EL SECRETO DE LA CONTEMPLACIÓN

 

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En nuestro estado caído no nos es posible contemplar, entre otras cosas, por falta de luz, pero el estado primigenio del

hombre es la contemplación. ¿Cómo podemos acceder a esa luz? En ausencia de este estado lo que nos queda es rezar.

Veamos cuál es la relación entre la oración y la contemplación.

 

 

“Contemplar” en hebreo es Histakel (הסתכל). La guematria de esta palabra es 515:

 

ה = 5

ס = 60

ת = 400

כ = 20

ל = 30

———-

515

 

Este número ha sido objeto de numerosísimos comentarios ya que se trata de las veces que Moisés le rezó a Dios, según el Midrash Rabbah (11:10). El texto dice así:

 

“¿Y de dónde aprendemos que Moisés rezó en este momento 515 veces?

Está escrito: ‘Y yo le rogué (vaetjanán) al Eterno en ese momento, diciendo…’ (Deuteronomio III-23)”

 

El valor numérico de ‘vaetjanán’ (ואתחנן) equivale a este número”:

 

ו = 6

א = 1

ת = 400

ח = 8

נ = 50

ן = 50

————-

515

 

Pero hay algo aún más sorprendente que ya han indicado los cabalistas: se trata también de la guematria de Tefilah (תפילה), “oración”:

 

ת = 400

פ = 80

י = 10

ל = 30

ה = 5

————

515

 

Sabemos que la palabra “oración” viene del latín orare, que quiere decir “hablar en voz alta”, pero si vamos más lejos llegamos a la verdadera raíz de este término: Or (אור), en hebreo “luz”. ¿De qué luz estamos hablando?

 

De nuevo será el Midrash Rabbah (11:2) quien nos lo aclare cuando dice:

 

“La luz creada el primer día por el Santo, Bendito sea, permitía al hombre ver y contemplar el mundo de un extremo al otro”.

 

Esta luz, nos enseña también el Midrash, fue ocultada para los Justos en el Mundo Porvenir. Ésta es la luz que nos permite contemplar. Sin embargo, unas chispas de esa luz permanecen en la Torah, y allí podemos acudir a rescatarlas. Orar es como sacar luz de ese pozo maravilloso que es la Torah.

 

JULI PERADEJORDI

 

ALIMENTOS DEL ALMA

alimento

Las cosas del alma no siempre son fáciles de entender. Un Jok (חק), una “ordenanza”, es un precepto que no tiene una explicación lógica, que es incomprensible para la razón y que la trasciende. No se dirige a lo racional, sino al alma.

Encontramos esta curiosa palabra en la parashah Jukat, concretamente en Números (XIX-2):

זאת חקת התורה, אשר-צוה יהוה לאמר

“Ésta es la ordenanza de la Torah que dio IHWH para decir…”.

La guematria de Zoth Jukat (זאת חקת) va a descubrirnos algo que a primera vista normalmente no somos capaces de ver, y es que se refiere a la oración y a las mitzvoth. Ambas son alimento del alma.

Calculando la guematria Raguil de Zoth Jukat (זאת חקת), obtenemos 916:

 

זאת = 408

חקת = 508

————-

916

Se trata de la guematria de Tefiloth (תפלות), “oraciones”.

ת= 400

פ = 80

ל = 30

ו = 6

ת = 400

————

916

Si calculamos ahora la guematria Atbash de Zoth Jukat (זאת חקת), obtenemos 536, o sea la guematria de Mitzvoth (מצות):

 

זאת = 471

חקת = 65

————

536

מ = 40

צ = 90

ו = 6

ת = 499

———-

536

Todo esto nos enseña que aunque no entendamos exactamente qué estamos diciendo, hemos de hacer las oraciones y aunque tampoco entendamos exactamente qué hacemos cuando cumplimos una mitzvah, no por ello hemos de dejar de hacerla. Alimentan nuestra alma, alimentan nuestro corazón.

Nuestra cabecita quizá no lo comprenda, pero nuestra alma lo entenderá perfectamente.

 

JULI PERADEJORDI