DE PERROS. ASNOS Y SERPIENTES

1c3d1-el-asno-el-perro-y-el-lobo-esopo-fabulasparaninos

El Zohar (III-63 b) nos brinda una curiosa enseñanza difícil de interpretar si no es a la luz de la guematria:

“Si arrojas un hueso a un perro, lamerá el polvo de tus pies”.

Lamer el polvo no es propio de los perros, sino de la serpiente, por lo que podríamos decir que si arrojamos un hueso a un perro, éste se convierte en algo maligno como es la serpiente.

Aparte de la serpiente hay otro animal que también se considera maligno o que representa a la Mala Inclinación: el asno, Jamor (חמור).

Si calculamos la guematria atbash de Jamor (חמור), vemos que es 153:

 

ח = 60

מ = 10

ו = 80

ר = 3

———–

153

 

Perro en hebreo se dice Kelev (כלב), y su guematria es 52. Hueso es Etzem (אצם), y su guematria 131. Sumando estas dos cifras obtenemos 153, la guematria atbash de Jamor (חמור).

כ = 20

ל = 30

ב = 2

————–

52

א = 1

צ = 90

מ = 40

—————

131

52 + 131 = 153

JULI PERADEJORDI

 

Anuncios

LAS PROMESAS INCUMPLIDAS

najash

 

El Talmud de Babilonia (Shabbat 32 b) nos brinda un curioso comentario de Eclesiastés (V-5 y 6):

אל-תתן את-פיך, לחטיא את-בשרך, ואל-תאמר לפני המלאך, כי שגגה היא: למה יקצף האלהים על-קולך, וחבל את-מעשה ידיך.

“Mejor es que no prometas, que no que prometas y no pagues. No sueltes tu boca para hacer pecar á tu carne; ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se aire a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?”.

El texto talmúdico interpreta “Mejor es que no prometas, que no que prometas y no pagues” como no cumplir con los votos o las promesas, en hebreo Nedarim (נדרים), y “la obra de tus manos” como los hijos. Así, nos enseña que los niños pueden morir a causa del pecado de sus padres que no cumplieron con sus votos o sus promesas.

Éste es uno de los temas principales de la parashah Matot, que nos habla precisamente de la importancia de cumplir con los votos y las promesas.

En su comentario a esta parashah, el sabio Baal haTurim nos enseña que aquel que se compromete a algo y no lo cumple se está comportando como un asesino. El Baal haTurim nos descubre que la guematria de Nedarim (נדרים), “votos”, es 304 y coincide con la de Rotzeaj (רוצח), “asesino” y nos explica que una persona que formula una promesa y no la cumple es considerado como un asesino.

נ = 50

ד = 4

ר = 200

י = 10

ם = 40

————–

304

ר = 200

ו = 6

צ = 90

ח = 8

————-

304

Pero aún hay más, en la palabra Matot (מטות), “tribus”, que da el nombre a esta parashah, nos encontramos con la palabra Mavet (מות), “muerte” y la letra Tet (ט), la novena del alfabeto que se relaciona, probablemente por su forma, con la serpiente. Aquellos que prometen y no cumplen pueden compararse con aquella serpiente que prometió a nuestro primeros padres (Génesis III-5)  que serían “como dioses”.

JULI PERADEJORDI

EL LADRÓN QUE BENDICE

Charmeur

Robar y no bendecir son dos cuestiones íntimamente relacionadas en el Talmud, que nos enseña (Berajoth 35b) que disfrutar de las cosas de este mundo sin bendición es como robarle a Dios. Pero quizá haya algo peor aún que robarle a Dios: insultarle.

En el libro de los Salmos (X-3) podemos leer que:

 ובצע  ברך, נאץ יהוה

“Y el ladrón que bendice insulta a IHWH”.

 ¿Quién es el “ladrón que bendice” (בצע ברך)?

Es aquel personaje que tiene apariencia de piadoso, de Tzadik incluso, que lo bendice todo para que todos lo vean, pero que en el fondo es un deshonesto, intelectual o materialmente. Es como la serpiente, Najash (נחש), quizá por ello muchas veces se le tilda de “encantador de serpientes”.

Si calculamos la guematria de “ladrón que bendice” (בצע  ברך), obtenemos 384:

 בצע = 162

ברך = 222

————

384

 

Éste, que se cree más listo que todo el mundo, está robando nada más y nada menos que al Tetragrama, el Nombre de Dios cuyo valor numérico es 26.

Si a 384 le restamos 26 nos encontramos con 358 que es la guematria de Najash (נחש), “serpiente”.

נ = 50

ח = 8

ש = 300

———-

358

Si nuestros primeros padres fueron seducidos por la serpiente, evitemos nosotros serlo por los encantadores de serpientes, aunque luzcan largas barbas y ropas negras. Si son capaces de insultar a Dios, ¡qué no harán con nosotros!

JULI PERADEJORDI

LASHON HARA Y MAL DE OJO

 

 

almohada

Dos cuestiones harto polémicas que hallamos en los textos de los sabios son la del Lashon haRa (לשון הרע), literalmente “la mala lengua”, aunque se suele traducir como “maledicencia”, y la del Ayin Ra (עין רע), literalmente “mal ojo”, que no es ninguna afección oftalmológica, sino lo que vulgarmente se conoce como “mal de ojo”, “hechicería” o “brujería”. Aparentemente no hay conexión entre ambos, pero en el fondo se trata de lo mismo.

La maledicencia corresponde, como veremos, al Lashon haRa, “la mala lengua”, y la mala lengua siempre tiene que ver con un animal que, curiosamente, muda de piel y tiene además una mirada hipnótica: la serpiente. ¿No hablamos de “lengua viperina” para referirnos a aquellas personas que hablan mal de los demás?

La serpiente, Najash (נחש) también está relacionada con la brujería, Kishuf (כישף). Por otra parte, el verbo “mudarse” tiene también un doble sentido: podemos mudarnos de ropas pero también podemos mudarnos de paredes, o sea de casa. Existe también una expresión en castellano que relaciona los muros y la mudez: “paredes mudas”. ¿Por qué? Porque precisamente el Lashon haRa (לשון הרע) es el culpable de la enfermedad que padece el Metzorah (מצרע), el leproso, una enfermedad que según la Torah no sólo afecta a la piel, sino también a los vestidos y a las paredes.

La raíz Metzer (מצר) significa “límite”, “frontera”, y la piel es de algún modo nuestra primera frontera con el mundo exterior, las ropas la segunda y las paredes de nuestra casa la tercera.

Cuál es la relación entre el el Metzorah (מצרע), el leproso, y el Ayin Ra (עין רע), el “mal ojo” nos la descubrirá la guematria:

 מ = 40

צ = 90

ר = 200

ע = 70

————

400

 

ע = 70

י = 10

ן = 50

 

ר = 200

ע = 70

————– 

400

 

Nos enseña el Talmud (Baba Metsia 107 b) que visitando un cementerio Rav declaró que el 90% de los que estaban enterrados habían fallecido por culpa del Ayin Ra (עין רע), el mal de ojo. Sorprendente.

Lo primero que se nos ocurre pensar es que fueron víctimas de algún hechizo, pero los sabios, y particularmente Maimónides, nos enseñan todo lo contrario. Eran ellos quienes, consciente o inconscientemente, se hicieron a sí mismos mal de ojo a través de su envidia y de su maledicencia.

Pero hay aún más, cada día está más demostrado que más de un 80% de las enfermedades son psicosomáticas. Haciendo Lashon haRa sobre nosotros mismos, o sea hablando mal de nosotros o enviándole a nuestra mente mensajes negativos sobre nuestra persona estamos practicando sin saberlo una especie de brujería o de Ayin Ra (עין רע), de mal de ojo, que acabará llevándonos a la tumba, incluyéndonos en ese 90%. Como decía un conocido autor de autoayuda, “no podemos darnos el lujo de tener pensamientos negativos”.

 

 

Los higos, el cuerpo y el alma

Tu bishvat El Zohar higos

Se acerca Tu Bishvat, el día 15 del mes de Shevat. En este día es costumbre comer los frutos que crecen en la Tierra de Israel y tambien aquellos frutos que se comen por primera vez en esta estación, para poder recitar la bendición de “sheejeianu”. Uno de los frutos de Israel es el higo.

“No leas  «hadudaim» –los higos– sino «hadodim» –los amados–.  Son el cuerpo y el alma que son amados y compañeros uno con el otro. Aquí os dejamos con un fragmento de El Zohar, concretamente del Midrash Haneelam.

«Y éstas son las crónicas de Itzjak, hijo de Abraham. Abraham engendró a Itzjak». Rabí Itzjak abrió su enseñanza sobre este pasaje bíblico citando otro versículo: «Los higos emanaron su aroma» (Cantar de los Cantares 7:14). Enseñaron los sabios: en un futuro El Santo, Bendito Sea, resucitará a los muertos, y los sacudirá de su polvo. Es decir, quitará de ellos la impureza inoculada por la Serpiente, la cual provocó y trajo la muerte al mundo, tal como relatan los sabios acerca de lo que sucede a la persona en la tumba.

Porque no serán una estructura de polvo tal como eran en un comienzo, cuando fueron creados concretamente del polvo, algo que no se mantiene y que carece de una consistencia perdurable, tal como está escrito: «Y formó El Eterno Dios al hombre del polvo de la tierra» (Génesis 2:7). Y en esta hora, serán sacudidos del polvo de esa estructura, es decir, de la bajeza del polvo físico del cual fueron creados al comienzo, y serán incorporados en una estructura firme, poseedora de real existencia, tal como está escrito y aludido en el versículo del profeta: «Sacúdete del polvo, levántate, siéntate, Jerusalén» (Isaías 52:2).

Y entonces existirán plenamente, y ascenderán los cuerpos de bajo la tierra, estando aún fuera de la Tierra de Israel, y después serán hechos rodar hasta allí. Y entonces recibirán sus almas en la Tierra de Israel para obtener una existencia eterna, y en ese momento El Santo, Bendito Sea, hará soplar sobre ellos todo tipo de aromas del Gan Edén, es decir, sobre los hombres que resuciten, tal como está escrito: «Los higos emanaron su aroma» (Cantar de los Cantares 7:14).

Dijo Rabí Itzjak: No leas la expresión hebrea como «hadudaim» –los higos– sino como «hadodim» –los amados–: son el cuerpo y el alma que son amados y compañeros uno con el otro. Porque en un futuro, cuando el cuerpo sea purificado y tendrá más relación y cercanía con el alma. Rav Najman dijo que el versículo se refiere a «higos» concretamente: así como los higos generan amor en el mundo, ya que tienen la cualidad de incentivar la procreación, también ellos, el cuerpo y el alma, generan amor en el mundo. ¿Y qué significa «emanaron aroma»? Se refiere a los actos aptos que también son considerados como un buen aroma en el mundo. Y a través de éstos los hombres justos merecerán conocer y aprehender a Su creador.  

El Zohar volumen VFragmento del Midrash Haneelam, que se encuentra en El Zohar volumen V, que se ocupa principalmente del significado místico de los relatos bíblicos de los Patriarcas, tal como el sueño de la escalera de Jacob y el encuentro con su hermano Esaú y también incluye un estudio acerca del concepto de la Reencarnación de acuerdo con los Sabios cabalistas.