REPARAR LA ESTULTICIA

 

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Sabemos, gracias a las enseñanzas de los sabios, que algo tan actual y socialmente aceptado como robar no es sólo apropiarse de lo ajeno, también es ofender a Dios (y al erario público) y, por decirlo de algún modo, “entrometerse” en Sus designios. Veamos qué nos dice el libro del Levítico (5-23):

והיה, כי-יחטא ואשם-והשיב את-הגזלה אשר גזל או את-העשק אשר עשק, או את-הפקדון אשר הפקד אתו; או את-האבדה, אשר מצא.

 

«Y ocurrirá que cuando peque y se haga culpable, devolverá el objeto robado que sustrajo, o lo que ganó de su fraude, o la prenda que fue dejada en su poder, o el objeto perdido que halló».

 

Lo primero que se deduce de estas palabras es que cuando alguien roba no sólo está pecando, también se está haciendo culpable. La palabra que se utiliza para “pecar”, Iejatah (יחטא) procede de la raíz Jet (חט), como vemos en sus letras centrales, y aquel que peca normalmente se cree muy listo.

Si acudimos a la guematria Raguil de Jet (חט), descubrimos que es 17:

ח = 8

ט = 9

———–

17

 

 

Se trata de la guematria de Tov (טוב), “bueno”, y el ladrón siente que está haciendo algo bueno (al menos para él), pero en realidad lo que está haciendo es el tonto, ya que no hay más que fijarse en la guematria atbash de Jet (חט), 110, para darse cuenta de que es un Sacal, un necio (סכל):

 

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

ח = 60

ט = 50

———-

110

ס  = 60

כ = 20

ל = 30

———-

 110

 

Pero este versículo contiene una rareza en la que han reparado los cabalistas: la primera palabra Vehaiah (והיה) está formada por las mismas letras que el Tetragrama en un orden “incorrecto”. Esto nos enseña que “cuando alguien peque y se haga culpable” no sólo estará perjudicando a su prójimo al que ha robado, también está afectando al Tetragrama y desordenando el mundo. Es lo que se llama “estulticia”, del latín stultus, “necio”, “tonto”. Ya vimos, en un post anterior (https://elzoharesplendor.wordpress.com/2014/04/22/el-ladron-que-bendice/), que robar se puede comparar con insultar al Nombre de Dios (Salmos X-3):

 ובצע  ברך, נאץ יהוה

“Y el ladrón que bendice insulta a IHWH”.

 

La guematria Sderti u ordinal de la palabra que se utiliza en Levítico (V-23) para decir “y devolverá”, Veeshiv (והשיב) es también 17, por lo que el hecho de devolver lo robado compensa en cierto modo la necead del Sacal. Por eso, la Torah propone una reparación para su estulticia: devolver el objeto robado, estafado o ganado con fraude. Pero normalmente, ¿por qué el ladrón no lo hace? ¿Es aún más tonto de lo que parecía? Probablemente sí.

ו = 1

ה = 1

ש = 1

י = 1

ב = 1

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17

JULI PERADEJORDI

 

 

 

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EL LADRÓN QUE BENDICE

Charmeur

Robar y no bendecir son dos cuestiones íntimamente relacionadas en el Talmud, que nos enseña (Berajoth 35b) que disfrutar de las cosas de este mundo sin bendición es como robarle a Dios. Pero quizá haya algo peor aún que robarle a Dios: insultarle.

En el libro de los Salmos (X-3) podemos leer que:

 ובצע  ברך, נאץ יהוה

“Y el ladrón que bendice insulta a IHWH”.

 ¿Quién es el “ladrón que bendice” (בצע ברך)?

Es aquel personaje que tiene apariencia de piadoso, de Tzadik incluso, que lo bendice todo para que todos lo vean, pero que en el fondo es un deshonesto, intelectual o materialmente. Es como la serpiente, Najash (נחש), quizá por ello muchas veces se le tilda de “encantador de serpientes”.

Si calculamos la guematria de “ladrón que bendice” (בצע  ברך), obtenemos 384:

 בצע = 162

ברך = 222

————

384

 

Éste, que se cree más listo que todo el mundo, está robando nada más y nada menos que al Tetragrama, el Nombre de Dios cuyo valor numérico es 26.

Si a 384 le restamos 26 nos encontramos con 358 que es la guematria de Najash (נחש), “serpiente”.

נ = 50

ח = 8

ש = 300

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358

Si nuestros primeros padres fueron seducidos por la serpiente, evitemos nosotros serlo por los encantadores de serpientes, aunque luzcan largas barbas y ropas negras. Si son capaces de insultar a Dios, ¡qué no harán con nosotros!

JULI PERADEJORDI