UNA DE LOCURAS

Érase una vez un loco que confundía a los hombres (especialmente a los de gran estatura) con molinos, y confundía a los molinos con gigantes. Quizá ese loco famoso no estuviera tan loco… Quizá aquel habitual de los caminos no andara tan desencaminado…

 

 

אילן טוב קרב צל טוב אותו עוטף

 

Probablemente el proverbio más conocido del Quijote sea aquel que declara que “quien a buen árbol se arrima, buena sombra de cobija”. Ya comentamos este refrán en un post anterior (http://wp.me/p2Xmky-F1). Don Quijote es alguien que ha perdido el Daat (דעת), el “conocimiento” y para recuperarlo se ha de arrimar al buen árbol. Pero arrimarse al buen árbol no es tumbarse a la bartola debajo de una higuera, es acercarse a aquellos hombres que merecen el calificativo de “buenos árboles”.

 

כי האדם עץ השדה, לבא מפניך במצור

¿Acaso el hombre es un árbol del campo para que sea sitiado por ti?

 

En la parashah de Shoftim (Deuteronomio 20:19) aparece la famosa comparación del hombre con el árbol, concretamente con el árbol del campo. ¿Por qué “del campo”? Una explicación que nos dan los sabios es que la expresión “árbol del campo”, Ets Hassadeh (עץ השדה), tiene una guematria de 474, la misma que Daat (דעת), “conocimiento”:

ד = 4

ע = 70

ת = 400

—————

474

עץ = 160

השדה = 314

—————–

474

 

Curiosidades de  la guematria, pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Ilan Tov Karob Tzel Tov Oto Otef (Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija):

אילן = 91

טוב = 17

קרב = 302

צל = 120

טוב = 17

אותו = 413

עוטף = 165

—————

1025

 

Se trata de la misma que la de (כי האדם עץ השדה, לבא מפניך במצור), “¿Acaso el hombre es un árbol del campo para que sea sitiado por ti?”:

 

כי = 30

האדם = 50

עץ = 160

השדה = 314

לבא = 33

מפניך = 200

במצור = 338

—————-

1025

 

 

Todos somos don Quijote y todos necesitamos “arrimarnos” a un buen árbol para estar “en resonancia” con él, pero mientras no lo encontremos quizá lo mejor sea arrimarse a ese otro árbol del que nos habla el libro de los Proverbios (III-18):

 

עץ-חיים היא, למחזיקים בה; ותמכיה מאשר

“Ella es un árbol de vida para los que se aferran a ella y quienes la sustentan son felices”.

 

JULI PERADEJORDI

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ARRIMARSE AL BUEN ÁRBOL

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Escribíamos hace unos años, a propósito de la parashah Jukat que “Las cosas del alma no siempre son fáciles de entender. Un Jok (חק), una “ordenanza”, es un precepto que no tiene una explicación lógica, que es incomprensible para la razón y que la trasciende. No se dirige a lo racional, sino al alma”.

 

El texto en cuestión estuvo muy difundido, compartido y sobre todo fusilado en las redes. Gracias a quienes citaron las fuentes y gracias también a quienes no las citaron. Ahora quisiéramos ahondar en la guematria raguil de  Jok (חק), 108, a la luz de un proverbio que aparece en el Quijote. La traducción de “ordenanza” queda realmente muy pobre para todo lo que comporta un Jok (חק). La cábala fonética nos ayuda más a comprenderlo si lo asociamos con Joke, “chiste” o “broma” en inglés.

La guematria de 108 nos lleva a un famoso refrán sefardí que Cervantes retomará en la segunda parte del Quijote, en el capítulo 22:

“Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”.

 

Como un Jok (חק), un refrán se presenta muchas veces como algo incomprensible desde la razón. Este mismo refrán en hebreo declara:

אילן טוב קרב צל טוב אותו עוטף

 

Podemos considerar a este refrán como Jukat haTorah (חקת התורה), un Jok o una ordenanza de la Torah. Cuando calculamos la guematria de esta expresión, obtenemos 1024:

 

חקת = 508

התורה = 616

————–

1024

 

“Buen árbol” es Ilan Tov (אילן טוב) y la guematria de esta expresión es 108, exactamente la guematria de Jok (חק):

אילן = 91

טוב = 17

———–

108

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Ilan Tov Karob Tzel Tov Oto Otef (Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija):

אילן = 91

טוב = 17

קרב = 302

צל = 120

טוב = 17

אותו = 413

עוטף = 165

—————–

1025

 

Se trata de 1024 más el Kolel.

Nos podemos preguntar cuál es este “buen árbol”. Para averiguarlo recurriremos al Zohar (II-127 a):

“Rabí Shimón les dijo a los compañeros: ¡cuán hermosa es esta sombra que proviene de los árboles y nos cubre; debemos coronar este lugar con palabras de Torah!”

 

Y más adelante (II 134 b):

“La Torah es el árbol de la vida que da vida a todos. Aquel que se aferra a la Torah, se aferra al árbol de la vida, según ha sido dicho “es un árbol de vida para los que se aferran a ella” (Proverbios III-18).

 

Sin duda el buen árbol que da la buena sombra es el árbol de la Vida a propósito del cual se ha dicho Génesis (II-9):

“Y El Eterno Dios hizo que brotaran de la tierra todos los árboles que eran agradables a la vista y buenos como alimento; y el Árbol de la Vida, en medio del jardín, y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal”.

 

 

JULI PERADEJORDI