EL SECRETO DEL TETRAGRAMA

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Una de las contradicciones más famosas que nos encontramos en la Torah tiene que ver con la suma de los hombres capaces de guerrear que nos encontramos en la parashah de Bamidbar y la misma suma que también aparece en la parashah de Pinjás. Hay una pequeña diferencia que pasamos a comentar a la luz de la guematria.

 

Veamos Números (I-44 a I-46):

אלה הפקדים אשר פקד משה ואהרן, ונשיאי ישראל-שנים עשר, איש:  איש-אחד לבית-אבתיו, היו.

ויהיו כל-פקודי בני-ישראל, לבית אבתם, מבן עשרים שנה ומעלה, כל-יצא צבא בישראל.

ויהיו, כל-הפקדים-שש-מאות אלף, ושלשת אלפים; וחמש מאות, וחמשים.

“Estos son los cómputos que Moshé (Moisés), Aarón y los líderes de Israel contaron: doce hombres, un hombre por su casa paterna, estos fueron todos los cómputos de los Hijos de Israel, según sus casas paternas, a partir de veinte años en adelante, todos los que salen a la legión de Israel. El total de sus cómputos fue seiscientos tres mil, quinientos cincuenta”.

 

En la parashah de Pinjás, concretamente en Números XXVI-51 aparece otra cifra:

אלה, פקודי בני ישראל-שש-מאות אלף, ואלף; שבע מאות, ושלשים.

“Estos son los cómputos de los hijos de Israel: seiscientos un mil setecientos treinta”.

 

¿Por qué?

La respuesta más obvia es que entre un recuento y otro había pasado un cierto tiempo durante el cual pudo aumentar el número de jóvenes en edad de combatir.  Es el pshat, la explicación literal y sencilla.

Sin embargo los sabios nos señalan que la diferencia entre 603.550 y   601.730 es exactamente 1820. ¿Qué nos enseña este número? Nada más y nada menos que el secreto del Tetragrama (יהוה). Los cabalistas sostienen que este nombre aparece 1820 veces en los cinco libros de Moisés.

Según los sabios corresponde a multiplicar 26, el valor numérico del Tetragrama (יהוה) por 70, el valor numérico de Sod (סוד), “secreto”.

י = 10

ה = 5

ו = 6

ה = 5

———–

26

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———–

70

 

JULI PERADEJORDI

ENTRANDO EN LA PAZ

 desert

La vida de los hijos de Israel desde su salida de Egipto fue un auténtico calvario. Fue cualquier cosa menos pacífica. Sólo cuando entraron en el desierto del Sinaí hallaron la paz. Esto es algo que ya encontramos en la guematria del principio de la parashah Bamidbar, “en el desierto”. Entrar en el desierto, en ese lugar donde no hay caminos trillados, donde nos hemos de guiar por el cielo, es entrar en el camino que lleva a esa paz y plenitud conocida como Shalom.

 

La parashah Bamidbar, en el desierto, comienza con las palabras siguientes:

וידבר יהוה אל-משה במדבר סיני, באהל מועד

“Y habló IHWH a Moisés en el desierto del Sinaí, en la tienda de reunión”.

 

Los sabios cabalistas han descubierto que la guematria de Bamidbar Sinai (במדבר סיני) es 378 y corresponde a la de la expresión BeShalom (בשלום), “en paz”, y a partir de esta constatación deducen que el pueblo de Israel sólo conoció la paz a partir del momento en que entraron en el desierto del Sinaí.

במדבר   = 248

סיני = 130

—————-

378

ב = 2

ש = 300

ל = 30

ו = 6

ם = 40

————–

378

Pero hay aún más, si calculamos la guematria de (במדבר סיני, באהל מועד), vemos que es 536, y este número es la guematria Shemi de Shalom (שלום), “paz”:

במדבר = 248

סיני = 130

באהל = 38

מועד = 120

——————

536

ש  = 360

ל = 74

ו = 22

ם = 80

—————

536

 

Pero hay aún más, la guematria Katan o reducida de Bael Moed (באהל מועד), “en la tienda de la reunión”, es 32, como la de Lev (לב), “corazón”.

באהל = 30

ב = 2

———-

32

באהל = 11

21 = מועד

———-

32

 

Entrar en el desierto, en la tienda de reunión, es entrar en la intimidad y la paz del corazón.

 

JULI PERADEJORDI

 

COMO UN DESIERTO

abraham_y_las_estrellas

La parashah de la semana pasada concluía con el versículo (Levítico XXVII-34) en el que aparecía la frase “estos son los preceptos”, que los sabios asocian a Bamidbar (en el desierto), el nombre de la parashah de esta semana. Veamos por qué.

El sabio Baal haTurim, en su comentario a esta parashah, nos explica que se llama Bamidbar (במדבר) para indicarnos que si una persona no se vuelve “como un desierto”, no será capaz de saber Torah y mitzvoth.

Este comentario nos lleva al más grande de los patriarcas, Abraham. Leemos en (Génesis XXVI-5):

“Porque Abraham escuchó, mi voz y observó mi mandato,

mis preceptos (Mitsvoth), mis estatutos y mis leyes (Toroth)”.

Resulta sorprendente que Abraham observara las Mitsvoth antes de que éstas fueran dadas. También, nos enseñan los sabios, conocía la Torah y se guiaba por ella. Al hablar de Toroth, se sobrentiende que conocía la Torah oral y la escrita.

Abraham era un gran astrólogo, tan grande que supo salirse de su destino astral, como nos enseñan el Talmud y Rashi. Por eso, a la avanzada edad de 99 años, pudo dejar embarazada a Sarah, su esposa.

Abraham también era “como un desierto”, algo que se deduce de la guematria de Abraham (אברהם) 248:

1 = א

2 = ב

200 = ר

5 = ה

40 = ם

—————

248

Si calculamos la guematria de Bamidbar (במדבר), también obtenemos 248.

 

2 = ב

40 = מ

4 = ד

2 = ב

200 = ר

———–

248

En vez de seguir los caminos de la tierra, haAretz (הארץ), Abraham seguía los del cielo haShamaim (השמים), porque en el desierto nos hemos de guiar por las estrellas.

Quizá por esta razón si a 395, la guematria de haShamaim (השמים) le restamos 296, la guematria de haAretz (הארץ), obtengamos 99, el número de los años de Abraham cuando Sarah concibió.

5 = ה

300 = ש

40 = מ

10 = י

40 = ם

—————

395

5 = ה

1 = א

200 = ר

90 = ץ

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296

 

Juli Peradejordi