LA MANO DE UN REY

Resultado de imagen de MAGIC HEBREW TWO HANDS

Vimos en el post de la semana pasada (https://elzoharesplendor.wordpress.com/2018/03/23/unir-el-cerebro-y-el-corazon/https://elzoharesplendor.wordpress.com/2018/03/22/unir-el-cerebro-y-el-corazon/) la importancia de unir el cerebro y el corazón, y su relación con el Tetragrama. La parashah de esta semana, Shmini, es la parashah 26, la guematria del Tetragrama.

 

Leemos en el Zohar (II-67 a):

“Rabbí Elazar abrió el versículo (Levítico IX-22).:

וַיִּשָּׂא אַהֲרֹן אֶת-יָדָו אֶל-הָעָם, וַיְבָרְכֵם

“Y Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y los bendijo”.

 

La expresión “sus manos”, Iadav, en el original hebreo, está escrita de modo carente, pues le falta la letra Iod, por lo que hemos de leer “su mano”. Esto alude, según el Zohar, a una única mano:

“… porque el hombre ha de alzar su mano derecha (que representa  a las fuerzas positivas) por encima de su mano izquierda (que representa a las fuerzas negativas)”.

Si reflexionamos sobre estas palabras, vemos que el autor del Zohar nos está sugiriendo que en la oración las dos manos han de estar unidas como si fueran una sola. Esto es lo que le da su fuerza.

La palabra fuerza en hebreo es Koaj (כח) y su guematria 28.

La palabra Mano es Iad (יד) y su guematria 14. Si unimos las manos como si fueran “una”, o sea sumamos 14 con 14, obtenemos 28. La unión hace la fuerza. Pero, ¿de qué unión hablamos? La mano derecha corresponde al cerebro y la mano izquierda al corazón. Las dos manos unidas representan, pues, al cerebro y al corazón unidos.

Pero no se trata simplemente de unir las manos como cuando los niños piden algo “por favor”. A la fuerza de las manos unidas, 28, hay que añadirle la intención, Kavanah (כונה), guematria 81, y sobre todo sinceridad. Esto que hace que nuestras manos sean como la mano de un rey, Iad haMelej (יד המלך), guematria 109:

יד = 14

המלך = 95

—————

109

28 + 81 = 109

Podemos descomponer la palabra Kavanah (כונה) en dos. La primera y la tercera letra, Kaf (כ) y Nun (נ), forman la palabra Ken (כן), que significa “sincero”, “íntegro”. La segunda y la cuarta letras la Vav (ו) y la He (ה) son la segunda parte el Tetragrama que, como ya vimos la semana pasada, corresponde al misterio de unir el cerebro con el corazón.

La letra Mem (מ) es la inicial de Moaj (89) y corresponde al cerebro, la letra Lamed (ל) es la inicial de Lev (לב) y corresponde al corazón y la letra Kaf (כ) es la inicial de Koaj (כח) y corresponde a la fuerza. Uniendo estas tres letras obtenemos Melej (מלך), “rey”.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

Anuncios

UNIR EL CEREBRO Y EL CORAZÓN

Afirman los cabalistas que la expresión con la que se inicia la parashah de Tzav, Vaidaber Adonai el Moshe Leemor (וידבר יהוה אל-משה לאמר) se repite exactamente 70 veces en la Torah. Si a este número, que es la guematria de Sod, “secreto”,  le añadimos 26, la guematria del Tetragrama, obtenemos 96, la guematria de Tzav. Uno de los mensajes ocultos en la parashah de esta semana  es precisamente uno de los grandes secretos de la cábala: unir el cerebro con el corazón.

 

 

Que la guematria de Tzav (צו) es 96 no es ningún secreto, pero no deja de ser curioso que esta parashah contenga exactamente 96 versículos:

צ = 90

ו = 6

———-

96

 

Este número ha hecho plantearse a los cabalistas cuál puede ser el secreto, Sod (סוד) de Tzav (צו), dado que las 5 primeras palabras de esta parashah se repiten 70 veces en la Torah. Por medio de la resta de la guematria de Sod (סוד), “secreto” han llegado a la conclusión de que se trata del Tetragrama, יהוה.

ס = 60

ו = 6

ד = 4

—————-

70

96 – 70 = 26

 

Los cabalistas de Safed (y también el Zohar) descomponen este nombre en dos partes, la primera compuesta por las letras Iod y He (יה), y la segunda compuesta por las letras Vav y He (וה).

Iod y He (יה) puede asociarse con el cerebro, Moaj (מח), y Vav y He (וה) con el corazón, Lev (לב). Cuando unimos el cerebro y el corazón, haMoaj vehaLev (המח והלב) obtenemos 96, la guematria de Tzav (צו), y también estamos reuniendo las cuatro letras del Tetragrama.

המח = 53

והלב = 43

————

96

 

Aquel que une su cerebro con su corazón se convierte en un hombre justo, un Ish Tzadik (איש צדיק), un hombre a imagen del Tetragrama. Pero, ¿cómo unir el cerebro con el corazón? Una manera de hacerlo es hacer con el corazón cosas que normalmente hacemos con el cerebro, por ejemplo estudiar (la Torah), o hacer con el cerebro cosas que haríamos con el corazón, por ejemplo rezar.

Si a 96 le añadimos 515, la guematria de Tefilah, “plegaria”, obtenemos 611, la guematria de Torah:

ת = 400

פ = 80

י = 10

ל = 30

ה = 5

——————-

515

515 + 96 = 611

Pero lo más sorprendente ocurre cuando a Torah, guematria 611 le restamos 96, pues el resultado, 515 es también la guematria de Ish Tzadik (איש צדיק), “hombre justo”.

איש = 311

צדיק = 204

————-

515

 

JULI PERADEJORDI

NINGÚN PERRO AFILARÁ SU LENGUA

gos

En la parashah Bo aparece una curiosa afirmación que podemos comentar a la luz de la guematria: ningún perro afilará su lengua contra todos, recalquemos esta palabra, todos, los hijos de Israel.

El texto de Éxodo XX-7 dice así:

ולכל בני ישראל, לא יחרץ-כלב לשנו

“Y contra todos los Hijos de Israel, ningún perro afilará su lengua”.

 

¿De qué perro estamos hablando? Sin duda de Amalek, el enemigo eterno de Israel, que los comentaristas comparan a un perro.

El Midrash Tanjuma (parashat Tetsé) define a Amalek como “el que degüella, puesto que siempre viene a degollar a Israel”. Degollar es “separar la cabeza del cuerpo”. Este mismo Midrash (parashat Tetsé) dice de Amalek que “introduce dudas en la fe”. ¿De qué estamos hablando?

Cuando se separa la cabeza del cuerpo, una de las cosas que se está haciendo es separar la cabeza del corazón, el órgano de la fe. Entonces aparecen las dudas. No es casual, como indican en diversos lugares los cabalistas, que la guematria de Amalek y la de Safek (ספר), “duda”, sean la misma, 240.

 

ע = 70

מ = 40

ל = 30

ק = 100

———-

240

ס = 60

פ = 80

ק = 100

———–

240

 

La palabra “todos”, Kol (כל) con la que comienza este versículo, procede de una raíz que indica integridad y no sólo se refiere a todos y cada uno de los hijos de Israel, sino a todos aquellos cuya cabeza y corazón están unidos.

Si calculamos la guematria de UleKol (ולכל), “Y contra todos”, vemos que es 86, como la de Elohim.

 

ו = 6

ל = 30

כ = 20

ל = 30

———-

86

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 40

———

86

Y si sumamos la guematria de Moaj (מח), cerebro” a la de Lev (לב) “corazón, por medio de una letra Vav (ו), también obtenemos 86:

ל = 30

ב = 2

ו = 6

מ = 40

ח = 8

———

86

 

Como decía un nieto del Baal Shem Tov, el Rebbe Moshe Jaim Efraim de Sedelkov, comentando este versículo, “las bocas y los corazones eran uno y estaban unidos en la verdad” y por eso “se eliminan los juicios” y “todos sus problemas desaparecen”.

Porque Amalek, la duda, no puede contra la verdad. Por mucho que afile la lengua.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

RECIBIR EN EL CORAZÓN

Matan Torah_K

Todo lo que adquiramos lo podemos perder, todo lo que aprendamos lo podemos olvidar, sólo permanece aquello que hemos conseguido hacer arraigar en el corazón. Es el caso de la Torah, que ni se adquiere ni se aprende: se recibe. Como una semilla, como un regalo.

 

 

ויתן אל-משה, ככלתו לדבר אתו בהר סיני, שני, לחת העדת-לחת אבן, כתבים באצבע אלהים

“Cuando hubo acabado IHWH de hablar a Moisés en el monte Sinaí, le dio las dos tablas del testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de IHWH”.

 

 

El Talmud (Nedarim XXXIX-b) comenta este pasaje diciendo que “al principio Moisés aprendía la Torah y la olvidaba, hasta que la recibió como se recibe un regalo.”

De alguna manera algo parecido nos ocurre a todos los que estudiamos Torah: aprendemos cosas, versículo, detalles y luego los olvidamos. Esto sucede porque no hemos recibido. Si algún día recibiéramos, sabríamos toda la Torah desde la primera hasta la última letra, desde la Beth de Bereshit a la Lamed de Israel, que forman la palabra Lev, “corazón”, quizá para decirnos que la Torah se recibe desde el corazón.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

ISRAEL Y EL CORAZÓN

love-birds-2012-woodcut-nat-morley

El sabio ben Ish Jai compara en varios de sus escritos a la Tierra con un ser vivo, explicando que la tierra de Israel es su corazón. En algunos grabados medievales Israel aparece dibujado con forma de corazón. Vimos en un post anterior que la palabra Israel (ישראל) incluía a los 3 patriarcas y las 4 matriarcas (http://wp.me/p2Xmky-za), éstas son, de algún modo el corazón de Israel.

 

El corazón, órgano que no descansa ni cuando dormimos, es una especie de guardián que vela por nuestra vida bombeando sangre ininterrumpidamente. Una curiosa reflexión que nos ha confiado un buen amigo y que le fue revelada en sueños llega a la misma conclusión. En su sueño aparece un conocido salmo, Salmos (CXXI-4):

הנה לא-ינום, ולא יישן- שומר, ישראל.

“He aquí que no se adormecerá y no dormirá el guardián de Israel”.

 

¿De quién estamos hablando? Quizá la respuesta la hallemos en Cantar de los Cantares (V-2) cuando dice:

אני ישנה, ולבי ער

“Duermo pero mi corazón vela”.

Sabemos que la guematria Raguil de Lev es 32:

ל = 30

ב = 2

————

32

Si multiplicamos este número por 2, ya que el corazón está compuesto por dos ventrículos y alberga dos Inclinaciones, obtenemos 64. Se trata de la guematria Sderti de Israel :

י = 10

ש = 21

ר = 20

א = 1

ל = 12

———–

64

Pero volvamos a Salmos (CXXI-4). Este salmo nos depara unas curiosidades desde el punto de vista de la guematria realmente increíbles.

Si calculamos la suma de las guematrias de los nombres de las Matriarcas de Israel, obtenemos 1086:

 

שרה = 505

רבקה = 307

רחל = 238

לאה = 36

—————

1086

 

Si calculamos ahora la guematria Raguil de Shomer Israel (שומר, ישראל), vemos que es 1087:

שומר = 546

ישראל = 541

————–

1087

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando desarrollamos el nombre Mashiaj (משיח):

משיח

משי

מש

———–

1088

 

Vemos así cómo se relacionan el Guardíán de Israel que es el corazón con las Matriarcas y el Mesías, que es quien vela y velará sobre el Pueblo de Israel.

JULI PERADEJORDI

 

HACER LAS COSAS CON BUEN OJO

vashti

Leemos en el libro de las Proverbios (XXII-9) que:

טוב-עין, הוא יברך

“El de buen ojo será bendecido”.

El Zohar (III 63b) lo interpreta del modo siguiente:

“No leais Ieboraj, (bendecido), sino Iebarej (que bendice)”.

 

Con esto nos enseña que mirar las cosas con buenos ojos las bendice, pero hay aún más. Este concepto está relacionado con el corazón. Si calculamos la guematria Atbash de Tov Ain (טוב-עין), vemos que es 486:

טוב = 430

עין = 56

———–

486

 

Se trata de la guematria Millui de Lev (לב), “corazón”.

ל = 74

ב = 412

———-

486

Éste es el secreto del pensamiento positivo: mirar las cosas con buenos ojos y hacerlas con el corazón. Es la garantía de éxito, pues las bendice.

 

JULI PERADEJORDI

 

CASARSE CON LA MUJER VIRGEN

boda

En la parashah de esta semana aparece un curioso versículo (Levítico XXI-13) que declara:

“Con una mujer virgen él deberá casarse”.

?Quién es él? ¿De quién nos están hablando?

Veremos, por medio de la guematria que se trata del encuentro entre el corazón, Lev (לב) y la divinidad, Elohim (אלהים), pero también del Kohen Gaddol, el sumo sacerdote.

 

Veamos el texto hebreo:

 

והוא אשה בבתוליה יקח

Para saber quién tiene la obligación de casarse con una mujer virgen podemos recurrir a una conocida guematria. Los cabalistas nos lo enseñan a partir del valor numérico de Kohen Gaddol, 118 que es el mismo que el de Ikaj (יקח), “casarse”.

כהן = 75

גדל = 33

———–

118

Pero este versículo contiene otra curiosidad que ha pasado desapercibida incluso a los comentaristas más sagaces.

Si calculamos la guematria Katan o reducida de Ishah BeBetuliah (אשה בבתוליה) obtenemos 32, el valor numérico de Lev (לב), “corazón”, y si calculamos su guematria Sderti obtenemos 86, la guematria de Elohim (אלהים).

א = 1    א = 1

ש = 3   ש = 21

ה = 5    ה = 5

ב = 2    ב = 2

ב = 2    ב = 2

ת = 4    ת = 22

ו = 6    ו = 6

ל = 3    ל = 12

י = 1     י = 10

ה = 5    ה = 5

———————

32        86

Sumando estos dos números, o sea uniendo el corazón con la divinidad, obtenemos 118. Éste es el sentido de “casarse con la mujer virgen”.

 

 

JULI PERADEJORDI

LA LUZ DE LA REDENCIÓN

hombre corazon

Los cabalistas nos advierten que la parashah denominada Tsav (צו) contiene exactamente 96 versículos y que el valor numérico de Tsav (צו) sea también 96. Veamos qué más nos descubre la guematria de este número.

Nos enseñan los sabios que el hombre sólo está completo cuando une el poder de su cerebro al de su corazón. Alguien con mucho cerebro y poco corazón puede ser un malvado peligroso y alguien con mucho corazón pero poco cerebro un tonto redomado. Unir cerebro y corazón nos lleva a la completitud, algo que está reflejado en la idea de la redención.
Si calculamos la guematria de haMoaj vehaLev (המח והלב), “el cerebro y el corazón”, obtenemos exactamente 96:

המח = 53
והלב = 43

————-
96

¿Qué más nos enseña este número? Sabemos que el número 96, valor numérico de Tsav (צו) es también la guematria de Sod IHWH (סוד יהוה), el secreto o el misterio de IHWH (יהוה), el Tetragrama. Merece, pues, la pena que intentemos escrutar en este misterio.

צ = 90
ו = 6

——–
96

ס = 60
ו = 6
ד = 4

י = 10
ה = 5
ו = 6
ה = 5

———
96

Esta expresión nos lleva a Salmos (XXV-14):

סוד יהוה, ליראיו
“El secreto de IHWH es para los que le temen”.

Podemos leer esta frase como que el Secreto de IHWH es Lirav (ליראיו), palabra cuya guematria es 257, y dado que este número es también la guematria de la expresión Or haGueulah (אור הגאולה), “redención”, podemos decir que el secreto de es la luz de la redención.

אור = 207
הגאולה = 50

————
257

ה = 5
ג = 3
א = 1
ו = 6
ל = 30
ה = 5

———-
257

Como escribió un gran sabio:

“El temor a Dios por parte del hombre ha de sentirse en el cerebro y corazón físicos, de modo que la “carne” del cerebro y el corazón se vea afectada por éste.”

JULI PERADEJORDI

JANUKAH Y LA TORAH

januka3

Afirman los cabalistas que la festividad de Janukah corresponde a toda la Torah. ¿En qué se basan? En la guematria y el notarikon de una conocida expresión que nos enseña que las velas hay que encenderlas en el exterior de la casa.

Esta idea está sugerida por un conocido notarikon de la palabra Janukah (חנוכה). Tomando las iniciales de las 5 letras que componen la expresión, tenemos:

חוץ נדליקם וזמנם כל הלילה

Si calculamos la guematria de esta expresión obtenemos 611, la guematria de Torah (תורה):

Jet (ח) : Jutz (חוץ) “fuera”, 104.
Nun (נ) : Nadlikam (נדליקם) “hay que encenderlas”, 234.
Vav (ו) : Uzmanam (וזמנם) “y su tiempo”, 143.
Caf (כ) : Kol (כל) “toda”, 50.
He (ה) : Halaila (הלילה) “la noche”, 80.

104 + 234 + 143 + 50 + 80 = 611

Se trata de la guematria de Torah:

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

————

611

 

De este modo, encender las velas de Janukah es como encender esa Torah que todos tenemos dentro, en ese templo que es nuestro corazón, poco a poco, una detrás de otra, añadiendo cada día un poquito más de luz.

 

JULI PERADEJORDI

A TRAVÉS DEL CORAZÓN

cor

Después del exilio en Egipto hubieron otros tres más. El segundo de ellos fue el de Babilonia. En él se redactó el famoso Talmud de Babilonia, fuente inagotable de sabiduría e instrucción. Quizás por ello Louis Cattiaux escribiría una frase tan enigmática como llena de sabiduría:

 

“El exilio nos instruye”.

En la parashah Nitzavim, concretamente en Deuteronomio (XXIX-27), podemos una alusión velada a este exilio:

ויתשם יהוה מעל אדמתם, באף ובחמה ובקצף גדול; וישלכם אל-ארץ אחרת, כיום הזה

“IHWH los sacó de su Tierra; con enojo, con ira y con gran furia, y los arrojó a otra tierra, como se ve este mismo día”.

Los sabios asocian este versículo con Jeremías (XXIX-10):

 

כי-כה, אמר יהוה, כי לפי מלאת לבבל שבעים שנה, אפקד אתכם;

“Porque así dijo IHWH: cuando en Babilonia se cumplan los setenta años,

yo os visitaré…”.

 

Así, la Eretz Ajarat (ארץ אחרת), “otra tierra”, es Babilonia.

La razón de esta asociación la hallamos también en la guematria de Shibim (שבעים), “setenta”, que es 422:

ש = 300

ב = 2

ע = 70

י = 10

ם = 40

———-

422

El sabio Baal haTurim nos va a descubrir que la guematria de BeAf veBeJamah veBe Ketzef (באף ובחמה ובקצף), “con fuerza, con ira y con furia”, es también 422, y que al ser también la guematria de Shibim (שבעים), corresponde a los 70 años de exilio en Babilonia.

באף = 83

ובחמה = 61

ובקצף = 278

———-

422

Pero hay aún más, sabemos que la Torah tiene 70 rostros (Nassó 13:15) y que el Talmud sirve precisamente para ahondar en esas 70 interpretaciones. Se trata de los “70 rostros de la Torah”, Shibim Panim LeTorah (שבעים פנים לתורה).

¿Dónde podemos contemplar estos 70 rostros?

Probablemente la respuesta nos la de la palabra LeBabel (לבבל), “en Babilonia”, o sea en el Talmud.

Si nos fijamos en ella vemos la palabra Leb (לב), “corazón”, que se da la vuelta y se convierte en Bel (בל), palabra compuesta por la primera y la última letras de la Torah:

לב  בל

 

JULI PERADEJORDI

JUZGAR CON LA CABEZA… Y EL CORAZÓN

Sanhedrin

No es ninguna casualidad que la parashah Softim (שפטים) sea la número 48 de la Torah, ya que este número se asocia en la cábala con el cerebro, en hebreo Moaj (מח), palabra cuya guematria es también 48. La función de los jueces, Softim (שפטים), no consiste en llevarse por lo que les dice su corazón, sino en aplicar gracias a su cerebro las leyes que aparecen en el Talmud. Sin embargo el juicio correcto y justo no puede ser algo meramente mecánico y cerebral. Veamos por qué.

 

De entrada hemos de preguntarnos, ¿quiénes eran los jueces?

El sabio Baal haTurim nos dice que eran los 70 componentes del Sanhedrín de los que nos habla Números XI-16. Para apoyar esta afirmación se apoya en la guematria de Softim (שפטים), que es 439 y coincide con la de Ayin (ע), letra cuyo valor es 70, Sanhedrín (סנהדרים), guematria 369.

ע = 70

ס = 60

נ = 50

ה = 5

ד = 4

ר = 200

י = 10

ם = 40

——————-

369

369 + 70 = 439

 

Es cierto que el juez ha de utilizar su cerebro a la hora de aplicar las leyes, pero ¿ha de descuidar lo que le dice su corazón? Ha de ser riguroso, pero ¿no puede ser también misericordioso? Sabemos que 439 es el 85 número primo. Los cabalistas nos enseñan que el valor combinado de las palabras Ahavah (אהבה), “amor” y Hessed (חסד) “misericordia” nos da 85.

אהבה = 13

חסד = 72

—————

85

Los sabios han relacionado al nombre Tetragrama (יהוה) con el Hessed (חסד) “misericordia”, y al nombre Elohim (אלהים) con el Juicio. Este último es el que ejercen los jueces. Sin embargo, a la luz de la guematria, podemos decir que Elohim (אלהים) no es sólo cerebro, Moaj (מח), También hay corazón, Lev (לב).

Si sumamos cerebro y corazón, Moaj veLev, (מח ולב) obtenemos 86, la guematria de Elohim (אלהים).

 

מח = 48

ולב = 38

————–

86

El verdadero juicio no es ciego, como dicen que es la justicia, es consciente, y la consciencia abarca tanto lo que no muestra el cerebro como lo que nos enseña el corazón.

JULI PERADEJORDI

LA TRIBU DE LEVÍ

galetas cor

 

Le preguntaron a un sabio: ¿por qué se dice (Proverbios VI-23) que la Torah es luz cuando normalmente sus palabras son tan oscuras?

Él contestó: son oscuras porque las leemos, las recitamos, las memorizamos pero no las hemos plantado como semillas en nuestro corazón. Veremos, a través de la guematria, que es exactamente así.

Moisés, que recibió la Torah en el monte Sinaí, era de la tribu de Leví. Los cabalistas han detectado una sutil alusión a este hecho en la Parashah Koraj, concretamente en Números (XVIII-2):

וגם את-אחיך מטה לוי שבט אביך, הקרב אתך, וילוו עליך, וישרתוך; ואתה ובניך אתך, לפני אהל העדת.

“También a tus hermanos, la tribu de Levi, la tribu de tu padre, la acercarás a ti y ellos se unirán a ti y oficiarán para ti; tú y tus hijos estaréis ante la Tienda del Testimonio”.

Los comentaristas nos explican que Abija (אביך) “tu padre”, se refiere a Amram, el padre de Moisés y se apoyan en que la guematria de Torah, 611 coincide con la guematria Millui de Mateh Levi (מטה לוי), “la tribu de Leví”.

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

————-

611

מ = 80

ט = 419

ה = 6

ל = 74

ו = 12

י = 20

———–

611

Pero hay aún más, si calculamos la guematria Millui de Abija (אביך) vemos que es 643 y coincide con la guematria Millui de Or (אור), “luz”. ¿Qué relación hay entre Or (אור) y la Torah? Sencillamente que, como dice el Proverbio (VI-23), “la Torah es luz”.

 

כי נר מצוה, ותורה אור

“Porque vela es la Mitsvah y la Torah Luz.”

א = 111

ב = 412

י = 20

ך = 100

———–

643

א = 111

ו = 22

ר = 510

————

643

 

Si tomamos la guematria de Torah, 611 y la sumamos a la de Lev, לב) 32), obtenemos 643: la Torah ha sido plantada en el corazón.

ל = 30

ב = 2

———

32

Así pues, no leamos la Torah como autómatas, no repitamos como loros, sembremos las palabras de la Torah en nuestros corazones, porque la Torah es un regalo para el corazón.

 

JULI PERADEJORDI

¿POR QUÉ ENFERMAMOS?

pavos

 

En la parashah Bejukotai (Levítico XXVI-3 a XXVII-34) Dios propone al pueblo de Israel que sigan sus decretos y cumplan sus preceptos. Si no lo hacen, las consecuencias serán horrorosas (XXVI-16):

אף-אני אעשה-זאת לכם, והפקדתי עליכם בהלה את-השחפתואת-הקדחת, מכלות עינים, ומדיבת נפש

“pondré sobre vosotros pánico, lesiones inflamadas y fiebre ardiente que hace que los ojos anhelen y sufra el alma…”.

 

A partir de las primeras palabras de esta parashah quizá podamos entender por qué enfermamos:

אם-בחקתי, תלכו; ואת-מצו‍תי תשמרו, ועשיתם אתם

“Si siguiereis Mis decretos y observareis Mis preceptos y los realizareis…”.

De este modo decretos y preceptos no sólo se perfilan como una medicina del cuerpo y del alma, sino que el hecho de no observarlos es el causante de las enfermedades.

Desarrollando la guematria de Bejukotai (בחקתי) obtenemos:

בחקתי = 520

בחקת = 510

בחק = 110

בח = 10

ב = 2

————–

1152

 

Se trata de la misma guematria que la de Refuah Shlemah min haShamaim (רפואה שלמה מן השמים), “curación completa desde los Cielos”:

רפואה = 292

ב שלמה = 375

מן = 90

השמים = 395

—————-

1152

Así vemos cómo los decretos y los preceptos atraen la Refuah Shlemah min haShamaim(רפואה שלמה מן השמים), la “curación completa desde los Cielos”. Para ver a qué se refiere la expresión “los Cielos”, haShamaim (השמים) hemos de referirnos a su guematria, 395, o sea la misma que la de Neshamah (נשמה), “alma”. De ello se puede deducir algo tan importante como que la curación completa proviene del alma, del corazón.

El Baal haTurim hacía hincapié en que la palabra Atem (אתם) que aparece en el versículo que hemos citado es un anagrama de Emet (אמת), “verdad”.

Si calculamossu guematria ordinal es vemos que es 36:

א= 1

מ = 13

ת= 22

————-

36

Si calculamos ahora la de Lev (לב), “corazón”, vemos que es 32:

 

ל = 30

ב = 2

———

32

 

Multiplicando 36 por 32 de nuevo obtenemos 1152.

 

JULI PERADEJORDI

 

Shabat Shalom | El corazón y el destino

corazon el talmud el zohar

Vimos la semana pasada que nuestro destino depende directamente de qué hay en el interior de nuestro corazón, pero nos referíamos a nuestro destino en este mundo, el Olam haZe. Nuestro verdadero destino, el del Olam haBa, consiste en otra cosa: en salirse, como Abraham, de la astrología, del destino. Sigue leyendo

Shabat Shalom | ¿Qué pones en tu corazón?

corazon tora el zohar

Cualquier jugador de cartas sabe que lo que en la baraja española son las copas corresponde en la francesa a los corazones. Cada uno de nosotros también jugamos a cartas, las cartas de nuestra vida, La guematria nos descubre y, sobre todo, nos enseña que nuestro destino no depende del capricho de los astros sino de qué pongamos en nuestros corazones.

En hebreo corazón se dice Lev (לב). Esta palabra está compuesta por la letra Bet (ב), guematria 2 y la letra Lamed (ל), guematria 30. Si multiplicamos 2 por 30 obtenemos 60, que es la guematria de Kli (כלי), “recipiente”, “copa”.

En nuestro corazón podemos poner luz u oscuridad, amor u odio. Veamos qué nos enseña la guematria dependiendo de lo que hagamos.

Sigue leyendo

Shabat Shalom | Cuando el corazón está lleno de luz

ner tamid 2 el zohar parashat tetzave

La parashah Tetzaveh comienza (Éxodo XXVII-20) con las siguientes palabras:

ואתה תצוה את-בני ישראל ויקחו אליך שמן זית זך כתית

מאור: להעלת נר תמיד

“Y tú ordenarás a los Hijos de Israel que tomen para ti aceite de oliva puro, machacado para la iluminación, para encender la lámpara en todo momento”.

Sigue leyendo