BORRAR EL EGOÍSMO

Probablemente toda la Torah esté hablándole del alma al alma de un modo encubierto, a fin de avivar el recuerdo.

Pero hay un libro en el que esto es particularmente evidente: el libro de Jonás.

 

Para situarnos, echemos un vistazo al nombre de Jonás, Ionah (יונה), palabra compuesta por la letras Iod, Vav, Nun y He. Lo sabios ya han señalado que comparte tres letras con el Tetragrama y que su guematria reducida, 17, es la misma.

Si tomamos las tres primeras letras y en vez de la Nun (נ) colocamos la Nun Sofit (ן), obligatoria al final de una palabra, tenemos lo siguiente:

 

יון

 

Gráficamente podemos ver una letra Iod (י) que está cayendo o alargándose. ¿Dónde caerá? En la letra He (ה), cuya guematria es 5 y representa a los cinco sentidos, o sea el cuerpo. La guematria de Iod, Vav, Nun es 10 + 6 + 50 = 66.

Como nos enseña el sabio Gaón de Vilna, en la historia de Jonás este curioso personaje representa al alma, Neshamah, que se encarna en este mundo. El tema central del libro serían las reencarnaciones, Gilgulim, del hebreo Galgal (גלגל), “rueda”, guematria 66:

 

ג = 3

ל = 30

ג = 3

ל = 30

———

66

 

También e Zohar (II-199 a) nos enseña que:

 

“Jonás, que bajó a un barco, Aniah: se refiere al alma de la persona…”.

 

Dios envía a Jonás a Nínive a cumplir una misión, pero éste hace caso omiso al mandato divino. Esta desobediencia presenta una cierta semejanza con el pecado de Adán y Eva, que tampoco obedecieron al mandato de Dios. En vez de hacerle caso a Dios, Jonás se dirige a Iafo (יפו), la actual Jaifa, palabra que significa “hermoso”, “de aspecto agradable”. En ambos casos nos hallamos ante una caída, y ante la aparición del egoísmo, que es la separación de la consciencia del hombre de la consciencia de Dios.

Veamos qué nos dice el libro del Génesis (III-6) a propósito de Eva:

תרא האשה כי טוב העץ למאכל וכי תאוה-הוא לעינים

“Vio la mujer que el árbol era bueno para comer y agradable a la vista”.

 

Aniah (אניה), “barco”, significa también “lloro”, “tristeza”. La guematria de esta palabra es de nuevo 66:

א = 1

נ = 50

י = 10

ה = 5

————

66

 

Pero el plural Aniot (אניות) significa precisamente “egoísmo”. El recuerdo de Amalek, que según la Torah hemos de borrar (Deuteronomio XXV-19), es en hebreo Tzejer Amalek (זכר עמלק). Su guematria es 467:

זכר = 227

עמלק = 240

————–

467

 

La guematria de Aniot (אניות) “egoísmo” también es 467:

 

א = 1

נ = 50

י = 10

ו = 6

ת = 400

————-

467

 

Con esto vemos que borrar el recuerdo de Amalek es la misión para la cual el alma se encarna en este bajo mundo y que se trata de lo mismo que borrar el egoísmo.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

OJO POR OJO

ojo

En la parashah de esta semana aparece uno de los conceptos más oscuros de la Torah, que puede interpretarse fácilmente de un modo desviado y asociarse con la venganza: “ojo por ojo”. Veamos a la luz de las palabras de los sabios que existen otras interpretaciones que nada tienen que ver con la venganza.

El famoso “ojo por ojo”, que leído literalmente del hebreo sería más bien “ojo bajo ojo”, es la famosa ley del Talión. Esta ley ha sido utilizada desde siempre para desprestigiar el judaísmo y la Torah, y precisamente quienes más lo hacen son a menudo otros pueblos que siguen aplicándola. Por eso será interesante profundizar en ella y ver cuán equivocados están los que la utilizan para combatir . El texto de Éxodo (XXI-24) dice así:

עין תחת עין
“Ojo bajo ojo”.

En el tratado de Baba Kama (84 a) del Talmud de Babilonia podemos leer:

“Esta expresión no ha de ser tomada al pie de la letra, es decir, no significa que al que le quita un ojo a su semejante se le ha de quitar un ojo. Significa más bien que hay que indemnizarlo con dinero por el ojo que se le ha quitado”.

Maimónides, apoyándose en este texto, nos enseñará que Tajat (תחת), “bajo, debajo”, significa “dinero” y que en el contexto quiere decir que hay que indemnizar con dinero por el daño que se ha hecho.
Pero es difícil de establecer la relación entre Tajat (תחת) y el dinero.
Lo que sí es fácil es ver en esta palabra que el principio es igual que el final: se trata de un palíndromo, una palabra que comienza y acaba por la misma letra, lo cual nos indica que hay dos direcciones.

תחת

Ello nos enseña que si la primera Tav (ת) corresponde a algo que hemos de compensar, hemos de hacerlo con algo equivalente, representado por la segunda Tav (ת).
Por otra parte, la guematria de la expresión (עין תחת עין) indica rigor y sugiere la idea de “tasación”, ya que se trata de la misma que la de Divri Beit Shamai (דבי בת ששים), “palabras de la casa de Shamai”: 1068. Shamai significa literalmente “tasador”.
Y, finalmente, va a ser el sabio Gaón de Vilna quien nos aclare el misterio de Tajat (תחת) y el dinero. Este genial exegeta se detiene en el texto hebreo Ayin tajat ayin (עין תחת עין) explicando que en ningún momento dice “ojo por ojo”, sino “ojo después de ojo”. En efecto, Tajat (תחת) significa “debajo de”, “en lugar de”, pero también “después de”.
¿Qué significa “después de ojo”? Sencillamente que las letras que vienen después de las tres que componen la palabra “ojo”, Ayin (עין), Ayin (ע), Iod (י) y Nun (ן), son respectivamente Pe (פ), Kaf (כ) y Samej (ס), y forman la palabra Kesef (כסף), “dinero”. Esto nos enseña que el que ha sacado un ojo a otro ha de compensarle con dinero.

JULI PERADEJORDI

 

Shabat Shalom | La luz del Zohar y la redención mesiánica

el zohar mashiaj ben yosef mashiaj ben david

El delicioso libro de Rabí Eliahu de Vidas denominado Reshit Jojmah, nos brinda una lúcida explicación sobre el tema de los dos mesías, el Mashiaj ben Iosef (משיח בן יוסף), “Mesías hijo de José” y el Mashiaj ben David (משיח בן דוד), “Mesías hijo de David.

Para el rabino de Vidas el primero correspondería al dominio de lo natural mientras que el segundo pertenecería al de lo sobrenatural. Veamos el texto:

“Es importante saber que existen dos clases de mesías, el mesías de Iosef y el mesías de David. El mesías de Iosef funciona a través de la naturaleza  y su era es natural, aunque espectacular. La era del descendiente de David es milagrosa, y como los profetas la describen, va más allá de la grandeza de la era del descendiente de Iosef ”. Sigue leyendo