BUSCADME Y VIVIRÉIS

Nos enseña la tradición que la Torah está compuesta por 600.000 letras. Este número, altamente simbólico pero harto misterioso, adquiere sentido a partir de la guematria. ¿Qué es 600.000? ¿Qué es 600, que en cierta manera lo resume?

 

 

La parashah de Mishpatim, una de las aparentemente más áridas de la Torah, comienza con las palabras:

ואלה, המשפטים, אשר תשים, לפניהם

“Y éstas son las leyes que colocarás delante de ellos.”

 

Los cabalistas nos enseñan que uno de los preceptos más importantes, sino el más importante, es buscar. De alguna manera buscar los resume e incluye a todos. ¿Cómo llegan a esta sorprendente conclusión?

En hebreo “buscar”, “indagar” pero también “pedir” o “interpretar” es Darash (דרש). La guematria de esta palabra es 504:

 

ד = 4

ר = 200

ש = 300

———-

504

 

¿Qué es lo que buscamos? El Secreto del Eterno, Sod IHWH (סוד יהוה). Cundo calculamos la guematria de esta expresión vemos que es 96:

 

סוד = 70

יהוה = 26

————

96

 

Cuando sumamos 504 a 96 obtenemos 600.

El libro de Amós (V-4) ya nos recordaba la importancia de la búsqueda cuando decía Dirshuni Vejiú:

דרשוני, וחיו

“Buscadme y viviréis”.

 

Con todo, las palabras de Amós pueden ser malinterpretadas y hacer que nos pongamos a buscar no sé qué no importa dónde. Nos podemos preguntar dónde hay que buscarle. La clave se encontraría en la primera palabra del versículo de Éxodo (XXI-1) que hemos citado: VeEleh (ואלה), “y éstas”.

Para los cabalistas se trata de un acrónimo de Vaiajab Atah Lajkor haDin:

וחיב אתה לחקר הדין

“Y estás obligado a investigar la ley”.

 

¿Dónde? En la Torah que, como hemos visto, está compuesta simbólicamente por 600.000 letras. Cuando calculamos la guematria de Dirshuni Vejiú, buscadme y viviréis”, descubrimos que es exactamente 600:

דרשוני = 570

וחיו = 30

—————-

600

 

Por otra parte 600 es el valor numérico de la letra Mem Sofit o Mem cerrada (ם). Según el Talmud (Shabbat 104 a) la letra Mem (מ) abierta se refiere a las enseñanzas que están abiertas a todos mientras que la letra Mem cerrada (ם) se refiere a las enseñanzas ocultas: el Secreto del Eterno, Sod IHWH (סוד יהוה).

 

 

JULI PERADEJORDI

 

¿DEPENDE EL HOMBRE DE DIOS O DEPENDE DIOS DEL HOMBRE?

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Nos hallamos ante una pregunta muy delicada que se han planteado místicos, teólogos y sabios de todas las épocas, y que vamos a intentar examinar a la luz de la cábala y la guematria, a pesar de no poder dar una respuesta al tema.

 

 

Sin duda el texto donde mejor se ha tratado este tema dentro del judaísmo sea el Ialkut Shimoni (I-945) donde leemos que:

“Rabbí Iojanan dijo: el malvado depende de sus dioses pero el justo, su Dios depende de él, según está dicho en Génesis (XXVIII-13):

והנה יהוה נצב עליו

“Y he aquí que El Eterno estaba de pie sobre él…”

Cuando Israel hace la voluntad de Dios adquieren fuerza y poder, según está escrito (Números XIX-17):

ועתה, יגדל-נא כח אדני

“Y ahora, que la fuerza de mi Señor se magnifique”.

 

El primer versículo alude al malvado y el segundo al justo. Veamos cómo. Nos encontramos de entrada con una diferencia profunda entre el malvado y el justo. El primero tiene “dioses”, en plural, mientras que el segundo sólo considera a un Dios.

“Estaba de pie”, Nitzav (נצב), nos delata al malvado entre los malvados: Bilam (בלעם). Si calculamos la guematria de estas dos palabras, descubrimos que es la misma: 142:

ב = 2

ל = 30

ע = 70

ם = 40

———–

142

נ = 50

צ = 90

ב = 2

———–

142

 

En cambio los justos, los Tzadikim (צדיקים), aquellos que hacen la voluntad de Dios son los que realizan buenas obras, Jasdim Tobim (חסדים טובים).

Cuando calculamos la guematria de esta expresión vemos que es 189:

חסדים = 122

טובים = 67

—————-

189

189 + 2 = 191

 

Si a este número le añadimos 2 por las dos palabras que forman la expresión, obtenemos 191, que es la guematria de Igadalna Koaj Adonai (יגדל-נא כח אדני), “que la fuerza de mi señor se magnifique”.

יגדל-נא = 98

כח = 28

אדני = 65

—————

191

 

La fuerza del malvado Bilam está representada por su asno, en hebreo Jamor (חמור), y la contraparte de esta fuerza, o sea aquellos que pueden contrarrestarla, son precisamente los justos, los Tzadikim (צדיקים). Cuando calculamos la guematria de Jamor (חמור) vemos que es 254. Si hacemos lo mismo con la de Tzadikim (צדיקים), descubrimos que se trata del mismo número. Por eso los Tzadikim (צדיקים) son el antídoto del Asno, Jamor (חמור).

ח = 8

מ = 40

ו =  6

ר = 200

————

254

צ = 90

ד = 4

י = 10

ק = 100

י = 10

ם = 40

————

254

 

Cuando Bilam hablaba con su asno, éste no le hacía caso y tenía que pegarle. El brujo malvado estaba sometido a la Mala Inclinación, representada por el asno y la pluralidad de dioses. Cuando el Justo, el Tzadik, habla con Dios, Dios atiende a sus peticiones.

JULI PERADEJORDI

EL MISTERIO DEL TABERNÁCULO

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La parashah de Beaalotjah nos presenta un tema harto interesante, el del Mishkan (משכן), el Tabernáculo, palabra en la que encontramos la raíz de Shekinah, la presencia divina. ¿Qué tienen que ver el uno con la otra? Veamos algunas reflexiones acerca de este misterio.

 

 

Leemos en Proverbios (VI-23):

כי נר מצוה, ותורה אור

“Porque una vela es una mitzvá y la Torah es luz”.

 

¿A qué vela nos referimos? ¿De qué luz estamos hablando?

Cuando calculamos la guematria Shemi o completa de Ner (נר), “vela” vemos que es 616 y coincide con la guematria de haTorah (התורה), “la Torah”. Estamos, pues refiriéndonos a algo simbolizado por una vela capaz de albergar a la Torah.

 

נ = 106

ר = 510

———

616

 

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

———–

616

 

Y cuando decimos que la Torah es luz, ¿a qué luz nos estamos refiriendo? A la más maravillosa de las luces, la luz de la Shekinah.

Así como la llama precisa de la vela para apoyarse y darnos su luz, la Shekinah también necesita de un punto de apoyo, un lugar donde morar. De él nos habla la parashah de Beaalotjah, (Números IX-15):

 

וביום, הקים את-המשכן, כסה הענן את-המשכן, לאהל העדת; ובערב יהיה על-המשכן, כמראה-אש-עד-בקר

“El día en que fue erigido el Tabernáculo, la nube cubrió el Tabernáculo para recubrir el Testimonio y al anochecer hubo sobre el Tabernáculo como una apariencia de fuego hasta la mañana”.

 

El Zohar (II-241a) señala que se habla de tres tabernáculos ya que la palabra “tabernáculo” aparece tres veces y se pregunta porque se utiliza la palabra “Tabernáculo”, Mishkan (משכן) y no la palabra “casa”:

ואמאי משכנא ולא בית

“por qué «Tabernáculo» y no «Casa»?”

 

Porque para que morara la Shekinah bastaba con construirle una casa, prosigue el Zohar apoyándose en Isaías (LXVI-1):

 

אי-זה בית אשר תבנו-לי, ואי-זה מקום מנוחתי

“¿Cuál es la casa que me habréis de edificar, y cuál el Lugar de mi reposo?”

 

Y va a ser el mismo Zohar, unas líneas más adelante, quien nos disipará la duda enseñándonos que:

 

איזה בית אשר תבנו לי, דא בנין בית מקדשא

“«¿Cuál es la Casa que me habréis de edificar?» se refiere a la casa del tabernáculo”.

 

Finalmente, si nos fijamos en el texto arameo del Zohar nos encontraremos con la palabra Mishkana (מקדשא), “tabernáculo” cuya guematria es 411:

מ = 40

ש = 300

כ = 20

נ = 50

א = 1

————

411

 

Si a la guematria de Shekinah (שכינה), 385, le sumamos la guematria del Tetragrama (יהוה), 26, obtenemos 411, la guemtaria de Mishkana (מקדשא), “tabernáculo”.

 

ש = 300

כ = 20

י = 50

נ = 50

ה = 1

————-

385

 

י = 10

ה = 5

ו = 6

ה = 5

———-

26

385 + 26 = 411

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

ENCONTRAR EL CAMINO

El hombre es un extraño prisionero, cautivo de sí mismo, rehén de su ignorancia. Tiene a su disposición la llave de su celda y lleva puesto el plano para salir de la cárcel, pero en sus tinieblas o su pereza metafísica parece que no lo sabe.

 

 

En lo que se refiere a la llave; Mafteaj (מפתח), sabemos que la guematria de esta palabra es 528, un número muy revelador ya que es el número secreto o triangular del 32, que se escribe Lev (לב), o sea “corazón”. Esto nos sugiere quizá dónde se halla muestra prisión… Cierto sabio declaró una vez, a propósito de la llave, que los seres humanos somos como prisioneros que están sentados sobre la llave de su prisión. A buen entendedor…

מ = 40

פ = 80

ת = 400

ח = 8

————–

528

1+2+3+4+5+6+7+8+9+10+11+12+13+14+15+16+17+18+19+20+21+22+23+24+25+26+27+28+29+30+31+32 = 528

 

En lo que atañe al mapa, recurriremos al famoso diccionario etimológico de don Roque Barcia. “Mapa”, según Barcia, es una palabra de origen cartaginés que equivale al latín mantile, “mantel”, pero en realidad (la asociación es nuestra, no de Barcia) “mandil”.

El mandil, tan rico en simbolismo, no es una especie de bata de cocina para no mancharse. Eso es lo que ve el profano. El mandil es un mapa del camino a recorrer, un plano para la construcción del templo. En la misma forma del mandil, donde apreciamos la piedra cuadrada sobrepujada por la piedra triangular, ya podemos ver una prefiguración del templo. Los puntos que contamos en él, concretamente 26, aluden al Tetragrama, el Nombre de Diso.

Todas estas cuestiones entroncan con un tema apasionante, sobre todo desde el punto de vista simbólico y sagrado: la arquitectura, en hebreo Adrijalut (אדריכלות), de Adrijal (אדריכל), “arquitecto”. Pero a veces olvidamos que el nombre antiguo de la arquitectura era Torat haBonim, la Torah de los constructores. La arquitectura es una Torah, es Torah.

Cuando calculamos la guematria de Adrijal (אדריכל) “arquitecto”, obtenemos un número sumamente revelador, 265. ¿Qué tiene que ver 265 con la Torah? El Zohar (Tikuné haZohar, cap. 13), nos enseña que en los cinco libros de la Torah hay cincuenta y tres parashiot, en correspondencia con la palabra Gan (גן), “jardín”, guematria 53.

Cuando multiplicamos 53 por 5 obtenemos 265.

Curiosamente este número también es la guematria de Mitzraji (מזרחי), “oriental”, de una raíz que significa “orientarse”, “encontrar el camino”.

מ = 40

ז = 7

ר = 200

ח = 8

י = 10

————

265

 

Pero lo más curioso ocurre cuando dividimos Adrijalut (אדריכלות) en dos palabras: Derej (דרך), “camino” y Eilut (אילות), “fuerza”, “poder”. La arquitectura, la sagrada obviamente, es un camino hacia esa fuerza, ese poder que está dentro de nosotros. Por eso conviene “orientarse”, conviene “reconstruirse”.

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

EL SECRETO DEL TETRAGRAMA

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Una de las contradicciones más famosas que nos encontramos en la Torah tiene que ver con la suma de los hombres capaces de guerrear que nos encontramos en la parashah de Bamidbar y la misma suma que también aparece en la parashah de Pinjás. Hay una pequeña diferencia que pasamos a comentar a la luz de la guematria.

 

Veamos Números (I-44 a I-46):

אלה הפקדים אשר פקד משה ואהרן, ונשיאי ישראל-שנים עשר, איש:  איש-אחד לבית-אבתיו, היו.

ויהיו כל-פקודי בני-ישראל, לבית אבתם, מבן עשרים שנה ומעלה, כל-יצא צבא בישראל.

ויהיו, כל-הפקדים-שש-מאות אלף, ושלשת אלפים; וחמש מאות, וחמשים.

“Estos son los cómputos que Moshé (Moisés), Aarón y los líderes de Israel contaron: doce hombres, un hombre por su casa paterna, estos fueron todos los cómputos de los Hijos de Israel, según sus casas paternas, a partir de veinte años en adelante, todos los que salen a la legión de Israel. El total de sus cómputos fue seiscientos tres mil, quinientos cincuenta”.

 

En la parashah de Pinjás, concretamente en Números XXVI-51 aparece otra cifra:

אלה, פקודי בני ישראל-שש-מאות אלף, ואלף; שבע מאות, ושלשים.

“Estos son los cómputos de los hijos de Israel: seiscientos un mil setecientos treinta”.

 

¿Por qué?

La respuesta más obvia es que entre un recuento y otro había pasado un cierto tiempo durante el cual pudo aumentar el número de jóvenes en edad de combatir.  Es el pshat, la explicación literal y sencilla.

Sin embargo los sabios nos señalan que la diferencia entre 603.550 y   601.730 es exactamente 1820. ¿Qué nos enseña este número? Nada más y nada menos que el secreto del Tetragrama (יהוה). Los cabalistas sostienen que este nombre aparece 1820 veces en los cinco libros de Moisés.

Según los sabios corresponde a multiplicar 26, el valor numérico del Tetragrama (יהוה) por 70, el valor numérico de Sod (סוד), “secreto”.

י = 10

ה = 5

ו = 6

ה = 5

———–

26

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———–

70

 

JULI PERADEJORDI

PAZ EN LA TIERRA Y SUFRIMIENTOS DE AMOR

¿Qué es la paz en la tierra? ¿Es posible la paz en la tierra? Si nos fijamos en la historia, la respuesta es obviamente no, o, al menos no en toda la tierra, para todo el mundo y al mismo tiempo. ¿Puede referirse la expresión “paz en la tierra” a otra cosa?

 

Vayamos al principio de la parashah Bejukotai, a Levítico (XXVI-3):

 

אם-בחקתי, תלכו; ואת-מצו‍תי תשמרו, ועשיתם אתם

“Si siguiereis Mis decretos y observareis Mis preceptos y los realizareis…”.

 

 

Y Levítico (XXVI-6)

ונתתי שלום בארץ, ושכבתם ואין מחריד

“procuraré paz en la tierra, y os acostaréis sin que nada os asuste”.

 

Es obvio que la mayoría de nosotros no vivimos en paz y padecemos todo tipo de problemas y sufrimientos, y a veces estos no nos dejan dormir. También es obvio que la mayoría de estos problemas nos los buscamos nosotros mismos; pero, ¿qué ocurre cuando no somos los responsables directos de estos sufrimientos?

El Talmud nos enseña que cuando alguien tiene sufrimientos (Isurim) “ha de examinar cuidadosamente si su actuar está de acuerdo con la Torah o si está descuidando su estudio”. Si considera que no es su caso, podría ser que lo que le hace sufrir sean Isurim Shel Ahavah (יסורים של אהבה) “sufrimientos de amor”, una expresión que aparece a menudo en el Talmud (Berajoth 5 a y 5 b).

El origen de todo esto se halla en Proverbios (III- 12):

כי את אשר יאהב יהוה יוכיח;
וכאב, את-בן ירצה

“porque el Eterno castiga al que ama y quiere, como el padre al hijo”.

 

El verbo que se suele traducir como “castiga” es Iakaj (יכח), que también significa “corrige” e incluso “discute”. Esto os permite ver la adversidad no como un castigo, sino como una oportunidad de autosuperación, de corregirnos. El sufrimiento es un mensaje, es un paso previo a la paz.

Para los sabios la “paz en la tierra” aludiría a la “Gracia de la Torah”, Hen Torah (חן תורה). Es un estado en el que ha desaparecido el sufrimiento y podemos gozar de la gracia divina. Cuando calculamos la guematria de esta expresión, descubrimos que es 669, o sea la misma que la de Shalom baEretz (שלום בארץ), “paz en la tierra”.

חן = 58

תורה = 611

—————

669

שלום  = 376

בארץ = 293

————–

669

 

¿Cómo se alcanza esta “paz en la tierra? De nuevo recurriremos a la guematria, esta vez la de Isurim Shel Ahavah (יסורים של אהבה) “sufrimientos de amor”.

יסורים = 326

של = 330

אהבה = 13

—————-

669

 

Todos tenemos problemas, todos sufrimos. Es importante que aprendamos a distinguir qué problemas y sufrimientos son el resultado de nuestros comportamientos errados y cuáles son correcciones que nos manda el cielo. Todo lo que nos ocurre en un mensaje para nuestra alma que le indica qué camino ha de seguir para acercarse a la perfección. Y esa perfección se llama “paz en la tierra”.

 

JULI PERADEJORDI

 

¿QUIÉN ES EL QUE BUSCA, QUIÉN ES EL BUSCADO?

La parashah de Emor, literalmente “diles” nos enseña las leyes  de los Kohanim y del Kohen haGaddol.  Recurriendo a la guematria podemos descubrir muchas más cosas.

 

Leemos en Levítico (XXI-1):

אמר אל-הכהנים

“diles a los sacerdotes”.

 

La guematria de esta frase es 402:

אמר = 241

אל = 31

הכהנים = 130

——————-

402

 

Los sabios nos enseñan que se trata de la misma guematria que la de Bikesh (בקש), “buscar”. Enseñándonos las leyes de los Kohanim se nos está exhortando a buscar. Pero, ¿qué es lo que se busca? O, como decía un conocido místico, ¿quién es el que busca?, ¿quién es el buscado?

Volvamos al texto de Levítico (XXI-1):

אמר אל-הכהנים בני אהרן

“diles a los sacerdotes, hijos de Aarón”.

בני = 538

אהרן = 733

—————-

1271

 

Si calculamos ahora la guematria Shemi o completa de Beni Aarón (בני אהרן), “hijos de Aarón”, vemos que es 1271. Se trata del valor numérico del versículo primero del segundo capítulo del libro de Malaquías que, como por casualidad, también habla de preceptos de los Kohanim:

ועתה, אליכם המצוה הזאת-הכהנים

“Y ahora, oh sacerdotes, este precepto para vosotros”.

ועתה = 481

אליכם = 101

המצוה = 146

הזאת = 1413

הכהנים = 130

——————

1271

 

Pero leamos las palabras siguientes:

אם-לא תשמעו

“si no escucharas…”.

 

Cuando calculamos su guematria Shemi, vemos que es 1384:

 

אם-לא = 376

תשמעו = 1008

———————

1384

 

Se trata del valor numérico del versículo 23 del Salmo CXXXIX:

חקרני אל, ודע לבבי; בחנני, ודע שרעפי

“Búscame, oh Dios, y examina mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos”.

חקרני = 368

אל = 31

ודע = 80

לבבי = 44

בחנני = 120

ודע = 80

שרעפי = 660

——————

1384

 

Creemos que buscamos a Dios cuando en realidad es Él quien nos busca a nosotros, quien Se busca en nosotros. Él es el que busca y Él es el buscado. Vimos que Bikesh (בקש) significaba “buscar”; Bukash (בקש)  significa “ser buscado”.

 

JULI PERADEJORDI

AMAR LA PAZ Y BUSCAR LA PAZ

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Una de las enseñanzas más bellas y profundas de la Mishnah, que aparece en los Pirké Avoth, es aquella que nos exhorta a amar la paz y buscarla. Veamos que nos aporta la guematria de la palabra “paz”, Shalom (שלם).

 

Leemos en Pirké Avoth (I-12):

Sé de los discípulos de Aarón, que aman la paz y buscan la paz”.

 

¿Cuál es la relación entre Aarón y la paz? ¿Por qué medio se busca y consigue la paz?

La guematria nos descubre que la clave está en el amor y el corazón, dos conceptos o dos símbolos que también se asocian con Aarón.

Cuando calculamos la guematria atbash de Shalom (שלם), “paz”, descubrimos que es 32 y coincide con la de Lev (לב) “corazón”.

ש = 2

ל = 20

ם = 10

———–

32

ל = 30

ב = 2

————

32

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LA LETRA GUIMEL Y EL PAN

GUIMEL - compartilhar

La letra Guimel (ג), la tercera del alfabeto, es una letra que alberga una riqueza excepcional desde el punto de vista simbólico. Corresponde a la famosa letra G de los masones. Su valor numérico es 3 pero desarrollada como Guimel (גימל), nos arroja otro número no menos interesante: 83.

 

 

El Alfabeto de Rabbí Akiva asocia a la letra Guimel (ג) con un rico que corre detrás de un pobre, asociado con la letra siguiente, la Dalet (ד), para darle limosna. Ésta está simbolizada por el pan, haLejem (הלחם), palabra que aparece en Deuteronomio (8:3):

למען הודיעך, כי לא על-הלחם לבדו יחיה האדם-כי על-כל-מוצא פי-יהוה, יחיה האדם.

“…para hacerte saber que el hombre no vivirá sólo de pan, mas de toda palabra que sale de la boca del Eterno vivirá el hombre”.

 

¿Qué es “toda palabra que sale de la boca del Eterno”? La respuesta nos la proporciona de nuevo el Alfabeto de Rabbí Akiva:

“¿Qué nos revela la letra Guimel (ג)? Que el Santo, bendito sea, dijo:

“Retribuí al mismo tiempo a los piadosos como a los pobres”.

לדלים מחסידים יחד גמלתי

 

Si tomamos las iniciales de estas cuatro palabras de la primera a la última, obtenemos Guimel (גימל).

Pero más adelante, este mismo libro nos dirá:

“Si no fuera por mis obras de misericordia, el mundo no sobreviviría una sola hora”.

 

El hombre vive de la Guimel (ג). Cuando desarrollamos esta letra, obtenemos su guematria Shemi, 83:

ג = 3

י = 10

מ = 40

ל = 30

———–

83

 

Se trata de la guematria de haLejem (הלחם)

ה = 5

ל = 30

ח = 8

ם = 40

———-

83

 

La Guimel (ג), lo que nos da y nos mantiene la vida, representa a Dios, “el rico” y la Dalet (ד) al hombre, “el pobre”. Si no fuera por la misericordia divina, el hombre “no sobreviviría una sola hora”.

Vivimos de este pan, haLejem (הלחם), que no conocemos y sin embargo respiramos.

Y para acabar una curiosidad. Si nos fijamos en el capítulo y versículo de Deuteronomio donde aparece esta palabra, es el capítulo 8, versículo 3, de nuevo 83.

 

JULI PERADEJORDI

Pan, guematria, Deuteronomio Juli Peradejordi, Torah, Lejem, Guimel

 

LA MANO DE UN REY

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Existe una relación muy íntima y secreta entre las manos y la oración. Las manos no sólo sirven para dar, para bendecir, también sirven para recoger y para atraer. Lo que se recibe y se transmite es en esencia lo mismo, la Shefa, la abundancia divina. Veamos cómo esta idea se encuentra en la Torah en la parashah Shemini.

 

Leemos en el Zohar (II-67 a):

“Rabbí Elazar abrió el versículo:

וישא אהרן את-ידו אל-העם, ויברכם; וירד, מעשׂת החטאת והעלה-והשלמים

«Y Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y los bendijo; luego descendió tras haber realizado el sacrificio expiatorio –jatat–, la ofrenda ígnea –olah– y la ofrenda de paz» (Levítico 9:22).

La expresión “sus manos”, en el original hebreo, está escrita de modo carente, pues le falta la letra Iod, por lo que hemos de leer “su mano”.

Si reflexionamos sobre estas palabras vemos que el autor del Zohar nos está sugiriendo que en la oración las dos manos han de estar unidas como si fueran una sola. Esto es lo que precisamente le da su fuerza.

כ = 1

ח = 1

——–

28

 

La palabra fuerza en hebreo es Koaj (כח) y su guematria 28.

La palabra Mano es Iad (יד) y su guematria 14. Si unimos las manos como si fueran “una”, o sea sumamos 14 con 14, obtenemos 28.

Pero no se trata simplemente de unir las manos como cuando los niños piden algo “por favor”. A la fuerza de las manos unidas hay que añadirle la intención, Kavanah (כונה), guematria 81, lo que hace que nuestras manos sean como la mano de un rey, Iad haMelej (יד המלך), guematria 109.

כ = 20

ו = 6

נ = 50

ה = 5

————

81

28 + 81 = 109

יד = 14

המלך = 95

————–

109

 

Pero hay aún más. Volvamos al versículo que encabezaba estas reflexiones. Si sumamos la guematria de Jatat (חטאת), “sacrificio expiatorio” a la de Olah (עלה), “ofrenda”, obtenemos 523, que es la guematria de Shefa haJaim (שפה החיים), “abundancia de vida”. Y esto es precisamente lo que recibe la mano de un rey.

 

ח = 8

ט = 9

א = 1

ת = 400

————–

418

ע = 70

ל = 30

ה = 5

————–

105

418 + 105 = 523

ש = 300

פ = 80

ע = 70

ה = 5

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 40

———-

523

 

JULI PERADEJORDI

TRES COSAS TIENE LA VIDA

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O al menos esto dice la canción. Los sabios de Israel nos han enseñado que “el mundo se mantiene sobre tres cosas”. Si profundizamos utilizando la guematria en cada una de ellas, descubrimos que en el fondo son una sola.

 

Cuando hablamos de “vida” o de “Torah”, estamos hablando de lo mismo. Cuando los Pirke Avoth (I-2) enseñan que “el mundo” se mantiene sobre tres cosas, nos están enseñando también que “la vida” se mantiene gracias a tres cosas. La canción habla de “salud, dinero y amor”. Veamos qué dicen los Pirke Avoth (I-2):

“la Torah, el servicio y los actos de bondad, Guemilut Hassadim (גמילות חסדים)”.

 

La palabra que se utiliza para decir “servicio” es Avodah (עבודה), literalmente “trabajo”. ¿Cómo es que se la equipara a la Torah? Cuando calculamos su guematria vemos que es 87:

ע = 70

ב = 2

ו = 6

ד = 4

ה = 5

———–

87

 

Los sabios comparan a la Torah con el “oro fino”, en hebreo Paz (פז), palabra cuya guematria también es 87. Se apoyan en el libro de los Salmos (XIX-11) que dice que los mandamientos del Eterno son más deseables incluso que el oro fino, utilizando precisamente esta palabra.

פ = 1

ז = 1

———-

87

 

Por otra parte, el Talmud (Sotah 14 a) nos enseña que los Guemilut Hassadim (גמילות חסדים):

“son como toda la Torah, desde el principio hasta el final”.

 

Los actos de bondad se realizan con el corazón, en hebreo Lev (לב). Las dos letras que forman esta palabra son la última y la primera que aparecen en el texto de la Torah. Por esta razón se comparan con la Torah, “desde el principio hasta el final”. Pero hay aún más, si calculamos la guematria de Guemilut Hassadim (גמילות חסדים) vemos que es 611, como la de Torah:

גמילות = 489

חסדים = 122

——————–

611

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

————

611

 

Como decía el Baal Shem Tov en su Sefer Maamarim:

“Todas las cosas buenas, hijos míos, la salud y la prosperidad se obtienen por medio de la Torah”.

La Torah es la Salud, la Torah es más valiosa que la plata y la Torah es un mensaje de amor. Las tres cosas que tiene la vida.

 

JULI PERADEJORDI

MOISÉS, MOISÉS

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A lo largo de la historia, la mayoría de estudiosos se han preguntado por qué en el episodio de la zarza ardiente Dios repite el nombre de Moisés. Vamos a aventurar dos explicaciones. La primera basada en la guematria, y la segunda apoyada en un comentario de Rashi que relacionaremos con la primera palabra de la parashah de Vaikrá.

 

Leemos en Éxodo (III-4):

 

וירא יהוה, כי סר לראות; ויקרא אליו אלהים מתוך הסנה, ויאמר משה משה-ויאמר הנני

“Y viendo el Eterno que iba a ver, lo llamó Dios de en medio del zarzal, y dijo:

¡Moisés, Moisés! Y él respondió: heme aquí”.

 

Sabemos que Moisés es quien recibe la Torah, y que ésta, según Deuteronomio (IV-6) conlleva la sabiduría. Si calculamos la guematria de la expresión Sabiduría y Torah (חכמה ותוראה), Jojmah veTorah, descubrimos que es exactamente 690.

חכמה = 73

ותוראה =  617

—————

690

 

Cuando calculamos la guematria de Moshé (משה), “Moisés”, vemos que es 345.

מ = 40

ש = 300

ה = 5

———–

345

345 x 2 = 690

 

Si la multiplicamos por 2, de nuevo obtenemos 690.

Pero vayamos al comentario de Rashi, en boca del Rav Ginzburgh que no tiene desperdicio:

“Rashi dice en nombre de los sabios de bendita memoria que duplicar el nombre es una expresión de cariño. Cuando te amo mucho te llamo dos veces. En el Tanaj esto se ve en Abraham, Iaacov, Shmuel y aquí con Moisés (…) Todo es afecto, pero en el caso de Moisés hay un cariño especial…”

 

Moisés es, pues, muy querido, y esto lo vamos a encontrar encriptado nada menos que al principio de la parashah de Vaikrá en Levítico (I-1):

 

ויקרא, אל-משה

“Y llamó a Moisés…”.

 

Cuando vamos a la palabra Vaikrá (ויקרא) y aislamos su interior, nos encontramos precisamente con la palabra Iakar (יקר), “amado, querido”.

 

ו (יקר) א

 

JULI PERADEJORDI

 

Torah, Vaikrá, guematria, Juli Peradejordi, Moisés, Rav Ginzburgh, Zohar

 

 

BETZALEL Y BERESHIT

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En la parashah de Vaiakhel  aparece uno de los personajes más misteriosos y apasionantes de la Torah. Si bien se nos dice a qué tribu pertenecía y de quién era hijo, según el midrash fue creado en los seis primeros días de la creación y permaneció “a la sombra” del Eterno hasta que éste decidió construir el Templo. Estamos hablando de Betzalel.

 

Disponemos de poca información acerca de alguien tan importante como fuera Betzalel. El Midrash Rabbah sobre  Éxodo (34:1) nos dice que Betzalel estaba “a la sombra del Eterno” hasta el momento en que fue  necesario para la construcción del Templo. ¿De dónde lo deduce?

Sin duda del nombre mismo de Betzalel, que podemos leer como Be (ב) “en”, Tzel (צל), “sombra”, El (אל), Dios.

Como aprendemos de Éxodo (XXXVIII-22):

 

ובצלאל בן-אורי בן-חור, למטה יהודה, עשה, את כל-אשר-צוה יהוה את-משה

“Betzalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Iehuda hizo todo lo que IHWH le había ordenado a Moisés”.

 

¿Qué quiere decir “hijo de Uri”? Literalmente “hijo de mi luz”. ¿De qué luz estamos hablando? Sin duda de la que Dios crea al principio del relato de Bereshit, el Génesis (I-3 y 4):

“dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz.  Dios vio que la luz era buena”.

 

La palabra “buena”, aplicada a la luz, es Tov (טוב). Si calculamos su guematria, vemos que es 17:

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Los sabios nos han enseñado que el número secreto o triangular del 17 es 153. Este número coincide con la guematria de Betzalel (בצלאל):

 

ב = 2

צ = 90

ל = 30

א = 1

ל = 30

———-

153

 

En el Talmud, en el tratado de  Berajoth (55 a) podemos leer:

 

“Betzalel sabía cómo combinar las letras con las que fueron creados los cielos

y la tierra”.

 

Dicho de otro modo, Betzalel conocía el secreto de Bereshit.

Cuando a la calculamos la guematria de Betzalel, 153 y le sumamos la de Keter, 620, Jojmah, 73 y Binah, 68, obtenemos 913, la guematria de (בראשית):

ב = 2

ר = 200

א = 1

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

913

 

JULI PERADEJORDI

 

CIENTO VEINTISIETE PROVINCIAS

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Una vez pasada la festividad de Purim, que los sabios consideran la más importante de la Torah, se impone una reflexión sobre ciertas guematrias asociadas con ella. Vamos a proponer una clásica.

 

El libro de Ester comienza diciendo que:

 

ויהי, בימי אחשורוש:  הוא אחשורוש, המלך מהדו ועד-כוש-שבע ועשרים ומאה, מדינה

“Aconteció en los días de Asuero, el rey Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias”.

 

¿Cómo es capaz de darnos esta cifra tan exacta? ¿De dónde sale? Más adelante, en Ester (X-1) leemos que:

 

וישם המלך אחשרש (אחשורש) מס על-הארץ, ואיי הים

“Y el rey Asuero impuso tributo sobre la tierra y las islas del mar.”

 

El sabio Gaón de Vilna nos explica que se trata de 100 provincias y 27 islas.

¿Cómo lo deduce?

De la guematria de Mas (מס), “tributo”, que es 100 y de la de VeEiei (ואיי) “e islas”, que es 27.

מ = 40

ס = 60

———

100

ו = 6

א = 1

י = 10

י = 10

———-

27

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

LA GUEMATRIA OCULTA DE TETZAVEH

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El Gaón de Vilna que se fijó en el número exacto de versículos que componen la parashah de Tetzaveh, nos descubre una guematria Nistar, una guematria oculta, sumamente interesante.

 

En la parashah de Tetzaveh nos encontramos con una curiosidad: no aparece ni una sola vez el nombre de Moisés. ¿Por qué? Una explicación nos la dará en Baal haTurim comentando la parashah siguiente, concretamente Éxodo (XXXII-32) donde Moisés le dijo a Dios:

מחני נא, מספרך אשר כתבת.

“bórrame ahora de Tu libro que has escrito”.

 

Si le damos la vuelta al número del capítulo y versículo, 32:32, obtenemos 23:23. En Éxodo (XXIII-23) Dios le diría a Moisés:

כי-ילך מלאכי

“Pues Mi ángel irá ante ti…”

El sabio Baal haTurim nos explica que la guematria de Malaji (מלאכי), “mi ángel” es 101. ¿Qué tendrá que ver esto con la parashah de Tetzaveh?

Parece que esta parashah esté dirigida únicamente a su hermano Aarón, sin embargo Moisés está presente en ella, aun que oculto.

Le debemos al Gaón de Vila el descubrimiento de que esta parashah, que está compuesta por 101 versículos, tiene una relación oculta con Moisés.

Cuanto calculamos la guematria Nistar u oculta de Moshe (משה), obtenemos:

(מ) מ = 40

(ש) ין = 60

(ה)א = 1

—————

101

 

Se trata, como hemos visto de la guematria de Malaji (מלאכי) y del número de versículos que componen la parashah.

מ = 40

ל = 30

א = 1

כ = 20

י = 10

———-

101

 

JULI PERADEJORDI

 

NO OPRIMAS AL REFUGIADO

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Cuando colocamos la palabra “refugiado” en vez de la palabra “extranjero” en Éxodo (XXIII-9), este conocido versículo de Mishpatim adquiere una actualidad insólita. Veamos qué nos enseña la guematria.

Veamos que nos dice el texto de Éxodo (XXIII-9):

וגר, לא תלחץ; ואתם, ידעתם את-נפש הגר-כי-גרים הייתם, בארץ מצרים

“No oprimas al extranjero; vosotros conocéis el alma del extranjero, pues extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto”.

Una expresión llama enseguida la atención del lector atento: “el alma del extranjero”, Nefesh haGuer (נפש הגר). ¿Por qué insiste el texto en “vosotros la conocéis”?

Para entender de qué nos están hablando hemos de dirigirnos a Salmos (CXIX-124),  a un versículo que nos exhorta a ser misericordiosos con los siervos y los trabajadores:

עשה עם-עבדך כחסדך;  וחקיך למדני.

“Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos”.

 

Cuando calculamos la guematria de este versículo descubrimos que es 971:

עשה = 375

עם-עבדך= 1

כחסדך = 112

וחקיך = 144

למדני = 134

—————

971

 

Se trata de la misma que la de la expresión VeAtem Idatem (ואתם, ידעתם) “vosotros la conocéis”:

 

ואתם = 447

ידעתם = 524

————–

971

 

Pero hay aún más, ¿por qué dice “la conocéis”, refiriéndose al alma de los extranjeros? La respuesta obvia está en el mismo versículo: los hijos de Israel también fueron extranjeros en su momento. Sin embargo la guematria nos descubre algo mucho más profundo: el alma del extranjero, Nefesh haGuer (נפש הגר), corresponde a la de los tres patriarcas. Veamos la guematria de Nefesh haGuer (נפש הגר):

נפש = 439

הגר = 208

————-

638

 

Y veamos ahora la de los tres patriarcas:

אברהם  = 248

יצחק = 208

יעקב = 182

—————–

638

 

Pero alguien podría objetar que Abraham y Jacob estuvieron en Egipto pero Isaac no. ¿Por qué considerarle a él también Guer (גר)? Sencillamente porque su guematria, 208, coincide con la de haGuer (הגר).

 

JULI PERADEJORDI

 

URIEL, ÁNGEL DE LA LUZ

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En la parashah de Itró, concretamente en Éxodo (XIX-1) Vemos que los hijos de Israel llegaron al  Sinaí “en el tercer mes del Éxodo” para recibir la Torah. Y los sabios se preguntan por qué precisamente en el tercer mes. Veamos cómo va a ser la guematria quien nos lo aclara.

 

Et texto dice asÍ:

 

בחדש, השלישי, לצאת בני-ישראל, מארץ מצרים-ביום

הזה, באו מדבר סיני.

“En el tercer mes del Éxodo de los Hijos de israel de Egipto, en ese día, llegaron al desierto de Sinaí”.

 

El Zohar (II -78 a) nos explicará que la Torah fue recibida en el tercer mes porque sobre él:

“Ejerce dominio Uriel”.

 

Lo primero que viene a la cabeza es que es lógico, ya que Uriel (אוריאל) es el tercero de los cuatro arcángeles, pero si profundizamos en la guematria de su nombre vemos que la razón es otra:

 

א = 1

ו = 6

ר = 200

י = 10

א = 1

ל = 30

———–

248

Como nos enseñan los sabios, se trata de una alusión a las 248 Mitzvot positivas de la Torah. Pero en esta misma página el Zohar prosigue diciéndonos que:

“Y con él hay 365 miríadas de campamentos de ángeles como el número de días del año. Cada miríada de campamentos ejerce dominio en cada día de los 365 días del año, y todos ellos tienen 365 llaves espirituales que irradian luminosidad e iluminan”.

 

Las llaves, nos enseñan los cabalistas, “abren los canales por lo cuales fluye la luz de arriba hacia los mundos inferiores”. Estas 365 llaves corresponden a las 365 Mitzvot negativas. ¿Qué quiere decir que irradian e iluminan?

Cuando sumamos 248 a 365 obtenemos 613, que es la guematria de Orot (אורות), “luces”:

248 + 365 = 613

א = 1

ו = 6

ר = 200

ו = 6

ת = 400

——————–

613

 

De este modo las Mitzvot se nos presentan no tanto como preceptos morales que hemos de cumplir, sino como oportunidades para atraer luz a nuestras vidas.

 

JULI PERADEJORDI

 

NINGÚN PERRO AFILARÁ SU LENGUA

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En la parashah Bo aparece una curiosa afirmación que podemos comentar a la luz de la guematria: ningún perro afilará su lengua contra todos, recalquemos esta palabra, todos, los hijos de Israel.

El texto de Éxodo XX-7 dice así:

ולכל בני ישראל, לא יחרץ-כלב לשנו

“Y contra todos los Hijos de Israel, ningún perro afilará su lengua”.

 

¿De qué perro estamos hablando? Sin duda de Amalek, el enemigo eterno de Israel, que los comentaristas comparan a un perro.

El Midrash Tanjuma (parashat Tetsé) define a Amalek como “el que degüella, puesto que siempre viene a degollar a Israel”. Degollar es “separar la cabeza del cuerpo”. Este mismo Midrash (parashat Tetsé) dice de Amalek que “introduce dudas en la fe”. ¿De qué estamos hablando?

Cuando se separa la cabeza del cuerpo, una de las cosas que se está haciendo es separar la cabeza del corazón, el órgano de la fe. Entonces aparecen las dudas. No es casual, como indican en diversos lugares los cabalistas, que la guematria de Amalek y la de Safek (ספר), “duda”, sean la misma, 240.

 

ע = 70

מ = 40

ל = 30

ק = 100

———-

240

ס = 60

פ = 80

ק = 100

———–

240

 

La palabra “todos”, Kol (כל) con la que comienza este versículo, procede de una raíz que indica integridad y no sólo se refiere a todos y cada uno de los hijos de Israel, sino a todos aquellos cuya cabeza y corazón están unidos.

Si calculamos la guematria de UleKol (ולכל), “Y contra todos”, vemos que es 86, como la de Elohim.

 

ו = 6

ל = 30

כ = 20

ל = 30

———-

86

א = 1

ל = 30

ה = 5

י = 10

ם = 40

———

86

Y si sumamos la guematria de Moaj (מח), cerebro” a la de Lev (לב) “corazón, por medio de una letra Vav (ו), también obtenemos 86:

ל = 30

ב = 2

ו = 6

מ = 40

ח = 8

———

86

 

Como decía un nieto del Baal Shem Tov, el Rebbe Moshe Jaim Efraim de Sedelkov, comentando este versículo, “las bocas y los corazones eran uno y estaban unidos en la verdad” y por eso “se eliminan los juicios” y “todos sus problemas desaparecen”.

Porque Amalek, la duda, no puede contra la verdad. Por mucho que afile la lengua.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

EL ESCUDO DE LOS PATRIARCAS

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Los comentaristas hacen hincapié en que en el primer versículo de la parashah de Vaerá la palabra El (אל), que se refiere a Dios, aparece tres veces, una por cada patriarca. Veamos qué misterio oculta esta curiosidad a la luz de la guematria.

 

 

La parashah de Vaerá comienza así:

וארא, אל-אברהם אל-יצחק ואל-יעקב-באל שדי; ושמי יהוה, לא נודעתי להם

“Y me aparecí ante Abraham, ante Isaac y ante Jacob como El Shadai, pero por Mi Nombre El Eterno no Me hice conocer ante ellos”.

¿Por qué la Torah no dice simplemente me aparecí ante Abraham, Isaac y Jacob?

La guematria de El (אל) es 31. Si multiplicamos este número por tres, por los tres patriarcas delante de cuyo nombre aparece esta palabra, obtenemos el número 93, que, como lo señalan los sabios es la guematria de Maguen (מגן), “escudo”.

א = 1

ל = 30

———

31

31 x 3 = 93

מ = 40

ג = 3

ן = 50

——–

93

Si nos fijamos en la primera bendición de la oración de las 18 bendiciones, Shemoneh Esre, vemos que declara “Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob”, y que la conclusión de esta bendición es Maguen Abraham (מגן אברהם) “Escudo de Abraham”.

Como podemos aprender de la Torah (Génesis XV-1), Dios le dice a Abraham “Anoji Maguen Laj”, “Yo soy tu escudo”. ¿Por qué entonces de Isaac y de Jacob?  Porque los tres patriarcas eran Kaddosh (קדוש), “santos”.

Cuando calculamos la guematria de Kaddosh (קדוש), vemos que es 410:

ק = 100

ד = 4

ו = 6

ש = 300

————

410

410 x 3 = 1230

 

Si multiplicamos 410 por 3, por los tres patriarcas, obtenemos 1230, o sea la guematria Shemi de Maguen Avot (מגן אבות), el “escudo de los patriarcas”:

מגן = 269

אבות = 961

—————

1230

 

JULLI PERADEJORDI

 

 

EN MEDIO DE LA ZARZA

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Me decía una persona muy cercana que no se creía que Dios se le apareciera a Moisés en medio de una zarza. Le contesté que tenía razón si interpretaba las cosas al pie de la letra, cayendo en la literalidad, pero que el episodio de la zarza contiene grandes secretos y que quedarse en la literalidad era un error. Veamos algunos de estos secretos a la luz de la guematria:

 

Muchas veces, medio en serio medio en broma, he dicho que aquel que aborda la Torah al pie de la letra se merece una patada, de ese mismo pie, y que a raíz de esta patada no será capaz de ver su corona. Quedarnos en la interpretación literal, el Pshat, de cualquier pasaje de la Torah es limitarnos al envoltorio sin saborear el caramelo. En el caso del episodio de la zarza ardiente nos priva de mucho.

De entrada leemos en el texto que “la zarza ardía con fuego”. (Éxodo III-2)

הסנה בער באש

La guematria de “con fuego (BeEsh) es 303:

ב = 2

א = 1

ש = 300

—————

303

Los cabalistas nos enseñan que no se trata de un fuego cualquiera, como el que alimenta nuestros hogares. Se trata de algo más pues 303 es también la guematria de la expresión que aparece en Deuteronomio (VIII-3) Kol motzah Pi haShem (כל-מוצא פי-יהוה), “todo lo que emana de la boca del Eterno”.

כל = 50

מוצא = 137

פי = 90

יהוה = 26

——————

303

 

Pero hay aún más, la guematria de la frase “la zarza ardía con fuego” es 695. Sabemos que el fuego tiene que ver con el juicio, Din (דין). Si calculamos la guematria de la expresión KeDin Torah (כדין תורה), “como el juicio de la Torah”, vemos que también es 695:

הסנה = 120

בער = 272

באש = 303

———————-

695

כדין = 84

תורה = 611

——————-

695

 

 

JULI PERADEJORDI