א = 1

ב = 2

ר = 20

ה = 5

ם = 24

———

52

52 es la guematria de Ben (בן), “hijo”.

ב = 2

ן = 50

———

52

 

Pero. ¿qué tendrá que ver una gran nación con un hijo, o sea con un solo hombre? Quizá la respuesta nos la dé el Tamud (Sanhedrín 4, 5) cuando dice:

“Aquel que salva a vida de un hombre, salva al mundo entero”.

JULI PERADEJORDI

LAS ALMAS DE LOS CONVERSOS

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Existe, incluso dentro del judaísmo, mucha ignorancia en torno a la cuestión de los conversos. Se trata de almas que, a pesar de no haber nacido en un cuerpo judío, sienten una nostalgia de la Torah que las lleva a un proceso que no siempre es facilitado por las comunidades. En uno de los pasajes más deliciosos del Zohar (III 167 b-168 a) leemos unas líneas inspiradas que tratan de esta cuestión:

“¡Oh maestro! ¡Oh maestro! Si no fueras el hijo de Iojai no te confiaríamos este misterio. Has de saber que la unión entre las almas de los esposos en el cielo produce más frutos de los que produce su unión en la tierra.
El deseo que experimentan las almas las unas por las otras durante su unión celeste produce frutos: surgen luces de ellas y se convierten en candelas y estas candelas constituyen las almas de los conversos. Todas estas almas están encerradas en un palacio y cuando un hombre se convierte, un alma de este palacio emprende el vuelo y asciende bajo las alas de la Shekinah que la abraza porque proviene de la unión de los justos, y la envía hasta el cuerpo del converso, en el que permanece. Éste es el misterio de las palabras de Proverbios (XI-30):

פרי-צדיק, עץ חיים
“El fruto del justo es el árbol de la vida”.

La guematria de esta expresión es 722:

פרי = 290
צדיק = 204
עץ = 160
חיים = 68

————
722

Los cabalistas nos han enseñado que la letra Alef es como la semilla de la creación. Su guematria millui es 111. Si a esta cifra le sumamos 611, la guematria de Torah, obtenemos 722, la guematria de “El fruto del justo es el árbol de la vida”.

JULI PERADEJORDI

OLAM HAZÉ

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A veces creemos construir pero en realidad estamos destruyendo, nos estamos autodestruyendo.

Imaginemos a alguien que decide edificar una casa, por ejemplo, en Safed, donde vivieron grandes cabalistas y Tzadikim. Imaginemos, también por ejemplo, que lo hace con dinero robado. ¿Cómo puede creer que le va a salir bien? Le hubiera bastado con leer (y aplicar) las palabras de (Jeremías XXII-13):

הוי בנה ביתו בלא-צדק, ועליותיו בלא משפט; ברעהו יעבד חנם, ופעלו לא יתן-לו

“¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas y no en juicio, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!”.

 

La guematria nos va a revelar quiénes son ese tipo de personas que engañan, roban, estafan y no pagan a quienes emplean: son gente sin escrúpulos que ni creen ni merecen el mundo porvenir. Son gente sin Torah, aunque a veces se dediquen a enseñarla.

Su vida está limitada a este mundo, el Olam haZe (עולם הזה). Veamos la guematria de esta expresión:

עולם = 706

הזה = 17

————

723

 

Se trata de la misma que la de “Ay del que edifica su casa sin justicia” (הוי בנה ביתו בלא-צדק).

הוי = 21

בנה = 57

ביתו = 418

בלא-צדק = 227

—————

723

Pero hay aún más, si calculamos ahora la guematria de “y no dándole el salario de su trabajo” (ופעלו לא יתן לו), obtenemos 719. Si le sumamos 4 por las cuatro palabras que componen la frase, de nuevo obtenemos 723:

 

ופעלו = 192

לא = 31

יתן = 460

לו = 36

——————-

719 + 4 = 723

 

JULI PERADEJORDI

 

QUEBRAR LOS DIENTES AL MALVADO

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En algunas Haggadoth de Pesaj se nos enseña que hay que “quebrarle los dientes al malvado”. A primera vista esto podría parecer una salvajada, pero a la luz de un conocido proverbio judío y, sobre todo, de la guematria, descubriremos cuál es el auténtico sentido de estas palabras.

rasha

La Haggadah de Pesaj nos hace una proposición inquietante, tomada de la Mishnah:

Hay que quebrar los dientes del Rashá, del malvado.

Muy probablemente esta propuesta se apoye en un conocido proverbio judío que dice que:

“El malvado sin sus dientes es un justo”.

Se trata, pues, de darle la vuelta al mal: convertir a un malvado en un justo. Pero entonces no habría que “quebrarle” los dientes, bastaría con enviarlo al dentista y que éste se los extrajera. ¿Qué ocurre?
Sabemos que la guematria de Rasha (ר ש ע) es 570, la de Shinav (ש י נ ו), “sus dientes”, 366. Si al Rasha le restamos o quitamos sus dientes, obtenemos 104. Se trata de la guematria de Tzadik (צגיק), “justo” y la de Kakad (קקג), “quebrar”.

ר = 200
ש = 300
ע = 80
———-
570

ש = 300
י = 10
נ = 50
ו = 6
———–
3676

צ = 90
ד = 4
י = 10
ק = 100
————
204

ק = 200
ק= 200
ד = 200
————
204

580 – 376 = 204

JULI PERADEJORDI

MEM (מ) Y EL NÚMERO 40

moshe Chagal
La parashah de la semana pasada concluía diciendo que “Moisés estuvo en la montaña durante 40 días y 40 noches”. ¿Por qué esta insistencia en el número 40, cuando se podría haber dicho “40 días con sus noches”? La respuesta quizá se encuentre en la parashah siguiente, Terumah.

 

El Zohar (I 179 a) y los sabios coinciden enseñándonos que podemos leer la palabra Terumah (תרומה) como Mem (מ) Torah (תורה) o sea 40, el valor numérico de Mem (מ) es la Torah (תורה) porque la Torah (תורה) fue entregada al cabo de 40 días.
Los sabios nos han enseñando (Midrash Tanjuma, Beshalaj 20) que “primero fue entregada a aquellos que comieron Maná y luego a aquellos que comieron Terumah”.
También coinciden que si fue entregada a Moisés es porque era el más humilde de los hombres.
Si nos fijamos en la letra Mem (מ) que los sabios comparan con toda la Torah (תורה), quizá entendamos por qué.

mem

Como la Torah (תורה) esta letra está cerrada. Sólo se puede acceder a su interior desde su base, desde la parte más baja, más humilde: su fundamento. Si calculamos la guematria de la palabra Iesod (יסוד), que podemos traducir como “base” o “fundamento”, descubrimos que es 80. Se trata, como veremos a continuación, de la guematria Shemi de Mem (מ).

י = 10
ס = 60
ו = 6
ד = 4

————
80

מ = 40
ם = 40

————-
80

Algunos comentaristas han asociado a la Torah con la sefirah Binah, “entendimiento”. Probablemente tenían en mente las palabras de los Pirkei Avoth (V-24): “40 para el entendimiento”. En cualquier caso sumando la guematria de Binah, 67 a la de Ahavah, “amor”, 13, obtenemos de nuevo 80.

JULI PERADEJORDI

ITRÓ Y LA TORAH

SIMHAT-TORAH-dans-la-mystique-juive

El nombre de Itró, el suegro de Moisés, ha hecho derramar ríos de tinta, sobre todo por parte de los cabalistas que se han fijado en su sorprendente guematria.

 

La parashah a la que da nombre este personaje es la número 17, o sea la guematria de Tov (טוב), “bueno” o “bien”. Los sabios se preguntan, ¿de qué “bien” se trata? Y responden a la pregunta citando los Pirkei Avoth (V-25), que nos enseñan que este adjetivo se refiere a la Torah.
Veamos la guematria Raguil de Itró:

י = 10
ת = 400
ר = 200
ו = 6

———–
616

Jugando con esta guematria podemos desglosarla del siguiente modo:

 

ת = 400
ר = 200
ו = 6

———–
606

ר = 200
ו = 6

————
206

ו = 6

———
6

Sumando estos números (616 + 606 + 206 +6) obtenemos 1428, o sea 84 multiplicado por 17, la guematria de (טוב), “bueno” o “bien”. Pero podemos mirarlo también de otro modo:

י = 10
ת = 400
ר = 200

———–
610

י = 10
ת = 400

————-
410

י = 10

———-
10

Sumando estos números (616 + 610 + 410 + 10) obtenemos 1646. Si sumamos estas cuatro cifras (1 + 6 + 4 + 6), obtenemos de nuevo 17.
Veamos ahora la guematria de haTorah ((התורה)), “la Torah”:

ה = 5
ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

———–
616

Un comentario clásico, el del Baal haTurim que declara haberlo escuchado de su padre, nos equipara la guematria Raguil de Itró, 616, con la de haTorah ((התורה)), “la Torah”. Sin embargo este gran sabio nos propone otra sorprendente guematria:

כומר היה לעבודה זרה
“fue sacerdote de Avodah Tzarah”.

Esto nos enseña que si bien inicialmente Itró era un sacerdote idólatra, después se convirtió y aceptó la Torah. Sin duda por ello la Torah es entregada en la parashah que lleva por nombre Itró.

JULI PERADEJORDI

 

COMO ÁRBOL DEL CAMPO

arbres

En la Berajah de los alimentos que vienen de la tierra decimos Boreh Pri haAdamah (בורא פרי האדמה). Dentro de estas palabras encontramos a Adam (האדם), “hombre”, porque al bendecir los alimentos que incorporará a sí mismo, en realidad el hombre se está bendiciendo a sí mismo. La guematria de esta expresión, 554 es la misma que la de otra:

כי האדם עץ השדה

“Porque el hombre es como árbol del campo”.

בורא = 209

פרי = 290

האדמה = 55

——————

554

כי = 30

האדם = 50

עץ = 160

השדה = 314

——————–

554

De nuevo aquí tenemos la palabra Adam (האדם), “hombre”, relacionada con lo que sale de la tierra.

Respetar el suelo que pisamos y bendecir lo que generosamente nos ofrece es una manera de bendecirnos a nosotros mismos. Quizá por eso Louis Cattiaux insistía: “no blasfeméis contra la tierra”, otra manera de decir “bendecidla”.

 

JULI PERADEJORDI

HONRAR AL ANCIANO

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Nos explica el midrash que hasta la época de Abraham la gente no tenía señales de vejez en su aspecto, lo cual le comportaba un pequeño problema a nuestro patriarca, que se quejó al Creador:

 “Señor del Universo, si Isaac y yo entramos a un lugar juntos, la gente no sabe a quien honrar. Si modificas el aspecto del hombre cuando es mayor, la gente sabrá a quien honrar.”

En la parashah Toldoth aparece una palabra que nos va a enseñar que Abraham e Isaac se parecían físicamente. Se trata de Holid (הוליד). Veamos qué nos enseñan los sabios y la guematria.

El inicio de Toldoth es el siguiente (Génesis XXV-19):

 

ואלה תולדת יצחק, בן-אברהם: אברהם, הוליד את-יצחק.

“Y éstas son las generaciones de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac”.

Si Isaac es hijo de Abraham, ¿por qué se nos dice, acto seguido, que Abraham engendró a Isaac? Los sabios nos han dejado cientos de comentarios de esta rareza. Vamos e fijarnos en uno de ellos, el del Baal haTurim.

Para este autor el quid de la cuestión se halla en la guematria de Holid (הוליד). Veamos qué dice:

“La guematria de esta palabra es 55 y es la misma que la de la palabra Domeh (דומה), “se parece”, para enseñarnos que el rostro de Isaac era como el de Abraham.”

ה = 5

ו = 6

ל = 30

י = 10

ד = 4

———–

55

ד = 4

ו = 6

מ = 40

ה = 5

———–

55

Pero ocurre algo sumamente curioso: si a este número le añadimos 1, por el Kollel, obtenemos 56, que es la guematria de Lekaved (לכבד), “honrar”:

ל = 4

כ = 6

ב = 40

ד = 5

———

55

JULI PERADEJORDI

BENDICIÓN Y MALDICIÓN

birkat kohanim

En el comienzo de la parashah Ree (Deuteronomio XI-26 a XVI-17), podemos leer unas palabras que nos parecen esenciales para tener en cuenta en todas nuestras decisiones:

ראה, אנכי נתן לפניכם-היום: ברכה, וקללה.

“Mira, Yo doy ante vosotros hoy una bendición y una maldición”.

Una primera curiosidad, que no ha pasado desapercibida a los comentaristas clásicos, es que se diga “Mira”, en singular, y enseguida después se hable de vosotros, en plural. ¿Por qué?

Hay una infinidad de comentarios a esta rareza. Ibn Ezra, por ejemplo, explica que esto es porque “mira” se aplica a cada uno de nosotros en particular.

El sabio Saadia haGaón sostiene que al decirse Ree Anoki, y al ser Anoki la primera palabra de los diez preceptos, el Ree (ראה), “mira”, se refiere a estos.

Algunos comentaristas han señalado que la proximidad de esta parashah con la parashat Ekev era porque para ser digno de ver, Ree (ראה), la luz de la Torah hay que borrarse completamente, como el talón, Ekev (עקב), y observar incluso aquellas mitsvoth que pisaríamos.

Sin embargo el punto más interesante de este versículo, al menos para nosotros, se encuentra en la palabra Noten (נתן), literalmente “doy”, “entrego”. Esta palabra es un palíndromo, o sea una palabra que se puede leer de derecha a izquierda o de izquierda a derecha. Esto indica dos direcciones.

La guematria de Noten (נתן) es 500. Esto se asocia con la guematria de Ner (נר), “vela”, que es 250. Así podemos ver en esta palabra a dos velas, Neroth, representadas por las dos letras Nun (נ) que rodean a una letra Tav (ת), la inicial de Torah (תורה). Una de estas velas corresponde a la bendición y otra a la maldición. Así Noten (נתן) leído en un sentido es bendición y en el otro maldición.

Pero podemos arriesgarnos a otra interpretación más aventurada. Lo que Anoki “da” y que corresponde tanto a la bendición como a la maldición es Lifneijem haIom (לפניכם-היום).

Si calculamos la guematria Raguil de esta expresión vemos que es 291, o sea la misma que la de Erets, tierra es 291. Lo que Anoki “da” al pueblo de Israel y es realmente un lugar de bendición, es precisamente la tierra, la Tierra de Israel.

Por otra parte, si calculamos ahora la guematria Atbash de Lifneijem haIom (לפניכם-היום), vemos que es 335. Este número es equivalente a la guematria de Al Avon haEguel (על עון העגל), “por el pecado del becerro”. Y efectivamente, la guematria de esta última frase es 334 y si le añadimos 1 por el kollel, obtenemos 335:

על = 100

עון = 126

העגל = 108

———————

334 + 1 = 335

Lo que realmente es una maldición para el pueblo de Israel, es precisamente el pecado del becerro de oro.

 

JULI PERADEJORDI

MISTERIOS DE MATOT

12 tribus

Los cabalistas han detectado una curiosidad numerológica sorprendente en la parashah Matot: está compuesta por exactamente 112 versículos y 1484 palabras. ¿Qué significan estos números?

 

El número 112 es uno de los más interesantes a la luz de la guematria pues se refiere nada más y nada menos que a la paz, Shalom (שלום). La guematria Atbash de esta palabra es la siguiente:

 

ש = 2

ל = 20

ו = 80

ם = 10

———

112

El número 112, también es el resultado de sumar la guematria del Tetragrama (יהוה), 26 y la de Elohim (אלהים), 86, con lo que se forma el Nombre de Dios completo, lo cual alude a Shalom como el acto de completar el Nombre de Dios.

י = 10

ה = 5

ו = 6

ה = 5

———–

26

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 40

———-

86

 

Por otra parte, si tomamos las iniciales que nombran al Santo, bendito sea, HKBH (הקבה), nos encontramos que su suma también da 112:

 

ה = 5

ק = 100

ב = 2

ה = 5

————-

112

 

 

El número 1484, por su parte, nos enseña que:

 

כי אין חכמה כחכמת ארץ ישראל

“No hay sabiduría como la sabiduría de Eretz Israel”.

כי = 30

אין = 61

חכמה = 73

כחכמת = 488

ארץ = 291

ישראל = 541

—————-

1484

 

Si calculamos la guematria Sderti de Eretz Israel (ארץ ישראל) descubrimos que es de nuevo 112:

ארץ = 48

ישראל = 64

—————

112

 

JULI PERADEJORDI

BUSCANDO EL ÁRBOL DE VIDA

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La parashah Shelaj (שלח) comienza por las siguientes palabras en Números (XIII-2):

שלח-לך אנשים

“envíate hombres”

 

Lo primero que llama la atención es que el texto no diga “envía hombres”, sino “envíate hombres”. ¿De qué hombres estamos hablando? El texto nos lo dirá enseguida: de espías.

El Baal haTurim nos enseña cuál ha de ser la característica principal de estos hombres: han de ser sabios, Jajamim (חכםים).

Esta gran sabio se apoya en que las letras finales de la frase que estamos comentando son Jet (ח), Jaf (כ) y Mem (מ) y forman la palabra Jajam (חכם), “sabio”.

Comentando esta parashah, el Zohar nos enseña:

“La primera instrucción que Moisés dio a los espías fue que averiguaran “si había ahí árboles, o no”.”

¿Por qué este interés por los árboles? ¿Acaso Moisés ignoraba que habían árboles? La guematria de Etzim (עצים) “árboles” es 210. Se trata de los años en los que el pueblo de Israel estuvo prisionero en Egipto.

ע = 70

צ = 90

י = 10

ם = 40

———

210

Moisés, nos dirá más adelante el Zohar, sabía perfectamente que habrían árboles en la Tierra, pero él se refería al Árbol de Vida, el Etz Jaiim (עץ חיים). La guematria Sderti u ordinal de Etzim es 68, la misma que la de Jaim (חיים), “Vida”:

ע = 16

צ = 18

י = 10

ם = 24

———-

68

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 40

———–

68

Si el Etz Jaiim (עץ חיים) estaba en la tierra a la que envió a los espías, Moisés entraría en ella; si no estaba no entraría. Sabemos que Moisés no entró en la Tierra Prometida.

JULI PERADEJORDI

DIOS CREE EN LA GUEMATRIA

 

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Si esta afirmación no procediera de un gran sabio como es el Rav Ginsburgh, no nos atreveríamos a escribir y mucho menos a publicar las siguientes reflexiones; pero, como veremos, en la guematria de estas palabras se esconde un verdadero néctar.

Nos cuenta el Talmud (Jaguigah 14b) que en el siglo II, cuatro grandes sabios se consagraron al estudio esotérico de la Torah logrando entrar en el Pardes, o sea penetrando sus secretos. Se trataba de Rabí Akiba, ben Zoma, ben Assai y Ajer.

A raíz de esto, Ben Zoma se volvió loco, y sobre él el texto dice (Proverbios XXV-16):

דבש מצאת, אכל דיך: פן-תשבענו, והקאתו

“¿Encontraste miel? Come lo suficiente no sea que te hartes de ella y la vomites”.

¿De qué miel nos están hablando?

Comentando la clásica equivalencia guemátrica entre Arur Haman (ארור המן), “maldito sea Haman” y, Baruj Mordejai, (ברוך מרדכי) “bendito sea Mordejai”,502, el Rav Ginsburgh nos descubre algo tan sorprendente como que:

אלהים מאמין בגימטריא

“Dios cree en la guematria”.

Calculando el valor numérico de esta frase vemos que, efectivamente, también suma 502:

אלהים = 86

מאמין = 141

בגימטריא = 265

—————–

502

Pero, ¿qué más nos enseña este número?

En primer lugar que “ésta es una gran verdad” y “un bien del cielo”, en hebreo Zo Emet Gdolah (זו אמת גדולה), y Tov Min haShamaim (טוב מן השמים), expresiones cuya guematria también es 502:

זו = 13

אמת = 441

גדולה = 48

————-

502

טוב = 17

מן = 90

השמים = 395

—————

502

Pero sobre todo que nos hallamos ante un verdadero néctar, ya que la Guematria de KeTzuf Dvash (כצוף דבש), “como néctar de miel” es también 502:

כצוף = 196

דבש = 306

————

502

Podríamos seguir con estas sorprendentes guematrias, pero no queremos que nos suceda como a Ben Zoma. Degustémoslas poco a poco, semanalmente, dejando que vayan impregnando de luz nuestras neshamoth, ya que las guematrias pueden, como ya vimos (http://wp.me/p2Xmky-nr) desvelarnos los 70 rostros de la Torah.

JULI PERADEJORDI