Zoharito | Un nombre oculto

El Zohar Un nombre oculto

Leemos en parashá Shemot, concretamente en Éxodo (III-15):

 ויאמר עוד אלהים אל-משה

“Y dijo también Dios a Moisés…”

י-ה-ו-ה אלהי אבתיכם

“El Eterno, el dios de tus padres…”

זה-שמי לעלם, וזה זכרי לדר דר

 “Éste es mi nombre para siempre (LeOlam)”

Este tercer pasaje ya lo comentamos en el Zoharito “Mi Nombre y Mi Recuerdo”, (puedes encontrarlo siguiendo este enlace: http://wp.me/p2Xmky-R) de fecha 14/12/2012.

Vamos, sin embargo a contemplarlo desde otro punto de vista. La clave está en la expresión LeOlam (לעלם), “para siempre”.

Como nos enseña el Talmud, (Kiddushim 71a y Pessahim 50a), LeOlam (לעלם), “para siempre”, se puede leer también como LeAlem, “ocultar”. Sin duda por eso HaShem, el nombre de las cuatro letras, es un nombre que se mantiene oculto. Pero nos podemos preguntar por qué este nombre está oculto…

Los comentaristas nos explican que LeOlam (לעלם), literalmente “para el mundo”, nos enseña que este nombre estará oculto mientras dure este mundo: es un nombre para otro mundo, el mundo por venir..

Este nombre no se puede pronunciar fuera del Templo y estará oculto hasta la llegada de Mashiaj, precisamente cuando se construya el Tercer Templo. Esto lo podemos aprender también de la guematria, ya que la guematria completa o Shemi de LeOlam (לעלם) es 358 y coincide con la de Mashiaj.

מ = 40

ש = 300

י = 10

ח = 8

358

ל = 74

ע = 70

ל = 74

מ = 139

358

El Zohar | Parashat Shemot

Parashat Shemot El Zohar

El Zohar,  en el volumen IX, nos habla del tema del exilio, un asunto extraño y enigmático, pero esencial para comprender el devenir del alma. El descenso de las almas desde los mundos espirituales a nuestro mundo físico tiene una noble finalidad, que es el regreso a la vida verdadera y plena, simbolizada por la Tierra Prometida.

El libro del Éxodo comienza con la siguiente descripción: «Y éstos son los nombres de los Hijos de Israel que vinieron a Egipto; con Iaacov, vino cada hombre con su casa» (Éxodo 1:1). Y antes se comienza alabando a los estudiosos de la Torá, tal como está escrito: «Y los sabios eruditos –maskilim– resplandecerán como el resplandor del Firmamento y quienes hacen el bien con la comunidad resplandecerán como las estrellas por siempre» (Daniel 12:3). Ahora se explica el versículo: «y los sabios eruditos» son los eruditos de la Torá que profundizan y meditan en los misterios de la Sabiduría de la Torá; ellos «resplandecerán», es decir, iluminarán al comienzo de su estudio solamente con una luz y luego mientras profundizan, brillarán gradualmente con un agregado de luz con el resplandor de la Sabiduría de lo Alto.

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