LA LUZ DE LA VIDA

Que la Torah es luz, es algo que hemos visto en varios de los post que colgamos cada semana, pero a través del

simbolismo de las letras podemos afinar más y deducir de qué luz estamos hablando. Podemos asociar los cinco libros que

componen la Torah con cinco letras concretas, las denominadas Manzapaj (Mem, Nun, Tzadi, Peh y Kaf).

 

Leemos en el Talmud (Shabbat 104 b):

 

“Dijo Rabbí Jeremías, y algunos dicen que lo dijo Rabbí Jía hijo de Abba: “Los profetas instituyeron que las letras Mem, Nun, Tzadi, Peh y Kaf, sean escritas de manera diferente cuando aparecen al final de una palabra””.

 

Si calculamos la guematria de estas letras obtenemos:

מ = 40

נ = 50

צ = 90

פ = 80

כ = 20

——–

280

 

Se trata de la guematria de Or haJaiim (אור החיים), “la luz de la vida”. Por esta razón podemos decir que la Torah es la luz de la vida.

 

אור = 207

החיים = 73

————

280

 

¿Qué es esta luz? Es el alimento del Justo, el Tzadik (צדיק).

Cuando tomamos Manzapaj (Mem, Nun, Tzadi, Peh y Kaf), nos encontramos con Mem (מ) y Nun (נ) que forman la palabra Man (מן), “maná”. Cuando tomamos Peh (פ) y Kaf (ך), nos encontramos con la palabra Paj (פך), que significa “vasija”. Y la letra central la Tzadi (צ), representa al Tzadik (צדיק), el justo, que se alimenta del Man, la luz de la vida, que recoge en la vasija de su corazón.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

 

Zoharito | De la Alef a la Tav

alef el zohar

Si nos fijamos en alfabeto hebreo, vemos que comienza por la letra Alef (א) y acaba por la letra Tav (ת). La primera letra indica el principio de algo y la última el final. Si nos fijamos ahora en el árbol sefirótico, que comienza por el Ein Sof (אין סוף), vemos que también comienza por la letra Alef (א) de Ein y acaba por la Tav (ת) de Maljut (מלכות).

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El Zohar | Parashat Vaigash

Shin

En la sección de la Torá Vaigash se nos dice:

Porque antes de que el Santo, Bendito Sea, creará al mundo,  vinieron y se presentaron todas las letras hebreas delante de El  Santo, Bendito Sea, e ingresaron ante Él, cada una y una en orden  inverso, es decir, primero se presentó la Tav, luego la Shin, y así sucesivamente,  y cada letra solicitó que el mundo fuese creado a través  de ella.

Ingresó primero la letra Tav, la última del abecedario hebreo, y  dijo delante de El Eterno: ¿es acaso Tú voluntad crear a través de  mí el mundo? Resulta evidente que la letra Tav no pretende ser ella  sola el medio exclusivo de creación, sino que su deseo es el de ser la  letra principal entre todas las demás letras que habrían de incluirse  en ella. Le dijo el Creador a modo de respuesta: «no es posible crear  a través de ti el mundo, pues por ti en un futuro muchos justos  han de morir, y no corresponde que la Torá, que es un Árbol de Vida,  comience con una letra que alude a la muerte. Tal como está escrito:  «Y colocarás una señal –tav– en las frentes de los hombres»  (Ezequiel 9:4). Y también fue enseñado (Tratado de Shabat 55a):  «Y a partir de mi santuario –mikdash– comenzarán» (Ezequiel 9:6).  Y los sabios enseñan: no leas mimikdashi –mi santuario– sino mimkudashai  –de mis hombres más sagrados–, los justos. Y por ello  el mundo no será creado a través de ti». Cabe destacar que a partir  de la respuesta de El Eterno se aprende que la letra a través de la cual  se crea el mundo es a su vez la primera letra de la Torá.

Luego ingresaron, siguiendo el orden inverso, las siguientes tres  letras, Shin, Kuf, Reish, cada una y una sola, y no entraron juntas  para que no se pudiese desvelar la mentira –sheker– de modo evidente,  ya que precisamente estas tres letras componen la palabra hebrea  «mentira». Y al igual que lo sucedido con la primera letra que entró,  la Tav, también cada una solicitó que el mundo fuese creado a través  de ella. Les dijo El Santo, Bendito Sea: a pesar de haber actuado  astutamente –ya que entraron cada una por separado–, de todos modos  no corresponde que a través de ustedes el mundo sea creado  pues, juntas, ustedes son las letras con las que se nombra a la  mentira. Y la mentira, evidentemente, no corresponde que se encuentre  ante mí ya que Mi sello es la Verdad absoluta. Y he aquí que  esto ya fue explicado en la Hakadamá de El Zohar (ver. Volumen 1,  pag 110–116).

Y siguiendo el orden inverso ingresaron luego la letra Pei y la letra  Tzadik, y así todas las demás letras del abecedario hebreo, hasta  que llegaron las letras hasta la letra Kaf. Una vez que descendió  la letra Kaf de encima de la Corona, se estremecieron los mundos  supremos y los mundos inferiores, etc, y todo como fue explicado  ya en la Hakdamá de El Zohar, hasta que finalmente el mundo tomó  existencia y fue creado todo a través de la letra Bet, la cual es una  señal de la berajá, la bendición, inicial de esta palabra y con la que  también comenzó la Torá a través de la palabra Bereshit. Y a través  de ella se perfeccionó el mundo y fue creado. 

Y si dijeras que aparentemente resulta ilógico que el mundo haya  sido creado a través de la letra Bet ya que la letra Alef es la inicial de  todas las letras, y entonces cabe preguntar por qué el mundo no fue  creado a través de ella, se responde que es correcto y que realmente  la pregunta es válida, sino que como con ella se nombra la palabra  maldito –arur– debido a esto no se creó a través de ella el mundo.  Y a pesar de que la letra Alef es una letra del misterio supremo, el  misterio del valor numérico uno y la máxima Unidad, no fue creado  el mundo a través de ella, para no dar lugar al dominio y a la influencia  del Otro Lado, denominado Maldito. Por ello no se creó a  través de ella el mundo. Y se perfeccionó el mundo a través de la  letra Bet, y a través de ella se creó el mundo después de que se incluyeran  en esta letra todas las demás letras del abecedario hebreo.

http://www.edicionesobelisco.com/libro/848/zohar-el-vol-vii