Zoharito | Oded el profeta

Oded el profeta el zohar parasha nitzavim

¿Quién fue Oded el Profeta? ¿Dónde aparece citado? 
El Zoharito de esta parashah Nitzavim nos lo descubrirá.

La parashah Nitzavim comienza por una palabra, Atem (אתם) que es un anagrama de Emet (אמת), “verdad”. Podemos preguntarnos cuál es esta “verdad” y la respuesta quizá nos la dé la guematria de Atem Nitzavim 633: Sigue leyendo

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Shabat Shalom | Oraciones y Mitzvot

tefila el zohar shabat shalom

Una de las expresiones más enigmáticas de toda la Torah es aquella que aparece en Éxodo 14:7 y dice:

נעשה ונשמע

“Haremos y escucharemos (o entenderemos)”

¿Cómo vamos a hacer algo que no hemos entendido o no hemos escuchado? Se trata de un misterio que el sabio Ben Ish Jai relacionaba con el Jok (חק), un decreto de la Torah que no se puede entender racionalmente. Ha de hacerse y punto.

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Zoharito | Después de la muerte, el Shabat

el zohar daguim shabat

Una de las grandes preguntas que los hombres de todas las épocas se han hecho es qué ocurre después de la muerte. Éste es, precisamente el nombre de la parashah Ajarei Mot, por lo que quizá nos pueda aportar alguna luz sobre este misterio.

La parashah Ajarei Mot (אחרי מות) comienza con las siguientes palabras (Levítico 16:1):

וידבר ד’ אל-משה אחרי מות שני בני אהרן-בקרבתם

 לפני ד’ וימתו

“El Eterno habló a Moisés tras la muerte de los dos hijos de Aarón, cuando se aproximaron a El Eterno y murieron”.

Este versículo presenta una curiosidad numérica única. Si calculamos el valor numérico de las iniciales de las cuatro primeras palabras, obtenemos 57, que es además la guematria Sderti u ordinal de la última, Vaimuto (וימתו). Este número se asocia en la cábala con el Shabbat, representado por dos peces, en hebreo Daguim (דגים), palabra que también tiene por guematria 57:

וידבר יה-ו-ה  אל משה

 6 + 10 + 1 + 40 = 57

6 = ו

10 =  י

13 =  מ

22 =  ת

6 =  ו

57

 …

ד = 4

ג = 3

י = 10

ם = 40

57

Pero, ¿dónde encontramos el Shabbat en este versículo? En la palabra Bekorbatem (בקרבתם), “cuando se acercaron”.

Si calculamos el valor numérico de las letras interiores de Bekorbatem (בקרבתם), obtenemos 702, la guematria de Shabbat (שבת):

ם (קרבת) ב

ק  = 100

ר  = 200

ב  = 2

ת = 400

702

 …

 ש  = 300

ב  = 2

ת = 400

702

Si los días de la semana, como enseña el sabio Ben Ish Jai, corresponden a este mundo, el Olam haZé, el Shabbat (שבת) corresponde al mundo que espera al que se lo merece “después de la muerte”, el Olam haBa.

Zoharito | Todo lo que El Eterno había ordenado a Moisés

pekudei el zohar parasha

En la parashah Pekudé nos encontramos con un curioso personaje que, según la misma parashah “hizo todo lo que Dios había ordenado a Moisés”. El texto, Éxodo 38:22 dice así:

ובצלאל בן-אורי בן חור  למטה יהודה  עשה  את כל-אשר צוה י-ה-ו-ה את-משה

“Betsalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Iehudá, hizo todo lo que El Eterno le había ordenado a Moisés”.

El cabalista Baal haTurim descubre en este versículo una maravillosa guematria que queremos compartir. Este sabio relaciona al Betzalel con el testimonio, haEdut (העדות). Sumando la guematria de esta palabra, 485, con la del Millui o relleno (las letras que componen la letra excepto la inicial) de las letras que la forman, el Baal haTurim llega a la cifra 988. Se trata de la guematria de Betzalel ben Uri ben Jor (בצלאל בר-אורי בר-חור):

 העדות = 485

ה = (ה-א) = א = 1

ע = (ע-ינ) = ינ =60

ד = (ד-לת) = לת = 430

ו = (ו-ו) = ו = 6

ת = (ת-ו) = ו = 6

988

 …

בצלאל = 153

בר = 202

אורי = 217

בר = 202

חור = 214

988

 Pero hay aún más, en Éxodo 38:21 encontramos otros misterios.

 אלה פקודי המשכן משכן העדת, אשר פקד על-פי משה

“Éste es el recuento del Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio,

que fue contado por orden de Moisés”.

Comentando este versículo, el Baal haTurim nos enseña que la letra Vav (ו) que está en medio de Pekude (פקודי), cuyo valor numérico es 6, representa a los 600.000 Bené Israel y que la guematria de Eleh Pekude (אלה פקודי) es 236, lo cual acerca este concepto a la palabra siguiente, Mishkan (משכן), cuyo Millui o relleno (las letras que componen la letra excepto la inicial) también es 236:

 א = 1

ל = 30

ה = 5

 …

פ = 80

ק = 100

ו = 6

ד = 4

י = 10

236

מ = (מ-מ) = מ =40

ש = (ש-ינ) = ינ = 60

כ = (כ-פ) = פ = 80

נ = (נ-ונ) = ונ = 56

236

Shabat Shalom | Pur o la suerte

purim trebol de cuatro hojas el zohar

La parashah Ki Tissa comienza con las siguientes palabras en Éxodo (XXX-11 y 12):

וידבר יהוה אל משה לאמר

כי תשא את ראש בני ישראל

“Dijo El Eterno a Moisés:

«Cuando hagas  el recuento general de los hijos de Israel (בני ישראל)…»”.

Esta parashah hace alusión, entre otras cosas, a la tierra, haAretz (הארץ) y al los hijos de Israel, Bené Israel (בני ישראל), que son los que están destinados a habitar la tierra, haAretz (הארץ).

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Zoharito | La bendición de arriba

oro puro el zohar ketem paz

Leemos en Cantar de los Cantares (V-11)

 רשו כתם פז

“Su cabeza es como el oro puro”.

 ¿Cómo puede ser una cabeza como el oro puro, o sea algo incorruptible? ¿Qué nos están queriendo enseñar?

Leemos en Zohar (II-187 b), en la sección de Ki Tissa, que:

 תא חזי הא אוקמוה לית ברכתא דלעילא שרייא על מלה דאתמני

“Ven observa: ha sido establecido que la bendición de Arriba

no se posa sobre lo que se cuenta…”.

¿A qué se está refiriendo el Zohar con la idea de “arriba”? ¿Por qué se habla de “Bendición de Arriba” y no de “Bendición de abajo”? Probablemente se trate de una alusión a la primera sefirah Keter, “la corona”, que está situada en el hombre más arriba de su cabeza.

Si calculamos la guematria atbash de Leeil (לעיל), “arriba”, obtenemos 87:

ל = 20

ע = 7

י = 40

ל = 20

87

Curiosamente se trata de la guematria de Paz (פז), el “oro puro” del que nos habla el Cantar de los Cantares y que alude a “Su cabeza”.

פ = 80

ז = 7

87

Estas palabras de Zohar harían entonces alusión al misterio de la profecía, que se puede comparar con el oro. Cuando calculamos la guematria de la expresión aramea Brajata deEilah (ברכתא דלעילא), “la Bendición de Arriba”, vemos que es 768, o sea la misma que la de la palabra Nevuah (נבואה), “profecía”, 64, multiplicado por 12.

ברכתא = 623

דלעילא = 145

768

50 = נ

2 = ב

6 = ו

1 = א

5 = ה

64 x 12 = 768

Como enseña el Rav Ginsburgh:

“768 es también la suma del valor numérico de las palabras “corona” (כתר), keter y eternidad, netzaj (נצח), indicando que para fortalecer nuestra sefirah de eternidad, la fuente de la confianza rectificada, debemos atraer la luz de nuestra sefirah supraconsciente de la corona”.

A esta luz se refiere la expresión Brajata deEilah (ברכתא דלעילא), “la Bendición de Arriba”. Con ella brillaba el rostro de Moisés cuando bajó del monte Sinaí después de recibir la Torah.

Shabat Shalom | Cuando el corazón está lleno de luz

ner tamid 2 el zohar parashat tetzave

La parashah Tetzaveh comienza (Éxodo XXVII-20) con las siguientes palabras:

ואתה תצוה את-בני ישראל ויקחו אליך שמן זית זך כתית

מאור: להעלת נר תמיד

“Y tú ordenarás a los Hijos de Israel que tomen para ti aceite de oliva puro, machacado para la iluminación, para encender la lámpara en todo momento”.

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Zoharito | El nombre de Moisés

aceite-de-oliva parasha tetzave el zohar

Nos enseñan los sabios que a partir de la parashah Shemoth el nombre de Moisés aparece en todas las demás parashioth con excepción de la parashah Tetzaveh. Sin embargo el Baal haTurim los contradice y encuentra el nombre de Moisés en esta parashah por medio de la guematria.

Su razonamiento es el siguiente: La parashah Tetzaveh comienza (Éxodo XXVII-20) con las siguientes palabras:

 ואתה תצוה את בני ישראל ויקחו אליך שמן זית זך כתית

מאור להעלת נר תמיד

“Y tú ordenarás a los Hijos de Israel que tomen para ti aceite de oliva puro, machacado para la iluminación, para encender la lámpara en todo momento”.

Si tomamos el valor atbash de las dos primeras palabras de esta parashah, obtenemos:

 ו = 80

א = 400

ת = 1

ה = 90

 …

ת = 1

צ = 5

ו = 80

ה = 90

747

Este número, nos enseña el Baal haTurim, corresponde a Moisés, ya que en la parashah Zoth haBerajah (Deuteronomio XXXIII-1) podemos leer:

 וזאת הברכה אשר ברך משה איש האלהים

“Y éstas son las bendiciones con las que bendijo a Moisés hombre de Dios”.

Si sumamos la guematria de la expresión “Moisés hombre de Dios”, obtenemos de nuevo 747:

 משה = 345

איש = 311

האלהים = 91

747

Por esta razón, aunque el nombre de Moisés no aparezca explícitamente en la parashah, vemos que sí está en ella encubierto por la guematria.

Shabat Shalom | Para que pueda habitar entre ellos

Parashat teruma corazon el zohar

“El mundo Porvenir es lo que hacen los hombres: un Santuario o un tugurio”

Rabí Jaim de Volozin

Uno de los versículos más misteriosos de toda la Torah aparece en Éxodo (XXV-8), concretamente en la parashah de Terumah. En ésta Dios le pide al pueblo de Israel que le prepare una ofrenda, una Terumah (תרומה) y que le hagan un Santuario, un Mikdash (מקדש):

ועשו לי  מקדש; ושכנתי  בתוכם

“Me harán un Santuario y habitaré en ellos…”

Si nos fijamos en el texto, resulta curioso que diga Betojam (בתוכם), “en ellos” o “entre ellos” y no Betojó (בתוכו), “en él”, lo cual sería más lógico si está hablando de un Santuario. Esto nos da a entender que quizá no se trata de un único Santuario…

Podemos aventurar varias interpretaciones.

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Shabat Shalom | Itró, suegro y sacerdote

parashat itró mikve el zohar

Uno de los personajes más interesantes y polémicos de toda la Torah es Itró, el suegro de Moisés, que incluso da nombre a una parashah, y no a una parashah cualquiera, sino a aquella en la que El Eterno entrega la Torah.

A propósito de él leemos en Éxodo (XVIII-1):

וישמע יתרו כהן מדין, חתן משה, את כל-אשר עשה אלהים למשה, ולישראל עמו: כי-הוציא יהוה את-ישראל, ממצרים. ויקח, יתרו חתן משה, את-צפרה, אשת משה-אחר,שלוחיה

“Y escuchó Itró, sacerdote de Midián, suegro de Moisés, todo lo que Dios hizo con Moisés y con Israel, Su pueblo: que El Eterno había sacado a Israel de Egipto. Itró, suegro de Moisés, tomó a Tzipora, mujer de Moisés, después de que ésta había sido enviada…”

Nada más empezar, esta nos encontramos con una rareza en lo que se refiere a Itró. Primero le llaman “sacerdote de Midián” (כהֵן מִדְיָן) y después “suegro de Moisés” (חתֵן משֶׁה). Veamos qué nos descubre la guematria.

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El Zohar | Parashat Itró

birkat hacohanim parashat itro

El Zohar, parashat Itró. En el sexto día del mes de Siván, justo siete semanas después de la salida de Egipto, HaShem entrega la Torah al pueblo de Israel.

Está escrito en la Torá al comienzo de la sección que comenza­mos a explicar: «Itró, sacerdote de Midián, suegro de Moshé (Moi­sés), oyó todo lo que Dios hizo con Moshé y con Israel, Su pueblo: que El Eterno había sacado a Israel de Egipto» (Éxodo 18:1). Rabí Elazar abrió su enseñanza acerca de este asunto citando el siguiente versículo:

«Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y los bendijo; luego descendió tras haber realizado el sacrificio expiatorio –jatat–, la ofrenda ígnea –olá– y la ofrenda de paz» (Levítico 9:22).

La expresión «sus manos», en el original hebreo, está escrita de modo carente, pues le falta la letra iud, pudiéndose leer «su mano». Esto alude a una sola mano, porque la persona debe alzar su mano de­recha por sobre su mano izquierda. Y ya sido estudiado lo con­cerniente a este misterio.

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El Zohar | Parashá Bo

El Zohar X Parashá Bo

De acuerdo con los Sabios, la elección de la descendencia de Abraham como siervos de El Eterno, para que asumieran como su misión la revelación y la difusión de la Voluntad divina en el mundo, fue la que llevó al Pueblo de Israel al exilio en Egipto y a su posterior redención.

Y, por consiguiente, queda evidenciado que la finalidad del exilio en Egipto fue la de revelar Su voluntad a través de la entrega y la recepción de la Torá. La salida de Egipto no constituye un valor en sí mismo si se pierde de vista su objetivo final: la recepción de la Torá en el Monte de Sinaí.

Así empieza El Zohar en parasha Bo: «El Eterno le dijo a Moshé (Moisés): “Llega al Faraón, pues he hecho que su corazón se obstine y el de sus siervos, para que pueda poner estas señales Mías en su medio”» (Éxodo 10:1).

Pero si El Santo, Bendito Sea le endureció su corazón, ¿por qué lo castigó posteriormente? ¡Aparentemente le fue quitado su libre albedrío! Rabí Iehuda abrió su enseñanza para responder a este asunto citando anteriormente otro versículo, y dijo: «Dichoso el pueblo que conoce la teruá –es decir, el pueblo que conoce los caminos de El Eterno y sabe por qué Dios castiga y recompensa a través de los ángeles, siendo todo revelado ante Él–, oh El Eterno, –los estudiosos de Tu Torá– andarán a la luz de Tu rostro» (Salmos 89:16). Es decir, solamente a estos últimos les será descubierto tal misterio, precisamente porque marchan a la luz de El Eterno. Pues ¡cuánto deben las personas esforzarse en andar por los caminos de El Eterno, cumpliendo los preceptos positivos y cuidando de no transgredir los preceptos de la Torá, los preceptos negativos! Para lograr de este modo tornarse merecedores del Mundo Venidero y salvarse de todos los acusadores de lo Alto y de los acusadores de lo bajo para que no les inciten a pecar en este mundo. Pues así como sabemos que hay acusadores en este mundo de lo bajo, así también hay acusadores en el mundo de lo Alto, los cuales se levantan para acusar a los hombres por los pecados que cometieron.

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Zoharito | Vaerá

El Zohar Parasha Vaera

Dice El Zohar: «Dios habló con Moshé y le dijo: “Yo soy El Eterno. Aparecí ante Abraham, Itzjak y Iaacov  como El Shadai, pero por Mi Nombre El Eterno no Me hice conocer ante ellos”» (Éxodo 6:2-3). Rabí Aba, por su parte, abrió su enseñanza anticipando y explicando otro versículo: «Confiad en El Eterno perpetuamente –adei ad–, porque en Dios, El Eterno, está la fortaleza de los mundos» (Isaías 26:4).

En la parashá Vaerá de esta semana aparecen los tres nombres de Dios más conocidos: Elohim, el Eterno (el tetragrama o el nombre de las cuatro letras) y El Shadai. Por lo que dice el texto de Éxodo (VI-2), parece haber una cierta superioridad de Moisés sobre los tres patriarcas y es el único en conocer el nombre de las cuatro letras. Sabemos que la guematria de este nombre es 26 y que Moisés vivió precisamente en la generación 26 después de Adán. Quizá por ello Moisés fue merecedor de recibir y transmitir la Torah.

וידבּר אלהים, אל-משׁה; ויאמר אליו, אני יהוה

וארא, אל-אברהם אל-יצחק ואל-יעקב-באל שַדי; ושמי יהוה, לא נודעתּי להם

“Elohim habló con Moisés y le dijo: «Yo soy HaShem.  Aparecí ante Abraham, Isaac y Jacob como El Shadai, pero por Mi Nombre HaShem no me hice conocer ante ellos».

Según el texto, Abraham, Isaac y Jacob conocieron únicamente un nombre, El Shadai, mientras que Moisés parece conocer los tres.

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El Zohar | Parashat Shemot

Parashat Shemot El Zohar

El Zohar,  en el volumen IX, nos habla del tema del exilio, un asunto extraño y enigmático, pero esencial para comprender el devenir del alma. El descenso de las almas desde los mundos espirituales a nuestro mundo físico tiene una noble finalidad, que es el regreso a la vida verdadera y plena, simbolizada por la Tierra Prometida.

El libro del Éxodo comienza con la siguiente descripción: «Y éstos son los nombres de los Hijos de Israel que vinieron a Egipto; con Iaacov, vino cada hombre con su casa» (Éxodo 1:1). Y antes se comienza alabando a los estudiosos de la Torá, tal como está escrito: «Y los sabios eruditos –maskilim– resplandecerán como el resplandor del Firmamento y quienes hacen el bien con la comunidad resplandecerán como las estrellas por siempre» (Daniel 12:3). Ahora se explica el versículo: «y los sabios eruditos» son los eruditos de la Torá que profundizan y meditan en los misterios de la Sabiduría de la Torá; ellos «resplandecerán», es decir, iluminarán al comienzo de su estudio solamente con una luz y luego mientras profundizan, brillarán gradualmente con un agregado de luz con el resplandor de la Sabiduría de lo Alto.

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El Zohar | Parashat Vaigash II

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Rabí Itzjak y Rabí Iehuda estaban sentados una cierta noche y estaban ocupados del estudio de la Torá. Dijo Rabí Itzjak a Rabí Iehuda: he aquí que fue enseñado: cuando El Santo, Bendito Sea, creó el mundo, hizo al mundo inferior, físico, según el modelo del mundo supremo, espiritual.

Y todo lo que creó fue una cosa en correspondencia con la otra, y para que se encuentre Su honor en lo Alto y en lo bajo. Es decir, Rabí Itzjak destaca el paralelismo entre los mundos superiores y los mundos inferiores.

Dijo Rabí Iehuda: así es, ciertamente, y también creó al hombre y lo dispuso sobre todo. Tal como está escrito: «Yo hice la Tierra y al hombre sobre ella creé» (Isaías 45:12): «Yo hice la Tierra», ciertamente, y resulta evidente que no es este hecho lo que el versículo quiere enseñarnos ya que es obvio e innegable que El Eterno creó la Tierra, mas el mensaje sugerido es el siguiente: ¿por qué razón hice la Tierra»? Porque «al hombre sobre ella creé», pues él, el hombre, es y a él se debe la existencia del mundo cuando realiza la voluntad de El Eterno, para que todo lo que componen los mundos sea y se mantenga con una única perfección.

El concepto de un hombre «creado y dispuesto sobre todo» no viene a enseñarnos que el hombre es el máximo dominador o el más poderoso, sino que de sus acciones dependen los mundos superiores y, por consiguiente, también los inferiores. Por ejemplo, el hombre a través de su plegaria rectificada logra que la abundancia espiritual se genere en los mundos superiores y descienda y otorgue cantidad y calidad de existencia a los mundos inferiores.

Abrió Rabí Iehuda su enseñanza y dijo citando un versículo: «Así dijo El Dios, El Eterno, creador de los Cielos y quien los establece, extiende la Tierra y sus descendientes, otorga un alma al Pueblo sobre ella, y un espíritu a quien marcha por ella» (Isaías 42:5). Este versículo ya ha sido explicado, pero de todos modos le daremos una nueva interpretación: «Así dijo El Dios, El Eterno, creador de los Cielos y quien los establece», se refiere al Santo, Bendito Sea, en lo Alto, en lo Alto, en referencia a la Biná, quien es el «creador de los Cielos», en referencia al aspecto masculino inferior, y además de ser su creador lo rectifica permanentemente, en cada momento. Y esto es lo que está escrito que «extiende la Tierra y sus descendientes». Y se enseña que la Tierra es la Tierra Santa, el atado de la vida, porque las almas provienen de este grado, el Maljut. Y esto que está escrito: «otorga un alma al Pueblo sobre ella» significa que la Tierra, el grado de Maljut, es la que otorga un alma.

Dijo Rabí Itzjak: en realidad todo se refiere a lo Alto, a la Biná, y también lo que está escrito que «otorga un alma al Pueblo sobre ella» se refiere a la Biná, pues de allí salen las almas de vida hacia esta Tierra, el Maljut, y esta Tierra las recibe a las almas para darlas a todos los entes inferiores, porque es el río que continúa y fluye, y es el que otorga e introduce las almas a esta Tierra, el Maljut. Y ella las recibe y las entrega a todo lo que se encuentra en los mundos inferiores.

Consíguelo en: http://www.edicionesobelisco.com/libro/848/zohar-el-vol-vii

El Zohar | Parashat Vaigash

Shin

En la sección de la Torá Vaigash se nos dice:

Porque antes de que el Santo, Bendito Sea, creará al mundo,  vinieron y se presentaron todas las letras hebreas delante de El  Santo, Bendito Sea, e ingresaron ante Él, cada una y una en orden  inverso, es decir, primero se presentó la Tav, luego la Shin, y así sucesivamente,  y cada letra solicitó que el mundo fuese creado a través  de ella.

Ingresó primero la letra Tav, la última del abecedario hebreo, y  dijo delante de El Eterno: ¿es acaso Tú voluntad crear a través de  mí el mundo? Resulta evidente que la letra Tav no pretende ser ella  sola el medio exclusivo de creación, sino que su deseo es el de ser la  letra principal entre todas las demás letras que habrían de incluirse  en ella. Le dijo el Creador a modo de respuesta: «no es posible crear  a través de ti el mundo, pues por ti en un futuro muchos justos  han de morir, y no corresponde que la Torá, que es un Árbol de Vida,  comience con una letra que alude a la muerte. Tal como está escrito:  «Y colocarás una señal –tav– en las frentes de los hombres»  (Ezequiel 9:4). Y también fue enseñado (Tratado de Shabat 55a):  «Y a partir de mi santuario –mikdash– comenzarán» (Ezequiel 9:6).  Y los sabios enseñan: no leas mimikdashi –mi santuario– sino mimkudashai  –de mis hombres más sagrados–, los justos. Y por ello  el mundo no será creado a través de ti». Cabe destacar que a partir  de la respuesta de El Eterno se aprende que la letra a través de la cual  se crea el mundo es a su vez la primera letra de la Torá.

Luego ingresaron, siguiendo el orden inverso, las siguientes tres  letras, Shin, Kuf, Reish, cada una y una sola, y no entraron juntas  para que no se pudiese desvelar la mentira –sheker– de modo evidente,  ya que precisamente estas tres letras componen la palabra hebrea  «mentira». Y al igual que lo sucedido con la primera letra que entró,  la Tav, también cada una solicitó que el mundo fuese creado a través  de ella. Les dijo El Santo, Bendito Sea: a pesar de haber actuado  astutamente –ya que entraron cada una por separado–, de todos modos  no corresponde que a través de ustedes el mundo sea creado  pues, juntas, ustedes son las letras con las que se nombra a la  mentira. Y la mentira, evidentemente, no corresponde que se encuentre  ante mí ya que Mi sello es la Verdad absoluta. Y he aquí que  esto ya fue explicado en la Hakadamá de El Zohar (ver. Volumen 1,  pag 110–116).

Y siguiendo el orden inverso ingresaron luego la letra Pei y la letra  Tzadik, y así todas las demás letras del abecedario hebreo, hasta  que llegaron las letras hasta la letra Kaf. Una vez que descendió  la letra Kaf de encima de la Corona, se estremecieron los mundos  supremos y los mundos inferiores, etc, y todo como fue explicado  ya en la Hakdamá de El Zohar, hasta que finalmente el mundo tomó  existencia y fue creado todo a través de la letra Bet, la cual es una  señal de la berajá, la bendición, inicial de esta palabra y con la que  también comenzó la Torá a través de la palabra Bereshit. Y a través  de ella se perfeccionó el mundo y fue creado. 

Y si dijeras que aparentemente resulta ilógico que el mundo haya  sido creado a través de la letra Bet ya que la letra Alef es la inicial de  todas las letras, y entonces cabe preguntar por qué el mundo no fue  creado a través de ella, se responde que es correcto y que realmente  la pregunta es válida, sino que como con ella se nombra la palabra  maldito –arur– debido a esto no se creó a través de ella el mundo.  Y a pesar de que la letra Alef es una letra del misterio supremo, el  misterio del valor numérico uno y la máxima Unidad, no fue creado  el mundo a través de ella, para no dar lugar al dominio y a la influencia  del Otro Lado, denominado Maldito. Por ello no se creó a  través de ella el mundo. Y se perfeccionó el mundo a través de la  letra Bet, y a través de ella se creó el mundo después de que se incluyeran  en esta letra todas las demás letras del abecedario hebreo.

http://www.edicionesobelisco.com/libro/848/zohar-el-vol-vii