Y SOÑÓ

chagal sueño jacob
Los sueños son una de las maneras en las que Dios se comunica con los hombres. Una parte importante del tratado talmúdico de Berajoth está dedicada a los sueños, un tema recurrente en el Tanaj. La primera vez que la Torah nos habla de un sueño es en el famoso episodio de Jacob (Génesis XXVIII-12), donde leemos:

ויחלם
“Y soñó…”

Esta palabra encierra muchos misterios.
En primer lugar nos habla de algo tan venturoso como superar la condición terrena: Jacob vio una escalera que tocaba los Cielos. Éste es el buen destino, Mazal Tov (מזל טוב), expresión cuya guematria Raguil es 94.

מזל = 77
טוב = 17
94

Si calculamos la guematria Raguil de Vaiajlom (ויחלם), “y soñó”, obtenemos este mismo número:

ו = 6
י = 10
ח = 8
ל = 30
מ = 40

———————
94

Por medio de su sueño Jacob salió de su Mazal, de su destino, y entró en un Mazal Tov (מזל טוב), un buen destino.
Los comentaristas, apoyándose en que la guematria de Sulam (סולם), “escalera” es 136, nos descubren varias maneras de “ascender”: a través de la oración, la caridad o el ayuno, ya que Kol (קול), “voz”, que representa a la oración, Mammon (ממון), “dinero”, que representa a la caridad y Tzom (צום), “ayuno” tienen esta misma guematria.
Pero a la luz de la cábala, Vaiajlom (ויחלם) puede referirse a algo más: la integración de las sefiroth Jojmah (חכמ), Binah (בינה) y Daat (דעת).
Si calculamos la guematria Shemi de Vaiajlom (ויחלם), “y soñó”, obtenemos 614.

ו = 22
י = 20
ח = 418
ל = 74
מ = 80

————————
614

Se trata del mismo valor numérico que el de la suma de las tres sefiroth citadas.

ח = 8
כ = 20
מ = 40
ה = 5

————————-
73

ב = 2
י = 10
נ = 50
ה = 5

—————————
67

ד = 4
ע = 70
ת = 400

—————————-
474

73 + 67 + 474 = 614

Este número nos sugiere que por medio de este sueño Jacob trascendió las 613 mitzvoth y se colocó por encima de este mundo. En esto recuerda a Iosef de quien está dicho (Génesis XXXIX-2):

ויהי יהוה את-יוסף, ויהי איש מצליח
“Y estuvo IHWH con Iosef y fue un hombre exitoso…”

Lo que el Midrash interpretará: “exitoso en Jojmah, Binah y Daat, ya que la guematria de Vaieji IHWH et Iosef (ויהי יהוה את-יוסף), “Y estuvo IHWH con Iosef”, es 614. Porque el éxito, el verdadero éxito, del latín ex-ire, “ir hacia fuera”, es precisamente salir de este mundo para entrar en el Mundo Venidero.

 

Juli Peradejordi

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La interpretación de sueños en el Talmud y el Midrash

 

En el Talmud, en el Tratado de Berajot (55b), se aborda el mismo tema:

Rabí Elazar dijo: ¿de dónde aprendemos que todos los sueños van detrás de la boca que los interpreta? Porque está dicho en referencia a José y los sueños del Faraón: «Y sucedió que así como nos lo interpretó, así aconteció» (Génesis 41:13).

Nuevamente el mismo versículo que presenta la Torá con relación a los sueños de José, sirve para fundamentar la misma enseñanza.

Otro pasaje del Talmud (Ídem) que se ocupa de la interpretación de los sueños es el siguiente:

Rabí Bizna ban Zavda dijo en el nombre de Rabí Akiva, quien dijo en el nombre de Rabí Panda, quien dijo en el nombre de Rav Najum, quien dijo en el nombre de Rabí Biraim, en el nombre de cierto anciano –¿y quién es ese anciano? Rabí Banaá–: veinticuatro intérpretes de sueños había en Jerusalén. En cierta ocasión tuve un sueño y fui a cada uno de ellos, y lo que éste me interpretó no era lo que éste otro me interpretó. Y sin embargo, todas estas diferentes interpretaciones se me realizaron. Y esto que me sucedió fue para cumplir lo dicho que todos los sueños van detrás de la boca que los interpreta.

Aquí, en el paisaje de este texto, ya aparecen los puestos o rincones mencionados: «veinticuatro intérpretes de sueños había en Jerusalén ». Y encontramos que la enseñanza de los Sabios, en este caso, surge de la experiencia misma: «lo que éste me interpretó no era lo que éste (otro) me interpretó, y todas estas diferentes interpretaciones se me realizaron». Pero la conclusión es idéntica: «todos los sueños van detrás de la boca que los interpreta».

De modo similar encontramos en el Midrash (Midrash Hagadol, Miketz 41–13):

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