OJO POR OJO

ojo

En la parashah de esta semana aparece uno de los conceptos más oscuros de la Torah, que puede interpretarse fácilmente de un modo desviado y asociarse con la venganza: “ojo por ojo”. Veamos a la luz de las palabras de los sabios que existen otras interpretaciones que nada tienen que ver con la venganza.

El famoso “ojo por ojo”, que leído literalmente del hebreo sería más bien “ojo bajo ojo”, es la famosa ley del Talión. Esta ley ha sido utilizada desde siempre para desprestigiar el judaísmo y la Torah, y precisamente quienes más lo hacen son a menudo otros pueblos que siguen aplicándola. Por eso será interesante profundizar en ella y ver cuán equivocados están los que la utilizan para combatir . El texto de Éxodo (XXI-24) dice así:

עין תחת עין
“Ojo bajo ojo”.

En el tratado de Baba Kama (84 a) del Talmud de Babilonia podemos leer:

“Esta expresión no ha de ser tomada al pie de la letra, es decir, no significa que al que le quita un ojo a su semejante se le ha de quitar un ojo. Significa más bien que hay que indemnizarlo con dinero por el ojo que se le ha quitado”.

Maimónides, apoyándose en este texto, nos enseñará que Tajat (תחת), “bajo, debajo”, significa “dinero” y que en el contexto quiere decir que hay que indemnizar con dinero por el daño que se ha hecho.
Pero es difícil de establecer la relación entre Tajat (תחת) y el dinero.
Lo que sí es fácil es ver en esta palabra que el principio es igual que el final: se trata de un palíndromo, una palabra que comienza y acaba por la misma letra, lo cual nos indica que hay dos direcciones.

תחת

Ello nos enseña que si la primera Tav (ת) corresponde a algo que hemos de compensar, hemos de hacerlo con algo equivalente, representado por la segunda Tav (ת).
Por otra parte, la guematria de la expresión (עין תחת עין) indica rigor y sugiere la idea de “tasación”, ya que se trata de la misma que la de Divri Beit Shamai (דבי בת ששים), “palabras de la casa de Shamai”: 1068. Shamai significa literalmente “tasador”.
Y, finalmente, va a ser el sabio Gaón de Vilna quien nos aclare el misterio de Tajat (תחת) y el dinero. Este genial exegeta se detiene en el texto hebreo Ayin tajat ayin (עין תחת עין) explicando que en ningún momento dice “ojo por ojo”, sino “ojo después de ojo”. En efecto, Tajat (תחת) significa “debajo de”, “en lugar de”, pero también “después de”.
¿Qué significa “después de ojo”? Sencillamente que las letras que vienen después de las tres que componen la palabra “ojo”, Ayin (עין), Ayin (ע), Iod (י) y Nun (ן), son respectivamente Pe (פ), Kaf (כ) y Samej (ס), y forman la palabra Kesef (כסף), “dinero”. Esto nos enseña que el que ha sacado un ojo a otro ha de compensarle con dinero.

JULI PERADEJORDI

 

LASHON HARA Y MAL DE OJO

 

 

almohada

Dos cuestiones harto polémicas que hallamos en los textos de los sabios son la del Lashon haRa (לשון הרע), literalmente “la mala lengua”, aunque se suele traducir como “maledicencia”, y la del Ayin Ra (עין רע), literalmente “mal ojo”, que no es ninguna afección oftalmológica, sino lo que vulgarmente se conoce como “mal de ojo”, “hechicería” o “brujería”. Aparentemente no hay conexión entre ambos, pero en el fondo se trata de lo mismo.

La maledicencia corresponde, como veremos, al Lashon haRa, “la mala lengua”, y la mala lengua siempre tiene que ver con un animal que, curiosamente, muda de piel y tiene además una mirada hipnótica: la serpiente. ¿No hablamos de “lengua viperina” para referirnos a aquellas personas que hablan mal de los demás?

La serpiente, Najash (נחש) también está relacionada con la brujería, Kishuf (כישף). Por otra parte, el verbo “mudarse” tiene también un doble sentido: podemos mudarnos de ropas pero también podemos mudarnos de paredes, o sea de casa. Existe también una expresión en castellano que relaciona los muros y la mudez: “paredes mudas”. ¿Por qué? Porque precisamente el Lashon haRa (לשון הרע) es el culpable de la enfermedad que padece el Metzorah (מצרע), el leproso, una enfermedad que según la Torah no sólo afecta a la piel, sino también a los vestidos y a las paredes.

La raíz Metzer (מצר) significa “límite”, “frontera”, y la piel es de algún modo nuestra primera frontera con el mundo exterior, las ropas la segunda y las paredes de nuestra casa la tercera.

Cuál es la relación entre el el Metzorah (מצרע), el leproso, y el Ayin Ra (עין רע), el “mal ojo” nos la descubrirá la guematria:

 מ = 40

צ = 90

ר = 200

ע = 70

————

400

 

ע = 70

י = 10

ן = 50

 

ר = 200

ע = 70

————– 

400

 

Nos enseña el Talmud (Baba Metsia 107 b) que visitando un cementerio Rav declaró que el 90% de los que estaban enterrados habían fallecido por culpa del Ayin Ra (עין רע), el mal de ojo. Sorprendente.

Lo primero que se nos ocurre pensar es que fueron víctimas de algún hechizo, pero los sabios, y particularmente Maimónides, nos enseñan todo lo contrario. Eran ellos quienes, consciente o inconscientemente, se hicieron a sí mismos mal de ojo a través de su envidia y de su maledicencia.

Pero hay aún más, cada día está más demostrado que más de un 80% de las enfermedades son psicosomáticas. Haciendo Lashon haRa sobre nosotros mismos, o sea hablando mal de nosotros o enviándole a nuestra mente mensajes negativos sobre nuestra persona estamos practicando sin saberlo una especie de brujería o de Ayin Ra (עין רע), de mal de ojo, que acabará llevándonos a la tumba, incluyéndonos en ese 90%. Como decía un conocido autor de autoayuda, “no podemos darnos el lujo de tener pensamientos negativos”.

 

 

Shabat Shalom | De esclavos a reyes

corona de la torah el zohar parasha bo

La parashah Bo nos relata las tres últimas plagas de Egipto, la de las langostas, la de la oscuridad y la de la muerte de los primogénitos. Como nos enseñan los comentaristas, estas plagas ya no se refieren únicamente a Egipto, como ocurría con las siete primeras, sino a la misma persona del faraón. Sigue leyendo