LA MALDICIÓN DE BILAM

 

Uno de los episodios más “actuales” de toda la Torah tiene lugar en la parashah de Balak cuando este rey moabita “contrata” a Bilam para que maldiga a Israel. Recuerda a ciertos gobiernos presuntamente democráticos que contratan a ex-policías corruptos para que investiguen a sus rivales políticos e inventen pruebas contra ellos, pagándoles en negro con fondos reservados. Pero la Torah nos enseña que las cosas no le acabarán saliendo bien a Balak, porque lo que empieza torcido suele acabar torcido.

 

Balak y Bilam eran ambos descendientes del malvado Labán. Balak era rey de Moab pero también un reputado brujo. ¿Cómo es que ha de “contratar” a otro para enfrentarse a Israel? ¿Por qué no hace él el trabajo sucio? La parashah nos lo explicará en sus mismas palabras cuando dice (Números XXII-6):

ועתה לכה-נא ארה-לי את-העם הזה, כי-עצום הוא ממני

“Ven y maldice a este pueblo por mí, pues es demasiado poderoso para mí…”

 

Cuando calculamos la guematria de Balak (בלק) vemos que es 132, mientras que la de Bilam es 142. Lo supera por diez y por eso recurre a él.

ב = 2

ל = 30

ק = 100

———-

132

 

Los cabalistas nos han enseñado que el malvado Bilam era en cierto modo la antítesis de Moisés. Como escribíamos en un artículo anterior (https://elzoharesplendor.wordpress.com/tag/kedem/), “Uno de los temas más apasionantes de la Torah es la oposición Bilam versus Moisés, o sea la magia negra y la magia divina, el poder de las tinieblas y el poder de la luz, que es la Torah”. Pero esta oposición también es con los patriarcas, con Abraham, Isaac y Jacob.

El sabio Baal haTurim ya señaló que si tomamos las letras finales de Abraham (אברהם), Isaac (יצחק) y Jacob (יעקב), y las sumamos obtenemos 142, la guematria de Bilam (בלעם):

מ = 40

ק = 100

ב = 2

————–

142

ב = 2

ל = 30

ע = 70

ם = 40

—————-

142

 

Los tres patriarcas, los Avot haOlam (אבות העולם), “los padres del mundo”, eran hombre rectos, Iesharim (ישרים). Si calculamos la guematria de Iesharim (ישרים), descubrimos que es 560 y coincide con la de Avot haOlam (אבות העולם), “los padres del mundo”, o sea los patriarcas. El poder de Bilam quedaba, pues, contrarrestado por el de los patriarcas. Pero lo más sorprendente es que esta guematria también coincide con la de Balak benTzipor (בלק בן-צפור), “Balak hijo de Tzipor”.

י = 10

ש = 300

ר = 200

י = 10

ם = 40

—————–

560

אבות = 409

העולם = 151

——————-

560

בלק = 132

בן-צפור = 428

——————–

560

 

De este modo las fuerzas del bien, representadas por los Avot haOlam (אבות העולם), contrarrestan a las del mal, representadas por Balak benTzipor (בלק בן-צפור), “Balak hijo de Tzipor”.

Y para concluir, señalemos que en la misma expresión Ben Tzipor (בן-צפור), hijo de Tzipor, vemos ya una alusión a las maldiciones. Su guematria, 428 es la misma que la de la frase de  Génesis (XII-3) que dice:

ומקללך, אאר

“Y maldeciré a los que te maldijeren”.

 

La lección que se puede extraer de todo esto es que para poder resistir a los embates de las fuerzas oscuras no hay más que una actitud: la rectitud y la integridad. Es el mejor amuleto.

 

JULI PERADEJORDI

 

¿DEPENDE EL HOMBRE DE DIOS O DEPENDE DIOS DEL HOMBRE?

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Nos hallamos ante una pregunta muy delicada que se han planteado místicos, teólogos y sabios de todas las épocas, y que vamos a intentar examinar a la luz de la cábala y la guematria, a pesar de no poder dar una respuesta al tema.

 

 

Sin duda el texto donde mejor se ha tratado este tema dentro del judaísmo sea el Ialkut Shimoni (I-945) donde leemos que:

“Rabbí Iojanan dijo: el malvado depende de sus dioses pero el justo, su Dios depende de él, según está dicho en Génesis (XXVIII-13):

והנה יהוה נצב עליו

“Y he aquí que El Eterno estaba de pie sobre él…”

Cuando Israel hace la voluntad de Dios adquieren fuerza y poder, según está escrito (Números XIX-17):

ועתה, יגדל-נא כח אדני

“Y ahora, que la fuerza de mi Señor se magnifique”.

 

El primer versículo alude al malvado y el segundo al justo. Veamos cómo. Nos encontramos de entrada con una diferencia profunda entre el malvado y el justo. El primero tiene “dioses”, en plural, mientras que el segundo sólo considera a un Dios.

“Estaba de pie”, Nitzav (נצב), nos delata al malvado entre los malvados: Bilam (בלעם). Si calculamos la guematria de estas dos palabras, descubrimos que es la misma: 142:

ב = 2

ל = 30

ע = 70

ם = 40

———–

142

נ = 50

צ = 90

ב = 2

———–

142

 

En cambio los justos, los Tzadikim (צדיקים), aquellos que hacen la voluntad de Dios son los que realizan buenas obras, Jasdim Tobim (חסדים טובים).

Cuando calculamos la guematria de esta expresión vemos que es 189:

חסדים = 122

טובים = 67

—————-

189

189 + 2 = 191

 

Si a este número le añadimos 2 por las dos palabras que forman la expresión, obtenemos 191, que es la guematria de Igadalna Koaj Adonai (יגדל-נא כח אדני), “que la fuerza de mi señor se magnifique”.

יגדל-נא = 98

כח = 28

אדני = 65

—————

191

 

La fuerza del malvado Bilam está representada por su asno, en hebreo Jamor (חמור), y la contraparte de esta fuerza, o sea aquellos que pueden contrarrestarla, son precisamente los justos, los Tzadikim (צדיקים). Cuando calculamos la guematria de Jamor (חמור) vemos que es 254. Si hacemos lo mismo con la de Tzadikim (צדיקים), descubrimos que se trata del mismo número. Por eso los Tzadikim (צדיקים) son el antídoto del Asno, Jamor (חמור).

ח = 8

מ = 40

ו =  6

ר = 200

————

254

צ = 90

ד = 4

י = 10

ק = 100

י = 10

ם = 40

————

254

 

Cuando Bilam hablaba con su asno, éste no le hacía caso y tenía que pegarle. El brujo malvado estaba sometido a la Mala Inclinación, representada por el asno y la pluralidad de dioses. Cuando el Justo, el Tzadik, habla con Dios, Dios atiende a sus peticiones.

JULI PERADEJORDI

ENTRE LA ESCLAVITUD Y LA LIBERTAD

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Lo que sale de nuestras bocas puede llegar a esclavizarnos, las palabras que somos capaces de retener preservan nuestra libertad. Esto es algo que podemos aprender a través de la guematria aplicada a la parashah Balak. Cuando Bilam escuchó que no se le había concedido permiso para maldecir a Israel, se dijo a sí mismo, nos explica Rashi, “¿para qué regresar a Balak con estas malas noticias?” Pero, ¿qué ocurrió? Sucedió algo milagroso de lo que podemos aprender mucho.

 

 

El midrash Tanjuma (12) nos enseña que Dios le dijo a Bilam:

“Incluso contra tu voluntad has de regresar a Balak”.

 

Pero veamos qué dice exactamente el texto de la Torah en Números (XXIII-5):

וישם יהוה דבר בפי בלעם ויאמר שוב אל-בלק וכה תדבר

“El Eterno puso una palabra en la boca de Bilam y dijo: «Regresa con Balak y así dirás».”

 

¿Qué quiere decir que puso una palabra en la boca de Bilam? ¿Acaso éste era mudo? Dabar (דבר), que quiere decir “palabra”, también puede querer decir “cosa”.

¿De qué cosa estamos hablando?

Según los sabios, de un bozal.

El sabio Baal haTurim nos descubre que la guematria de BePi (בפי), “en la boca de” es 92 y coincide con la de Malaj (מלאך), “ángel”, que suma 91 y añadiéndole el Kollel llega a 92, y a la de haZmam (הזמם), “el bozal”, porque Dios puso a un ángel como si fuera un bozal en la boca de Balam a fin de que regresara a Balak.

 

ב = 2

פ = 80

י = 10

————

92

מ = 40

ל = 30

א = 1

ך = 20

————

92

ה = 5

ז = 7

מ = 40

ם = 40

———–

92

 

Esto  nos enseña, entre otras cosas, que cada vez que estemos a punto de maldecir algo o alguien, hemos de apresurarnos a poner un “bozal espiritual” en nuestras bocas.

Si calculamos la guematria de Balak (בלק) vemos que es 132:

 

ב = 2

ל = 30

ק = 100

———–

132

Los cabalistas nos han enseñado que este número marca la diferencia entre Avdut (עבדות), “esclavitud” y Jerut (חרות), “libertad”. Por eso dijimos que nuestros silencios nos hacen libres mientras que nuestras palabras pueden ser quienes nos esclavicen.

ע = 70

ב  = 2

ד = 4

ו = 6

ת = 400

—————

482

ח = 8

ר = 200

ו = 6

ת = 400

—————

614

614 – 482 = 132

 

JULI PERADEJORDI

 

VENCER LA MAGIA DE BILAM

bilam

Ya vimos que Balak “contrató” los servicios de un mago negro para destruir a Israel. Bilam es el arquetipo de la magia tenebrosa, que extrae su fuerza de la Tumah, de la oscuridad. Todos estamos expuestos a la malignidad de “Bilamitos”, aprendices de brujo que manipulan a la gente para aprovecharse de su dinero o de su alma. Veamos cuál es el mejor antídoto contra ellos.

 

¿Qué podemos hacer para protegernos de estos personajes? Un comentario rabínico sobre Avoth (V-18) es muy claro:

“Un ojo malo, un espíritu altanero y un alma insaciable; aquel que posee estas tres inclinaciones pertenece a los discípulos de Bilam, el perverso.”

Los “Bilamitos” miran a los demás con un “ojo malo”, con envidia, con desprecio. Son orgullosos y altaneros y su codicia es insaciable. Son hijos de la oscuridad. Pero combatir la oscuridad desde la oscuridad no sólo es un error, también es un imposible. Si, como afirma el Talmud la inmensa mayoría de los muertos que se hallan en los cementerios fueron víctimas del “mal de ojo”, hemos de atribuir gran parte de esas muertes a los “Bilamitos”, pequeños magos negros que son como chispas del mismísimo Bilam. Pueden ir disfrazados de psicólogos, de gurús, de rabinos incluso.

Para vencer a la oscuridad es preciso recurrir a la luz y sin duda la mayor luz es la que nos proporciona la experiencia de Shabbat (שבת). Si calculamos la guematria de esta palabra, vemos que es 702:

ש = 300

ב = 2

ת = 400

———-

702

¿Por qué el Shabbat es el antídoto de la magia negra? Simplemente porque la guematria de Bilam (בלעם) también es 702 y, por lo tanto, la luz de Shabbat la neutraliza.

ב = 2

ל = 30

ע = 70

ם = 600

————

702

 

JULI PERADEJORDI

 

 

UN MAGO NEGRO EN LA TORAH

balak

Uno de los temas más apasionantes de la Torah es la oposición Bilam versus Moisés, o sea la magia negra y la magia divina, el poder de las tinieblas y el ‘poder de la luz, que es la Torah. Veámolso a partir de un versículo de la parashah Balak.

וישא משלו, ויאמר:  מן-ארם ינחני בלק מלך-מואב, מהררי-קדם-לכה ארה-לי יעקב, ולכה זעמה ישׂראל.

“y proclamó su parábola y dijo: «Desde Aram, desde las montañas del este, Balak, rey de Moab, me condujo: “Ven a maldecir a Jacob por mí, ven a traer ira sobre Is­rael”.”.

 

Lo primero que encontramos que llama la atención en este versículo, es que resalta que Balak es “rey de Moab” (מלך-מואב), algo que ya ha sido dicho al principio de la parashah. ¿Por qué esta insistencia? Probablemente porque la guematria de esta expresión es la misma que la de Ketel (קטל), que significa “muerte”, “matanza”:

מלך = 90

מואב = 49

————-

139

ק = 100

ט = 9

ל = 30

————-

139

Si la Torah es vida, Balak y todo lo que viene de él son muerte. En la escena nos encontraremos con el malvado Bilam, el famoso mago, que es contratado por el rey Balak para que maldiga a Israel.

Bilam es el arquetipo de los magos negros. Son negros porque no trabajan con la luz sino con la oscuridad. No sacan su poder de la kedushah, sino de la tumah. Vamos a ver de dónde exactamente.

Lo que en muchas traducciones aparece como “las montañas del este” es en realidad las montañas de Kedem (קדם). El sabio cabalista Rabbí Iosef Gikatilla interpreta este versículo en sus Shaarei Orah (fol. 104 a) como:

“…que ocultan el camino recto que lleva al Antes”.

Sin embargo el nombre de estas montañas nos lo descubrirá el Zohar (III-208 a):

 

“se llama la montaña de la oscuridad”.

¿Por qué? Los cabalistas contestan a esta pregunta con un juego de palabras diciendo que:

 

“La oscuridad fue creada antes que la luz”.

 

Kedem (קדם), que significa “antes” y también “este”, tiene una guematria atbash de 114:

ק = 4

ד = 100

ם = 10

———-

114

 

Se trata de la guematria de Guehinom (גיהנום), “infierno”:

 

ג = 3

י = 10

ה = 5

נ = 50

ו = 6

ם = 40

———

114

Balak y Bilam extraen su poder infernal de este lugar.

 

JULI PERADEJORDI