LLETRAFERIT

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La procedencia del término “lletraferit”, que en castellano se acostumbra a traducir como ser “muy leído”, es incierta y se

suele adjudicar a Michel de Montaigne, autor bordelés del siglo XVI, que habla de “lettre-férus”, pero sin duda alguna su

origen es más antiguo y realmente sorprendente.

 

 

Coromines, en su Diccionari etimològic i complementari de la llengua catalana, sostiene que Lletraferit “ja devia estar en ús en el segle XVI, i no sols en terres occitanes”. Sin duda estaba aludiendo a Montaigne.

Michel de Montaigne, de ascendencia judía, escribía que:

 

“Mon vulgaire périgourdin appelle plaisamment Lettreferits ces savanteaux, comme si vous disiez lettre-férus, auxquels les lettres ont donné un coup de marteau, comme on dit”.

 

El adjetivo féru, procede del verbo férir, “herir”, con lo cual el “lettre-féru” o el “lletraferit” sería alguien que ha sido herido por una letra. ¿A qué letra nos estamos refiriendo? Obviamente no a una letra profana, sino a una letra sagrada.

La clave nos la va a proporcionar un refrán catalán que encontramos en la Paremiología catalana comparada de Sebastià Farnés i Badó, que dice que “la lletra amb sang entra”. Este mismo refrán lo hallaremos en boca de la duquesa diciéndole a Sancho Panza que “la letra con sangre entra” (Quijote, 2ª Parte cap. XXXVI).

Los lettre-férus, en la edad media, eran los que sabían leer, o sea los judíos, y eran lettre-férus a causa de una herida muy concreta: la de la circuncisión, la letra Iod.

El Zohar (I-56 a) nos explica que esta letra corresponde al pacto que transgredió Adán y que provocó que el Nombre de Dios se escindiera, algo que remediaría Abraham, el primer circunciso de la historia. En este mismo libro (I-95 a) se nos explica que, después de la circuncisión, los circuncisos “se separan de las coronas inferiores” y:

 

“entran bajo las alas de la Presencia Divina, y se revela en ellos la letra Iod, la señal del pacto completa”.

 

Y más adelante (I-95 b) podemos leer:

 

“Circuncídate y complétate con la inscripción de la Iod

 

 

En otro volumen del Zohar (I-214 b) leemos:

 

“Vino Abraham, amó al Santo, Bendito Sea, y éste le dijo: a través de ti se completará el Nombre, y se circuncidó y se completó el Nombre a través de la letra Iod que se encuentra en el pacto de la circuncisión”.

 

También en el Zohar (III-215 b) podemos leer:

 

“Ven y ve: el secreto de la alianza santa es la letra Iod”.

 

Ésta es la letra sagrada que entra con sangre y que “hiere” con una herida sagrada. No olvidemos que en griego Hyeros (ἱερός) significa “sagrado” y que la letra Iod es la inicial del Nombre de Dios. Por otra parte, la palabra hebrea Jaburah (חבורה) significa indistintamente “herida” o “grupo de compañeros”, en alusión a los cabalistas, los verdaderos lletraferits.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

NI JOTA

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Hay dos expresiones castellanas que se utilizan para decir que alguien no tiene ni idea de algo o no sabe nada: “No sabe

ni jota” y “No entiende ni jota”. Si queremos comprender de dónde proceden estas expresiones, hemos de referirnos

obligatoriamente al idioma hebreo.

 

 

La letra “Jota” no existía en el latín clásico, idioma en el cual palabras como “joven”, “juez” o “juramento” eran Iuvenis, Iudex o Iuramentum. “Jota” procede del griego Iota (ι), que se parece muchísimo gráficamente a nuestra “i” sin el punto y que es el equivalente de la letra Iod (י) hebrea. Palabras que actualmente se escriben con “Jota”,  se escribían en el idioma ladino del siglo XV con “y”, como, por ejemplo muyer, “mujer”.

La letra Iod (י) es la más pequeña del alfabeto hebreo. Se trata de una letra que no se encuentra en la línea, sino como flotando en el aire. De la letra Iod (י) procede el verbo Iadá (ידע), “conocer”, “saber”. Afirmar que alguien: “No sabe ni jota” y “No entiende ni jota” es como decir que no sabe absolutamente nada o no conoce prácticamente nada. En pocas palabras, se trata de un ignorante. Sin embargo, nos podemos preguntar, ¿quién sabe “Jota”? ¿Quién conoce el misterio de la Iod (י)?

La respuesta la encontramos en un conocido proverbio de origen sefardí que aparece en el Quijote:

 “menester será que el buen Sancho haga alguna disciplina de abrojos, o de las de canelones, que se dejen sentir, porque la letra con sangre entra”.

 

¿De qué letra se trata? ¿De qué sangre nos están hablando? Evidentemente de la letra Iod y de la sangre de la circuncisión.

El Zohar (I-56 a) nos explica que esta letra es el pacto que transgredió Adán y que provocó que el Nombre de Dios se escindiera, algo que remediaría Abraham. Leemos  en el Zohar (I-214 b):

“Vino Abraham, amó al Santo, Bendito Sea, y le dijo: a través de ti se completará el Nombre, y se circuncidó y se completó el Nombre a través de la letra Iod que se encuentra en el pacto de la circuncisión”.

 

También en el Zohar (III-215 b) podemos leer:

“Ven y ve: el secreto de la alianza santa es la letra Iod, que se adorna a sí misma por medio de una huella santa, y esto queda registrado para siempre en la alianza santa. Y como Pinjas fue celoso con la alianza, esta letra Iod fue añadida a su nombre. Y la Iod que aparece en el nombre de Pinjas es más pequeña de lo normal, y surgió de la letra Iod de Arriba”.

Así pues “Jota” y “saber” son en realidad lo mismo y al decir “no sabe ni jota” estamos haciendo, sin saberlo, un juego de palabras que alude a uno de los grandes misterios.

 

JULI PERADEJORDI