DE JACOB A ISRAEL

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En el capítulo XXXII del libro del Génesis tiene lugar algo extraordinario. Después de luchar encarnizadamente con un ángel, Jacob es bendecido por éste y deja de llamarse Jacob para llamarse Israel. ¿De qué ángel se trata? ¿Qué nos enseña la guematria al respecto?

 

En Génesis (XXXII-26) leemos:

ויאמר לא אשלחך, כי אם-ברכתני

“Y le dijo: no te dejaré (Ashaljeja) ir hasta que no me bendigas”.

Más adelante, en Génesis (XXXII-27) el ángel le dice a Jacob:

ויאמר שלחני, כי עלה השחר

“déjame ir pues ha llegado el alba”.

El Zohar (I-146 a), comentando la parashah anterior, nos enseñará en boca de Rabbí Jía que Vaietzé “Y (Jacob) salió”, el nombre de la parashah:

“se refiere al brillo del sol”.

El ángel le pide a Jacob que le deje marcharse porque empieza a brillar el sol). ¿De qué ángel se trata? ¿Por qué teme a la luz del sol? Si calculamos la guematria de Ashaljeja (אשלחך) “dejaré”, término que aparecía en Génesis (XXXII-26), vemos que es 359. Cuando sumamos este número a 182, la guematria de Jacob (יעקב), obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל):

א = 1

ש = 300

ל = 30

ח = 8

ך = 20

———

359

י = 10

ע = 70

ק = 100

ב = 2

——–

182

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

————

541

359 + 182 = 541

 

Y nos podemos preguntar, ¿cuál es el ángel que no soporta la luz? Obviamente se trata del Satán (שטן). Si calculamos la guematria de esta palabra descubrimos que también es 359:

ש = 300

ט = 9

ן = 50

————

359

Así pues, Jacob luchó contra el Satán y lo venció y la guematria de su nombre dejó de ser 182 para ser 541.

Pero hay aún más. Los comentaristas nos enseñan que este ángel era en realidad el ángel de Esaú (עשו). En Génesis (XLVII-28) leemos que la vida de Jacob fue de 147 años, y declara que vivió 17 de estos en Egipto. Fueron los mejores de su vida. Si a la guematria de Jacob, 182, le restamos estos 17, obtenemos 165. Cuando a este número le sumamos 376, la guematria de Esaú (עשו), de nuevo obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל):

ע = 70

ש = 300

ו = 6

————

376

165 + 376 = 541

Y para finalizar, merece la pena que meditemos en otra deliciosa guematria que nos ha regalado el sabio Ben Ish Jai: cuando a la guematria de Jacob, 182, le sumamos la de David, 14 y la de Moisés, 345, también obtenemos 541:

 

ד = 4

ו = 6

ד = 4

——-

14

מ = 40

ש = 300

ה = 5

———-

345

182 + 14 + 345 = 541

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

EL ENGAÑADOR ENGAÑADO

Jacob and Laban's Pact on the Sheep and Goats

 

En  la parashah de Vaiezé nos encontramos con lo que los franceses conocen como “Le trompeur trompé”, que vendría a ser el engañador engañado. En este caso el engañador es Jacob, que engañó a su padre en la cuestión de la progenitura, y que será a su vez engañado por Labán cuando le pide la mano de su hija Raquel pero éste aprovecha la oscuridad para entregarle a Leah, que era la primogénita.

 

El comentario del Zohar esta parashah comienza así:

ויצא יעקב, מבאר שבע; וילך, חרנה

“Jacob salió de Beersheba y se dirigió hacia Jarán” (Génesis XXVIII-10).

Rabí Jía abrió y dijo “El sol brilla y el sol se pone, y hacia su lugar marcha y brilla allí” (Eclesiastés  I-5). El sol brilla se refiere a Jacob cuando él estuvo en Beersheba y el sol se pone a cuando fue a Jarán, como está escrito: “Él pernoctó allí porque el Sol se había puesto” (Génesis  XXVII-11)”.

 

La guematria de “Jacob salió de Beersheba y se dirigió hacia Jarán”  es 1233 y coincide con la del Proverbio (XIX-5) que dice:

עד שקרים, לא ינקה;  ויפיח כזבים, לא ימלט.

“Testigo falso no quedará sin castigo y el que esparce la mentira no escapará”.

 

ויצא = 107

יעקב = 182

מבאר = 243

שבע = 372

וילך = 66

חרנה = 263

—————-

1233

עד = 74

שקרים = 650

לא = 31

ינקה = 165

ויפיח = 114

כזבים = 79

ימלט = 89

—————-

1233

¿Qué relación hay entre estos dos versículos?

De algún modo la palabra Ed (עד), “testigo” puede asociarse con Beersheba, una de cuyas traducciones sería los “siete juramentos”.

Pero el testigo falso y el que esparce la mentira son lo mismo. Se trata del malvado Labán (לבן), que vivía en Jarán y que engañó a Jacob casándolo con Leah cuando él amaba a Raquel. Si calculamos la guematria de Jarán (חרן) vemos que es 258 y coincide con la de Leah Bejar (לאה בכר), “Leah primogénita”.

 

ח = 8

ר = 200

ן = 58

———-

258

ל = 30

א = 1

ה = 5

ב = 2

כ = 20

ר = 200

———–

258

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LA ALEGRÍA MESIÁNICA

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Un conocido aforismo judío afirma que “La alegría rompe todas las barreras”. Cuando hablamos de “barreras” nos estamos refiriendo tanto a los barrotes de la cárcel en la que estamos exiliados, como a los obstáculos que nos impiden avanzar en nuestro éxodo. Pero, ¿qué es la alegría, la verdadera alegría?

“La alegría”, haSimjah (השמחה), sería esa fuerza que nos permite romper las “barreras”. Pero aparentemente la alegría que conocemos en este mundo no tiene este poder. ¿Por qué, qué ocurre?

Probablemente los sabios nos estén hablando de otra alegría, de otro tipo de alegría, ya que la guematria de haSimjah (השמחה), “la alegría”, es 358 o sea la misma que la de Mashiaj (משיח), “Mesías”. Estamos, pues, ante la verdadera alegría, la alegría mesiánica.

Un pasaje famoso del Talmud de Babilonia (Berajoth 31 a) nos enseña:

“Rabbí Iojanán dijo en nombre de rabbí Shimon bar Iojai: está prohibido para una persona llenar su boca con risa en este mundo”.

Cuando en el Talmud se dice que algo “está prohibido” en realidad nos están diciendo que no se puede, que es imposible. Sabemos que el mundo venidero se va a regir por la ley de Beith Shammai, o sea por el Rigor, algo que no parece tener mucho que ver con la risa. ¿Qué ocurre?  Los cabalistas asocian el Rigor a Itzjak, del verbo Litzjok, “reir”. De ahí el dicho que afirma que “quien ríe último ríe mejor”: la verdadera risa y la verdadera alegría pertenecen al mundo venidero, no a este mundo.

מ = 40

ש = 300

י = 10

ח = 8

———–

358

ה = 5

ש = 300

מ = 40

ח = 8

ה = 5

————

358

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LOS SABIOS NO ESTÁN EN EL PARAÍSO

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Uno de los temas más apasionantes que nos ha regalado el Talmud es la historia de los cuatro sabios que entran en el paraíso, historia a la que ya nos hemos referido en otras ocasiones. Vamos a resumirla y a proponer un nuevo comentario apoyándonos en la guematria.

Varios importantes textos cabalísticos, entre ellos el Talmud  (Jaguigah 14b), el Zohar (I-26 b) o los Tikkunei haZohar (Tikún 40) nos relatan una curiosa historia, la de los cuatro sabios del paraíso. La historia nos habla de cuatro grandes profesores, cuatro grandes sabios, que se consagraron al estudio esotérico de la Torah logrando entrar en el Paraíso, el Pardes, o sea penetrando sus secretos ocultos. Se trataba de Rabbí  Akiba, de Ben Soma, de Ben Azzai y de Elisha Ben Abuya, llamado Ajer.

El Talmud nos dirá que:

Ben Azzai vio y murió.

Ben Soma vio y se volvió loco;

Ben Abuya vio y se hizo apóstata;

sólo Rabí Akiba entró sano y salió sano.

El texto talmúdico dice concretamente: “salió en paz como había entrado”.

El genial Isaac Luria, comentando este pasaje, dijo varias cosas muy interesantes. La primera es que cada uno de estos sabios entró en el Pardes por una puerta, lo cual suma un total de cuatro puertas, en consonancia con las cuatro letras del Tetragrama. La segunda es que el objetivo principal de que estos sabios entraran en el Pardes era rectificar el pecado del Adán primordial y así traer al Mesías. Rectificando el pecado de Adán, rectificaban el mundo. Es lo que se conoce como Tikún haOlam (תיקון העולם), rectificación del mundo”.

Cuando sumamos la guematria de los nombres de estos cuatro sabios nos encontramos con una agradable sorpresa. El número 717 es también la guematria de Tikún haOlam (תיקון העולם):

Ben Azzai (בן עזאי)

בן = 52

עזאי = 88

140

Ben Zoma (בן זומא)

בן = 52

זומא = 54

106

Ben Abuya (בן אבויה)

בן = 52

אבויה = 24

76

Rabbí Akiva (רבי עקיבא)

רבי = 212

עקיבא = 18

395

140 + 106 + 76 + 395 = 717

תיקון  = 566

העולם = 151

717

Los cuatro sabios entraron en el Pardes pero tres de ellos no se llevaron nada. Sólo uno entró como salió: en paz. ¿Qué significa esto? Quizá la respuesta nos daría cientos de años más tarde un maestro jasídico que explicó que en cierta ocasión un rabino soñó con un grupo de sabios que estaban disfrutando de lo lindo de su estudio de la Torah. El rabino le preguntó entonces a Dios ¿y el paraíso es solamente eso? A lo que el Creador le respondió que no es que los sabios estén en el paraíso, sino que el paraíso está en lo sabios.

Rabbí Akiva entró en el Pardes pero el Pardes también entró en él.

Cuando estudiemos Torah, intentemos ser como Rabbí Akiva. No sólo hagamos todo lo posible por penetrar en ella, hagamos que también ella penetre en nosotros.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LA MARAVILLOSA LEY DE LA ATRACCIÓN

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Los libros de New Age, que nos cantan sin ningún pudor las excelencias de la denominada “ley de atracción”, son realmente innumerables. Muchos de ellos carecen de la seriedad y la profundidad que sería de desear. Con todo, el origen de esta ley se encuentra en la Torah, en el libro de los Proverbios (XXIII-7) que, literalmente, dice:

כי, כמו שער בנפשו- כן-הוא

“Porque como piensa en su alma, tal es él”.

En la mayoría de los libros que hemos mencionado, estas palabras se convertirán en “porque como un hombre piensa, así es su vida”. Apoyándonos en el texto hebreo, veremos cómo la guematria nos puede arrojar mucha luz sobre la cuestión.

Cuando calculamos la guematria de este proverbio, descubrimos que es 1186. Se trata del valor numérico de la expresión Shaar haTorah (שער התורה), “puerta de la Torah”. Gracias a esta sencilla guematria podemos deducir que la manera de entrar en la Torah, de traspasar su puerta, tiene que ver con cómo pensamos en nuestras almas.

כי = 30

כמו = 66

שער = 570

בנפשו = 438

כן = 70

הוא = 12

—————

1186

שער = 570

התורה = 616

—————-

1186

Pero hay aún más: si nos fijamos en la palabra que el sabio Salomón utiliza para decir “piensa”, Shaar (שער), que significa “pensar”, “reflexionar”, “hacer cálculos”, vemos que se trata de la misma que se utiliza para decir “puerta”. Efectivamente, Shaar (שער) significa también “puerta”, “pórtico”.

Aquello que pensemos puede atraer a la lluvia de la bendición, en hebreo Gueshem Berajah (גשם ברכה), o a la mala inclinación, en hebreo Ietzer Ra (יצר רע). Ambas palabras tienen la misma guematria que Shaar (שער), 570.

 

ש = 300

ע = 70

ר = 200

———–

570

גשם = 343

ברכה = 227

————–

570

יצר = 300

רע = 270

————

570

 

Cuidemos, pues lo que pensamos porque será lo que acabaremos atrayendo.

 

JULI PERADEJORDI

LEJ LEJÁ – VE HACIA TI MISMO

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En la parashah Lej Lejá Dios le ordena a Abram que se vaya de su tierra a una tierra que “ha de mostrarle”. Sin embargo, la traducción literal de Lej Lejá es “ve hacia ti mismo”, lo cual nos abre nuevas perspectivas de interpretación de este pasaje apasionante de la Torah.

 

Veamos qué nos dice el Zohar (II-32 a) a propósito de Lej Lejá:

לך לך לתקונך לגרמך

“Vete para tu rectificación para ti”.

Esta sencilla frase nos reserva varias sorpresas. En primer lugar, en la expresión “tu rectificación para ti”, LeTikuneja LeGarmeja (לתקונך לגרמך), nos encontramos con dos palabras, Tikún (תקון) y Garem (גרם) cada una de ellas situada, como por casualidad, entre una Lamed (ל) y una Jaf Sofit (ך), las letras que conforman la expresión Lej (לך) o Leja (לך):

לתקונך לגרמך

Ello nos permite asociar al primer Lej (לך) con el Tikún (תקון), la rectificación,  y el segundo Leja (לך) con el Garem (גרם).

Si nos fijamos en la guematria de Garem (גרם), que se suele traducir como “tú” o “ti”, vemos que es 243, o sea la guematria exacta de Abram (אברם). Ello nos enseña que el secreto del Lej Leja (לך לך) es Tikún de Abram:

 

א = 1

ב = 2

ר = 200

ם = 40

—————–

243

ג = 2

ר = 200

ם = 40

—————-

243

Consultado en el diccionario el significado de la palabra aramea  (גרמא), vemos que en realidad significa “raíz”, “hueso”, “persona”, y que declinada es “para ti mismo”.

Los comentaristas nos enseñan que podemos entender el LeTikuneja (לתקונך) “para rectificarte”, como “para rectificar tu Nefesh en la tierra de Israel mediante el cumplimiento de Mitzvoth” (por eso se le ordena a Abram dirigirse a una “tierra”, que es la tierra de Israel, y el LeGarmeja (לגרמך) como que “allí merecerás conocer la raíz de tu Neshamah”, o sea en ese lugar, en esa “tierra”. Sin embargo, esta raíz o esta tierra hacia donde se ha de dirigir Abram (אברם), ¿no será el pequeño hueso llamado Luz (לוז) a partir del cual, nos enseñan los sabios, se inicia la resurrección?

Si multiplicamos Lej Leja (לך לך), 100, por 2, al tratarse de dos palabras y le añadimos 43, la guematria de Luz (לוז), obtenemos 243, la guematria de  Abram (אברם).

JULI PERADEJORDI

 

 

EL MISTERIO DEL ENDULZAMIENTO

 

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Leemos en el Zohar (I-59b) al principio de la parashah de Noaj unas palabras muy difíciles de entender si no recurrimos a las enseñanzas de la guematria y los cabalistas. Se trata del misterio del “apaciguamiento”.

 

Veamos el texto del Zohar:

והוא כדין נייחא לכלא, ודא נייחא ליה לגנתא, ודא עביד נייחא ביה

“Y esto es entonces el apaciguamiento de todo y esto apacigua al Jardín y hace que halle en él sosiego”.

 

Estas palabras se encuentran en el comentario zohárico a la parashah de Noaj. Veamos cómo empieza esta parashah y cómo los cabalistas lo relacionan con el Tetragrama:

אלה, תולדת נח–נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו:

את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé fue un hombre justo,

erfecto entre los de sus generaciones; Noé anduvo con Dios”.

 10 Noaj (Noé) engendró tres hijos: Shem, Jam y Iafet.

 

El sabio Yaakov Abujatzira nos ha dejado una curiosa guematria del Tetragrama. Si lo escribimos como nos sugiere este cabalista su valor es 58:

י = יוד = 20

ה = הי = 15

ו = ואו = 13

ה = הה = 10

————-

58

Sabemos que Hen (חן), “gracia” también tiene por guematria 58 y que el Tetragrama es un Nombre misericordioso, de gracia, pero Abujatzira lo relaciona con Noaj (נח), que también  vale 58.

 

נ = 50

ח = 8

———

58

Abujatzira escribe:

“Así es como entendemos el pasuk “Éstas son las generaciones de Noé”. Se refiere a las buenas acciones de Noé tal como nuestros sabios de bendita memoria han descrito. Se dice que también están insinuadas dentro del nombre de Noé.

Fue “un hombre justo”. Se le llama “hombre” porque pudo superar su inclinación al mal, como dice el pasuk: “Bienaventurado el hombre que teme a HaShem”.

Noé también es llamado “justo” porque guardó apropiadamente su pacto sagrado. Todos los que salvaguardan su santa alianza son llamados justos.

Noé es llamado “perfecto”, que significa observó completamente todos los mandamientos positivos y negativos. Durante toda su vida, Noé “anduvo con Dios”, lo que significa que cada día se esforzaba por endulzar los tres nombres de Dios”.

 

JULI PERADEJORDI

 

GOTEARÁ COMO LA LLUVIA

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El Talmud (Berajoth 21a) dice que hay que dar gracias antes de iniciar el estudio de la Torah y después de finalizarlo. Nos deleita con una deliciosa y sorprendente argumentación: si lo hacemos con una comida, que es “un beneficio pasajero”, con más razón hemos de hacerlo con el estudio de la Torah, que es “un beneficio eterno”. Curiosamente se apoya en un versículo de la parashah Haazinu que aparentemente no tiene nada que ver

 

 

Leemos en Deuteronomio (XXXII-2):

יערף כמטר לקחי

“Mi enseñanza goteará como la lluvia”.

 

¿Cuál es su enseñanza que “goterará como la lluvia? ¿Por qué se compara con la lluvia? Calculemos la guematria atbash de Iarof KaMatar Likji (יערף כמטר לקחי):

 

יערף = 56

כמטר = 93

לקחי = 124

——————

273

Se trata de la guematria de Guematria (גימטריא):

 

ג = 3

י = 10

מ = 40

ט = 9

ר = 200

י = 10

א = 1

——————

273

 

Esta enseñanza comparable a la lluvia es la guematria porque con ella ocurre como con el agua del cielo, que hace crecer y florecer a aquellos que la reciben. Evidentemente no se trata de la lluvia que conocemos, sino de una cierta lluvia asociada con el Tetragrama. Si a la guematria Raguil de KaMatar (כמטר), “como la lluvia”, 269, le añadimos 4, por las cuatro letras del Tetragrama, obtenemos de nuevo 273, la guematria de Guematria (גימטריא).

 

כ = 20

מ = 40

ט = 9

ר = 200

——————–

269 + 4 = 273

 

JULI PERADEJORDI

 

 

EL VINO SERÁ CARO

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Una discreta y enigmática profecía que aparece en el Reia Mehemna, el “Pastor Fiel”, que encontramos en el tercer tomo del Zohar (III-67 b), interpretada a la luz de la guematria, nos desvela una importante cuestión relativa al final de los tiempos.

 

El texto dice así:

ותהא האמת נעדרת, והגפן תתן פריה והיין ביוקר

“Y la verdad se perderá y la vid dará su fruto, pero el vino será caro”.

Iakar (יוקר), “caro”, no sólo significa que su precio es alto, sino que se trata de algo muy apreciado. Según los comentaristas, se trataría de “el vino guardado”. Esta expresión se refiere al denominado “vino de arriba” del cual se ha dicho:

 

“El vino bueno es una de las muchas criaturas que el Santo, bendito sea, creó en su mundo y de las que el mundo no era digno de gozar; entonces el Santo, bendito sea, las escondió. ¿Y para quién las escondió? Para los justos del mundo porvenir. ¿Y dónde las escondió? En el jardín del Edén”.

 

La guematria nos permite aventurar una nueva interpretación de la cita del Zohar. Cuando el Zohar nos dice que “la verdad”, haEmet (האמת), “se perderá”, se está refiriendo a que los hijos de Israel dejarán de cumplir Mitzvoth. Esto lo deducimos de que la guematria Shemi de haEmet (האמת) es 613, coincidiendo con el número de las Mitzvoth:

הא = 6

אלף = 111

מם = 80

תיו = 416

————-

613

Ha Guefen (הגפן), “la vid”, se refiere al libro del Zohar, ya que la guematria Shemi de Guefen (גפן) es 270 y coincide con la guematria Atbash de Sefer haZohar (ספר הזהר):

 

גימל = 83

פא = 81

נון = 106

—————-

270

ספר = 17

הזהר = 253

—————-

270

 

El fruto de la vid es la Torah (התורה) ya que la guematria Shemi de Priah, “fruto”, (פריה) es 617, como la de haTorah (התורה), 616 + 1 por el Kollel.

 

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

——————

616 + 1 = 617

פא = 81

ריש = 510

יוד = 20

הא = 6

————–

617

 

El vino, haIain (היין), que será caro, o sea valioso pero también muy apreciado, son los secretos de la Torah, pues como enseñan el Talmud y la guematria, “vino”, Iain (יין)  y “secreto”, Sod (סוד), tienen la misma guematria, 70, y son lo mismo.

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———-

70

י = 10

י = 10

ן = 50

———-

70

Se trata de los secretos de la Torah que serán desvelados al final de los tiempos. ¡Ojalá sepamos apreciarlos y degustarlos como se merecen!

 

JULI PERADEJORDI

 

COMER Y BENDECIR

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En el Talmud (Berajoth 48 b) se explica detalladamente la bendición que hay que hacer después de comer pan, apoyándose en un versículo bíblico, concretamente de Deuteronomio (VIII-10).

 

 

ואכלת ושבעת-וברכת את-יהוה אלהיך, על-הארץ הטבה אשר נתן-לך.

“Y comerás y te saciarás, y bendecirás al Eterno, tu Dios, por la buena tierra que te dio”.

¿Por qué no dice el texto comerás y te saciarás por el pan que te dio?

Cuando calculamos la guematria Katan de Veajlata Veshabata (ואכלת ושבעת), “comerás y te saciarás” descubrimos que es 38, exactamente la misma que la de haEretz haTovah (הארץ הטבה), “la buena tierra”.

ו = 6

א = 1

כ = 2

ל = 3

ת = 4

ו = 6

ש = 3

ב = 2

ע = 7

ת = 4

———–

38

ה = 5

א = 1

ר = 2

ץ = 9

ה = 5

ט = 9

ב = 2

ה = 5

————-

38

 

JULI PERADEJORDI

 

NO HAY IDIOMA NI LENGUAJE

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La idea de que todos los idiomas y todas las lenguas no son sino ramas u hojas de un único árbol, de un idioma original, no es ciertamente nueva. La etimología, seria e inexorable, sin duda la desmiente, pero la simbología y la guematria, que normalmente destilan más poesía que rigor, la apoyan. Veamos qué nos dice una obra maestra de la poesía como es el libro de los Salmos.

 

Leemos en Salmos (XIX-4) que Ein Omer veEin Dvarim Bli Nishmah Kolam:

אין-אמר, ואין דברים: בלי, נשמע קולם.

“No hay idioma ni lenguaje donde no es oída Su voz”.

“Donde no es oída su voz”, Bli Nishmah Kolam (בלי, נשמע קולם), es una alusión a la voz de Dios, a un lenguaje que no es escuchado por los hombres. SE trata de un idioma secreto que no se enseña en las escuelas y universidades: la cábala.

Cuando calculamos la guematria Shemi o competa de Kabbalah (קבלה), nos encontramos con que es 678:

ק = 186

ב = 412

ל = 74

ה = 6

————-

678

 

Se trata del valor numérico de “Donde no es oída su voz”, Bli Nishmah Kolam (בלי, נשמע קולם):

בלי = 42

נשמע = 460

קולם = 176

——————-

678

 

Este número es la suma de la guematria Raguil de de Kabbalah (קבלה), 137 a la de Israel, 541:

ק = 100

ב = 2

ל = 30

ה = 5

—————

137

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

————–

541

El sabio cabalista Isaac Luria, nos ha enseñado que este número corresponde a la totalidad del pueblo de Israel, compuesto por los sacerdotes, los Levitas y los de Israel. Si sumamos la guematria de haKohen (הכהן), el sacerdote a la de haLevi (הלוי), el Levita y a la de E Israel (וישראל),  obtenemos efectivamente 678.

הכהן = 80

הלוי = 51

וישראל = 547

———————–

678

Pero regresemos al principio del Salmo. Si sumamos la guematria de Torah (תורה), 611, a la de Ahavah (אהבה), “amor”, 13, obtenemos 624. Añadiéndole 1 por el Kollel, llegamos a 625, que es la guematria de Ein Omer veEin Dvarim, “no hay idioma ni lenguaje”.

אין-אמר, ואין דברים

אין-אמר = 302

ואין = 67

דברים = 256

————————

625

 

 

De aquí podemos deducir que no hay idioma ni lenguaje comparable al de la Torah abordada con amor, la Cábala, esa Torah de la que el libro de los Proverbios (III-18) dice:

“Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano; y bienaventurados son los que la mantienen.”

 

 

JULI PERADEJORDI

 

ROSH HASHANNAH

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Rosh haShannah (ראש השנה), literalmente “cabeza del año”, es la festividad en la que se celebra el fin de año dentro del judaísmo. El simbolismo del año está estrechamente ligado al del pez y al de la cadena. Veamos cómo nos lo descubre la guematria.

 

El año, que corresponde según los comentaristas del Sefer Yetzirah (III-7) al tiempo, está representado por el círculo, mientras que el espacio está representado por el cuadrado. Como el pez que se muerde la cola, el año empieza por donde acabó perpetuándose circularmente como una cadena. Quizá por eso podamos ver una cabeza de pescado en una plata en muchas mesas durante la cena de Rosh haShannah

La etimología latina de “templo” está emparentada con la de “tiempo” y curiosamente Rosh haShannah (ראש השנה) tiene una guematria Raguil muy conocida y citada, 861, que coincide con la de Beit haMikdash (בית המקדש), el Templo.

ראש = 501

השנה = 360

———————

861

בית = 412

המקדש = 449

——————-

861

Pero si calculamos su guematria Shemi o completa, 1459, descubrimos algo aún más sorprendente. Se trata de la misma que la de Mesharsharet haZahav (משרשרת הזהב), “cadena de oro”.

ראש = 981

השנה = 478

——————-

1459

הזהב = 19

משרשרת = 1440

———————-

1459

De este modo podemos deducir que el año, o sea el tiempo, se comporta como una suerte de cadena, en la que un día está unido al anterior y al siguiente como si fueran eslabones. Esta cadena de oro es en el fondo como una jaula de oro en la que estamos prisioneros. Fuera de esta jaula, de esta cadena, fuera pues del tiempo, está la eternidad.

 

JULI PERADEJORDI

 

UN BIEN PARA EL ALMA

poesia-hebrea-imagen

Está escrito los Pirke Avoth (VI-3) que “no hay otro bien que la Torah”. La palabra que se emplea para decir bien es Tov (טוב) y su guematria 17.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Si bien la Torah está compuesta de 54 parasioth, Tikuné haZohar (cap. 13) sostienen que son 53, haciéndolo coincidir con la guematria Sderti de Torah.

ת = 22

ו = 6

ר = 20

ה = 5

———–

53

Podemos aplicar esta misma guematria a la idea de que la Torah es para el alma, ya que si calculamos la guematria Sderti de Neshamah (נשמה), “alma”, descubrimos que también es 53:

נ = 14

ש = 21

מ = 13

ה = 5

————

53

Son muchos los poetas, en todas las tradiciones, los que han comprado el alma a un jardín. Si calculamos ahora la guematria Raguil de Gan (גן) “jardín”, vemos que también es 53:

ג = 22

ן = 22

———-

53

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria Sderti de Gan (גן) “jardín”:

ג = 4

ן = 14

————

17

Se trata, como vimos al principio, de la guematria de un Tov (טוב) un, “bien”, “bueno”.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———–

17

De este modo vemos que la Torah es un bien para el alma.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

EL ANTÍDOTO DE LA MALA INCLINACIÓN

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Ya vimos (http://wp.me/p2Xmky-ri) que la guerra de la que se está hablando en la parashah de Ki Tetzé no es sino la guerra contra el Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación.

¿Qué podemos hacer para vencer al Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación? ¿Qué nos enseña la guematria de esta palabra?

 

El Talmud, en el tratado de Sukhoth (5a) nos enseña que “En el mundo porvenir, Dios traerá a la Mala Inclinación y la inmolará en presencia de los Justos. Se les aparecerá a estos como una gran montaña, mientras que a los impíos se les aparecerá como un cabello, y todos ellos llorarán. Los Justos se extrañarán y dirán: “¿Cómo hemos podido con una montaña tan elevada?”, y los impíos se extrañarán y dirán: “¿Cómo no hemos podido con un simple cabello? Y Dios se extrañará con ellos.”

¿Por qué se compara a la Mala Inclinación con un cabello?

Si calculamos la guematria Raguil de Searah (שערה), “Cabello”, vemos que es 575:

ש = 300

ע = 70

ר = 200

ה = 5

————–

575

La guematria Raguil de Ietzer haRa (יצר הרע), la Mala Inclinación también es 575:

יצר = 400

הרע = 175

—————–

575

¿Cómo contrarrestar los efectos de la Mala Inclinación? La respuesta nos la va a dar el genial cabalista Abraham Abulafia, que en su libro Jaiei haNefesh nos descubre que la guematria de Tefilin (תפילין), 580, es la misma que la de haIetzer haRa (היצר הרע) y que los Tefilin (תפילין) son su antídoto. Por esta razón podríamos completar la frase “cuando salgas a la guerra” (Deuteronomio XX-10) con “ponte los Tefilin”.

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

LAS SEÑALES DE LA VIDA

semafor

Un pasuk de la parashah de Shoftim nos propone que seamos como detectives. Sugiriéndonos que seamos íntegros ante Dios, en realidad nos está enseñando que hemos de seguir las señales de la vida. Veámoslo.

En efecto, leemos en Deuteronomio (XVIII-13):

תמים תהיה, עם יהוה להיך

“Serás íntegro con IHWH, tu Dios”.

Rashi, el genial comentarista provenzal, interpreta este versículo como que hay que “andar ante IHWH con inocencia” y no caer en la idolatría, como hacen los paganos, que consultan a adivinos y pitonisas.

Si sumamos las primeras letras de cada una de las cinco palabras que componen este versículo obtenemos 881:

ת = 400

ת = 400

ע = 70

י = 10

א = 1

———–

881

 

De hecho se trata de la guematria de Ototh Jaim (אותות חיים), “señales de la vida”, que también es 881.

אותות = 413

חיים = 68

—————

881

Esto nos enseña que Dios, que es vida, nos envía suficientes señales para que no tengamos que perder el tiempo y el dinero consultando con  pitonisas o adivinos. De hecho la vida nos obsequia todo el rato con señales gratuitas que nos indican si vamos por el buen o el mal camino, si estamos haciendo lo correcto o no, pero nos cuesta interpretarlas correctamente. De hecho la vida es como un semáforo, de σῆμα, “señal” y φόρος  “portador”, o sea un “llevaseñales”, que cuida de nosotros. Como dijo un sabio, “Dios nos habla constantemente, pero nosotros no escuchamos”.

Curiosamente el Salmo CXV-4, que se refiere a la idolatría, tiene también 881 como valor numérico:

עצביהם, כסף וזהב; מעשה, ידי אדם

“Sus ídolos son plata y oro, obra de manos de hombres”.

עצביהם = 217

כסף = 160

וזהב = 20

מעשה = 415

ידי = 24

אדם = 45

————–

881

¿No se tratará de otra señal de la vida?

 

JULI PERADEJORDI

VER PARA VIVIR

scivias

Al principio de la parashah de Ree (Deuteronomio XII-12) Dios exhorta al pueblo de Israel a escoger entre dos caminos. Se trata, en el fondo, de una elección que habremos hacer durante todas nuestras vidas: la vida o la muerte.

 

Reé (ראה), que significa ved”, nos anima a algo muy concreto: a la contemplación. Pero podemos hacerlo de un modo “bendito” o de un modo “maldito”. En el primer caso se trata del “Ven y ve” que aparece en el Zohar, la contemplación de la Palabra a la que podemos acceder a través de la Torah, y en el segundo de lo que se conoce como “idolatría”, algo maldito que lleva a la muerte. En este caso no sólo estamos contemplando algo externo a nosotros, también estamos entregándole nuestro poder.

La parashah de Reé (ראה) comienza así:

ראה, אנכי נתן לפניכם-היום: ברכה, וקללה.

“Ved, Yo presento ante vosotros hoy una bendición y una maldición”.

La guematria de Reé “ved” (ראה), 206, es la misma que la de Dabar, “cosa” (דבר), pero si le añadimos el Kolel, es 207, como Raz (רז), “secreto” y como Or (אור), “luz”. ¿De qué secreto se trata?

De un secreto de luz, de la Torah.

La Torah puede ser una bendición, “un elixir de vida” o una maldición, “una droga mortal”, según se desprende del Talmud (Iomah 72 b).

ד = 4

ב = 2

ר = 200

————

206

ר = 200

א = 1

ה = 5

——————

206 + 1 = 207

ר = 200

ז = 7

————-

207

א = 1

ו = 6

ר = 200

————

207

 

Si nos fijamos en las letras interiores de Torah (תורה), Vav (ו) y Resh (ר), vemos que también suman 206, y si deconstruimos la palabra Reé (ראה), nos encontramos con la Resh (ר), que representa a la cabeza, que es donde están los ojos que han de ver, con la Alef (א), que representa a la esencia, a la luz interior (es la inicial de Or (אור)) o sea lo que hay que contemplar, y con la He (ה), una letra que aparte de indicar dirección, nos ofrece dos posibilidades, la pequeña salida de arriba a la izquierda: la bendición, y la amplia salida de abajo, la maldición.

Un conocido proverbio dice “vivir para ver”, dándole la vuelta encontraremos quizá el secreto de Reé (ראה): ver para vivir.

JULI PERADEJORDI

 

 

 

TORAH, PATRIARCAS Y SHEMAH

AbrahamIsaacJacob

Vaetjanan es una de las parashioth más decisivas de toda la Torah, sobre todo si tenemos en cuenta que en ella Moisés vuelve a repetir los 10 mandamientos; pero el tema fundamental quizá sea el de la oración, entre otras cosas porque en ella aparece el Shemah.

 

Los sabios que han estudiado el Shemah desde el punto de vista cabalístico y de la guematria han encontrado cientos, si no miles, de pequeños misterios en la oración de la proclamación de la Unicidad del Nombre de Dios. De alguna manera esta plegaria, como si se tratara de un holograma, corresponde, como veremos a través de la guematria, a toda la Torah e incluso  a los tres patriarcas.

Tomando simplemente el valor numérico de las dos primeras palabras, Shemah Israel (שמע ישראל), 951, descubrimos que es el mismo que el de Sefer Torah (ספר תורה), con lo que la pronunciación de esta oración equivaldría energéticamente a la lectura de todo el Sefer Torah (ספר תורה).

 

שמע = 410

ישראל = 541

——————

951

ספר = 340

תורה = 611

—————-

951

 

Pero las guematrias más sorprendentes son las que tienen que ver con

שמע, ישראל: יהוה אלהינו, יהוה אחד

“Escucha Israel, IHWH nuestro Dios, IHWH es Uno”.

 

La guematria de “Shemah Israel, IHWH nuestro Dios, IHWH es Uno” es 1118 y coincide con la de Lujoth haEben (las Tablas de piedra) sumada a la de haTorah (la Torah), que también es 1118.

שמע = 410

ישראל = 541

יהוה = 26

אלהינו = 102

יהוה = 26

אחד = 13

————————

1118

לחות = 444

האבן = 58

התורה = 616

———————–

1118

Por otra parte, si tomamos la guematria de Ejad, Uno (אחד), que es 13, y la multiplicamos por la Elohim (אלהים), que es 86, obtenemos exactamente 1118, la guematria del Shemah.

Y si a este número le sumamos 1, por el kollel, obtenemos 1119 que es la guematria de “Abraham, Isaac y Jacob, nuestros patriarcas”:

 אברהם = 248

יצחק = 208

ויעקב = 188

אבותינו = 475

——————-

1119

 

JULI PERADEJORDI

 

LA BUSQUEDA DEL TESORO

 

TRESOR

Muchos cuentos populares nos explican que hemos venido a este bajo mundo para buscar un tesoro, en hebreo Otzar (אוצר). Esto hace que mucha gente pierda su vida en busca de riquezas materiales, sin duda porque ignora que este tesoro es de otro tipo. Este tesoro es el que nos permite llegar al mundo venidero.

La parashah Devarim y la guematria quizás nos aporten algo de luz para entender este tema.

 

 

La parashah Devarim comienza así:

אלה הדברים אשר דבר משה אל-כל-ישראל

“Éstas son las palabras que dijo Moisés a todo Israel…”

Estas Devarim, estas palabras, no las dice Moisés a alguien en particular, a un individuo o a una tribu, las dice a “todo Israel”. ¿Qué o quién es “todo Israel”?

Apoyándonos en Pirke Avoth (I-1), que afirma que:

כל ישראל יש להם חלק לעולם הבא

todo Israel tiene parte en el mundo venidero”.

 

podríamos decir que estas palabras no están dirigidas a todo el mundo, ni siquiera a todos los judíos, sino a aquellos que tendrán parte en el mundo venidero.

Dándole la vuelta a esta idea, también podemos deducir que hay que estudiar “estas palabras”, o sea la Torah, para “tener parte en el mundo venidero”. De alguna manera el hecho de que se hayan dado justo antes de entrar en la tierra de Israel es ya como una prefiguración del mundo venidero. Estas palabras son en realidad el tesoro que hemos venido a buscar a este bajo mundo.

Si calculamos la guematria de Eleh haDevarim (אלה הדברים), “éstas son las palabras”, vemos que es 297, la misma que la de Otzar (אוצר), “tesoro”.

 

אלה = 36

הדברים = 261

—————

297

א = 1

ו = 6

צ = 90

ר = 200

————–

297

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

UN ITINERARIO AL MUNDO PORVENIR

letter-hei

Ya vimos en un Shabbat Shalom de hace años (http://wp.me/p2Xmky-qS) que la parashah Masei comienza hablándonos del “itinerario de los hijos de Israel cuando salieron del país de Egipto…”. El itinerario físico, situable en nuestros mapas, nos lo describe el pshat de la Torah, pero, ¿hay otro itinerario? ¿Hacia dónde? Sería el que correspondería al Sod, el sentido secreto.

 

La parashah de Masei, “itinerario”, comienza con las siguientes palabras:

  

אלה מסעי בני-ישראל

“Éste es el itinerario de los hijos de Israel”….

¿De qué itinerario nos están hablando? ¿Por qué tienen un itinerario propio los “hijos de Israel? ¿Puede referirse la palabra “Israel” al patriarca Jacob?

La guematria de Eleh Masei (אלה מסעי), “éste es el itinerario”, es 216:

אלה = 36

מסעי = 180

————

216

 

Se trata del valor numérico de la palabra Irah (יראה), “temor”:

י = 10

ר = 200

א = 1

ה = 5

————-

216

Esto nos sugiere que nos hallamos ante un camino que produce miedo, ante un itinerario terrible. Recordemos el famoso sueño de Jacob que culmina cuando el patriarca recibe la bendición del ángel. En él nos encontramos con la célebre expresión Mah norah haMakom haZé (מה-נורא, המקום הזה), Norah (נורא), “terrible”, pertenece a la misma raíz que Irah (יראה), “temor”.

Si tomamos la palabra Eleh (אלה) y la “deconstruimos”, nos encontramos con El (אל), un prefijo que indica dirección, y con la letra He (ה).

Estamos, pues, ante un itinerario hacia la letra He (ה).

Rashi nos explica que los mundos, Olamim (עולמים), fueron creados Beiah (ביה), o sea a través de la letra Iod (י) y de la letra He (ה): este mundo fue creado con la He (ה) y el mundo porvenir con la Iod (י). De algún modo podemos acceder al mundo porvenir pasando por este mundo que, según el tratado talmúdico de Avoth (IV-21), es como una antesala del mundo venidero.

letter-hei

En la forma de la letra He (ה) podemos ver una gran Dalet (ד) (Delet (דלת) quiere decir “puerta”) en cuyo umbral se encuentra una Iod (י). Pequeña y humilde, se halla en la base de la He (ה).

Con la He (ה) nos encontramos ante la puerta que lleva a la Iod (י), o sea al Olam haBa, el mundo futuro, ya que esta letra es la que indica el futuro.

Los verdaderos “hijos de Israel” son los que pasan por este mundo como por una antesala y con humildad van hacia la Iod (י), hacia el Olam haBa, el mundo venidero.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

NO PROFANARÁS TU PALABRA

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En estos tiempos en que hay que dejarlo todo por escrito, firmado y rubricado, en que la palabra parece no sólo haber perdido su valor sino también su peso, resultará interesante profundizar en una curiosa guematria que podemos extraer de la parashah Matot.

 

La parashah Matot comienza así:

וידבר משה אל-ראשי המטות, לבני ישראל לאמר: זה הדבר, אשר צוה יהוה.

איש כי-ידר נדר לַיהוָה, או-השבע שבעה לאסר אסר על-נפשו-לא יחל, דברו: ככל-היצא מפיו, יעשה.

“Moisés les habló a las cabezas de las tribus de los Hijos de Israel, diciendo: «Esto es lo que El Eterno ha ordenado: si un hombre hace un voto a El Eterno o jura un juramento para establecer una prohibición para sí mismo, no profanará su palabra; según lo que salga de su boca, así hará”.

 

De este versículo podemos extraer una orden de Dios de particular importancia: “no profanará su palabra”. Alguien podría alegar que estas palabras pueden tener diversas interpretaciones, pero el versículo de la Torah ya se encarga de fijar el sentido. “según lo que salga de su boca, así hará”. En pocas palabras: no mentirás.

Mentir en este bajo mundo tiene sus consecuencias en los mundos superiores. Esto es algo que los cabalistas siempre han sabido. En este caso mentir equivale a separar a Elohim de la Shekinah. Veamos por qué.

Iashe (יעשה), “así hará” tiene una guematria de 385, como Shekinah (שכינה).

י = 10

ע = 70

ש = 300

ה = 5

———

385

ש = 300

כ = 20

י = 10

נ = 50

ה = 5

———-

385

 

Lo Iajel Dbaru (לא יחל דברו) tiene una guematria de 291, la misma que la guematria Shemi de Elohim (אלהים):

לא = 31

יחל = 48

דברו = 212

————

291

א = 111

ל = 74

ה = 6

י = 20

ם = 80

————–

291

 

Mentir es separarlos.

 

JULI PERADEJORDI