EL ESCUDO DE ABRAHAM

Maguen (מגן), la palabra que quiere decir escudo en hebreo, procede de una raíz que significa “proteger, salvaguardar”,

y que también quiere decir “transmitir, dar, entregar”. En esta palabra hallamos la raíz Gan (גן), “jardín”, clara alusión al

Jardín del Edén donde el hombre vivía protegido.

 

Sabemos que Maguen Abraham (מגן אברהם), “escudo de Abraham”, es también el nombre de la primera de las 18 bendiciones, que acaba precisamente con las palabras Maguen Abraham, (מגן אברהם) “escudo de Abraham”. El escudo, por su forma circular, recuerda al Zodíaco. El Maguen (מגן) sería como una fuerza superior a las fuerzas astrales, que nos protege de ellas, que nos permite trascenderlas.

Rashi, comentando Génesis (XV-5), dice que:

“Dios elevó a Abraham y lo levantó fuera de la esfera de este mundo a una posición por encima de las estrellas”.

 

De este modo lo hizo salir de su destino, que era no tener hijos, permitiendo que su mujer Sarah engendrara. Recordemos el texto de Génesis (XV-5):

ויוצא אתו החוצה, ויאמר הבט-נא השמימה וספר הכוכבים-אם-תוכל, לִספר אתם; ויאמר לו, כה יהיה זרעך.

“Y Él lo llevó afuera, diciendo: «Contempla, ahora, en dirección al Cielos,

y cuenta las estrellas, ¡si es que puedes contarlas!».

Y Él le dijo: «¡Así será tu descendencia!»”.

 

Un comentario del Zohar (I-19b) relaciona la palabra Meoroth (מארת), “Luminarias”, o sea el Sol y la Luna, con Imrat (אמרת), “la palabra de”, que se escribe con las mismas letras. Se trata de una expresión tomada del Salmo XVIII-31, que también hace alusión al escudo:

האל,  תמים דרכו:
אמרת-יהוה צרופה;  מגן הוא, לכל החסים בו

“Dios, perfecto su camino;

la palabra del Eterno afinada; escudo es a todos los que confían en Él”.

La Palabra de El Eterno sería, según este Salmo, un “escudo” para aquellos que confían en él. Para el Zohar se trataría de un escudo contra “los soplos malignos portadores de condenas” o sea contra los malos espíritus. También lo es contra las influencias astrales o el destino. Basándonos en el Zohar y en la etimología de la palabra Maguen (מגן), podemos concluir que se trata de un don, de un regalo, que además protege. También podemos relacionar la palabra Maguen (מגן) con Magan (מגן), “don gratuito”, y con Miguen (מגן), “entregar”, “regalar”. Este don que es “entregado” o “regalado”, pues es un don gratuito, de la gracia, es la Torah, el don por excelencia.

En diversos lugares del Zohar, la expresión Maguen Abraham se suele traducir como “gratuito”.

Teniendo en cuenta que un Maguen (מגן), un escudo, es algo que protege, podemos deducir que lo que protegía a Abraham era su Hessed, su capacidad de dar gratuitamente, sin esperar nada a cambio.

La sefirah de Hessed, que corresponde a Abraham, está a la derecha del árbol sefirótico. Sin duda por ello el Zohar (I-195 b) nos enseña que:

 

“Si el hombre marcha a la derecha, ese acto que realiza, ese grado de la derecha encargado de ese lado le presta ayuda. ¡Y cuántos son los que lo ayudan a él!”.

 

O también (Zohar II-92 b):

“Si un hombre hace actos de bondad en el mundo, la bondad de Arriba permanece en ese día, que está coronado con ella gracias a él. Si un hombre actúa misericordiosamente aquí abajo, se despierta misericordia en ese día, que es coronado con ella gracias a él. Entonces ese día se coloca para protegerlo en momentos de necesidad”.

 

También podemos relacionar la palabra Maguen (מגן), con Magan (מגן), “don gratuito” y con Miguen (מגן), “entregar”, “regalar”. Este don que es “entregado” o “regalado”, pues es un don gratuito, de la gracia, es la Torah, el don por excelencia.

Éste es el verdadero escudo.

 

JULI PERADEJORDI

 

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LAS SEÑALES DE LA VIDA

semafor

Un pasuk de la parashah de Shoftim nos propone que seamos como detectives. Sugiriéndonos que seamos íntegros ante Dios, en realidad nos está enseñando que hemos de seguir las señales de la vida. Veámoslo.

En efecto, leemos en Deuteronomio (XVIII-13):

תמים תהיה, עם יהוה להיך

“Serás íntegro con IHWH, tu Dios”.

Rashi, el genial comentarista provenzal, interpreta este versículo como que hay que “andar ante IHWH con inocencia” y no caer en la idolatría, como hacen los paganos, que consultan a adivinos y pitonisas.

Si sumamos las primeras letras de cada una de las cinco palabras que componen este versículo obtenemos 881:

ת = 400

ת = 400

ע = 70

י = 10

א = 1

———–

881

 

De hecho se trata de la guematria de Ototh Jaim (אותות חיים), “señales de la vida”, que también es 881.

אותות = 413

חיים = 68

—————

881

Esto nos enseña que Dios, que es vida, nos envía suficientes señales para que no tengamos que perder el tiempo y el dinero consultando con  pitonisas o adivinos. De hecho la vida nos obsequia todo el rato con señales gratuitas que nos indican si vamos por el buen o el mal camino, si estamos haciendo lo correcto o no, pero nos cuesta interpretarlas correctamente. De hecho la vida es como un semáforo, de σῆμα, “señal” y φόρος  “portador”, o sea un “llevaseñales”, que cuida de nosotros. Como dijo un sabio, “Dios nos habla constantemente, pero nosotros no escuchamos”.

Curiosamente el Salmo CXV-4, que se refiere a la idolatría, tiene también 881 como valor numérico:

עצביהם, כסף וזהב; מעשה, ידי אדם

“Sus ídolos son plata y oro, obra de manos de hombres”.

עצביהם = 217

כסף = 160

וזהב = 20

מעשה = 415

ידי = 24

אדם = 45

————–

881

¿No se tratará de otra señal de la vida?

 

JULI PERADEJORDI

DONDE NO HAY LUZ ESTAMOS MUERTOS

uvas

Leemos al principio de la Torah que Elohim creó las dos grandes luminarias, el Sol y la Luna o, si lo preferimos, lo masculino y lo femenino.

El texto de Génesis (I-16) dice así:

ויעש אלהים, את-שני המארת הגדלים

“E hizo Elohim las dos grandes luminarias…”.

A partir de aquí podemos deducir que la Luna y el Sol no sólo fueron creados en el mismo momento sino que, como por otra parte nos enseña el comentario clásico de Rashi, eran iguales.
Así, en el paraíso, Sol y Luna estaban unidos. Fue su separación lo que provocó la caída y la muerte.
El Zohar (I-16 a) nos enseñará que:

“Y con todo esto es necesario saber que Elohim y IHWH son totalmente Uno, sin separación alguna. Cuando el hombre conozca que todo es Uno y no coloque separación alguna, incluso el «Otro Lado» se retirará del mundo y no influirá abajo. Y éste es el misterio de Génesis (I-15):”

והיו למאורת

“Y serán luminarias…”.

Si nos fijamos en estos dos versículos, que además son consecutivos, veremos que en el primero (Génesis (I-15)) Meoroth (מאורת), “luminarias”, está escrito con una letra Vav (ו) en el centro, mientras que en el segundo (Génesis (I-16)) está escrito sin ella (מארת).
La letra Vav (ו) indica unión, así en el primer caso hay unión mientras que en el segundo no.
Los cabalistas nos enseñan que en el primer caso podemos deconstruir Meoroth (מאורת) en Or (אור), “luz” y Mavet (מות), “muerte”. En el centro de Meoroth (מאורת) nos encontramos con Or (אור), y las letras de esta palabra están unidas y en el orden correcto.

En el segundo caso (מארת), entre la Mem (מ), la primera letra de Mavet (מות) y la Taf (ת), la última, hay dos letras. Cuando estas dos letras “se van” nos encontramos con Met (מת), “muerto”.
De todo ello podemos deducir que donde no hay unión, no hay luz y donde no hay luz estamos muertos.

JULI PERADEJORDI

BENDICIÓN Y MALDICIÓN

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En la parashah de Ree nos encontramos con una aparente contradicción que abordaremos a la luz de la guematria. Veamos el texto de Deuteronomio XI-29:

והיה, כי יביאך יהוה אלהיך, אל-הארץ, אשר-אתה בא-שמה לרשתה-ונתתה את-הברכה על-הר גרזים, ואת-הקללה על-הר עיבל.
“Y sucederá que cuando IHWH tu Elohim te lleve a la tierra a la cual tú te diriges para tomarla en posesión, pondrás la bendición en el monte Guerizim y la maldición en el monte Ebel”.

Veamos el valor numérico de Guerizim (גרזים) y de Ebel (עיבל).

ג = 37
ז = 7
י = 10
ם = 40

———
270

ע = 70
י = 10
ב = 2
ל = 30

——–
112

Si analizamos estas guematrias, nos sorprendemos viendo que 270, la de Guerizim (גרזים), monte asociado con la bendición, es el valor numérico de Ra (רע), que significa “mal”, y 112, la de Ebel (עיבל), el monte asociado con la maldición, es la suma de la guematria del Tetragrama, 26 y la de Elohim, 86.
Si nos fijamos en la etimología de Guerizim, podemos asociarlo con la raíz Guerez (גרז) que significa “cortar”, “excluir”. Por otra parte, Garziel (גרזיל) es el ángel del terror.
¿Qué ocurre? ¿Cómo es que, al menos aparentemente todo esto está al revés?
Rashi, apoyándose en el Talmud, tratado de Sotah (32 a), nos lo explicará diciendo que “las maldiciones de esta sección fueron enunciadas primero en términos de bendición, y después volvían sus rostros hacia el monte Ebel y comenzaban con la maldición”.

JULI PERADEJORDI

 

COMO UN DESIERTO

abraham_y_las_estrellas

La parashah de la semana pasada concluía con el versículo (Levítico XXVII-34) en el que aparecía la frase “estos son los preceptos”, que los sabios asocian a Bamidbar (en el desierto), el nombre de la parashah de esta semana. Veamos por qué.

El sabio Baal haTurim, en su comentario a esta parashah, nos explica que se llama Bamidbar (במדבר) para indicarnos que si una persona no se vuelve “como un desierto”, no será capaz de saber Torah y mitzvoth.

Este comentario nos lleva al más grande de los patriarcas, Abraham. Leemos en (Génesis XXVI-5):

“Porque Abraham escuchó, mi voz y observó mi mandato,

mis preceptos (Mitsvoth), mis estatutos y mis leyes (Toroth)”.

Resulta sorprendente que Abraham observara las Mitsvoth antes de que éstas fueran dadas. También, nos enseñan los sabios, conocía la Torah y se guiaba por ella. Al hablar de Toroth, se sobrentiende que conocía la Torah oral y la escrita.

Abraham era un gran astrólogo, tan grande que supo salirse de su destino astral, como nos enseñan el Talmud y Rashi. Por eso, a la avanzada edad de 99 años, pudo dejar embarazada a Sarah, su esposa.

Abraham también era “como un desierto”, algo que se deduce de la guematria de Abraham (אברהם) 248:

1 = א

2 = ב

200 = ר

5 = ה

40 = ם

—————

248

Si calculamos la guematria de Bamidbar (במדבר), también obtenemos 248.

 

2 = ב

40 = מ

4 = ד

2 = ב

200 = ר

———–

248

En vez de seguir los caminos de la tierra, haAretz (הארץ), Abraham seguía los del cielo haShamaim (השמים), porque en el desierto nos hemos de guiar por las estrellas.

Quizá por esta razón si a 395, la guematria de haShamaim (השמים) le restamos 296, la guematria de haAretz (הארץ), obtengamos 99, el número de los años de Abraham cuando Sarah concibió.

5 = ה

300 = ש

40 = מ

10 = י

40 = ם

—————

395

5 = ה

1 = א

200 = ר

90 = ץ

—————

296

 

Juli Peradejordi

SANTA PACIENCIA

PATIENTIA

El sabio Cervantes definía a la paciencia como “la madre de las ciencias todas”. Esta virtud, aclamada también por el rey Salomón en sus Proverbios, es al parecer lo que le faltó al pueblo de Israel cuando esperaban que Moisés descendiera del monte Sinaí.

“Las ciencias todas” es una bella expresión utilizada por el Príncipe de los Ingenios para referirse a la Torah, compendio de todos los saberes. Leemos en la parashat Beaaloteja (Números XII-3) que “Moisés era sumamente humilde” y Rashi lo comentará diciendo que era “humilde y paciente”. A partir de esto deducimos que hay una correspondencia directa entre la Torah, que le fue entregada a Moisés, y estas dos cualidades.
Algunos comentaristas nos han explicado que el pecado del becerro de oro fue precisamente la falta de paciencia. De hecho Eguel (עגל), que en hebreo quiere decir “becerro”, está relacionado con Agala (עגלא) que significa “rapidez”, “velocidad”. Beagala (בעגלא) significa “rápidamente”, “muy pronto”. El texto bíblico nos enseña que pueblo se impacientó ante la tardanza de Moisés y le dijeron a Aarón:

קום עשה-לנו אלהים
“Levántate, haz para nosotros un dios”.

Esta frase nos delata algo acaso más grave que la mera falta de paciencia: también fue una falta de humildad. Si el principio del relato de la Torah vemos que es Dios el que hace al hombre, aquí se pretende que el hombre haga un dios. El colmo del orgullo.
Es curioso que para hacer la estatua de un becerro de oro le pidieran al hermano de Moisés las joyas de oro para fundirlas y hacer el becerro. Lo primero que le piden son los pendientes, algo muy revelador ya que los pendientes están en los oídos, y el primer pecado del hombre comenzó allí, escuchando las palabras del Satán. Una palabra que en hebreo significa “pendiente”, “zarcillo” es Aguil (עגיל), de la misma raíz que Eguel (עגל).
Los cabalistas relacionarán claramente el pecado del becerro con el primer pecado, el de Adán y Eva:

“Si Adán y Eva hubieran esperado únicamente un par de horas más, hasta el atardecer del viernes por la noche, que era el comienzo del primer Shabbat, se les habría permitido comer del fruto del Árbol del Conocimiento”.

A partir de esta enseñanza podemos afirmar que si el pueblo hubiera esperado un par de horas más, le habrían dado tiempo a Moisés de bajar de la montaña y compartir con ellos la Torah. Porque, como sostiene la sabiduría popular, “la prisa siempre viene del diablo”.

JULI PERADEJORDI

LOS CAMINOS DE LA TORAH

 rollo

Al principio de su comentario a la Torah, Rashi explica algo tan sorprendente como que la Torah no debería haber comenzado con el relato de la Creación, que empieza en la Beth (ב) de Bereshit, sino con el versículo de Éxodo (XII-2) que dice:

 

החדש הזה לכם, ראש חדשים

“este mes será para vosotros el principio de los meses”.

 

Desde luego, la Torah sigue extraños caminos…

El mismo Rashi nos proporcionará una explicación de esto basada en la guematria, que ya es un clásico y que no vamos a recordar aquí.

Vamos a intentar aportar algo a la exégesis de Rashi basándonos también en la guematria, pero antes señalemos una curiosidad matemática sorprendente. La guematria del primer versículo de Génesis, es 2701. La del segundo versículo es 3546. Si sumamos estos dos números obtenemos 6247. Este número, nos enseñan los matemáticos, es el 813º número primo.

Si calculamos la guematria Raguil de “principio de los meses”, Rosh Jodesh (ראש חדש), vemos que es 813, la misma que la del tercer versículo de Génesis (I-3) que relata la creación de la luz:

 

ויאמר אלהים, יהי אור; ויהי-אור

“Dijo Elohim sea la luz y fue luz”.

 

ויאמר = 257

אלהים = 86

יהי = 25

אור = 207

ויהי = 31

אור = 207

————–

813

 

ראש= 501

חדש = 312

—————-

813

 

Pero, ¿qué ocurre si a 3546 le restamos 2701? Obtendremos 845, que es la guematria de Darkei Torah (דרכי תורה), “los caminos de la Torah”.

 

דרכי = 234

תורה = 611

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845

 

JULI PERADEJORDI

Shabat Shalom | Fuera de Egipto

rollo de la torah el zohar

La parashah Vaerá comienza con las impresionantes palabras que Dios le dice a Moisés justo al salir de Egipto, Éxodo 6:2:

 אני יה-וה

“Yo soy El Eterno”.

En diversos midrashim se alude a la diferencia cualitativa entre la magia del faraón de Egipto y la de Moisés. La del primero se reduce a los límites de lo natural, mientras que la de Moisés los trasciende. Sigue leyendo

Shabat Shalom | Behalotja

shema israel el zohar

El Shemah, que comienza por las palabras Shemah Israel (שמע ישראל),”Escucha Israel”, parece dirigirse a todos los Bnei Israel (בני ישראל), “hijos de Israel”; quizá esto sea porque, como nos explica el midrash, los primeros en pronunciar esta oración fueron precisamente los hijos de Jacob, o sea los hijos de Israel, cuando éste agonizaba.

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