LA SOMBRA DE DIOS

Afirman los sabios que “la luz es la sombra de Dios”, afirmación sorprendente por parte de aquellos que se presupone conocen la luz, que nos proponemos examinar a la luz de la guematria.

 

 

Dos citas bíblicas van a servirnos de punto de apoyo para estas disquisiciones: Génesis (I-4) y Salmos (CIV-1 y 2). Veamos en primer lugar lo que nos dice Génesis (I-4):

 

וירא אלהים את-האור, כי-טוב

“Y vio Dios que la luz era buena (Tov)”.

 

La guematria de la palabra que se emplea para decir “buena”, Tov (טוב), es 17. Curiosamente los sabios, Pirkei Avoth (V-25), la relacionan con la Torah y dicen en Pirke Avoth (VI-3) que “no hay otro bien que la Torah”.

 

ט = 9

ו = 6

ב = 2

——–

17

 

Y ahora Salmos (CIV-1 y 2):

 

ברכי נפשי, את-יהוה:
יהוה אלהי, גדלת מאד; הוד והדר לבשת.

עטה-אור, כשלמה; נוטה שמים, כיריעה.

 

“Bendice, alma mía, al Eterno. Eterno, Dios mío, mucho te has engrandecido; de gloria y de hermosura te has vestido. El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina”.

 

Si nos fijamos en la guematria Katan o reducida de KaSalmah (כשלמה), “como de vestidura”, descubrimos que también es 17:

 

כ = 2

ש = 3

ל = 3

מ = 4

ה = 5

———

17

 

De lo que deducimos que la vestidura de Dios es el Tov (טוב), o sea la luz. Este Tov (טוב) es un bien escondido, Neelam (נעלם). Cuando calculamos la guematria de Neelam (נעלם) vemos que es 190:

 

נ = 50

ע = 70

ל = 30

ם = 40

———

190

 

Si sumamos 17 a 190, obtenemos 207, la guematria de Or (אור), “luz”. La luz es la Torah que nuestros ojos oscurecidos perciben como una mera sombra. A medida que la frecuentemos, a medida que nos amiguemos con ella, se nos irá revelando como aquella princesa de la que habla el Zohar (II-90 b) que se dejaba ver poquito a poquito a su amado. Y es que, como leemos en Proverbios (VI-23):

 

ותורה אור

“Y la Torah es luz”.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

EL COLAPSO ECONÓMICO FINAL

¿2020 AÑO DEL COLAPSO ECONOMICO MUNDIAL?

 

Hace apenas dos meses nadie esperaba lo que está ocurriendo. Por culpa de un virus, la economía mundial ha sido objeto de una paralización que ni el más atrevido libro de ciencia ficción hubiera sido capaz de prever. El comercio está prácticamente cerrado, la gente obligada a pagar con tarjetas de crédito para no contaminarse con las monedas y billetes, a pesar de ser “de curso legal”, aterrorizados, confinados en sus casas… Sin embargo, apoyándose en la Torah, en el Talmud y en la sabiduría de la Cábala, el rabino Aarón Shlezinger ya lo había previsto cuando escribía en el año 2013 en su libro El colapso económico final (Obelisco, Barcelona 2013):

 

“Resulta, pues, que en ese año, 2020, puede sobrevenir una grave crisis financiera, el colapso económico final, tal como se pronosticó: «se acabará la moneda del bolsillo» (Talmud, Tratado de Sanhedrín 97a)”.

 

¿Qué lecciones y qué enseñanzas hemos de extraer de esta crisis? ¿Qué nos dice la Torah al respecto? Además del libro del rabino Shlezinger también podemos consultar el libro de Números (X-9) cuando dice:

 

ונזכרתם לפני יהוה אלהיכם ונושעתם מאיביכם

“…que el Eterno vuestro Dios se acuerde de vosotros, y seáis salvados de vuestros enemigos”.

El valor numérico de esta frase es precisamente 2020:

 

ונזכרתם =723

לפני =170

יהוה =26

אלהיכם =106

ונושעתם =872

מאיביכם =123

——————–

2020

 

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LA MESA DE PESAJ Y EL DINERO

VIDA RELIGIOSA

Sabemos que cuando el pueblo de Israel salió de Egipto se llevó grandes riquezas, y en la noche de Pesaj, cuando se celebra la salida de Egipto, esto está representado por una mesa rica y exuberante. Veamos qué nos enseña la guematria:

 

 

Nos enseña la Torah que Dios le predice a Abraham 400 años de esclavitud en Egipto, como vemos en Génesis (XV-13):

 

ידע תדע כי-גר יהיה זרעך בארץ לא להם, ועבדום, וענו אתם-ארבע מאות, שנה

“Has de saber que tu posteridad permanecerá en una tierra extranjera donde será esclavizada durante 400 años”.

 

Y más delante, refiriéndose a la salida de Egipto leemos en Génesis (XV-14):

 

ואחרי-כן יצאו, ברכש גדול

“Después de esto saldrán con grande riqueza”.

 

Los cabalistas han visto una alusión a este misterio en la mesa de Pesaj. La guematria de Shuljan (שולחן), “mesa” es 394:

 

ש = 300

ו = 6

ל = 30

ח = 8

נ = 50

————–

394

 

Sabemos que inmediatamente después del 394 viene el 395. Se trata de la guematria de Parnasah (פרנסה), “dinero”, “sustento”:

 

פ = 80

ר =  200

נ = 50

ס = 60

ה = 5

———–

395

 

Celebrar Pesaj con una mesa ricamente adornada es como un imán de la prosperidad. ¿De dónde le viene este extraordinario poder? De nuevo serán los cabalistas quienes nos enseñarán que el secreto está en comer Matzah (מצה) dado que la guematria de esta palabra es 135, o sea de un número menos que 136, la guematria de Mamon (ממון), “dinero”.

 

מ = 40

צ = 90

ה = 5

————

135

 

מ =  40

מ = 40

ו = 6

ן = 50

————-

136

 

 

Pero aún hay más, si calculamos la guematria de haShuljan (השולחן), “la mesa”, vemos que es 399. Sumándole 1 obtenemos 400, que son los años que el pueblo de Israel tenía que haber estado en Egipto.

 

ה = 5

ש = 300

ו = 6

ל = 30

ח = 8

נ = 50

———–

399

 

 

JULI PERADEJORDI

 

LA DIFERENCIA ENTRE RELIGIÓN Y CONOCIMIENTO

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La idea de “reunir” e incluso la de “religar” es para muchos buscadores la esencia de la religión. Algunos hablan de “volver a unir” o “volver a ligar” al hombre con Dios, con el Creador, otros, como Louis Cattiaux, de hacerlo con “su origen eterno, vivo y libre”. Sin embargo, Cattiaux no se está refiriendo a la religión, sino a algo muy distinto: el conocimiento. Veamos cuál es la diferencia.

 

 

Decía Louis Cattiaux que:

 

“El conocimiento es como la reunión del hombre con su origen eterno, viviente y libre”.

 

Y en otro lugar que:

 

“El conocimiento hace que el hombre repose en su centro inmutable”.

 

Este centro inmutable, este origen, es lo que en hebreo se conoce como Makor (מקור), literalmente “origen”, “fuente”. Algo muy diferente de lo que conocemos como “religión”. Existen en hebreo dos palabras que se podrían traducir como “religión”: Dat (דת) y Emunah (אמונה). Si bien Emunah (אמונה) más que “religión” significa “fe” e incluso “certeza”, Dat (דת) quiere decir “religión”, “mandamiento”, “ley”. Un religioso es un Dati (דתי). La guematria de Dat (דת) es 404:

 

ד = 4

ת = 400

———-

404

 

Dat (דת), la religión, es algo compartido, algo colectivo, algo exterior, pero de alguna manera funciona como receptáculo, como envoltura. ¿Qué habría que introducir en Dat (דת)? De nuevo va a ser Cattiaux quien nos proporcione la clave cuando escribe:

 

“La religión es como la envoltura del secreto de Dios”.

 

Cuando a la guematria de Dat (דת) le añadimos 70, la guematria de Sod (סוד), “secreto”, obtenemos 474, que es la guematria de Daat (דעת), “conocimiento”.

 

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———

70

 

 

ד = 4

ע = 70

ת = 400

———-

474

 

De este modo el Daat (דעת) reúne a la religión exterior, exotérica, con el secreto, interior, esotérico. El secreto está bien envuelto y sólo entonces es conocimiento.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

99 % POR MAL DE OJO

 

Comentábamos la semana pasada (https://wp.me/p2Xmky-Q4) aquel proverbio que afirma que “en boca cerrada no entran moscas” y quisiéramos relacionarlo con otro proverbio judeoespañol de la época, que también se refiere a la boca: por la boca muere el pez.

 

 

La interpretación más común de este proverbio es que el pez muere cayendo en la trampa de lo que en apariencia es un cebo, que en realidad está ocultando a un anzuelo. Primera lección: las apariencias no sólo engañan, también pueden matar. Pero, ¿qué simboliza el pez?

Sabemos, por ejemplo, que “estar pez” en un tema es ser ignorante del mismo. Y el libro de los Proverbios (XVIII-7) nos enseña que los ignorantes, los “peces”, mueren por la boca:

 

פי-כסיל, מחתה-לו

“La boca del necio causa su ruina”.

 

Kesil (כסיל), que se suele traducir por “necio”, significa también “tonto” e “insensato”.

Repasamos la semana pasada el simbolismo de la letra Pe (פ), que corresponde a la boca. Se trata de la 17ª letra en el orden del alfabeto. Si la tomamos en el orden inverso, es decir desde la letra Tav (ת) y no desde la Alef (א), se trata de la 6ª y en Atbash correspondería a la letra Vav (ו). Uno de los sentidos de Vav (ו) es precisamente “gancho”.

Si la (פ) es la boca, la Vav (ו) es el anzuelo, que la engancha. En arameo, “pez” se dice Nun (נון), que precisamente es el nombre de otra de las letras del alfabeto. Si “deconstruimos” esta palabra en sus tres letras podemos decir que la Nun (נ) curvada corresponde al anzuelo, la Vav (ו) corresponde al hilo y la Nun Sofit (ן) corresponde a la caña.

Curiosamente en castellano la palabra “pez” también quiere decir “cola”, “pegamento”. La guematria de Nun (נון) es 106, como la de Devek (דבק), “cola”, “pegamento”.

Visto todo esto, podría parecer que morimos por algo que entra por nuestras bocas, y probablemente sea así a causa del viscoso veneno inoculado por la serpiente, pero podemos aventurar otra interpretación más audaz: lo que realmente nos mata es lo que sale de nuestras bocas. Esto nos lleva al Lashon haRa, la maledicencia.

Nos explica el Talmud que cuando Rav visitó el cementerio de una ciudad (Baba Metzia 107 b), declaró que el 99 % de los fallecidos lo hicieron por culpa del Mal de Ojo. Para los sabios, el Mal de Ojo está asociado con el Lashon haRa, la maledicencia. Y esta maledicencia que mata es precisamente algo que sale de la boca y que entra por los oídos.

Si nos fijamos en la suma del valor numérico de las letras iniciales de la cita talmúdica que dice exactamente “99 por Mal de Ojo”, vemos que es 708:

 

תשעין ותשעה בעין רעה

 

ת = 400

ו = 6

ב = 2

ר = 200

————

708

 

Se trata de la guematria de Ozen (אזן), “oreja”, “oído”:

 

א = 1

ז = 7

ן = 700

———–

708

 

 

JULI PERADEJORDI

ERRE QUE ERRE

“Erre que erre” ocupa un lugar privilegiado entre las expresiones que denotan reiteración u obcecación. Curiosamente

aparece como una expresión a suprimir en las pragmáticas y los manuales de los censores inquisitoriales. ¿Por qué? ¿Por

qué es tan molesta?

 

La explicación más aceptada es que “Erre que Erre” es una mala traducción del “Ferra que Ferra” catalán, y como catalanismo había que suprimirla. ¿Por qué? Probablemente porque en la época se tradujeron del catalán al castellano muchos libros ocultando o suplantando la identidad de sus verdaderos autores, y cualquier catalanismo alertaría al lector de que le estaban dando gato por liebre. También hay quien lo relaciona con una soez imprecación en árabe que alude a ciertas partes de nuestra madre. Sin embargo, creemos que lo que nos va a aclarar de verdad el tema va a ser una expresión menos conocida, aquella que dice “Estorbarle a uno las erres” y que significa no saber leer ni escribir.

En el siglo XVI cualquiera que supiera leer o escribir (y no fuera un clérigo) era judío o descendiente de judíos. Si la “erre” resulta tan molesta es porque la “erre”, en hebreo Resh (ר), es Rosh (ראש), “cabeza”. “Erre” es pensar con la cabeza, es cuestionar, es opinar, es leer, es escribir, es dialogar, y eso “estorba”. Pero esta letra es particularmente molesta porque es la letra fuerte de dos palabras íntimamente relacionadas: “Israel” (ישראל), donde podemos encontrar las tres letras que componen Rosh (ראש), “cabeza”, y “libro”. Por eso la “erre” y lo que ésta representa estorbaba tanto a los inquisidores.

JULI PERADEJORDI

ACABA DE APARECER EL ZOHAR XXIV

Es un placer compartir con todos la aparición del XXIVº volumen del Zohar.

El volumen XXIV, compuesto por las secciones de Schlaj Lejá, Koraj, Jukat y Balak incluye un estudio sobre la paz, que no sólo es la ausencia de conflicto sino también un nombre de Dios. El mundo, afirma el Zohar, no permanece si no es a través de la paz. Te proponemos unos pasajes de este estudio:

 

Una de las frases más luminosas de todo el Zohar aparece en el volumen 24, en la parashah de Koraj (fol 176 a) cuando afirma que “el mundo no permanece si no es a través de la paz”. La palabra Shalom (שלום), que en hebreo significa “paz”, no es una palabra más del diccionario. Es un término que posee una gran riqueza de significados, todos ellos de algún modo complementarios, que exige una gran reflexión y que puede descubrirnos de un modo sorprendente en qué consiste la verdadera paz.

Si nos planteamos la paz únicamente como lo contrario a un conflicto o a una guerra, nos hallamos al nivel de la dualidad, y la idea de Shalom, “paz”, es opuesta a la de dualidad. De hecho Shalom, es la completitud y la resolución de la dualidad.

La letra por la que comienza Shalom, Shin (ש), se pronuncia Sh, un poco como cuando en castellano queremos pedir silencio. Es curioso que “paz”, en castellano, proceda del griego “pax”, que quiere decir precisamente “silencio”. Paz y silencio son imprescindibles tanto para hablar con los demás como para conversar con nuestra propia alma.

 

Para adquirir EL ZOHAR, Vol. XXIV o cualquiera de nuestros libros, tienes varias opciones:

 

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  1. Acudiendo a las librerías especializadas o las grandes cadenas que cuentan con un rápido servicio de pedido en el caso de no disponer de ejemplares.

¡Suerte!

 

Y NOÉ SE EMBORRACHÓ

Resulta sorprendente que alguien que aparece en la Torah como “un hombre justo, perfecto en sus generaciones” lo primero que hace al acabar el diluvio y salir del arca sea plantar una viña, producir vino y emborracharse. Si acudimos a la guematria, veremos que probablemente todo esto nos está hablando de un misterio de la Torah, un Razi haTorah.

 

En Génesis (VI-9) podemos leer:

 

אלה, תולדת נח-נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו: את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fue en sus generaciones; con Dios anduvo Noé”.

Y más adelante (IX-20 y 21):

ויחל נח, איש האדמה; ויטע, כרם.

וישת מן-היין, וישכר; ויתגל, בתוך אהלה.

“Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y se descubrió en medio de su tienda”.

Cuando calculamos la guematria de Noaj Ish Tzadik Tamim (נח איש צדיק תמים) “Noé varón justo, perfecto”, descubrimos que se trata de 1063, la misma que la de Shoteh Maim miBoreja, en Proverbios (V-15):

שתה-מים מבורך

“Bebe agua de tu cisterna”.

נח = 58

איש = 311

צדיק = 204

תמים = 490

—————-

1063

 

שתה = 705

מים = 90

מבורך = 268

——————

1063

 

Lo que bebe Noé no es el vino común, sino un vino que se puede comparar con el agua de nuestra cisterna. ¿Qué o quién es esta cisterna? Es nuestro maestro interior, nuestro Rabeinu (רבינו), palabra cuya guematria también es 268 como miBoreja (מבורך) “de mi cisterna”:

ר = 300

ב = 2

י = 10

נ = 50

ו = 6

———–

268

 

Y, ¿cuál es ese vino? Se trata de los secretos de la Torah, que los sabios comparan con el vino. Veamos ahora la guematria de “Y comenzó Noé a arar la tierra y plantó una viña” (Viajel Noaj Ish Adamah Vaita Kerem). Nos hallamos ante un misterio de la Torah, un Raz haTorah. Si calculamos la guematria del versículo, obtenemos 833:

ויחל = 1

נח = 58

איש = 311

האדמה = 55

ויטע = 95

כרם = 260

—————

833

 

Si calculamos la guematria de Razi haTorah (רזי התורה), ”los secretos de la Torah” también llegamos a este número.

 

ר = 200

ז = 7

י = 10

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

—————

833

JULI PERADEJORDI

 

 

BETZALEL Y BERESHIT

Imagen relacionada

En la parashah de Vaiakhel  aparece uno de los personajes más misteriosos y apasionantes de la Torah. Si bien se nos dice a qué tribu pertenecía y de quién era hijo, según el midrash fue creado en los seis primeros días de la creación y permaneció “a la sombra” del Eterno hasta que éste decidió construir el Templo. Estamos hablando de Betzalel.

 

Disponemos de poca información acerca de alguien tan importante como fuera Betzalel. El Midrash Rabbah sobre  Éxodo (34:1) nos dice que Betzalel estaba “a la sombra del Eterno” hasta el momento en que fue  necesario para la construcción del Templo. ¿De dónde lo deduce?

Sin duda del nombre mismo de Betzalel, que podemos leer como Be (ב) “en”, Tzel (צל), “sombra”, El (אל), Dios.

Como aprendemos de Éxodo (XXXVIII-22):

 

ובצלאל בן-אורי בן-חור, למטה יהודה, עשה, את כל-אשר-צוה יהוה את-משה

“Betzalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Iehuda hizo todo lo que IHWH le había ordenado a Moisés”.

 

¿Qué quiere decir “hijo de Uri”? Literalmente “hijo de mi luz”. ¿De qué luz estamos hablando? Sin duda de la que Dios crea al principio del relato de Bereshit, el Génesis (I-3 y 4):

“dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz.  Dios vio que la luz era buena”.

 

La palabra “buena”, aplicada a la luz, es Tov (טוב). Si calculamos su guematria, vemos que es 17:

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Los sabios nos han enseñado que el número secreto o triangular del 17 es 153. Este número coincide con la guematria de Betzalel (בצלאל):

 

ב = 2

צ = 90

ל = 30

א = 1

ל = 30

———-

153

 

En el Talmud, en el tratado de  Berajoth (55 a) podemos leer:

 

“Betzalel sabía cómo combinar las letras con las que fueron creados los cielos

y la tierra”.

 

Dicho de otro modo, Betzalel conocía el secreto de Bereshit.

Cuando a la calculamos la guematria de Betzalel, 153 y le sumamos la de Keter, 620, Jojmah, 73 y Binah, 68, obtenemos 913, la guematria de (בראשית):

ב = 2

ר = 200

א = 1

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

913

 

JULI PERADEJORDI

 

UN BIEN PARA EL ALMA

poesia-hebrea-imagen

Está escrito los Pirke Avoth (VI-3) que “no hay otro bien que la Torah”. La palabra que se emplea para decir bien es Tov (טוב) y su guematria 17.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Si bien la Torah está compuesta de 54 parasioth, Tikuné haZohar (cap. 13) sostienen que son 53, haciéndolo coincidir con la guematria Sderti de Torah.

ת = 22

ו = 6

ר = 20

ה = 5

———–

53

Podemos aplicar esta misma guematria a la idea de que la Torah es para el alma, ya que si calculamos la guematria Sderti de Neshamah (נשמה), “alma”, descubrimos que también es 53:

נ = 14

ש = 21

מ = 13

ה = 5

————

53

Son muchos los poetas, en todas las tradiciones, los que han comprado el alma a un jardín. Si calculamos ahora la guematria Raguil de Gan (גן) “jardín”, vemos que también es 53:

ג = 22

ן = 22

———-

53

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria Sderti de Gan (גן) “jardín”:

ג = 4

ן = 14

————

17

Se trata, como vimos al principio, de la guematria de un Tov (טוב) un, “bien”, “bueno”.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———–

17

De este modo vemos que la Torah es un bien para el alma.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

ENTRANDO EN LA PAZ

 desert

La vida de los hijos de Israel desde su salida de Egipto fue un auténtico calvario. Fue cualquier cosa menos pacífica. Sólo cuando entraron en el desierto del Sinaí hallaron la paz. Esto es algo que ya encontramos en la guematria del principio de la parashah Bamidbar, “en el desierto”. Entrar en el desierto, en ese lugar donde no hay caminos trillados, donde nos hemos de guiar por el cielo, es entrar en el camino que lleva a esa paz y plenitud conocida como Shalom.

 

La parashah Bamidbar, en el desierto, comienza con las palabras siguientes:

וידבר יהוה אל-משה במדבר סיני, באהל מועד

“Y habló IHWH a Moisés en el desierto del Sinaí, en la tienda de reunión”.

 

Los sabios cabalistas han descubierto que la guematria de Bamidbar Sinai (במדבר סיני) es 378 y corresponde a la de la expresión BeShalom (בשלום), “en paz”, y a partir de esta constatación deducen que el pueblo de Israel sólo conoció la paz a partir del momento en que entraron en el desierto del Sinaí.

במדבר   = 248

סיני = 130

—————-

378

ב = 2

ש = 300

ל = 30

ו = 6

ם = 40

————–

378

Pero hay aún más, si calculamos la guematria de (במדבר סיני, באהל מועד), vemos que es 536, y este número es la guematria Shemi de Shalom (שלום), “paz”:

במדבר = 248

סיני = 130

באהל = 38

מועד = 120

——————

536

ש  = 360

ל = 74

ו = 22

ם = 80

—————

536

 

Pero hay aún más, la guematria Katan o reducida de Bael Moed (באהל מועד), “en la tienda de la reunión”, es 32, como la de Lev (לב), “corazón”.

באהל = 30

ב = 2

———-

32

באהל = 11

21 = מועד

———-

32

 

Entrar en el desierto, en la tienda de reunión, es entrar en la intimidad y la paz del corazón.

 

JULI PERADEJORDI

 

HAY VINO Y HAY VINO

 Iain haRokeaj

Una de las guematrias más conocidas y citadas, pues aparece en el Talmud (Eruvin 65 a), es la de Iain (יין),  “vino”, 70. Sin embargo algunos autores defienden que el valor numérico de la Nun Sofit (ן) no es 50, sino 700, con lo cual la guematria de Iain (יין) se convierte en 720. Veamos qué puede tener que ver con uno de los temas más polémicos de la parashah de Emor.

 

ויאמר יהוה אל-משה, אמר אל-הכהנים בני אהרן; ואמרת אלהם, לנפש לֹא-יטמא בעמיו

“Y dijo IHWH a Moisés, habla a los Kohanim hijos de Aarón y diles ningún alma se impurificará con una persona muerta de su pueblo

¿Quiénes son los “hijos de Aharón”? La respuesta está en el mismo versículo: los Kohanim. Pero podemos aferrarnos a la letra y decir que se trata de Nadav y Avihu que, como vimos en la parashah Shemini (en Levítico X-1, murieron por ofrecer “un fuego extraño” (אש זרה).

Si Tsarah (זרה), la palabra que se suele traducir como “extraño” significa en realidad “impuro” y sabemos que el fuego purifica, hay algo que no se entiende.

¿Qué es un fuego impuro?

En algunas sociedades secretas el vino recibe el nombre de “fuego”. “Vino y “fuego” representan el secreto.

Si calculamos la guematria de Emor el haKohanim Beni Aharon (אמר אל-הכהנים בני אהרן), “habla a los Kohanim hijos de Aarón”, vemos que es 720.

אמר = 241

אל-הכהנים = 161

בני = 62

אהרן = 256

——————-

720

 

Rashi, citando a Rabbí Ishmael declara que:

“Habían entrado en el Santuario embriagados con vino”.

 

Calculamos la guematria de Iain con la Nun Sofit, y vemos que también es 720:

10 = י

10 = י

700 = ן

————-

720

 

A partir de todo esto podemos vislumbrar una enseñanza muy sutil: el vino nos permite entrar en el Santuario.

Pero “hay vino y hay vino”. Probablemente el pecado de los hijos de Aarón haya sido entrar en el Santuario después de embriagarse inadecuadamente, con un “vino impuro”.

 

JULI PERADEJORDI

 

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LA BELLEZA Y EL MAL DE OJO

moises y hermanos

Si hay algo que despierta la envidia en este mundo, es la belleza. El sabio refrán declara que “la suerte de la fea, la guapa la desea”, de lo que se deduce que las guapas no suelen tener suerte. ¿Por qué? Debido a que están más expuestas al Mal de Ojo, Ayin Ra, o sea a la envidia de las demás mujeres y a las miradas impúdicas de algunos hombres. En la Torah nos encontramos con un claro ejemplo de esto en la mujer kushita.

 

Al principio de la parashah de Emor descubrimos que tanto Miriam, una mujer, como Aarón, un hombre:

ותדבר מרים ואהרן במשה, על-אדות האשה הכשית אשר לקח: כי-אשה כשית, לקח

“maldijeron a Moisés a causa de la mujer etíope con quien se había desposado, pues había desposado una etíope”.

 Según Rashi el texto insiste en la palabra Kushit (כשית), “etíope”:

“con el objeto de que el Mal de Ojo (עין רע) no tenga efecto sobre ella”.

El Midrash Tanjuma (Tzav, 13) nos dice que la mujer kushita era “hermosa de aspecto” y nos descubre que la guematria de Kushit (כושית) es 736 y coincide con la de la expresión Iafat MeRoe (יפת מראה), “hermosa de aspecto”, literalmente “bella para ver”. Una alusión a la vista y, por ende, al ojo.

 

כ = 20

ו = 6

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

736

יפת = 490

מראה = 246

————

736

 

JULI PERADEJORDI

TODA LA CONGREGACIÓN

aaron-1

Ya vimos que la palabra Israel (ישראל) incluía a los tres patriarcas y las 4 matriarcas (http://wp.me/p2Xmky-za), pero en realidad incluye a Kol HaEdah, toda la congregación. Siete días antes de la construcción del Tabernáculo Dios le dice a Moisés:

קח את-אהרן, ואת-בניו אתו, ואת הבגדים, ואת שמן המשחה; ואת פר החטאת, ואת שני האילים, ואת, סל המצות.

ואת כל-העדה, הקהל, אל-פתח, אהל מועד.

“Toma a Aarón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la unción, el novillo de la ofrenda por el pecado, los dos carneros y la cesta de las Matzot”. Y reúne a toda la congregación en la entrada de la tienda de reunión”.

 Levítico (VIII-2 y 3)

 

Los sabios nos enseñan que la guematria de haMatzot (המצות), la palabra con la que acaba el versículo 2 y la deVeEt Kol HaEdah (ואת כל-העדה), “Y toda la congregación”, que es como comienza el versículo 3 es la misma, 541:

ה = 5

מ = 40

צ = 90

ו = 6

ת = 400

————

541

ואת = 407

כל = 50

העדה = 84

———–

541

 

Pero, ¿quién es esta congregación que come Matzot (מצות)? Se trata de Israel (ישראל), palabra cuya guematria también es 541:

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

————-

541

 

Cuando la Torah habla de Kol HaEdah (כל-העדה), “toda la congregación”, está refiriéndose al pueblo de Israel.

JULI PERADEJORDI

 

LA VERDAD DEL SINAÍ

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Un sencillo cálculo de guematria, que se ha convertido en una guematria clásica, nos desvela cuál es la verdad que se entregó en el monte Sinaí: la Torah. En estas reflexiones también veremos, gracias a la guematria, quién iba a recibirla.

Maimónides, alguien a quien los historiadores se niegan a asociar con la cábala, defiende en sus 13 principios de la fe que:

משה אמת ותורתו אמת

“Moisés es verdad y su Torah es verdad”.

¿De dónde sacó Moisés su Torah? La respuesta se halla al principio de los Pirkei Avoth:

משה קיבל תורה מסיני

“Moisés recibió la Torah del Sinai”.

Veamos qué nos enseñan los cabalistas a propósito de estas dos frases.
Si sumamos el valor numérico de Emeth (אמת), “verdad”, 441 al de MiSinai (מיסני), “del Sinaí”, 170, obtenemos 611. Si calculamos la guematria de Torah, descubrimos que también es 611.

א = 1
מ = 40
ת = 400

———-
441

מ = 40
ס = 60
י = 10
נ = 50
י = 10

———–
170

441 + 170 = 611

A partir de todo esto podemos concluir que la verdad del Sinaí es la Torah. Pero, ¿por qué fue entregada precisamente a Moisés?
Si a la guematria de Sefer haTorah (ספר התורה), “libro de la Torah”, 956 le restamos la guematria de Torah, 611, obtenemos 345, o sea la guematria de Moshé (משה).

ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

————–
611

ספר = 340
התורה = 616

—————
956

מ = 40
ש = 300
ה = 5

—————–
345

JULI PERADEJORDI

aron

VENCER EL IETZER HARA

Medieval manuscript;

Cuenta una historia jasídica que un buen judío fue a visitar a su rabino para explicarle que se sentía impotente ante el Ietzer haRa, la Mala Inclinación. Por mucho que se esforzara en no caer en la transgresión, muy a su pesar siempre acababa cayendo. ¿Cómo solucionarlo?

No se trata de una solución mágica, ni siquiera complicada. El sabio rabino le proporcionó la solución.

 

“¿Sabes montar a caballo?”, le preguntó el rabino.

“Desde luego, respondió el buen judío.

“¿Qué haces cuando te caes del caballo?”, prosiguió.

“Pues me levanto y vuelvo a montarlo”, contestó.

Sonriendo, el rabino le dijo:

“Lo mismo has de hacer cuando el Ietzer haRa te haga caer: levantarte y seguir”.

Podemos leer esta historia en cuatro niveles.

En el primero, el Pshat, entenderemos que cuando caemos hemos de levantarnos y seguir. Así de sencillo.

En el segundo nivel, el Remez, comprenderemos que caer del caballo es una alusión a la transgresión y que volver a montarlo es regresar al camino de la no transgresión.

En el tercero, el Drash, quizá intuiremos que el caballo es una alegoría de la Torah y que cada vez que abandonamos su estudio es como si cayéramos de él. Por eso, para vencer al Ietzer haRa, hemos de regresar a nuestro estudio. Al fin y al cabo, dicen los sabios, la Torah es el antídoto del Ietzer haRa.

Finalmente, en el Sod, veremos que la rueda de la vida es como subirse y caerse de un caballo. Se trata de nacer, para luego morir, o sea caerse, y volver a nacer de nuevo.

¿Por qué el sabio rabino tomó el caballo y no otro animal para ilustrar su enseñanza?

Quizá porquela guematria de Sus (סוס), “caballo”, es 126, o sea la misma que la de Avon (עון), “transgresión, pecado”.

ס = 60

ו = 6

ס = 60

———–

126

ע = 70

ו = 6

ן = 50

———

126

 

JULI PERADEJORDI

 

UNA GRAN NACIÓN

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El concepto de “una gran nación” aplicado al pueblo de Israel aparece por primera vez en la parashah de esta semana, Vaierá. Veamos qué nos descubren los sabios y la guematria.

ואברהם-היו יהיה לגוי גדול, ועצום; ונברכו-בו-כל, גויי הארץ

“Y Abraham se convertirá en una nación grande y poderosa, y en él se bendecirán todas las naciones de la tierra”.

El sabio Baal haTurim escribe:

“La guematria de Haio Ihie Legoi (היו יהיה לגוי), “se convertirá en una nación” es 100. Lo cual nos enseña que cuando Abraham alcanzó esta edad se convirtió en una gran nación porque nació Isaac. Se alude también a esta idea en el verso Ki Ken Iboreja Geber (הנה כי-כן, יברך גבר) que aparece en Salmos (CXXVIII-4):

הנה כי-כן, יברך גבר

“He aquí como es bendecido el hombre”.

El valor numérico de Ki Ken (כי-כן) también es 100”.

היו = 21

יהיה = 30

לגוי = 49

———

100

כי = 30

כן = 709

———-

100

Los comentaristas clásicos nos dicen que “se bendice al hombre” se refiere al hombre que es bendecido con el nacimiento de un hijo. Con el nacimiento de Isaac, Abraham es bendecido y se convertirá en una gran nación.

Curiosamente en la guematria Sderti o lineal de su nombre esto ya estaba previsto:

א = 1

ב = 2

ר = 20

ה = 5

ם = 24

———

52

52 es la guematria de Ben (בן), “hijo”.

ב = 2

ן = 50

———

52

 

Pero. ¿qué tendrá que ver una gran nación con un hijo, o sea con un solo hombre? Quizá la respuesta nos la dé el Tamud (Sanhedrín 4, 5) cuando dice:

“Aquel que salva a vida de un hombre, salva al mundo entero”.

JULI PERADEJORDI

LAS ALMAS DE LOS CONVERSOS

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Existe, incluso dentro del judaísmo, mucha ignorancia en torno a la cuestión de los conversos. Se trata de almas que, a pesar de no haber nacido en un cuerpo judío, sienten una nostalgia de la Torah que las lleva a un proceso que no siempre es facilitado por las comunidades. En uno de los pasajes más deliciosos del Zohar (III 167 b-168 a) leemos unas líneas inspiradas que tratan de esta cuestión:

“¡Oh maestro! ¡Oh maestro! Si no fueras el hijo de Iojai no te confiaríamos este misterio. Has de saber que la unión entre las almas de los esposos en el cielo produce más frutos de los que produce su unión en la tierra.
El deseo que experimentan las almas las unas por las otras durante su unión celeste produce frutos: surgen luces de ellas y se convierten en candelas y estas candelas constituyen las almas de los conversos. Todas estas almas están encerradas en un palacio y cuando un hombre se convierte, un alma de este palacio emprende el vuelo y asciende bajo las alas de la Shekinah que la abraza porque proviene de la unión de los justos, y la envía hasta el cuerpo del converso, en el que permanece. Éste es el misterio de las palabras de Proverbios (XI-30):

פרי-צדיק, עץ חיים
“El fruto del justo es el árbol de la vida”.

La guematria de esta expresión es 722:

פרי = 290
צדיק = 204
עץ = 160
חיים = 68

————
722

Los cabalistas nos han enseñado que la letra Alef es como la semilla de la creación. Su guematria millui es 111. Si a esta cifra le sumamos 611, la guematria de Torah, obtenemos 722, la guematria de “El fruto del justo es el árbol de la vida”.

JULI PERADEJORDI

OLAM HAZÉ

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A veces creemos construir pero en realidad estamos destruyendo, nos estamos autodestruyendo.

Imaginemos a alguien que decide edificar una casa, por ejemplo, en Safed, donde vivieron grandes cabalistas y Tzadikim. Imaginemos, también por ejemplo, que lo hace con dinero robado. ¿Cómo puede creer que le va a salir bien? Le hubiera bastado con leer (y aplicar) las palabras de (Jeremías XXII-13):

הוי בנה ביתו בלא-צדק, ועליותיו בלא משפט; ברעהו יעבד חנם, ופעלו לא יתן-לו

“¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas y no en juicio, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!”.

 

La guematria nos va a revelar quiénes son ese tipo de personas que engañan, roban, estafan y no pagan a quienes emplean: son gente sin escrúpulos que ni creen ni merecen el mundo porvenir. Son gente sin Torah, aunque a veces se dediquen a enseñarla.

Su vida está limitada a este mundo, el Olam haZe (עולם הזה). Veamos la guematria de esta expresión:

עולם = 706

הזה = 17

————

723

 

Se trata de la misma que la de “Ay del que edifica su casa sin justicia” (הוי בנה ביתו בלא-צדק).

הוי = 21

בנה = 57

ביתו = 418

בלא-צדק = 227

—————

723

Pero hay aún más, si calculamos ahora la guematria de “y no dándole el salario de su trabajo” (ופעלו לא יתן לו), obtenemos 719. Si le sumamos 4 por las cuatro palabras que componen la frase, de nuevo obtenemos 723:

 

ופעלו = 192

לא = 31

יתן = 460

לו = 36

——————-

719 + 4 = 723

 

JULI PERADEJORDI

 

QUEBRAR LOS DIENTES AL MALVADO

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En algunas Haggadoth de Pesaj se nos enseña que hay que “quebrarle los dientes al malvado”. A primera vista esto podría parecer una salvajada, pero a la luz de un conocido proverbio judío y, sobre todo, de la guematria, descubriremos cuál es el auténtico sentido de estas palabras.

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La Haggadah de Pesaj nos hace una proposición inquietante, tomada de la Mishnah:

Hay que quebrar los dientes del Rashá, del malvado.

Muy probablemente esta propuesta se apoye en un conocido proverbio judío que dice que:

“El malvado sin sus dientes es un justo”.

Se trata, pues, de darle la vuelta al mal: convertir a un malvado en un justo. Pero entonces no habría que “quebrarle” los dientes, bastaría con enviarlo al dentista y que éste se los extrajera. ¿Qué ocurre?
Sabemos que la guematria de Rasha (ר ש ע) es 570, la de Shinav (ש י נ ו), “sus dientes”, 366. Si al Rasha le restamos o quitamos sus dientes, obtenemos 104. Se trata de la guematria de Tzadik (צגיק), “justo” y la de Kakad (קקג), “quebrar”.

ר = 200
ש = 300
ע = 80
———-
570

ש = 300
י = 10
נ = 50
ו = 6
———–
3676

צ = 90
ד = 4
י = 10
ק = 100
————
204

ק = 200
ק= 200
ד = 200
————
204

580 – 376 = 204

JULI PERADEJORDI