MOISÉS, MOISÉS

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A lo largo de la historia, la mayoría de estudiosos se han preguntado por qué en el episodio de la zarza ardiente Dios repite el nombre de Moisés. Vamos a aventurar dos explicaciones. La primera basada en la guematria, y la segunda apoyada en un comentario de Rashi que relacionaremos con la primera palabra de la parashah de Vaikrá.

 

Leemos en Éxodo (III-4):

 

וירא יהוה, כי סר לראות; ויקרא אליו אלהים מתוך הסנה, ויאמר משה משה-ויאמר הנני

“Y viendo el Eterno que iba a ver, lo llamó Dios de en medio del zarzal, y dijo:

¡Moisés, Moisés! Y él respondió: heme aquí”.

 

Sabemos que Moisés es quien recibe la Torah, y que ésta, según Deuteronomio (IV-6) conlleva la sabiduría. Si calculamos la guematria de la expresión Sabiduría y Torah (חכמה ותוראה), Jojmah veTorah, descubrimos que es exactamente 690.

חכמה = 73

ותוראה =  617

—————

690

 

Cuando calculamos la guematria de Moshé (משה), “Moisés”, vemos que es 345.

מ = 40

ש = 300

ה = 5

———–

345

345 x 2 = 690

 

Si la multiplicamos por 2, de nuevo obtenemos 690.

Pero vayamos al comentario de Rashi, en boca del Rav Ginzburgh que no tiene desperdicio:

“Rashi dice en nombre de los sabios de bendita memoria que duplicar el nombre es una expresión de cariño. Cuando te amo mucho te llamo dos veces. En el Tanaj esto se ve en Abraham, Iaacov, Shmuel y aquí con Moisés (…) Todo es afecto, pero en el caso de Moisés hay un cariño especial…”

 

Moisés es, pues, muy querido, y esto lo vamos a encontrar encriptado nada menos que al principio de la parashah de Vaikrá en Levítico (I-1):

 

ויקרא, אל-משה

“Y llamó a Moisés…”.

 

Cuando vamos a la palabra Vaikrá (ויקרא) y aislamos su interior, nos encontramos precisamente con la palabra Iakar (יקר), “amado, querido”.

 

ו (יקר) א

 

JULI PERADEJORDI

 

Torah, Vaikrá, guematria, Juli Peradejordi, Moisés, Rav Ginzburgh, Zohar

 

 

LA GUEMATRIA OCULTA DE TETZAVEH

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El Gaón de Vilna que se fijó en el número exacto de versículos que componen la parashah de Tetzaveh, nos descubre una guematria Nistar, una guematria oculta, sumamente interesante.

 

En la parashah de Tetzaveh nos encontramos con una curiosidad: no aparece ni una sola vez el nombre de Moisés. ¿Por qué? Una explicación nos la dará en Baal haTurim comentando la parashah siguiente, concretamente Éxodo (XXXII-32) donde Moisés le dijo a Dios:

מחני נא, מספרך אשר כתבת.

“bórrame ahora de Tu libro que has escrito”.

 

Si le damos la vuelta al número del capítulo y versículo, 32:32, obtenemos 23:23. En Éxodo (XXIII-23) Dios le diría a Moisés:

כי-ילך מלאכי

“Pues Mi ángel irá ante ti…”

El sabio Baal haTurim nos explica que la guematria de Malaji (מלאכי), “mi ángel” es 101. ¿Qué tendrá que ver esto con la parashah de Tetzaveh?

Parece que esta parashah esté dirigida únicamente a su hermano Aarón, sin embargo Moisés está presente en ella, aun que oculto.

Le debemos al Gaón de Vila el descubrimiento de que esta parashah, que está compuesta por 101 versículos, tiene una relación oculta con Moisés.

Cuanto calculamos la guematria Nistar u oculta de Moshe (משה), obtenemos:

(מ) מ = 40

(ש) ין = 60

(ה)א = 1

—————

101

 

Se trata, como hemos visto de la guematria de Malaji (מלאכי) y del número de versículos que componen la parashah.

מ = 40

ל = 30

א = 1

כ = 20

י = 10

———-

101

 

JULI PERADEJORDI

 

EN MEDIO DE LA ZARZA

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Me decía una persona muy cercana que no se creía que Dios se le apareciera a Moisés en medio de una zarza. Le contesté que tenía razón si interpretaba las cosas al pie de la letra, cayendo en la literalidad, pero que el episodio de la zarza contiene grandes secretos y que quedarse en la literalidad era un error. Veamos algunos de estos secretos a la luz de la guematria:

 

Muchas veces, medio en serio medio en broma, he dicho que aquel que aborda la Torah al pie de la letra se merece una patada, de ese mismo pie, y que a raíz de esta patada no será capaz de ver su corona. Quedarnos en la interpretación literal, el Pshat, de cualquier pasaje de la Torah es limitarnos al envoltorio sin saborear el caramelo. En el caso del episodio de la zarza ardiente nos priva de mucho.

De entrada leemos en el texto que “la zarza ardía con fuego”. (Éxodo III-2)

הסנה בער באש

La guematria de “con fuego (BeEsh) es 303:

ב = 2

א = 1

ש = 300

—————

303

Los cabalistas nos enseñan que no se trata de un fuego cualquiera, como el que alimenta nuestros hogares. Se trata de algo más pues 303 es también la guematria de la expresión que aparece en Deuteronomio (VIII-3) Kol motzah Pi haShem (כל-מוצא פי-יהוה), “todo lo que emana de la boca del Eterno”.

כל = 50

מוצא = 137

פי = 90

יהוה = 26

——————

303

 

Pero hay aún más, la guematria de la frase “la zarza ardía con fuego” es 695. Sabemos que el fuego tiene que ver con el juicio, Din (דין). Si calculamos la guematria de la expresión KeDin Torah (כדין תורה), “como el juicio de la Torah”, vemos que también es 695:

הסנה = 120

בער = 272

באש = 303

———————-

695

כדין = 84

תורה = 611

——————-

695

 

 

JULI PERADEJORDI

 

DE JACOB A ISRAEL

jacob-angel

En el capítulo XXXII del libro del Génesis tiene lugar algo extraordinario. Después de luchar encarnizadamente con un ángel, Jacob es bendecido por éste y deja de llamarse Jacob para llamarse Israel. ¿De qué ángel se trata? ¿Qué nos enseña la guematria al respecto?

 

En Génesis (XXXII-26) leemos:

ויאמר לא אשלחך, כי אם-ברכתני

“Y le dijo: no te dejaré (Ashaljeja) ir hasta que no me bendigas”.

Más adelante, en Génesis (XXXII-27) el ángel le dice a Jacob:

ויאמר שלחני, כי עלה השחר

“déjame ir pues ha llegado el alba”.

El Zohar (I-146 a), comentando la parashah anterior, nos enseñará en boca de Rabbí Jía que Vaietzé “Y (Jacob) salió”, el nombre de la parashah:

“se refiere al brillo del sol”.

El ángel le pide a Jacob que le deje marcharse porque empieza a brillar el sol). ¿De qué ángel se trata? ¿Por qué teme a la luz del sol? Si calculamos la guematria de Ashaljeja (אשלחך) “dejaré”, término que aparecía en Génesis (XXXII-26), vemos que es 359. Cuando sumamos este número a 182, la guematria de Jacob (יעקב), obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל):

א = 1

ש = 300

ל = 30

ח = 8

ך = 20

———

359

י = 10

ע = 70

ק = 100

ב = 2

——–

182

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

————

541

359 + 182 = 541

 

Y nos podemos preguntar, ¿cuál es el ángel que no soporta la luz? Obviamente se trata del Satán (שטן). Si calculamos la guematria de esta palabra descubrimos que también es 359:

ש = 300

ט = 9

ן = 50

————

359

Así pues, Jacob luchó contra el Satán y lo venció y la guematria de su nombre dejó de ser 182 para ser 541.

Pero hay aún más. Los comentaristas nos enseñan que este ángel era en realidad el ángel de Esaú (עשו). En Génesis (XLVII-28) leemos que la vida de Jacob fue de 147 años, y declara que vivió 17 de estos en Egipto. Fueron los mejores de su vida. Si a la guematria de Jacob, 182, le restamos estos 17, obtenemos 165. Cuando a este número le sumamos 376, la guematria de Esaú (עשו), de nuevo obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל):

ע = 70

ש = 300

ו = 6

————

376

165 + 376 = 541

Y para finalizar, merece la pena que meditemos en otra deliciosa guematria que nos ha regalado el sabio Ben Ish Jai: cuando a la guematria de Jacob, 182, le sumamos la de David, 14 y la de Moisés, 345, también obtenemos 541:

 

ד = 4

ו = 6

ד = 4

——-

14

מ = 40

ש = 300

ה = 5

———-

345

182 + 14 + 345 = 541

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

LA BELLEZA Y EL MAL DE OJO

moises y hermanos

Si hay algo que despierta la envidia en este mundo, es la belleza. El sabio refrán declara que “la suerte de la fea, la guapa la desea”, de lo que se deduce que las guapas no suelen tener suerte. ¿Por qué? Debido a que están más expuestas al Mal de Ojo, Ayin Ra, o sea a la envidia de las demás mujeres y a las miradas impúdicas de algunos hombres. En la Torah nos encontramos con un claro ejemplo de esto en la mujer kushita.

 

Al principio de la parashah de Emor descubrimos que tanto Miriam, una mujer, como Aarón, un hombre:

ותדבר מרים ואהרן במשה, על-אדות האשה הכשית אשר לקח: כי-אשה כשית, לקח

“maldijeron a Moisés a causa de la mujer etíope con quien se había desposado, pues había desposado una etíope”.

 Según Rashi el texto insiste en la palabra Kushit (כשית), “etíope”:

“con el objeto de que el Mal de Ojo (עין רע) no tenga efecto sobre ella”.

El Midrash Tanjuma (Tzav, 13) nos dice que la mujer kushita era “hermosa de aspecto” y nos descubre que la guematria de Kushit (כושית) es 736 y coincide con la de la expresión Iafat MeRoe (יפת מראה), “hermosa de aspecto”, literalmente “bella para ver”. Una alusión a la vista y, por ende, al ojo.

 

כ = 20

ו = 6

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

736

יפת = 490

מראה = 246

————

736

 

JULI PERADEJORDI

EL MISTERIO DE LOS DOS QUERUBINES

02 QUERUBINES CUSTODIAN  EL  ARCA DE LA ALIANZA

En la parashah de Terumah aparece el tema de la construcción del Arca en la que hay dos querubines contemplándose cara a cara. Los cabalistas y la guematria nos pueden aclarar algo de este misterio.

El Temor de Dios, Irat haShem (יראת יהוה) es una experiencia por la que parecen haber pasado tanto Moisés como los patriarcas. En el caso de los patriarcas, Abraham en Génesis XV-1, Isaac en Génesis XXVI-24 y Jacob en Génesis XXVIII-17. En el caso de Moisés en el episodio de la zarza ardiente. Leíamos hace unas semanas en la parashah Shemot (III-16) que a raíz de esta experiencia Dios le dice a Moisés:

יהוה אלהי אבתיכם נראה אלי, אלהי אברהם יצחק ויעקב

“IHWH, el Dios de vuestros antepasados, ha aparecido ante mí, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob”.

En esta frase tenemos reunidos, pues, a Moisés y los patriarcas. Pero, ¿qué tiene que ver esto con los Querubines? Para los cabalistas, en los Querubines podemos encontrar una sutil alusión a Moisés y los patriarcas. Veamos cómo llegan a esta sorprendente conclusión.

Leemos en Éxodo (XXV-18):

ועשית שנים כרבים זהב

“Y harás dos querubines de oro”.

El Baal haTurim nos enseña que la guematria de “dos querubines de oro”, Shnei Kerubim Tzahav (שנים כרבים זהב), es 637 y sumándole 1 por el Kollel equivale a la suma de los nombres de los 3 patriarcas, 238:

אברהם = 248

יצחק = 208

יעקב = 182

——————-

638

 

Más adelante, en el versículo 22 que dice MiBein Shnei haKerubim (מבין שני הכרבים), este gran sabio ve una alusión a Moisés, ya que las letras iniciales de estas tres palabras forman la palabra Moshe (משה), “Moisés”:

מבין שני הכרבים

“Entre los dos querubines”.

Cuando calculamos la guematria de Irat haShem (יראת יהוה), el Temor de Dios, descubrimos que también es 637:

יראת = 611

יהוה = 26

————-

637

 

JULI PERADEJORDI

 

DE ACAMPADA EN EL DESIERTO

Ten Commandments

La parashah de Itró es de una extrema importancia pues en ella tiene lugar la entrega de la Torah. El número de esta parashah es 17 y la guematria Katan de Torah también es 17. Pero hay otras curiosidades numéricas poco conocidas que vamos a comentar.

Ya vimos en http://wp.me/p2Xmky-tQ que la guematria de Itró correspondía a la de haTorah ((התורה)), “la Torah”:

ה = 5
ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

———–
616

10  = י
ת = 400
ו = 6
ר = 200

————–
616

 

Sabemos que la Torah puede abordarse desde cuatro perspectivas o, dicho de otro modo, tiene cuatro sentidos, el Pshat (פשט), el Remez (רמז), el Drosh (דרש) y el Sod (סוד).

Si calculamos la guematria de la expresión Pshat, Remez, Drash veSod (פשט רמז דרש וסוד) vemos que es 1222, o sea el doble de 611, la guematria de Torah. Este número es muy importante y vuelve a aparecer en la parashah Itró.

389 = פשט
247  = רמז
504  = דרש
76  = וסוד

————-

1222

400 = ת
ו = 6
ר = 200
ה = 5

————

611

Leemos en Éxodo (XIX-2):

 

ויסעו מרפידים, ויבאו מדבר סיני, ויחנו, במדבר; ויחן-שם ישראל, נגד ההר.

“Marcharon desde Refidim y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; e Israel acampó allí, frente a la montaña.”

 

La guematria de (ויחן-שם ישראל, נגד ההר) también es 1222. Se trata de la misma que la de la frase (לא קם בישראל כמשה עוד נביא) “No hubo otro profeta en Israel como Moisés”:

414 = ויחן-שם
541  = ישראל
57  =  נגד
210 = ההר

—————-

1222

לא = 31

קם = 140

בישראל = 543

כמשה = 365

עוד = 80

נביא = 54

——————

1222

JULI PERADEJORDI

 

 

EL PAPEL DEL INFIERNO

hell

Los sabios cabalistas han interpretado la salida de Egipto como una alusión al momento de la muerte, cuando el alma sale del cuerpo. Como ocurre con este último, Egipto nos oprime, ahoga nuestra alma. Repasemos algunas de las enseñanzas del cabalista de Safed, rabbí Isaac Luria, al respecto que aparecen en su comentario de la parashah Beshalaj.

 

El sabio de Safed nos explica en diversos lugares de su obra, recopilada principalmente por rabbí Jaim Vital, que Egipto corresponde al cuerpo y el Faraón a la nuca. Para ello se apoya en un conocido juego de palabras entre Paro (פרעה), “faraón” y haOref (הערף), “la nuca”, o sea Paro escrito al revés. Esta palabra, en la podemos ver la raíz (פר), “toro”, sugiere la idea de terquedad, de obstinación. Por otra parte, las letras centrales, Resh (ר) y Ayin (ע), forman la palabra Ra (רע), “mal”. En su terquedad, el faraón no aprende de las diez plagas y se ve obligado a dejar escapar a los hijos de Israel.

Cuando en Éxodo (XIV-8) leemos:

ויחק יהוה, את-לב פרעה מלך מצרים, וירדף, אחרי בני ישראל

“IHWH fortificó el corazón de Faraón, rey de Egipto,

que se puso a perseguir a los hijos de Israel…”.

Según Luria se está describiendo el momento en que el alma abandona el cuerpo. Entonces, la Mala Inclinación, el Ietzer haRa, la ataca. Se trata del Ángel de la Muerte, Malaj haMavet (מלאך המות) representado por Faraón.

וירדפו מצרים אחריהם, וישיגו אותם חנים על-הים

“Y los egipcios que los seguían los encontraron acampados al lado del mar”.

Este mar alude al infierno, el Gehenom (גיהנום). Los hijos de Israel se detuvieron allí porque tenían miedo de atravesarlo.

ויאמרו, אל-משה

“Y le dijeron a Moisés”.

Cuando se habla de Moisés, se trata de la Buena Inclinación (Ietzer haTov). De este modo vemos que Moisés es el antagonista del Faraón. Dios utiliza a la Buena Inclinación (Ietzer haTov) para liberar nuestras almas, pero la Mala Inclinación (Ietzer haRa), intenta impedirlo.

Más adelante, en Éxodo (XIV-12) leemos lo que le dijeron a Moisés:

כי טוב לנו עבד את-מצרים, ממתנו במדבר

“…es mejor que sirvamos a Egipto y no que muramos en el desierto”.

Isaac Luria lo interpreta así:

“Es mejor para mí en el cuerpo. Mientras esté sometido a la Mala Inclinación en el mundo físico, no estaré sufriendo el dolor que estoy sufriendo ahora”.

Tal es el drama del hombre caído, considera lo que le parece bueno para su cuerpo, con el que se identifica, y se olvida de su alma. Y más adelante (Éxodo XIV-13):

ויאמר משה אל-העם, אל-תיראו

“Moisés le dijo al pueblo: ¡No temáis!”.

La Buena Inclinación le está diciendo al alma que no tenga miedo del infierno, pues es por su bien, para liberarse, ya que todos los poderes de la impureza se quedarán allí. Las aguas ardientes los eliminarán.

Una curiosa guematria nos ratifica cuál es el papel del infierno: eliminar definitivamente las impurezas debidas a nuestra condición de hombres caídos. En efecto la guematria de Jisul (חיסול), “eliminación”, es la misma que la de Gehenom (גיהנום):

ח = 8

י = 10

ס = 60

ו = 6

ל = 30

———-

114

ג = 3

י = 10

ה = 5

נ = 50

ו = 6

ם = 40

————

114

JULI PERADEJORDI

 

 

 

 

SANTA PACIENCIA

PATIENTIA

El sabio Cervantes definía a la paciencia como “la madre de las ciencias todas”. Esta virtud, aclamada también por el rey Salomón en sus Proverbios, es al parecer lo que le faltó al pueblo de Israel cuando esperaban que Moisés descendiera del monte Sinaí.

“Las ciencias todas” es una bella expresión utilizada por el Príncipe de los Ingenios para referirse a la Torah, compendio de todos los saberes. Leemos en la parashat Beaaloteja (Números XII-3) que “Moisés era sumamente humilde” y Rashi lo comentará diciendo que era “humilde y paciente”. A partir de esto deducimos que hay una correspondencia directa entre la Torah, que le fue entregada a Moisés, y estas dos cualidades.
Algunos comentaristas nos han explicado que el pecado del becerro de oro fue precisamente la falta de paciencia. De hecho Eguel (עגל), que en hebreo quiere decir “becerro”, está relacionado con Agala (עגלא) que significa “rapidez”, “velocidad”. Beagala (בעגלא) significa “rápidamente”, “muy pronto”. El texto bíblico nos enseña que pueblo se impacientó ante la tardanza de Moisés y le dijeron a Aarón:

קום עשה-לנו אלהים
“Levántate, haz para nosotros un dios”.

Esta frase nos delata algo acaso más grave que la mera falta de paciencia: también fue una falta de humildad. Si el principio del relato de la Torah vemos que es Dios el que hace al hombre, aquí se pretende que el hombre haga un dios. El colmo del orgullo.
Es curioso que para hacer la estatua de un becerro de oro le pidieran al hermano de Moisés las joyas de oro para fundirlas y hacer el becerro. Lo primero que le piden son los pendientes, algo muy revelador ya que los pendientes están en los oídos, y el primer pecado del hombre comenzó allí, escuchando las palabras del Satán. Una palabra que en hebreo significa “pendiente”, “zarcillo” es Aguil (עגיל), de la misma raíz que Eguel (עגל).
Los cabalistas relacionarán claramente el pecado del becerro con el primer pecado, el de Adán y Eva:

“Si Adán y Eva hubieran esperado únicamente un par de horas más, hasta el atardecer del viernes por la noche, que era el comienzo del primer Shabbat, se les habría permitido comer del fruto del Árbol del Conocimiento”.

A partir de esta enseñanza podemos afirmar que si el pueblo hubiera esperado un par de horas más, le habrían dado tiempo a Moisés de bajar de la montaña y compartir con ellos la Torah. Porque, como sostiene la sabiduría popular, “la prisa siempre viene del diablo”.

JULI PERADEJORDI

ITRÓ Y LA TORAH

SIMHAT-TORAH-dans-la-mystique-juive

El nombre de Itró, el suegro de Moisés, ha hecho derramar ríos de tinta, sobre todo por parte de los cabalistas que se han fijado en su sorprendente guematria.

 

La parashah a la que da nombre este personaje es la número 17, o sea la guematria de Tov (טוב), “bueno” o “bien”. Los sabios se preguntan, ¿de qué “bien” se trata? Y responden a la pregunta citando los Pirkei Avoth (V-25), que nos enseñan que este adjetivo se refiere a la Torah.
Veamos la guematria Raguil de Itró:

י = 10
ת = 400
ר = 200
ו = 6

———–
616

Jugando con esta guematria podemos desglosarla del siguiente modo:

 

ת = 400
ר = 200
ו = 6

———–
606

ר = 200
ו = 6

————
206

ו = 6

———
6

Sumando estos números (616 + 606 + 206 +6) obtenemos 1428, o sea 84 multiplicado por 17, la guematria de (טוב), “bueno” o “bien”. Pero podemos mirarlo también de otro modo:

י = 10
ת = 400
ר = 200

———–
610

י = 10
ת = 400

————-
410

י = 10

———-
10

Sumando estos números (616 + 610 + 410 + 10) obtenemos 1646. Si sumamos estas cuatro cifras (1 + 6 + 4 + 6), obtenemos de nuevo 17.
Veamos ahora la guematria de haTorah ((התורה)), “la Torah”:

ה = 5
ת = 400
ו = 6
ר = 200
ה = 5

———–
616

Un comentario clásico, el del Baal haTurim que declara haberlo escuchado de su padre, nos equipara la guematria Raguil de Itró, 616, con la de haTorah ((התורה)), “la Torah”. Sin embargo este gran sabio nos propone otra sorprendente guematria:

כומר היה לעבודה זרה
“fue sacerdote de Avodah Tzarah”.

Esto nos enseña que si bien inicialmente Itró era un sacerdote idólatra, después se convirtió y aceptó la Torah. Sin duda por ello la Torah es entregada en la parashah que lleva por nombre Itró.

JULI PERADEJORDI

 

LA TRIBU DE LEVÍ

galetas cor

 

Le preguntaron a un sabio: ¿por qué se dice (Proverbios VI-23) que la Torah es luz cuando normalmente sus palabras son tan oscuras?

Él contestó: son oscuras porque las leemos, las recitamos, las memorizamos pero no las hemos plantado como semillas en nuestro corazón. Veremos, a través de la guematria, que es exactamente así.

Moisés, que recibió la Torah en el monte Sinaí, era de la tribu de Leví. Los cabalistas han detectado una sutil alusión a este hecho en la Parashah Koraj, concretamente en Números (XVIII-2):

וגם את-אחיך מטה לוי שבט אביך, הקרב אתך, וילוו עליך, וישרתוך; ואתה ובניך אתך, לפני אהל העדת.

“También a tus hermanos, la tribu de Levi, la tribu de tu padre, la acercarás a ti y ellos se unirán a ti y oficiarán para ti; tú y tus hijos estaréis ante la Tienda del Testimonio”.

Los comentaristas nos explican que Abija (אביך) “tu padre”, se refiere a Amram, el padre de Moisés y se apoyan en que la guematria de Torah, 611 coincide con la guematria Millui de Mateh Levi (מטה לוי), “la tribu de Leví”.

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

————-

611

מ = 80

ט = 419

ה = 6

ל = 74

ו = 12

י = 20

———–

611

Pero hay aún más, si calculamos la guematria Millui de Abija (אביך) vemos que es 643 y coincide con la guematria Millui de Or (אור), “luz”. ¿Qué relación hay entre Or (אור) y la Torah? Sencillamente que, como dice el Proverbio (VI-23), “la Torah es luz”.

 

כי נר מצוה, ותורה אור

“Porque vela es la Mitsvah y la Torah Luz.”

א = 111

ב = 412

י = 20

ך = 100

———–

643

א = 111

ו = 22

ר = 510

————

643

 

Si tomamos la guematria de Torah, 611 y la sumamos a la de Lev, לב) 32), obtenemos 643: la Torah ha sido plantada en el corazón.

ל = 30

ב = 2

———

32

Así pues, no leamos la Torah como autómatas, no repitamos como loros, sembremos las palabras de la Torah en nuestros corazones, porque la Torah es un regalo para el corazón.

 

JULI PERADEJORDI

¿QUIÉNES ERAN LOS ESPÍAS?

Cannan-1

Quizá muchos se sorprenderán si afirmamos que la Tierra Prometida a la que Moisés enviará unos espías es en realidad una alegoría de la Torah y que el espía por excelencia, capaz de entrar en ella es la guematria, pero después de leer las consideraciones siguientes quizá no nos parezca tan descabellado.

En la parashah Shelaj (שלח), concretamente en Números (XIII-17) leemos que:

וישלח אתם משה, לתור את-ארץ כנען; ויאמר אלהם, עלו זה בנגב, ועליתם, את-ההר

“Moisés les asignó la misión de explorar la tierra de Canaán y les dijo: dirigíos hacia este lado, hacia el sur y escalad la montaña”:

 

El sabio Baal haTurim nos enseña que la guematria de “la montaña”, Et haHar (את-ההר) es 611 y coincide con la de Torah (תורה).

את = 401

ההר = 210

————

611

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

————-

611

Entrar en la Tierra y ascender la montaña es entrar en la Torah y elevarse en ella. Pero, ¿cómo hacerlo?

La única manera es por medio de “espías” y estos espías son las guematrias.

La guematria Raguil de Merraguel (מרגל), “espía”, es 273:

 

מ = 40

ר = 200

ג = 3

ל = 30

————

273

 

Se trata de la guematria de de Gimatria (גימטריה), “guematria”:

ג = 3

י = 10

מ = 40

ט = 9

ר = 200

י = 10

ה = 5

————-

273

 

Pero vayamos al inicio de esta parashah. La parashah Shelaj (שלח) comienza por las siguientes palabras en Números (XIII-2):

שלח-לך אנשים

“envíate hombres”

Como ya vimos esta semana (http://wp.me/p2Xmky-q4), lo primero que llama la atención es que el texto no diga “envía hombres”, sino “envíate hombres”. ¿De qué hombres estamos hablando? El texto nos lo dirá enseguida: de espías. Entre estos hombres, Anashim (אנשים) se encontraban Ieoshua (יהושע) y Kalev (כלב), o sea IeoshuaveKalev (יהושע וכלב).

 

Si calculamos el Millui de estas dos palabras obtenemos el Shemi de Anashim (אנשים):

א = 111

נ = 106

ש = 360

י = 20

ם = 80

————–

677

י(וד) = 10

ה(א) = 1

ו(ו) = 6

ש(ין) = 60

ע(ין) = 60

—————–

­­137

ו(ו) = 6

כ(פ) = 80

ל(מד) = 44

ב(ית) = 410

————–

540

 

Si sumamos 137 y 540 obtenemos 677, lo cual nos demuestra que los Anashim (אנשים) eran Ieoshua (יהושע) y Kalev (כלב).

También vimos la semana pasada que Moisés quería saber si en la tierra de Canaán habían “árboles” y por eso envía “hombres”. Vimos que la guematria de Etzim (עצים) “árboles” es 210:

ע = 70

צ = 90

י = 10

ם = 40

——————-

210

Si calculamos la guematria de Anashim (אנשים), “hombres”, vemos que es 401:

א = 1

נ = 50

ש = 300

י = 10

ם = 40

———–

401

Sumando estos dos números de nuevo obtenemos 611, la guematria la de Torah (תורה).

Si calculamos ahora la guematria de Ieoshua (יהושע) y la de veKalev (כלב) y las sumamos, obtenemos 449:

 

יהושע = 391

כלב = 58

—————

449

Si tomamos ahora el valor numérico de las tres letras siguientes a las tres letras que forman la palabra Shelaj (שלח), tenemos Taf (ת), 400, Mem (מ), 40, Tet (ט), 9, o sea de nuevo 449.

Pero lo más sorprendente lo descubrimos ya esta semana (http://wp.me/p2Xmky-q4) cuando el Zohar (parashat Shelaj) nos dice que en realidad Moisés envió a los espías para ver si en la Tierra se encontraba el Árbol de Vida, el Etz Jaiim (עץ החיים).

Si calculamos la guematria de esta expresión obtenemos 233:

 

עץ = 160

החיים = 73

————-

233

 

Si calculamos ahora la guematria Atbash de Merraguel (מרגל), “espía”, obtenemos también 233:

מ = 10

ר = 3

ג = 200

ל = 20

———-

233

 

JULI PERADEJORDI

BUSCANDO EL ÁRBOL DE VIDA

230px-Jericho_-_Hisham's_Palace_mosaic3

La parashah Shelaj (שלח) comienza por las siguientes palabras en Números (XIII-2):

שלח-לך אנשים

“envíate hombres”

 

Lo primero que llama la atención es que el texto no diga “envía hombres”, sino “envíate hombres”. ¿De qué hombres estamos hablando? El texto nos lo dirá enseguida: de espías.

El Baal haTurim nos enseña cuál ha de ser la característica principal de estos hombres: han de ser sabios, Jajamim (חכםים).

Esta gran sabio se apoya en que las letras finales de la frase que estamos comentando son Jet (ח), Jaf (כ) y Mem (מ) y forman la palabra Jajam (חכם), “sabio”.

Comentando esta parashah, el Zohar nos enseña:

“La primera instrucción que Moisés dio a los espías fue que averiguaran “si había ahí árboles, o no”.”

¿Por qué este interés por los árboles? ¿Acaso Moisés ignoraba que habían árboles? La guematria de Etzim (עצים) “árboles” es 210. Se trata de los años en los que el pueblo de Israel estuvo prisionero en Egipto.

ע = 70

צ = 90

י = 10

ם = 40

———

210

Moisés, nos dirá más adelante el Zohar, sabía perfectamente que habrían árboles en la Tierra, pero él se refería al Árbol de Vida, el Etz Jaiim (עץ חיים). La guematria Sderti u ordinal de Etzim es 68, la misma que la de Jaim (חיים), “Vida”:

ע = 16

צ = 18

י = 10

ם = 24

———-

68

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 40

———–

68

Si el Etz Jaiim (עץ חיים) estaba en la tierra a la que envió a los espías, Moisés entraría en ella; si no estaba no entraría. Sabemos que Moisés no entró en la Tierra Prometida.

JULI PERADEJORDI

LA PERFECCIÓN DE SUS PALABRAS

Imagen 

 

 

 

Sabemos que el nombre de Moisés no aparece en la parashah Tetzaveh, (ver https://elzoharesplendor.wordpress.com/2013/02/20/zoharito-el-nombre-de-moises/ ) pero que el Baal haTurim sí lo descubrió a partir de la guematria atbash de VeAtah Tetzavé (ואתה תצוה), las primeras letras de esta parashah. Recurriendo de nuevo a la guematria, podemos detectarlo de otra manera.

Antes de morir, en la parashah VeZoth haBerajah, Moisés recibiría la denominación de Moshe Ish haElohim (משה איש האלהים), “Moisés hombre de Dios”. La guematria de esta expresión, 747, nos lleva de nuevo a la parashah Tetzaveh, concretamente a Éxodo (XXVIII-30) donde encontramos una alusión a los misteriosos Urim y Tumim:

 

ונתת אל-חשן המשפט, את-האורים ואת-התמים, והיו על-לב אהרן, בבאו לפני יהוה; ונשא אהרן את-משפט בני-ישראל על-לבו, לפני יהוה-תמיד.

“En el Pectoral de Juicio colocarás los Urim y los Tumim, y ellos estarán sobre el corazón de Aarón cuando se presente ante IHWH; y Aarón portará el juicio de los Hijos de Israel sobre su corazón en todo momento ante IHWH”.

 

משה = 345

איש = 311

האלהים = 91

747

 

Si calculamos la suma de la guematria de Urim (אורים) y de Tumim (תמים), obtenemos también 747:

 

אורים = 257

תמים = 490

747

 

Como han señalado los sabios del Talmud (Iomá 73 b), el Pectoral del Juicio no contenía todas las letras y algunas como la Zain (ז) o la Guimel (ג) sólo aparecían una vez. El texto talmúdico dice lo siguiente:

 

“Los Urim y Tumim eran la escritura del Nombre Inefable IHWH, que se depositaba en los pliegues del Pectoral y a través de Él (IHWH) iluminaba sus palabras y salía la perfección de las palabras”.

 

Los cabalistas nos explican que la Alef (א) de  Urim (אורים) y la Taf (ת) de  Tumim (תמים) engloban a todo el alfabeto y relacionan a Urim (אורים) con los Cielos y a Tumim (תמים) con la Tierra. De los primeros viene la luz, Or (אור), palabra de la que deriva Urim (אורים). Ésta es la razón por la cual a través del pectoral “Él iluminaba sus palabras”. Una característica de la Tierra es la integridad, Tamim (תמים) palabra que se escribe como Tumim (תמים), de la raíz Tam (תם), íntegro”, pero también “perfecto”. De ahí “la perfección de sus palabras”. Se trata de las palabras de la Torah que es Tmimah y que Moisés, hombre de Dios, recibió en el Sinaí. Si sumamos la guematria de Kol (קול), “voz” a la de Torah (תורה), de nuevo obtenemos 747:

 

קול = 136

תורה = 611

747

 

 

Shabat Shalom | Fuera de Egipto

rollo de la torah el zohar

La parashah Vaerá comienza con las impresionantes palabras que Dios le dice a Moisés justo al salir de Egipto, Éxodo 6:2:

 אני יה-וה

“Yo soy El Eterno”.

En diversos midrashim se alude a la diferencia cualitativa entre la magia del faraón de Egipto y la de Moisés. La del primero se reduce a los límites de lo natural, mientras que la de Moisés los trasciende. Sigue leyendo

Shabat Shalom | Un intérprete de sueños

bilam el zohar balak

Leemos en la parashah Balak (Números 12:5) a propósito de Balak:

 וישלח מלאכים אל-בלעם בן-בער, פתורה

“Y envió mensajeros a Bilam, hijo de Beor, a Petor…”

¿Por qué es tan importante que la Torah nos explicite que envió mensajeros a Petor? ¿Se refiere esta palabra, como vemos en todas las traducciones, a un lugar o se aplica a Bilam, hijo de Beor? Sabemos que Moisés recibió, Kibel (קיבל) la Torah del Sinaí y, por otra, que Bilam (בלעם) es la antítesis de Moisés.

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Zoharito | El nombre de Moisés

aceite-de-oliva parasha tetzave el zohar

Nos enseñan los sabios que a partir de la parashah Shemoth el nombre de Moisés aparece en todas las demás parashioth con excepción de la parashah Tetzaveh. Sin embargo el Baal haTurim los contradice y encuentra el nombre de Moisés en esta parashah por medio de la guematria.

Su razonamiento es el siguiente: La parashah Tetzaveh comienza (Éxodo XXVII-20) con las siguientes palabras:

 ואתה תצוה את בני ישראל ויקחו אליך שמן זית זך כתית

מאור להעלת נר תמיד

“Y tú ordenarás a los Hijos de Israel que tomen para ti aceite de oliva puro, machacado para la iluminación, para encender la lámpara en todo momento”.

Si tomamos el valor atbash de las dos primeras palabras de esta parashah, obtenemos:

 ו = 80

א = 400

ת = 1

ה = 90

 …

ת = 1

צ = 5

ו = 80

ה = 90

747

Este número, nos enseña el Baal haTurim, corresponde a Moisés, ya que en la parashah Zoth haBerajah (Deuteronomio XXXIII-1) podemos leer:

 וזאת הברכה אשר ברך משה איש האלהים

“Y éstas son las bendiciones con las que bendijo a Moisés hombre de Dios”.

Si sumamos la guematria de la expresión “Moisés hombre de Dios”, obtenemos de nuevo 747:

 משה = 345

איש = 311

האלהים = 91

747

Por esta razón, aunque el nombre de Moisés no aparezca explícitamente en la parashah, vemos que sí está en ella encubierto por la guematria.

Zoharito | Vaerá

El Zohar Parasha Vaera

Dice El Zohar: «Dios habló con Moshé y le dijo: “Yo soy El Eterno. Aparecí ante Abraham, Itzjak y Iaacov  como El Shadai, pero por Mi Nombre El Eterno no Me hice conocer ante ellos”» (Éxodo 6:2-3). Rabí Aba, por su parte, abrió su enseñanza anticipando y explicando otro versículo: «Confiad en El Eterno perpetuamente –adei ad–, porque en Dios, El Eterno, está la fortaleza de los mundos» (Isaías 26:4).

En la parashá Vaerá de esta semana aparecen los tres nombres de Dios más conocidos: Elohim, el Eterno (el tetragrama o el nombre de las cuatro letras) y El Shadai. Por lo que dice el texto de Éxodo (VI-2), parece haber una cierta superioridad de Moisés sobre los tres patriarcas y es el único en conocer el nombre de las cuatro letras. Sabemos que la guematria de este nombre es 26 y que Moisés vivió precisamente en la generación 26 después de Adán. Quizá por ello Moisés fue merecedor de recibir y transmitir la Torah.

וידבּר אלהים, אל-משׁה; ויאמר אליו, אני יהוה

וארא, אל-אברהם אל-יצחק ואל-יעקב-באל שַדי; ושמי יהוה, לא נודעתּי להם

“Elohim habló con Moisés y le dijo: «Yo soy HaShem.  Aparecí ante Abraham, Isaac y Jacob como El Shadai, pero por Mi Nombre HaShem no me hice conocer ante ellos».

Según el texto, Abraham, Isaac y Jacob conocieron únicamente un nombre, El Shadai, mientras que Moisés parece conocer los tres.

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