EL CAMINO DE LA AMARGURA

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¿Quién no ha escuchado nunca a un hombre diciendo que su mujer lo lleva por “el camino de la

amargura”? ¿De qué camino se trata? ¿Eligió a la mujer correcta? El origen de esta expresión lo

encontramos en la Torah y la guematria nos va a descubrir su sentido.

 

 

 

El Talmud de Babilonia (Ievamoth 63 a) se pregunta si hay algo peor que la muerte, a lo cual Rab contesta, citando Eclesiastés (VII-26):

 

ומוצא אני מר ממות, את-האשה

“Y encuentro más amarga que la muerte a la mujer”.

 

Sin embargo, en el dorso de este mismo folio (Ievamoth 63 b), Rabbí Hanina nos enseña algo sorprendente que contradice totalmente lo anterior:

“En cuanto un hombre toma mujer, sus pecados son borrados porque está dicho (Proverbios XVIII-22)”:

 מצא אשה, מצא טוב

“El que halló mujer, halló el bien”.

 

Nos encontramos, pues, ante una aparente contradicción. ¿Por qué se relaciona a la mujer con la muerte? ¿Por qué la mujer “borra” los pecados? El secreto de este asunto es que podemos hablar de dos mujeres. Una de ella, Eva, Javah, que procede de Jaiah (חיה), es “vida” y se asocia con el alma; la otra Lilith, es “muerte”.

La guematria millui de Ishah (אשה), “mujer”, va a ayudarnos a entenderlo.

 

א = 111

ש = 360

ה =    6

———-

 477

 

Si vamos a Proverbios (XII-28), podemos leer:

 

בארח-צדקה חיים;  ודרך נתיבה אל-מות

“En la vereda de la justicia está la vida; y el camino de vereda no muerte”.

 

La guematria de Al Mavet (אל-מות), “no muerte” es 477, o sea la misma que la guematria millui de Ishah (אשה), “mujer”, lo cual aparentemente contradice a Eclesiastés (VII-26), relacionando esta vez a la mujer con exactamente lo contrario a la muerte. Estas dos palabras forman el concepto de Almavet (אלמות), “inmortalidad”, cuya guematria también es 477.

 

א = 1

ל = 30

מ = 40

ו = 6

ת = 400

———

477

 

Por otra parte, si vamos a Éxodo (XXXIV-7), nos encontramos con la expresión Nosé Avon (נשא עון) “que perdona los pecados” aplicada a IHWH. La guematria de esta expresión es también 477, o sea la misma que la guematria millui de Ishah (אשה), “mujer”, lo cual asocia directamente a “la mujer” con IHWH, El Eterno.

 

נ = 50

ש = 300

א = 1

ע = 70

ו = 6

נ = 50

——–

477

 

Así pues, no hemos de confundirnos de mujer, pues si una es “no muerte” y “perdona los pecados”, la otra nos llevará por el camino de la amargura.

 

JULI PERADEJORDI

 

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LA MADRE Y EL HIJO

marenen 

.

Un sorprendente aforismo alquímico que se halla en La Révélation de la Parole Cachée par les Anciens, un clásico del tema, declara que “la madre que me engendró fue engendrada por mí”. En ello parece coincidir con una deliciosa enseñanza de Pirke Avoth (III-17) que nos enseña que:

 

אם אין דעת, אין בינה; אם אין בינה, אין דעת

“Si no hay conocimiento no hay entendimiento; si no hay entendimiento,

no hay conocimiento”.

 

Podemos profundizar en esta enseñanza a partir de unos pasajes de la parashah Ki Tazria (Levítico XII-1 a XIII-59). La frase que le da el nombre a esta parashah es la siguiente (Levítico XII-1):

 

אשה כי תזריע

“cuando una mujer ha concebido…”

 

La mujer, cualquier mujer, ha concebido por un acto de amor previo, y en hebreo “amor” se dice Ahavah (אהבה), una palabra cuya guematria es precisamente 13:

 

א = 1

ה = 5

ב = 2

ה = 5

—————–

13

 

Si calculamos cuál es la decimotercera palabra de esta parashah, vemos que es precisamente Tazria (תזריע):

 וידבר יהוה, אל-משה לאמר. 

דבר אל-בני ישראל, לאמר, אשה כי תזריע, וילדה זכר-וטמאה שבעת ימים, כימי נדת דו‍תה תטמא. 

 

Los rabinos relacionan este versículo con Proverbios (XXV-27):

 אכל דבש הרבות לא-טוב

וחקר כבדם כבוד

“Comer mucha miel no es bueno, pero estudiar las cosas difíciles es un honor”.

 ¿Qué son las “cosas difíciles”? ¿En qué se basan para establecer esta comparación? Sin duda alguna en la conocida guematria de Ishah (אשה), “mujer”, que es 306, como la de Dvash (דבש), “miel”.

 

א = 1

ש = 300

ה = 5

—————

306

 

ד = 4

ב = 2

ש = 300

—————

306

 Kebodam (כבדם), la palabra que suele traducirse como “cosas difíciles” querría decir más bien “cosas de peso”. Se trata de los misterios de la Torah para acceder a los cuales hace falta Binah, una cualidad de la Ishah (אשה), “mujer”, misterios que, por otra parte, han sido comparados con la miel.

Si calculamos la guematria de Binah (בינה), veremos que es 67 y, curiosamente, la parashah KiTazria tiene exactamente 67 versículos.

Volviendo a la cita de Pirke Avoth que encabezaba estas reflexiones, “Si no hay conocimiento, Daat (דעת) no hay entendimiento, Binah (בינה), si no hay entendimiento, Binah (בינה), no hay conocimiento Daat (דעת)” fácilmente entenderemos que Binah (בינה) es la madre de la que hablaba el aforismo alquímico que encabezaba estas reflexiones, y Daat (דעת) es su hijo. Así, el desarrollo de la Binah (בינה) procede del ejercicio del Daat (דעת) y viceversa.

 Juli Peradejordi