PERROS POLÍTICOS

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A nivel simbólico hay muy poca diferencia entre dos cuestiones que normalmente no solemos asociar: política y

pornografía. Ambas están regidas por el Ietzer haRa. El Zohar compara el Ietzer haRa, la Mala Inclinación, con los perros.

Que cada cual extraiga sus conclusiones.

 

 

 

Si bien se define a la política como “el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados”, basta con echar un vistazo a las noticias de los diarios para ver que se ha convertido una cosa muy distinta: peleas, mentiras, traiciones, insultos, descalificaciones. Si algo caracteriza a los políticos actuales es la falta de principios, la hipocresía y la corrupción. Estas características se encarnan en un personaje bíblico: Amalek. Amalek es el eterno enemigo de Israel, que se asocia con la verdad (Miqueas VII-20)  hasta tal punto que (Éxodo 17:16):

 

מדר, דר מלחמה ליהוה, בעמלק

“El Eterno tendrá guerra con Amalek de generación en generación”.

 

Curiosamente, la palabra Amaleki significa “perro de caza” y en algunos diccionarios se traduce Amalek como “perro perdiguero”. El Zohar (III-281 b) nos dice, a propósito de este personaje que:

 

“Hay cuatro facetas de Amalek, que son adivinación, encantamiento, iniquidad y perversidad. Las letras Alef Mem de Amal, iniquidad, están presentes en Amalek”.

 

Y muchos de nuestros políticos son terriblemente encantadores y perversos y, sobre todo, actúan como Amalek: por detrás. Estas cuatro facetas de Amalek están en contraposición, según vemos en esta misma página del Zohar con Jacob, Israel, Raquel y Leah, o sea con la esencia de Israel.

Amalek (עמלק) es el Ietzer haRa, la Mala Inclinación, que el Zohar, en la parashah de Pinjas, localiza en el hígado. Así leemos en el Zohar (III-121 b) que Amalek es el hígado o (III-224 b) que es la serpiente. Sabemos que el cansancio está relacionado con el hígado y que Amal (עמל), en hebreo significa “cansancio”. Pero no existe únicamente el cansancio físico, también hay una forma de cansancio mental, de hartazgo, que está relacionado con la duda, ese es al que nos conducen nuestros políticos.

Los cabalistas relacionan a Amalek con la duda, basándose en que la guematria de Amalek (עמלק) es 240 y la de Safek (ספק), “duda” también es 240. Cuando sumamos estos dos números obtenemos 480. ¿Cuál es, pues, el medio para luchar contra Amalek (עמלק) y Safek (ספק)?

 

ע = 70

מ = 40

ל = 30

ק = 100

———-

240

ס = 60

פ = 80

ק = 100

———-

240

 

Apoyándose de nuevo en la guematria, los Sabios nos enseñan que hay un antídoto contra la duda: el estudio, ya que Talmud (תלמוד) tiene también guematria 480.

 

ת = 400

ל = 30

מ = 40

ו = 6

ד = 4

———–

480

 

Por esta razón, como nos enseña el Talmud (Kiddushin 30 a) Dios creó el Ietzer haRa, pero también creó su antídoto, que es la Torah.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

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BORRAR EL EGOÍSMO

Probablemente toda la Torah esté hablándole del alma al alma de un modo encubierto, a fin de avivar el recuerdo.

Pero hay un libro en el que esto es particularmente evidente: el libro de Jonás.

 

Para situarnos, echemos un vistazo al nombre de Jonás, Ionah (יונה), palabra compuesta por la letras Iod, Vav, Nun y He. Lo sabios ya han señalado que comparte tres letras con el Tetragrama y que su guematria reducida, 17, es la misma.

Si tomamos las tres primeras letras y en vez de la Nun (נ) colocamos la Nun Sofit (ן), obligatoria al final de una palabra, tenemos lo siguiente:

 

יון

 

Gráficamente podemos ver una letra Iod (י) que está cayendo o alargándose. ¿Dónde caerá? En la letra He (ה), cuya guematria es 5 y representa a los cinco sentidos, o sea el cuerpo. La guematria de Iod, Vav, Nun es 10 + 6 + 50 = 66.

Como nos enseña el sabio Gaón de Vilna, en la historia de Jonás este curioso personaje representa al alma, Neshamah, que se encarna en este mundo. El tema central del libro serían las reencarnaciones, Gilgulim, del hebreo Galgal (גלגל), “rueda”, guematria 66:

 

ג = 3

ל = 30

ג = 3

ל = 30

———

66

 

También e Zohar (II-199 a) nos enseña que:

 

“Jonás, que bajó a un barco, Aniah: se refiere al alma de la persona…”.

 

Dios envía a Jonás a Nínive a cumplir una misión, pero éste hace caso omiso al mandato divino. Esta desobediencia presenta una cierta semejanza con el pecado de Adán y Eva, que tampoco obedecieron al mandato de Dios. En vez de hacerle caso a Dios, Jonás se dirige a Iafo (יפו), la actual Jaifa, palabra que significa “hermoso”, “de aspecto agradable”. En ambos casos nos hallamos ante una caída, y ante la aparición del egoísmo, que es la separación de la consciencia del hombre de la consciencia de Dios.

Veamos qué nos dice el libro del Génesis (III-6) a propósito de Eva:

תרא האשה כי טוב העץ למאכל וכי תאוה-הוא לעינים

“Vio la mujer que el árbol era bueno para comer y agradable a la vista”.

 

Aniah (אניה), “barco”, significa también “lloro”, “tristeza”. La guematria de esta palabra es de nuevo 66:

א = 1

נ = 50

י = 10

ה = 5

————

66

 

Pero el plural Aniot (אניות) significa precisamente “egoísmo”. El recuerdo de Amalek, que según la Torah hemos de borrar (Deuteronomio XXV-19), es en hebreo Tzejer Amalek (זכר עמלק). Su guematria es 467:

זכר = 227

עמלק = 240

————–

467

 

La guematria de Aniot (אניות) “egoísmo” también es 467:

 

א = 1

נ = 50

י = 10

ו = 6

ת = 400

————-

467

 

Con esto vemos que borrar el recuerdo de Amalek es la misión para la cual el alma se encarna en este bajo mundo y que se trata de lo mismo que borrar el egoísmo.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

NINGÚN PERRO AFILARÁ SU LENGUA

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En la parashah Bo aparece una curiosa afirmación que podemos comentar a la luz de la guematria: ningún perro afilará su lengua contra todos, recalquemos esta palabra, todos, los hijos de Israel.

El texto de Éxodo XX-7 dice así:

ולכל בני ישראל, לא יחרץ-כלב לשנו

“Y contra todos los Hijos de Israel, ningún perro afilará su lengua”.

 

¿De qué perro estamos hablando? Sin duda de Amalek, el enemigo eterno de Israel, que los comentaristas comparan a un perro.

El Midrash Tanjuma (parashat Tetsé) define a Amalek como “el que degüella, puesto que siempre viene a degollar a Israel”. Degollar es “separar la cabeza del cuerpo”. Este mismo Midrash (parashat Tetsé) dice de Amalek que “introduce dudas en la fe”. ¿De qué estamos hablando?

Cuando se separa la cabeza del cuerpo, una de las cosas que se está haciendo es separar la cabeza del corazón, el órgano de la fe. Entonces aparecen las dudas. No es casual, como indican en diversos lugares los cabalistas, que la guematria de Amalek y la de Safek (ספר), “duda”, sean la misma, 240.

 

ע = 70

מ = 40

ל = 30

ק = 100

———-

240

ס = 60

פ = 80

ק = 100

———–

240

 

La palabra “todos”, Kol (כל) con la que comienza este versículo, procede de una raíz que indica integridad y no sólo se refiere a todos y cada uno de los hijos de Israel, sino a todos aquellos cuya cabeza y corazón están unidos.

Si calculamos la guematria de UleKol (ולכל), “Y contra todos”, vemos que es 86, como la de Elohim.

 

ו = 6

ל = 30

כ = 20

ל = 30

———-

86

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 40

———

86

Y si sumamos la guematria de Moaj (מח), cerebro” a la de Lev (לב) “corazón, por medio de una letra Vav (ו), también obtenemos 86:

ל = 30

ב = 2

ו = 6

מ = 40

ח = 8

———

86

 

Como decía un nieto del Baal Shem Tov, el Rebbe Moshe Jaim Efraim de Sedelkov, comentando este versículo, “las bocas y los corazones eran uno y estaban unidos en la verdad” y por eso “se eliminan los juicios” y “todos sus problemas desaparecen”.

Porque Amalek, la duda, no puede contra la verdad. Por mucho que afile la lengua.

 

JULI PERADEJORDI