LA GRACIA Y EL DESCANSO

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Hay cuestiones que dependen del esfuerzo del hombre y hay cuestiones que dependen de la gracia de Dios. La frontera entre ambas no siempre es evidente. Las primeras de estas cuestiones pertenecen al mundo de la materia, de la naturaleza, en hebreo haTeva (הטבע), mientras que las otras pertenecen al mundo del espíritu, Neshamah (נשמה).

 

Las primeras pueden asociarse al nombre de Dios Elohim, que comparte guematria con haTeva (הטבע), mientras que las segundas están relacionadas con el Tetragrama a su vez relacionado con la Jojmat Nistarah, “la sabiduría oculta” y las letras del alfabeto hebreo.

 

א = 1

ל = 30

ה = 5

י =  10
ם= 40

———-

86

ה =  5

ט= 9

ב = 2
ע= 70

———–

86

 

En estas últimas cuestiones, el hombre no ha de hacer nada a fin de no obstaculizar la acción divina. Ésta, como la Torah, puede compararse con el agua que desciende de lo alto hacia lo bajo, pero que no permanece si no encuentra un recipiente apto para recibirla. Esfuerzo y recipiente pueden asociarse con los seis días de la semana (la palabra Kli, “recipiente” tiene por guematria 60, o sea 6 multiplicado por 10), mientras que la gracia y el descanso se asocian con el Shabbat, guematria 702. Más que “no hacer nada” en el sentido más externo de esta expresión, en Shabbat se trata de no hacer nada que pueda obstaculizar la gracia divina.

Enseñan los cabalistas que la palabra Jen (חן), “gracia” aparece exactamente 90 veces en el Tanaj, y que 90 es la guematria de Maim (מים), “agua”. Esto establece una relación sutil entre la gracia Jen (חן) y el agua Maim (מים).

 

מ = 40

י =  10
ם= 40

———-

90

 

También sabemos que Jen (חן) es un anagrama de Noaj (נח), “Noé” y que el protagonista del diluvio, el Mabul (מבול), fue precisamente este personaje bíblico. Cayó sobre la tierra una cantidad de lluvia tan desmesurada, que ésta no pudo recibirla. Pero algunos comentaristas no han interpretado el relato del diluvio como una maldición, sino como todo lo contrario: como una descripción de la bendición, como una purificación. Sea como fuere, ha sido dicho que toda bendición que no es recibida se convierte en maldición.

Los cabalistas nos regalan una curiosa interpretación de la palabra Jen (חן), “gracia”. Su guematria ordinal a partir de Het (ח), 8, y Nun (נ), 14, nos da 22. Jen (חן) aludiría a la Jojmat Nistarah, “la sabiduría oculta”, escondida en las 22 letras del alfabeto.

Veamos cuál es la relación entre la sabiduría oculta en las letras y el Shabbat. El mundo, nos enseña la Torah, fue creado en 6 días en vistas del Shabbat, que en cierto modo es el que le da sentido. El sabio cabalista rabbí Elimelej de Lublin nos ha dejado en su libro Bnei Isajar una deliciosa disquisición a propósito del misterio del Shabbat, desvelando que contiene a las 10 sefirot.

Nos explica que Dios creó el mundo por medio de las 27 letras, las 22 letras del alfabeto y las 5 letras finales. Si tomamos la guematria del Nombre de Dios IHWH (יהוה), que es 26, y la multiplicamos por las 27 letras, obtenemos 702, la guematria de Shabbat (שבת). Por otra parte si calculamos el valor numérico de la suma de las letras que preceden a la Shin (ש), la  Beth (ב) y la Tav (ת) que forman la palabra Shabbat (שבת), o sea la Resh (ר), la Alef (א) y la Shin (ש), 200 + 1+ 300, obtenemos 501, la guematria de la expresión Zug min haShamaim (זוג מן השמים), “yugo de los cielos”, sin duda la expresión máxima de la gracia y del descanso, lo único que puede traernos “descanso” verdadero en este bajo mundo. Ahí están la gracia y el descanso.

 

זוג = 16

מן = 90

השמים = 395

——————

501

 

Como también nos han descubierto los cabalistas, la guematria de haShamaim (השמים), “los cielos”, es la misma que al de Neshamah (נשמה), el alma. Por otra parte, la guematria Shemi o completa de Zug min haShamaim (זוג מן השמים), “yugo de los cielos” es 914, y coincide con la de Or haShabbat (אור השבת), la luz del Shabbat.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

 

 

 

 

 

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EL MISTERIO DEL ENDULZAMIENTO

 

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Leemos en el Zohar (I-59b) al principio de la parashah de Noaj unas palabras muy difíciles de entender si no recurrimos a las enseñanzas de la guematria y los cabalistas. Se trata del misterio del “apaciguamiento”.

 

Veamos el texto del Zohar:

והוא כדין נייחא לכלא, ודא נייחא ליה לגנתא, ודא עביד נייחא ביה

“Y esto es entonces el apaciguamiento de todo y esto apacigua al Jardín y hace que halle en él sosiego”.

 

Estas palabras se encuentran en el comentario zohárico a la parashah de Noaj. Veamos cómo empieza esta parashah y cómo los cabalistas lo relacionan con el Tetragrama:

אלה, תולדת נח–נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו:

את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé fue un hombre justo,

erfecto entre los de sus generaciones; Noé anduvo con Dios”.

 10 Noaj (Noé) engendró tres hijos: Shem, Jam y Iafet.

 

El sabio Yaakov Abujatzira nos ha dejado una curiosa guematria del Tetragrama. Si lo escribimos como nos sugiere este cabalista su valor es 58:

י = יוד = 20

ה = הי = 15

ו = ואו = 13

ה = הה = 10

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58

Sabemos que Hen (חן), “gracia” también tiene por guematria 58 y que el Tetragrama es un Nombre misericordioso, de gracia, pero Abujatzira lo relaciona con Noaj (נח), que también  vale 58.

 

נ = 50

ח = 8

———

58

Abujatzira escribe:

“Así es como entendemos el pasuk “Éstas son las generaciones de Noé”. Se refiere a las buenas acciones de Noé tal como nuestros sabios de bendita memoria han descrito. Se dice que también están insinuadas dentro del nombre de Noé.

Fue “un hombre justo”. Se le llama “hombre” porque pudo superar su inclinación al mal, como dice el pasuk: “Bienaventurado el hombre que teme a HaShem”.

Noé también es llamado “justo” porque guardó apropiadamente su pacto sagrado. Todos los que salvaguardan su santa alianza son llamados justos.

Noé es llamado “perfecto”, que significa observó completamente todos los mandamientos positivos y negativos. Durante toda su vida, Noé “anduvo con Dios”, lo que significa que cada día se esforzaba por endulzar los tres nombres de Dios”.

 

JULI PERADEJORDI