EL MAYOR BIEN O DIOS EN EL CORAZÓN

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En su genial obra La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca escribía:

“¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.

A primera vista puede parecer contradictorio que “el mayor bien” sea algo pequeño. Pero, ¿sabemos realmente qué es el mayor bien?

 

De alguna manera Calderón nos lo está diciendo sin decirlo. Basta con leer entre líneas para adivinar que “el mayor bien”, algo aparentemente pequeño y efímero, no es sino algo tan inconmensurable como es la vida.

La guematria de Jaim (חיים), “vida” es 68, o sea es el “número espejo” de 86, la guematria de Elohim (אלהים), “Dios”. Si calculamos la guematria  Sderti u ordinal de Jaim (חיים), “vida”, obtenemos 52:

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 24

———-

52

 

Si calculamos ahora la guematria Sderti de Elohim (אלהים), “Dios”, también obtenemos 52:

א = 1

ל = 13

ה = 5

י = 10

ם = 24

———–

52

 

No podemos, pues, ver a Dios y la vida como algo distinto y separado; pero, ¿por qué son el mayor bien, y por qué es éste pequeño? Podemos asociar este “mayor bien” que es “pequeño” a una letra muy concreta de la Torah: la letra Alef de Vaikrá, que es más pequeña de lo normal. Esta letra recibe el nombre de Alef Ketanah (אלף קטנה) y su guematria va a desvelarnos algunos misterios.

Si calculamos la guematria Katan de Alef Ketanah (אלף קטנה) obtenemos 32:

א = 1

ל = 3

ף = 8

ק = 1

ט = 9

נ = 5

ה = 5

———-

32

 

Este número nos lleva a un lugar muy concreto: el corazón, en hebreo Lev (לב), palabra cuya guematria es también 32.

ל = 30

ב = 2

——–

32

 

Si calculamos ahora su guematria Sderti, veremos que es 86, o sea la misma que la de Elohim (אלהים), “Dios”.

א = 1

ל = 12

ף = 26

ק = 19

ט = 9

נ = 14

ה = 5

———–

86

 

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 40

———–

86

Volviendo a las palabras de Calderón de la Barca “el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”, concentrémonos ahora en “el mayor bien”, en hebreo Ioter Tov (יותר טוב).

La guematria Raguil de Ioter Tov (יותר טוב) es 633:

 

י = 10

ו = 6

ת = 400

ר = 200

ט = 9

ו = 6

ב = 2

————-

633

 

Si calculamos ahora cuál es la guematria Raguil de “la vida”, haJaim (החיים), adjudicando el valor de 600 a la letra Mem final, descubrimos con sorpresa que también es 633:

ה = 5

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 600

————–

633

 

Todas estas guematrias nos vienen a enseñar que la vida o, si lo preferimos, Dios en el corazón, es el mayor bien, superior a las muchas riquezas.

 

JULI PERADEJORDI

 

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LAS PALABRAS DEL ETERNO SE DIRIGEN SIEMPRE AL ALMA

  • vaikra

La parashah Vaikrá se extiende desde Levítico (I-1) a Levítico (V-26).

Leemos en Levítico (I-1): ויקרא, אל-משה; וידבר יהוה אליו, מאהל מועד לאמר“El Eterno llamó a Moisés y le habló desde la Tienda de la Reunión, diciendo”. El Baal haTurim nos enseña que que Moisés era tan humilde que inicialmente escribió Vaiaker (ויקר) en vez de Vaikra (ויקרא) lo cual le otorgaría a su encuentro con Dios la idea de casualidad, pero Dios no estuvo de acuerdo y le obligó a escribir la Alef (א).

Se han escrito miles de comentarios sobre esta Alef (א), que es más pequeña que las demás, aludiendo a la humildad de Moisés, pero en esta letra podemos adivinar algo más, algo que nos ayudará a entender el comentario del Baal haTurim.

Si calculamos la guematria Shemi o completa de Alef (א), obtenemos 111.

 

א = 1

ל = 1

ף = 1

——————

111

Los cabalistas lo relacionan con el alma, la Neshamah, palabra cuya guematria atbash es también 111:

 

נ = 9

ש = 2

מ = 10

ה = 90

111

De ello podemos deducir que si Dios no estuvo de acuerdo y obligó a Moisés a escribir la Alef (א) en (ויקרא), también es porque las palabras del Eterno se dirigen siempre al alma.

 Juli Peradejordi

Zoharito | De la Alef a la Tav

alef el zohar

Si nos fijamos en alfabeto hebreo, vemos que comienza por la letra Alef (א) y acaba por la letra Tav (ת). La primera letra indica el principio de algo y la última el final. Si nos fijamos ahora en el árbol sefirótico, que comienza por el Ein Sof (אין סוף), vemos que también comienza por la letra Alef (א) de Ein y acaba por la Tav (ת) de Maljut (מלכות).

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