Y NOÉ SE EMBORRACHÓ

Resulta sorprendente que alguien que aparece en la Torah como “un hombre justo, perfecto en sus generaciones” lo primero que hace al acabar el diluvio y salir del arca sea plantar una viña, producir vino y emborracharse. Si acudimos a la guematria, veremos que probablemente todo esto nos está hablando de un misterio de la Torah, un Razi haTorah.

 

En Génesis (VI-9) podemos leer:

 

אלה, תולדת נח-נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו: את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fue en sus generaciones; con Dios anduvo Noé”.

 

Y más adelante (IX-20 y 21):

ויחל נח, איש האדמה; ויטע, כרם.

וישת מן-היין, וישכר; ויתגל, בתוך אהלה.

“Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y se descubrió en medio de su tienda”.

 

Cuando calculamos la guematria de Noaj Ish Tzadik Tamim (נח איש צדיק תמים) “Noé varón justo, perfecto”, descubrimos que se trata de 1063, la misma que la de Shoteh Maim miBoreja, en Proverbios (V-15):

שתה-מים מבורך

“Bebe agua de tu cisterna”.

נח = 58

איש = 311

צדיק = 204

תמים = 490

—————-

1063

שתה = 705

מים = 90

מבורך = 268

——————

1063

 

Lo que bebe Noé no es el vino común, sino un vino que se puede comparar con el agua de nuestra cisterna. ¿Qué o quién es esta cisterna? Es nuestro maestro interior, nuestro Rabeinu (רבינו), palabra cuya guematria también es 268 como miBoreja (מבורך) “de mi cisterna”:

 

ר = 300

ב = 2

י = 10

נ = 50

ו = 6

———–

268

 

Y, ¿cuál es ese vino? Se trata de los secretos de la Torah, que los sabios comparan con el vino. Veamos ahora la guematria de “Y comenzó Noé a arar la tierra y plantó una viña” (Viajel Noaj Ish Adamah Vaita Kerem). Nos hallamos ante un misterio de la Torah, un Raz haTorah. Si calculamos la guematria del versículo, obtenemos 833:

 

ויחל = 1

נח = 58

איש = 311

האדמה = 55

ויטע = 95

כרם = 260

—————

833

 

Si calculamos la guematria de Razi haTorah (רזי התורה), ”los secretos de la Torah” también llegamos a este número.

 

ר = 200

ז = 7

י = 10

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

—————

833

 

JULI PERADEJORDI

 

 

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NO HAY TORAH SIN INNOVACIÓN

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En el post anterior, Una verdadera rabina (http://wp.me/p2Xmky-FQ) apuntamos, al menos con el título, a un tema espinoso dentro del judaísmo: el papel de las mujeres en la vida rabínica. La ignorancia ha hecho creer a muchos que no ha habido en el pasado mujeres sabias  o mujeres que desempeñaban el papel pedagógico  que actualmente desempeñan los rabinos.  Esta misma ignorancia también hace creer que en la actualidad no hay mujeres rabinas, aunque en realidad hay muchas, e ignorar que muy probablemente serán éstas las verdaderas innovadoras de la Torah en el siglo XXI.

 

 

En el siglo XVII una mujer llamada Asnat Barzani dirigía en Mossul una escuela talmúdica que había fundado su padre, un erudito cabalista y talmudista de origen kurdo. Cuando se casó con Jacob Mizrahi, en su Ketuvah aparecía en una cláusula que la joven Asnat podría seguir estudiando como podría hacerlo cualquier hombre.

Dos siglos más tarde, Hannah Rachel Verbermacher, decide no casarse y dedicarse al estudio de la Torah. Era una mujer culta, disponía de una gran fortuna e hizo Aliá a Israel en el año 1859. Falleció a los 82 años y está enterrada en el cementerio del monte de los Olivos. Hannah estuvo considerada como un rabino jasídico y tuvo numerosos discípulos.

Ya en el siglo XX, a partir de 1935, empiezan a ordenarse otras mujeres rabinas dentro de las diversas corrientes de judaísmo. En la actualidad son muchas, aunque no en nuestro país.

A la luz de la guematria quisiéramos aventurar algo que es más que una mera opinión, y es que van a ser las mujeres judías, especialmente las rabinas, herederas del espíritu de las matriarcas, quienes van a innovar la Torah y el judaísmo.

Un aforismo cuyo origen no he sabido rastrear declara que:

כי אין תורה בלי חדוש

“Porque no hay Torah sin innovación”.

 

Los cabalistas asocian a la Torah con el agua y a la renovación con las aguas de la Mikve. Como es sabido no se trata de aguas estancadas sino de aguas que fluyen, que se renuevan constantemente. En la actualidad, a medida que se acercan los tiempos mesiánicos, las mujeres cobran cada vez más importancia en la sinagogas. Simbólicamente la renovación está asociada con la luna, y ésta con lo femenino, con la mujer. Probablemente la máxima innovación en la Torah venga de mano de las mujeres, ya que la guematria de este aforismo, 1062, es igual a la suma de las guematrias de los nombres de las cuatro matriarcas (שרה רבקה רחל ולאה) “Sarah, Rebeca, Raquel y Leah”:

כי = 30

אין = 61

תורה = 611

בלי = 143

חדוש = 318

—————

1062

שרה = 505

רבקה = 307

רחל = 238

ולאה = 42

—————–

1062

 

JULI PERADEJORDI

 

Torah, Talmud, Juli Peradejordi, guematria, Zohar, Sarah, Rebeca, Raquel, Leah, Jidushim

UNA VERDADERA RABINA

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La Parashah de Haazinu comienza diciendo “Prestad oídos, cielos, y hablaré”. Cuando analizamos estas tres palabras a partir de la guematria descubrimos que nos hablan de algo que todos nosotros deberíamos hacer: escuchar a nuestra alma.

 

En el libro del Génesis (XXI-12). Leíamos:

כל אשר תאמר אליך שרה, שמע בקלה

“En todo lo que te dijere Sarah, escucha su voz”.

 

Una de las interpretaciones de este versículo que nos han dejado los sabios es que hemos de actuar como Abraham, y escuchar a nuestra Sarah, o sea a nuestra alma. A esta interpretación se llega a partir de la palabra haShamaim (השמים), “los cielos”, que representan al alma, así como la tierra representa al cuerpo. Si calculamos la guematria de haShamaim (השמים), “los cielos”, vemos que es 395 y la de Neshamah (נשמה), “alma” también es 395. Un clásico.

ה = 5

ש = 300

מ = 40

י = 10

ם = 4

———–

395

נ = 50

ש = 300

מ = 40

ה = 5

————–

395

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Haazinu haShamaim Vaadavrah (האזינו השמים, ואדברה). Descubrimos que es 692 y coincide con la de LeRabanit (לרבנית), “a la Rabanit”. Nuestra alma, cuando la escuchamos, se comporta como una verdadera rabina, una verdadera maestra.

האזינו = 79

השמים = 395

ואדברה = 218

——————

692

ל = 30

ר = 200

ב = 2

נ = 50

י = 10

ת = 400

————-

692

 

JULI PERADEJORDI

EL AÑO QUE VIENE EN JERUSALÉN

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La festividad de Rosh haShannah ha hecho las delicias de los cabalistas que han utilizado la guematria para desentrañar sus misterios. En estas reflexiones quisiéramos proponer algunas guematrias, hasta donde sabemos inéditas, que nos presenta otra cara de Rosh haShannah.

 

 

No es ningún secreto que la guematria Raguil de Bereshit Barah (בראשית ברא), “En el principio creó”, las dos primeras palabras de la Torah, es 1116, o sea la misma que la de la expresión de BeRosh haShannah Nibra (בראש השנה נברא), “(el mundo) fue creado en Rosh haShannah”. La sostiene nada más y nada menos que el sabio Baal haTurim.

בראש = 503

השנה = 360

נברא = 253

—————

1116

בראשית = 913

ברא = 203

—————

1116

 

Tampoco deja de ser curioso que la guematria de Torah Pijah (תורת פיך), “La Torah de su boca” sea también 1116, ya que el mundo fue creado con ella.

תורת = 1006

ברא = 110

—————-

1116

 

Afirma la cábala que el mundo fue creado con “las diez palabras”, Aseret haDivroth (עשרת הדיברות), que los sabios asocian con las diez sefirot. Estas diez palabras salieron precisamente “de la boca de Dios”. Si calculamos la guematria de la primera de ellas, Keter (כתר), 620 y la sumamos con la última, Maljut (מלכות), 496, obtenemos 1116.

Keter (כתר), la corona, corresponde a Rosh (ראש), que significa “cabeza” y Maljut (מלכות), el reino, corresponde a haShannah (השנה), “el año”. Pero nos preguntaremos: ¿qué tiene que ver el año con el reino?, o, mejor aún, ¿qué “año” tiene que ver con el reino? Se trata del año venidero, que se puede asociar con el mundo venidero, el verdadero reino. Por eso en Pesaj, festividad que como Rosh haSHannah también marca el principio del año, se dice:

לשנה הבאה בירושלים

“El año que viene en Jerusalén”.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

Y DIOS PUSO A PRUEBA A ABRAHAM

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Todos conocemos el pasaje de la Torah donde se nos explica que Dios le pidió a Abraham que llevara a su hijo Isaac al monte Moriah para ser sacrificado. Se trata de la Akedah (עקדה), literalmente “acción de atar”. Este pasaje se lee en Rosh haShannah, pero casi nadie sabe por qué. La guematria nos lo descubrirá.

 

 

והאלהים נסה את אברהם

“Y Dios puso a prueba a Abraham”.

 

Leemos en Génesis (XXVI-5):

“Porque Abraham escuchó mi voz y observó mi mandato, mis preceptos (Mitzvoth), mis estatutos y mis leyes” (Génesis XXVI-5)

 

Resulta sorprendente que Abraham observara las Mitsvoth antes de que éstas fueran dadas en el monte Sinaí, pero como acabamos de ver “escuchó mi voz”. ¿Qué le dijo esa “voz”? Una posible explicación la podemos encontrar en Génesis (XXII-2):

ויאמר קח-נא את-בנך את-יחידך אשר-אהבת, את-יצחק, ולך-לך, אל-ארץ המריה; והעלהו שם, לעלה, על אחד ההרים, אשר אמר אליך.

“Y dijo: «Toma por favor a tu hijo, a tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah; y ofrécelo allí como ofrenda sobre una de las montañas que te diré».

 

Sabemos que sobre el monte Moriah iba a edificarse el Beth haMikdash (בית המקדש), el Templo y los sabios nos han enseñado que la guematria de Beth haMikdash (בית המקדש) es 861, o sea la misma que la de Rosh haShannah (ראש השנה).

 

בית = 412

המקדש = 449

—————-

861

ראש = 501

השנה = 360

—————

861

 

¿Qué dijo Isaac cuando vio que iba a ser sacrificado?

 

הנה האש והעצים, ואיה השה, לעלה

“Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda?”

 

A lo que Abraham contestó:

 

אלהים יראה-לו השה לעלה, בני

“Dios conseguirá por Sí Mismo el cordero para la ofrenda, hijo mío”.

 

Entonces Isaac tuvo esperanza y pensó:

 

יש לי תקוה

“tengo esperanza”.

 

La guematria de esta expresión es de nuevo 861:

יש = 310

לי = 40

תקוה = 511

————

861

 

Si calculamos la guematria de la cita que encabeza estas reflexiones,  VehaElohim nisah et Abraham (Y Dios puso a prueba a Abraham), descubriremos que también es 861.

והאלהים = 97

נסה = 115

את = 401

אברהם = 248

—————–

861

 

Por esta razón, en Rosh haShannah se lee el pasaje de la Akedah. Pero lo más sorprendente ocurre cuando a  861 le restamos la guematria de Abraham, 248, pues obtenemos 613, el número de las Mitzvoth, sí, las Mitzvoth que Abraham observaría antes de que éstas fueran dadas en el monte Sinaí.

 

JULI PERADEJORDI

 

LA VISIÓN DE DANIEL

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Tras tres semanas de duelo y veinticuatro días de ayuno, el profeta Daniel tuvo la famosa profecía en la que vio a un personaje vestido de lienzos, tal como podemos leer al principio del capítulo X de su libro. ¿De quién se trataba?

 

 

Veamos lo que nos dice el texto  (Daniel X-5):

ואשא את-עיני וארא, והנה איש-אחד לבוש בדים; ומתניו חגרים, בכתם אופז

“y alzando mis ojos miré, y he aquí un varón vestido de lienzos, y ceñidos sus lomos de oro muy fino”.

 

Y, más adelante (Daniel X-8), nos explica que Daniel cayó desmayado y sin fuerzas:

ואני, נשארתי לבדי, ואראה את-המראה הגדלה הזאת, ולא נשאר-בי כח; והודי, נהפך עלי למשחית, ולא עצרתי, כח

“Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno”.

 

Luego, en Daniel (X-18) nos encontraremos con:

ויסף ויגע-בי כמראה אדם, ויחזקני

“Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó”.

 

Los cabalistas han descubierto una relación entre el “varón”, Ish (איש) que aparece en el versículo 5 y el “como semejanza de hombre”, KiMareh Adam (כמראה אדם), que veremos en el versículo 18.

Si calculamos la guematria de Ish (איש)  vemos que es 311:

א = 1

י = 1

ש = 1

———-

311

 

Si calculamos ahora la de KiMareh Adam (כמראה אדם), vemos que es la misma:

כמראה = 266

אדם = 45

—————-

311

 

Hay dos opiniones distintas a propósito de quién puede ser este personaje. Para algunos se trataría del ángel Gabriel (גבריאל) mientras que para otros sería Rafael (רפאל), ya que la guematria de su nombre también es 311. Los partidarios de la primera opinión se apoyan en Daniel (IX-21):

ועוד אני מדבר, בתפלה; והאיש גבריאל אשר ראיתי בחזון בתחלה, מעף ביעף, נגע אלי, כעת מנחת-ערב

“… aún estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con vuelo, me tocó como a la hora del sacrificio de la tarde”.

 

Los partidarios de la segunda se apoyan en la guematria de Rafael (רפאל). Rafael es el ángel de la curación y en Daniel (X-18) ya vimos que tocó a Daniel y lo curó:

ר = 200

פ = 80

א = 1

ל = 30

————–

311

 

Sin embargo, si nos fijamos en el texto hebreo de Daniel (IX-21), vemos que quizá no haya contradicción entre estas dos opiniones ya que no se refiere a Gabriel como ángel, Malaj, sino como Ish (איש), “varón”, guematria 311.

 

JULI PERADEJORDI

 

LA LIBERTAD ES UN LUGAR SAGRADO

En la parashah de Ki Tetzé nos encontramos con uno de los pasajes más surrealistas de la Torah, que resulta completamente incomprensible si no es a la luz de las enseñanzas de los cabalistas.

 

El texto (Deuteronomio XXII-6) dice así:

כי יקרא קן-צפור לְפניך בדרך בכל-עץ או על-הארץ, אפרחים או ביצים, והאם רבצת על-האפרחים, או על-הביצים-לא-תקח האם, על-הבנים.

“Si te encuentras con un nido de pájaro en el camino, en cualquier árbol o sobre el suelo, y hay en él pichones o huevos y la madre está empollando sobre los pichones o sobre los huevos, no tomarás a la madre junto con los pichones”.

 

¿De qué pájaro están hablando? ¿Quiénes son estos pichones? Para los sabios se refieren a las golondrinas; pero, ¿qué simbolizan las golondrinas?

Van a ser los Tikkunei haZohar (Fol. 21 a) quienes nos den la clave cuando comentan este mismo versículo:

 

“A propósito de este pájaro, ha sido dicho (Salmos LXXXIV-3):

גם-צפור מצאה בית,

Aun el gorrión halla casa

Se trata de la letra Beth (ב) de Bereshit (בראשית), a propósito de la cual ha sido dicho (Proverbios XXIV-3):

בחכמה, יבנה בית;

“Con sabiduría se edificará la casa”.

La golondrina es Dror (דרור), que significa “libertad” y designa a la sefirah de Binah, y a propósito de ella ha sido dicho (Levítico 25:10):

וקדשתם, את שנת החמשים שנה, וקראתם דרור בארץ,

“Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra… ”.

“Cuando este pájaro encuentra una casa, o sea el Templo, la casa del Templo que se construye y se arregla, entonces la libertad, que es la Shekinah, encuentra un nido arriba.

“Sus pichones”, son sus seis hijos o sea las seis sefiroth que corresponden a los seis días de la semana y que vuelan hacia ella los días festivos y de alegría”.

 

Cuando calculamos el Millui o relleno de la guematria de la letra Beth (ב) obtenemos:

(ית) ב = 410

 

Si calculamos la guematria de Dror (דרור) también obtenemos esta cifra:

ד = 4

ר = 200

ו = 6

ר = 200

———-

410

 

Se trata de la guematria de Mishkan (משכן), “templo” y de Kaddosh (קדוש), “sagrado”. Por esta razón, la libertad es algo sagrado y el templo es aquel lugar donde reside esa libertad. Su nombre, los Tikunei nos lo dejan bien claro, es Shekinah.

 

JULI PERADEJORDI

 

UNA DE LOCURAS

Érase una vez un loco que confundía a los hombres (especialmente a los de gran estatura) con molinos, y confundía a los molinos con gigantes. Quizá ese loco famoso no estuviera tan loco… Quizá aquel habitual de los caminos no andara tan desencaminado…

 

 

אילן טוב קרב צל טוב אותו עוטף

 

Probablemente el proverbio más conocido del Quijote sea aquel que declara que “quien a buen árbol se arrima, buena sombra de cobija”. Ya comentamos este refrán en un post anterior (http://wp.me/p2Xmky-F1). Don Quijote es alguien que ha perdido el Daat (דעת), el “conocimiento” y para recuperarlo se ha de arrimar al buen árbol. Pero arrimarse al buen árbol no es tumbarse a la bartola debajo de una higuera, es acercarse a aquellos hombres que merecen el calificativo de “buenos árboles”.

 

כי האדם עץ השדה, לבא מפניך במצור

¿Acaso el hombre es un árbol del campo para que sea sitiado por ti?

 

En la parashah de Shoftim (Deuteronomio 20:19) aparece la famosa comparación del hombre con el árbol, concretamente con el árbol del campo. ¿Por qué “del campo”? Una explicación que nos dan los sabios es que la expresión “árbol del campo”, Ets Hassadeh (עץ השדה), tiene una guematria de 474, la misma que Daat (דעת), “conocimiento”:

ד = 4

ע = 70

ת = 400

—————

474

עץ = 160

השדה = 314

—————–

474

 

Curiosidades de  la guematria, pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Ilan Tov Karob Tzel Tov Oto Otef (Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija):

אילן = 91

טוב = 17

קרב = 302

צל = 120

טוב = 17

אותו = 413

עוטף = 165

—————

1025

 

Se trata de la misma que la de (כי האדם עץ השדה, לבא מפניך במצור), “¿Acaso el hombre es un árbol del campo para que sea sitiado por ti?”:

 

כי = 30

האדם = 50

עץ = 160

השדה = 314

לבא = 33

מפניך = 200

במצור = 338

—————-

1025

 

 

Todos somos don Quijote y todos necesitamos “arrimarnos” a un buen árbol para estar “en resonancia” con él, pero mientras no lo encontremos quizá lo mejor sea arrimarse a ese otro árbol del que nos habla el libro de los Proverbios (III-18):

 

עץ-חיים היא, למחזיקים בה; ותמכיה מאשר

“Ella es un árbol de vida para los que se aferran a ella y quienes la sustentan son felices”.

 

JULI PERADEJORDI

LA DIFERENCIA ENTRE LA BENDICIÓN Y LA MALDICIÓN

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Los cabalistas nos han enseñado que la diferencia entre la bendición, Berajah (ברכה) y la maldición Klalah (קללה) se puede vislumbrar comparando dos palabras muy parecidas, una de la parashah Ekev y otra de la parashah Reeh.

 

 

 

ויקרא אלהים לאור יום

“Dios llamó a la luz “Día””. (Génesis I-5)

 

La primera palabra que aparece en la Torah con guematria 56 es Iom (יום), “día”, por eso este número puede aplicarse también a Or (אור), “luz”..

י = 10

ו = 6

ם = 40

———-

56

 

Al principio de la parashah de Ekev leemos:

והיה עקב תשמעון

 

Y al principio de la parashah de Reeh leemos:

ראה, אנכי נתן לפניכם-היום:  ברכה, וקללה

את-הברכה-אשר תשמעו, אל-מצו‍ת יהוה אלהיכם, אשר אנכי מצוה אתכם, היום

 

Los sabios se han percatado de que en la primera parashah nos encontramos con Tishmehun (תשמעון) y en la segunda con Tishmehu (תשמעו).

Si calculamos el Millui o relleno” de estas dos palabras, obtenemos:

(ת) ו = 6

(ש) ין = 60

(מ) מ = 40

(ע) ון = 60

(ו) ו = 6

(נ) ון = 56

————–

228

(ת) ו = 6

(ש) ין = 60

(מ) מ = 40

(ע) ון = 60

(ו) ו = 6

————–

172

 

Restando 172 de 228 obtenemos 56.

Si calculamos la guematria de Berajah (ברכה), “bendición” obtenemos 227, Si calculamos la de uKlalah (וקללה), “y maldición” obtenemos 171. Restando 171 de 227 también obtenemos 56.

ב = 2

ר = 200

כ = 20

ה = 5

———–

227

ו = 6

ק = 100

ל = 30

ל= 30

ה = 5

————-

171

 

¿Qué nos sugiere el 56, que marca la diferencia entre la bendición y la maldición?  Como vimos al principio, se refeiere a la luz. La maldición, la negatividad, el terrorismo son tinieblas, pero la bendición es luz.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

CUANDO OBEDEZCAS

Si hay un texto particularmente interesante a la luz de la guematria, éste es el principio de la parashah de Ekev. (Deuteronomio VII-12 a).

 

El texto comienza así:

והיה עקב תשמעון, את המשפטים האלה, ושמרתם ועשיתם, אתם-ושמר יהוה אלהיך לך, את-הברית ואת-החסד, אשר נשבע, לאבתיך

“Y será cuando obedezcas estas ordenanzas y las observes y realices; el Eterno, tu Dios, guardará para ti el pacto y la bondad que juró a tus antepasados”.

 

¿A quién se dirige? ¿Cuáles con estas “ordenanzas” (Mishpatim)? ¿Por qué hay que obedecerlas, observarlas y realizarlas?

Obviamente, estas palabras se dirigen al pueblo de Israel, al que el Eterno había jurado “el pacto y la bondad”. Pero no basta con escucharlas, hay que ponerlas en práctica.

¿Por qué el pacto, Brit (ברית)?

Si calculamos la guematria de Brit (ברית) “pacto”, obtenemos 612 y añadiéndole 1 por el Kolel, llegamos a 613, que es el número de los preceptos.

¿Por qué la bondad, Hessed (חסד)?

Si calculamos la guematria de Hessed (חסד), “bondad”, obtenemos 72.

ח = 8

ס = 60

ד = 4

———–

72

 

Si tomamos la primera y la última letra de la palabra Ekev (עקב), Ayin (ע) y Beth (ב), el nombre de esta parashah, y las sumamos, también obtenemos 72, la guematria de Hessed (חסד):

ע = 70

ב = 2

———–

72

 

Si a este número le sumamos 541, la guematria de Israel, obtenemos 613. Las “observanzas” (Mishpatim) de las que nos están hablando son, pues, los 613 preceptos.

Pero los cabalistas han ahondado más en el asunto y nos han descubierto que si sumamos la guematria de Ekev (עקב), la segunda palabra del versículo, 172, a la de Atem (אתם), la novena, 441, también obtenemos 613.

Sin embargo lo más sorprendente ocurre cuando sumamos la guematria de Brit (ברית), 612, a la de Hessed (חסד), 72. Obtenemos 684.

Se trata de la guematria de la suma de Jojmah (חכמה) “sabiduría”, 73, y Torah (תורה), Torah, 611.

 

JULI PERADEJORDI

LAS CUENTAS DEL TABERNÁCULO


Cuando se acabó el tabernáculo, Moisés hizo una auditoria para que se viera que todo lo que los hijos de Israel habían donado había sido utilizado correctamente y no se había desviado oro o plata. Esto no sólo nos refleja la honestidad de Moisés sino también algo muy importante que nos van a descubrir los comentaristas del Zohar.

 

A principio de la parashah de Terumah (Éxodo XXV-2), Dios le dice a Moisés:

דבר אל-בני ישראל, ויקחו-לי תרומה: מאת כל-איש אשר ידבנו לבו, תקחו את-תרומתי

“Habla a los Hijos de Israel y que tomen para Mí una ofrenda, de cada hombre cuyo corazón lo impulse a dar tomaréis Mi ofrenda”.

 

Más adelante, también en Éxodo (XXXVIII-21) podemos leer:

אלה פקודי המשכן משכן העדת, אשר פקד על-פי משה:  עֲבֹדַת, הַלְוים, ביד איתמר, בן-אהרן הכהן

“Éste es el recuento del Tabernáculo, el Tabernáculo del Testimonio, que fue contado por orden de Moisés; la labor de los levitas estaba al mando de Itamar, hijo de Aarón el Sacerdote”.

 

 

El Zohar (II-221 a) comentará este versículo diciendo:

“Cuando fue hecha toda la obra, Moisés debió hacer un recuento de todo para que los Hijos de Israel no dijesen que quedó oro y plata, y que había sido apartado y no había sido tomado”.

 

¿Cuál es la relación entre estos dos versículos?

Si calculamos la guematria de Terumah (תרומה), “ofrenda” vemos que es 651. Si calculamos la de Eleh Pekudei haMishkan (אלה פקודי המשכן), “Éste es el recuento del Tabernáculo”, descubrimos que también es 651:

ת = 400

ר = 200

ו = 6

מ = 40

ה = 5

—————-

651

 

אלה = 36

פקודי = 200

המשכן = 415

—————-

651

 

Pero lo más sorprendente es lo que nos explicarán los comentaristas:

“Cualquier tipo de acción impropia que conllevara a una sospecha de la credibilidad, despertaría a las fuerzas del Otro Lado, Sitra Ajra, e impediría el descenso de la Shekinah. Y por eso debía realizar el recuento del Tabernáculo ante ellos, los Hijos de Israel, para erradicar toda posibilidad de sospecha”.

 

¿Qué nos puede decir la guematria aplicada a este comentario? Si sumamos la guematria de Sitra Ajra (סטרא אחרא), 480, a la de Shekinah (שכינה), 171, de nuevo obtenemos 651.

סטרא = 270

אחרא = 210

————–

480

ש  = 2

כ  = 30

י  = 40

נ  = 9

ה = 90

————

171

480 + 171 = 651

 

 

JULI PERADEJORDI

 

LOS DOS QUE MATÓ PINJAS

Uno de los episodios más sorprendentes de la Torah es el que nos narra cómo Pinjás asesina a un hijo de Israel y a una mujer midianita. Si lo leemos al pie de la letra, nos hallamos ante un homicidio a todas luces injustificable, pero si profundizamos en él enseguida descubrimos que los dos asesinados son en realidad una alusión a dos cuestiones muy actuales con las que hay que luchar y a las que hay que vencer: la corrupción a la mentira.

 

Veamos el texto en Números 25:14 y 15:

ושם איש ישראל המכה, אשר הכה את-המדינית-זמרי, בן-סלוא:  נשיא בית-אב, לשמעני.

ושם האשה המכה המדינית, כזבי בת-צור:  ראש אמות בית-אב במדין, הוא.

“El nombre del hombre israelita que fue asesinado junto con la midianita era Zimri, hijo de Salu, líder de una casa paterna de los shimonitas. Y el nombre de la mujer midianita muerta era Cozbi, hija de Tzur, que era jefe de los pueblos de una casa paterna en Midián”.

 

Cuando analizamos los nombres de estas dos personas a la luz de su etimología y de la guematria, sus significados son cuanto menos sorprendentes. En el primer lugar Zimri (זמרי) puede leerse como “mi canto”, “mi canción”, del verbo Zimer (זמר), “cantar”. Pero Zamar (זמר) también quiere decir “cortar”, y si invertimos las letras de esta palabra obtenemos Mazar (מזר), “pudrirse”, “corromperse”.

La guematria de ambas palabras es 247:

ז = 7

מ = 40

ר = 200

————-

247

 

En cuanto a Cozbi (כזבי) encontramos en ella a Cozeb (כזב), “embustero”, “mentiroso”. Su guematria 39 la relaciona con algo prohibido: los 39 trabajos que están prohibidos en Shabbat.

כ = 20

ז = 7

ב = 2

י = 10

———–

39

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando sumamos la guematria de Cozbi, 39, con la de Zimri, 257. Resulta que es 296, o sea la misma que la de Acor (עכור), palabra que significa “turbio”, “siniestro”.

כזבי = 39

זמרי = 257

————–

296

ע = 70

כ = 20

ו = 6

ר = 200

————

296

 

De este modo vemos que con quien en realidad se enfrentó Pinjas fue con la corrupción y la mentira, con lo siniestro.

 

JULI PERADEJORDI

 

LA MALDICIÓN DE BILAM

 

Uno de los episodios más “actuales” de toda la Torah tiene lugar en la parashah de Balak cuando este rey moabita “contrata” a Bilam para que maldiga a Israel. Recuerda a ciertos gobiernos presuntamente democráticos que contratan a ex-policías corruptos para que investiguen a sus rivales políticos e inventen pruebas contra ellos, pagándoles en negro con fondos reservados. Pero la Torah nos enseña que las cosas no le acabarán saliendo bien a Balak, porque lo que empieza torcido suele acabar torcido.

 

Balak y Bilam eran ambos descendientes del malvado Labán. Balak era rey de Moab pero también un reputado brujo. ¿Cómo es que ha de “contratar” a otro para enfrentarse a Israel? ¿Por qué no hace él el trabajo sucio? La parashah nos lo explicará en sus mismas palabras cuando dice (Números XXII-6):

ועתה לכה-נא ארה-לי את-העם הזה, כי-עצום הוא ממני

“Ven y maldice a este pueblo por mí, pues es demasiado poderoso para mí…”

 

Cuando calculamos la guematria de Balak (בלק) vemos que es 132, mientras que la de Bilam es 142. Lo supera por diez y por eso recurre a él.

ב = 2

ל = 30

ק = 100

———-

132

 

Los cabalistas nos han enseñado que el malvado Bilam era en cierto modo la antítesis de Moisés. Como escribíamos en un artículo anterior (https://elzoharesplendor.wordpress.com/tag/kedem/), “Uno de los temas más apasionantes de la Torah es la oposición Bilam versus Moisés, o sea la magia negra y la magia divina, el poder de las tinieblas y el poder de la luz, que es la Torah”. Pero esta oposición también es con los patriarcas, con Abraham, Isaac y Jacob.

El sabio Baal haTurim ya señaló que si tomamos las letras finales de Abraham (אברהם), Isaac (יצחק) y Jacob (יעקב), y las sumamos obtenemos 142, la guematria de Bilam (בלעם):

מ = 40

ק = 100

ב = 2

————–

142

ב = 2

ל = 30

ע = 70

ם = 40

—————-

142

 

Los tres patriarcas, los Avot haOlam (אבות העולם), “los padres del mundo”, eran hombre rectos, Iesharim (ישרים). Si calculamos la guematria de Iesharim (ישרים), descubrimos que es 560 y coincide con la de Avot haOlam (אבות העולם), “los padres del mundo”, o sea los patriarcas. El poder de Bilam quedaba, pues, contrarrestado por el de los patriarcas. Pero lo más sorprendente es que esta guematria también coincide con la de Balak benTzipor (בלק בן-צפור), “Balak hijo de Tzipor”.

י = 10

ש = 300

ר = 200

י = 10

ם = 40

—————–

560

אבות = 409

העולם = 151

——————-

560

בלק = 132

בן-צפור = 428

——————–

560

 

De este modo las fuerzas del bien, representadas por los Avot haOlam (אבות העולם), contrarrestan a las del mal, representadas por Balak benTzipor (בלק בן-צפור), “Balak hijo de Tzipor”.

Y para concluir, señalemos que en la misma expresión Ben Tzipor (בן-צפור), hijo de Tzipor, vemos ya una alusión a las maldiciones. Su guematria, 428 es la misma que la de la frase de  Génesis (XII-3) que dice:

ומקללך, אאר

“Y maldeciré a los que te maldijeren”.

 

La lección que se puede extraer de todo esto es que para poder resistir a los embates de las fuerzas oscuras no hay más que una actitud: la rectitud y la integridad. Es el mejor amuleto.

 

JULI PERADEJORDI

 

ARRIMARSE AL BUEN ÁRBOL

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Escribíamos hace unos años, a propósito de la parashah Jukat que “Las cosas del alma no siempre son fáciles de entender. Un Jok (חק), una “ordenanza”, es un precepto que no tiene una explicación lógica, que es incomprensible para la razón y que la trasciende. No se dirige a lo racional, sino al alma”.

 

El texto en cuestión estuvo muy difundido, compartido y sobre todo fusilado en las redes. Gracias a quienes citaron las fuentes y gracias también a quienes no las citaron. Ahora quisiéramos ahondar en la guematria raguil de  Jok (חק), 108, a la luz de un proverbio que aparece en el Quijote. La traducción de “ordenanza” queda realmente muy pobre para todo lo que comporta un Jok (חק). La cábala fonética nos ayuda más a comprenderlo si lo asociamos con Joke, “chiste” o “broma” en inglés.

La guematria de 108 nos lleva a un famoso refrán sefardí que Cervantes retomará en la segunda parte del Quijote, en el capítulo 22:

“Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”.

 

Como un Jok (חק), un refrán se presenta muchas veces como algo incomprensible desde la razón. Este mismo refrán en hebreo declara:

אילן טוב קרב צל טוב אותו עוטף

 

Podemos considerar a este refrán como Jukat haTorah (חקת התורה), un Jok o una ordenanza de la Torah. Cuando calculamos la guematria de esta expresión, obtenemos 1024:

 

חקת = 508

התורה = 616

————–

1024

 

“Buen árbol” es Ilan Tov (אילן טוב) y la guematria de esta expresión es 108, exactamente la guematria de Jok (חק):

אילן = 91

טוב = 17

———–

108

 

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria de Ilan Tov Karob Tzel Tov Oto Otef (Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija):

אילן = 91

טוב = 17

קרב = 302

צל = 120

טוב = 17

אותו = 413

עוטף = 165

—————–

1025

 

Se trata de 1024 más el Kolel.

Nos podemos preguntar cuál es este “buen árbol”. Para averiguarlo recurriremos al Zohar (II-127 a):

“Rabí Shimón les dijo a los compañeros: ¡cuán hermosa es esta sombra que proviene de los árboles y nos cubre; debemos coronar este lugar con palabras de Torah!”

 

Y más adelante (II 134 b):

“La Torah es el árbol de la vida que da vida a todos. Aquel que se aferra a la Torah, se aferra al árbol de la vida, según ha sido dicho “es un árbol de vida para los que se aferran a ella” (Proverbios III-18).

 

Sin duda el buen árbol que da la buena sombra es el árbol de la Vida a propósito del cual se ha dicho Génesis (II-9):

“Y El Eterno Dios hizo que brotaran de la tierra todos los árboles que eran agradables a la vista y buenos como alimento; y el Árbol de la Vida, en medio del jardín, y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal”.

 

 

JULI PERADEJORDI

 

BUSCADME Y VIVIRÉIS

Nos enseña la tradición que la Torah está compuesta por 600.000 letras. Este número, altamente simbólico pero harto misterioso, adquiere sentido a partir de la guematria. ¿Qué es 600.000? ¿Qué es 600, que en cierta manera lo resume?

 

 

La parashah de Mishpatim, una de las aparentemente más áridas de la Torah, comienza con las palabras:

ואלה, המשפטים, אשר תשים, לפניהם

“Y éstas son las leyes que colocarás delante de ellos.”

 

Los cabalistas nos enseñan que uno de los preceptos más importantes, sino el más importante, es buscar. De alguna manera buscar los resume e incluye a todos. ¿Cómo llegan a esta sorprendente conclusión?

En hebreo “buscar”, “indagar” pero también “pedir” o “interpretar” es Darash (דרש). La guematria de esta palabra es 504:

 

ד = 4

ר = 200

ש = 300

———-

504

 

¿Qué es lo que buscamos? El Secreto del Eterno, Sod IHWH (סוד יהוה). Cundo calculamos la guematria de esta expresión vemos que es 96:

 

סוד = 70

יהוה = 26

————

96

 

Cuando sumamos 504 a 96 obtenemos 600.

El libro de Amós (V-4) ya nos recordaba la importancia de la búsqueda cuando decía Dirshuni Vejiú:

דרשוני, וחיו

“Buscadme y viviréis”.

 

Con todo, las palabras de Amós pueden ser malinterpretadas y hacer que nos pongamos a buscar no sé qué no importa dónde. Nos podemos preguntar dónde hay que buscarle. La clave se encontraría en la primera palabra del versículo de Éxodo (XXI-1) que hemos citado: VeEleh (ואלה), “y éstas”.

Para los cabalistas se trata de un acrónimo de Vaiajab Atah Lajkor haDin:

וחיב אתה לחקר הדין

“Y estás obligado a investigar la ley”.

 

¿Dónde? En la Torah que, como hemos visto, está compuesta simbólicamente por 600.000 letras. Cuando calculamos la guematria de Dirshuni Vejiú, buscadme y viviréis”, descubrimos que es exactamente 600:

דרשוני = 570

וחיו = 30

—————-

600

 

Por otra parte 600 es el valor numérico de la letra Mem Sofit o Mem cerrada (ם). Según el Talmud (Shabbat 104 a) la letra Mem (מ) abierta se refiere a las enseñanzas que están abiertas a todos mientras que la letra Mem cerrada (ם) se refiere a las enseñanzas ocultas: el Secreto del Eterno, Sod IHWH (סוד יהוה).

 

 

JULI PERADEJORDI

 

EL MISTERIO DEL TABERNÁCULO

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La parashah de Beaalotjah nos presenta un tema harto interesante, el del Mishkan (משכן), el Tabernáculo, palabra en la que encontramos la raíz de Shekinah, la presencia divina. ¿Qué tienen que ver el uno con la otra? Veamos algunas reflexiones acerca de este misterio.

 

 

Leemos en Proverbios (VI-23):

כי נר מצוה, ותורה אור

“Porque una vela es una mitzvá y la Torah es luz”.

 

¿A qué vela nos referimos? ¿De qué luz estamos hablando?

Cuando calculamos la guematria Shemi o completa de Ner (נר), “vela” vemos que es 616 y coincide con la guematria de haTorah (התורה), “la Torah”. Estamos, pues refiriéndonos a algo simbolizado por una vela capaz de albergar a la Torah.

 

נ = 106

ר = 510

———

616

 

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

———–

616

 

Y cuando decimos que la Torah es luz, ¿a qué luz nos estamos refiriendo? A la más maravillosa de las luces, la luz de la Shekinah.

Así como la llama precisa de la vela para apoyarse y darnos su luz, la Shekinah también necesita de un punto de apoyo, un lugar donde morar. De él nos habla la parashah de Beaalotjah, (Números IX-15):

 

וביום, הקים את-המשכן, כסה הענן את-המשכן, לאהל העדת; ובערב יהיה על-המשכן, כמראה-אש-עד-בקר

“El día en que fue erigido el Tabernáculo, la nube cubrió el Tabernáculo para recubrir el Testimonio y al anochecer hubo sobre el Tabernáculo como una apariencia de fuego hasta la mañana”.

 

El Zohar (II-241a) señala que se habla de tres tabernáculos ya que la palabra “tabernáculo” aparece tres veces y se pregunta porque se utiliza la palabra “Tabernáculo”, Mishkan (משכן) y no la palabra “casa”:

ואמאי משכנא ולא בית

“por qué «Tabernáculo» y no «Casa»?”

 

Porque para que morara la Shekinah bastaba con construirle una casa, prosigue el Zohar apoyándose en Isaías (LXVI-1):

 

אי-זה בית אשר תבנו-לי, ואי-זה מקום מנוחתי

“¿Cuál es la casa que me habréis de edificar, y cuál el Lugar de mi reposo?”

 

Y va a ser el mismo Zohar, unas líneas más adelante, quien nos disipará la duda enseñándonos que:

 

איזה בית אשר תבנו לי, דא בנין בית מקדשא

“«¿Cuál es la Casa que me habréis de edificar?» se refiere a la casa del tabernáculo”.

 

Finalmente, si nos fijamos en el texto arameo del Zohar nos encontraremos con la palabra Mishkana (מקדשא), “tabernáculo” cuya guematria es 411:

מ = 40

ש = 300

כ = 20

נ = 50

א = 1

————

411

 

Si a la guematria de Shekinah (שכינה), 385, le sumamos la guematria del Tetragrama (יהוה), 26, obtenemos 411, la guemtaria de Mishkana (מקדשא), “tabernáculo”.

 

ש = 300

כ = 20

י = 50

נ = 50

ה = 1

————-

385

 

י = 10

ה = 5

ו = 6

ה = 5

———-

26

385 + 26 = 411

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

ENCONTRAR EL CAMINO

El hombre es un extraño prisionero, cautivo de sí mismo, rehén de su ignorancia. Tiene a su disposición la llave de su celda y lleva puesto el plano para salir de la cárcel, pero en sus tinieblas o su pereza metafísica parece que no lo sabe.

 

 

En lo que se refiere a la llave; Mafteaj (מפתח), sabemos que la guematria de esta palabra es 528, un número muy revelador ya que es el número secreto o triangular del 32, que se escribe Lev (לב), o sea “corazón”. Esto nos sugiere quizá dónde se halla muestra prisión… Cierto sabio declaró una vez, a propósito de la llave, que los seres humanos somos como prisioneros que están sentados sobre la llave de su prisión. A buen entendedor…

מ = 40

פ = 80

ת = 400

ח = 8

————–

528

1+2+3+4+5+6+7+8+9+10+11+12+13+14+15+16+17+18+19+20+21+22+23+24+25+26+27+28+29+30+31+32 = 528

 

En lo que atañe al mapa, recurriremos al famoso diccionario etimológico de don Roque Barcia. “Mapa”, según Barcia, es una palabra de origen cartaginés que equivale al latín mantile, “mantel”, pero en realidad (la asociación es nuestra, no de Barcia) “mandil”.

El mandil, tan rico en simbolismo, no es una especie de bata de cocina para no mancharse. Eso es lo que ve el profano. El mandil es un mapa del camino a recorrer, un plano para la construcción del templo. En la misma forma del mandil, donde apreciamos la piedra cuadrada sobrepujada por la piedra triangular, ya podemos ver una prefiguración del templo. Los puntos que contamos en él, concretamente 26, aluden al Tetragrama, el Nombre de Diso.

Todas estas cuestiones entroncan con un tema apasionante, sobre todo desde el punto de vista simbólico y sagrado: la arquitectura, en hebreo Adrijalut (אדריכלות), de Adrijal (אדריכל), “arquitecto”. Pero a veces olvidamos que el nombre antiguo de la arquitectura era Torat haBonim, la Torah de los constructores. La arquitectura es una Torah, es Torah.

Cuando calculamos la guematria de Adrijal (אדריכל) “arquitecto”, obtenemos un número sumamente revelador, 265. ¿Qué tiene que ver 265 con la Torah? El Zohar (Tikuné haZohar, cap. 13), nos enseña que en los cinco libros de la Torah hay cincuenta y tres parashiot, en correspondencia con la palabra Gan (גן), “jardín”, guematria 53.

Cuando multiplicamos 53 por 5 obtenemos 265.

Curiosamente este número también es la guematria de Mitzraji (מזרחי), “oriental”, de una raíz que significa “orientarse”, “encontrar el camino”.

מ = 40

ז = 7

ר = 200

ח = 8

י = 10

————

265

 

Pero lo más curioso ocurre cuando dividimos Adrijalut (אדריכלות) en dos palabras: Derej (דרך), “camino” y Eilut (אילות), “fuerza”, “poder”. La arquitectura, la sagrada obviamente, es un camino hacia esa fuerza, ese poder que está dentro de nosotros. Por eso conviene “orientarse”, conviene “reconstruirse”.

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

EL SECRETO DEL TETRAGRAMA

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Una de las contradicciones más famosas que nos encontramos en la Torah tiene que ver con la suma de los hombres capaces de guerrear que nos encontramos en la parashah de Bamidbar y la misma suma que también aparece en la parashah de Pinjás. Hay una pequeña diferencia que pasamos a comentar a la luz de la guematria.

 

Veamos Números (I-44 a I-46):

אלה הפקדים אשר פקד משה ואהרן, ונשיאי ישראל-שנים עשר, איש:  איש-אחד לבית-אבתיו, היו.

ויהיו כל-פקודי בני-ישראל, לבית אבתם, מבן עשרים שנה ומעלה, כל-יצא צבא בישראל.

ויהיו, כל-הפקדים-שש-מאות אלף, ושלשת אלפים; וחמש מאות, וחמשים.

“Estos son los cómputos que Moshé (Moisés), Aarón y los líderes de Israel contaron: doce hombres, un hombre por su casa paterna, estos fueron todos los cómputos de los Hijos de Israel, según sus casas paternas, a partir de veinte años en adelante, todos los que salen a la legión de Israel. El total de sus cómputos fue seiscientos tres mil, quinientos cincuenta”.

 

En la parashah de Pinjás, concretamente en Números XXVI-51 aparece otra cifra:

אלה, פקודי בני ישראל-שש-מאות אלף, ואלף; שבע מאות, ושלשים.

“Estos son los cómputos de los hijos de Israel: seiscientos un mil setecientos treinta”.

 

¿Por qué?

La respuesta más obvia es que entre un recuento y otro había pasado un cierto tiempo durante el cual pudo aumentar el número de jóvenes en edad de combatir.  Es el pshat, la explicación literal y sencilla.

Sin embargo los sabios nos señalan que la diferencia entre 603.550 y   601.730 es exactamente 1820. ¿Qué nos enseña este número? Nada más y nada menos que el secreto del Tetragrama (יהוה). Los cabalistas sostienen que este nombre aparece 1820 veces en los cinco libros de Moisés.

Según los sabios corresponde a multiplicar 26, el valor numérico del Tetragrama (יהוה) por 70, el valor numérico de Sod (סוד), “secreto”.

י = 10

ה = 5

ו = 6

ה = 5

———–

26

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———–

70

 

JULI PERADEJORDI

PAZ EN LA TIERRA Y SUFRIMIENTOS DE AMOR

¿Qué es la paz en la tierra? ¿Es posible la paz en la tierra? Si nos fijamos en la historia, la respuesta es obviamente no, o, al menos no en toda la tierra, para todo el mundo y al mismo tiempo. ¿Puede referirse la expresión “paz en la tierra” a otra cosa?

 

Vayamos al principio de la parashah Bejukotai, a Levítico (XXVI-3):

 

אם-בחקתי, תלכו; ואת-מצו‍תי תשמרו, ועשיתם אתם

“Si siguiereis Mis decretos y observareis Mis preceptos y los realizareis…”.

 

 

Y Levítico (XXVI-6)

ונתתי שלום בארץ, ושכבתם ואין מחריד

“procuraré paz en la tierra, y os acostaréis sin que nada os asuste”.

 

Es obvio que la mayoría de nosotros no vivimos en paz y padecemos todo tipo de problemas y sufrimientos, y a veces estos no nos dejan dormir. También es obvio que la mayoría de estos problemas nos los buscamos nosotros mismos; pero, ¿qué ocurre cuando no somos los responsables directos de estos sufrimientos?

El Talmud nos enseña que cuando alguien tiene sufrimientos (Isurim) “ha de examinar cuidadosamente si su actuar está de acuerdo con la Torah o si está descuidando su estudio”. Si considera que no es su caso, podría ser que lo que le hace sufrir sean Isurim Shel Ahavah (יסורים של אהבה) “sufrimientos de amor”, una expresión que aparece a menudo en el Talmud (Berajoth 5 a y 5 b).

El origen de todo esto se halla en Proverbios (III- 12):

כי את אשר יאהב יהוה יוכיח;
וכאב, את-בן ירצה

“porque el Eterno castiga al que ama y quiere, como el padre al hijo”.

 

El verbo que se suele traducir como “castiga” es Iakaj (יכח), que también significa “corrige” e incluso “discute”. Esto os permite ver la adversidad no como un castigo, sino como una oportunidad de autosuperación, de corregirnos. El sufrimiento es un mensaje, es un paso previo a la paz.

Para los sabios la “paz en la tierra” aludiría a la “Gracia de la Torah”, Hen Torah (חן תורה). Es un estado en el que ha desaparecido el sufrimiento y podemos gozar de la gracia divina. Cuando calculamos la guematria de esta expresión, descubrimos que es 669, o sea la misma que la de Shalom baEretz (שלום בארץ), “paz en la tierra”.

חן = 58

תורה = 611

—————

669

שלום  = 376

בארץ = 293

————–

669

 

¿Cómo se alcanza esta “paz en la tierra? De nuevo recurriremos a la guematria, esta vez la de Isurim Shel Ahavah (יסורים של אהבה) “sufrimientos de amor”.

יסורים = 326

של = 330

אהבה = 13

—————-

669

 

Todos tenemos problemas, todos sufrimos. Es importante que aprendamos a distinguir qué problemas y sufrimientos son el resultado de nuestros comportamientos errados y cuáles son correcciones que nos manda el cielo. Todo lo que nos ocurre en un mensaje para nuestra alma que le indica qué camino ha de seguir para acercarse a la perfección. Y esa perfección se llama “paz en la tierra”.

 

JULI PERADEJORDI

 

¿QUIÉN ES EL QUE BUSCA, QUIÉN ES EL BUSCADO?

La parashah de Emor, literalmente “diles” nos enseña las leyes  de los Kohanim y del Kohen haGaddol.  Recurriendo a la guematria podemos descubrir muchas más cosas.

 

Leemos en Levítico (XXI-1):

אמר אל-הכהנים

“diles a los sacerdotes”.

 

La guematria de esta frase es 402:

אמר = 241

אל = 31

הכהנים = 130

——————-

402

 

Los sabios nos enseñan que se trata de la misma guematria que la de Bikesh (בקש), “buscar”. Enseñándonos las leyes de los Kohanim se nos está exhortando a buscar. Pero, ¿qué es lo que se busca? O, como decía un conocido místico, ¿quién es el que busca?, ¿quién es el buscado?

Volvamos al texto de Levítico (XXI-1):

אמר אל-הכהנים בני אהרן

“diles a los sacerdotes, hijos de Aarón”.

בני = 538

אהרן = 733

—————-

1271

 

Si calculamos ahora la guematria Shemi o completa de Beni Aarón (בני אהרן), “hijos de Aarón”, vemos que es 1271. Se trata del valor numérico del versículo primero del segundo capítulo del libro de Malaquías que, como por casualidad, también habla de preceptos de los Kohanim:

ועתה, אליכם המצוה הזאת-הכהנים

“Y ahora, oh sacerdotes, este precepto para vosotros”.

ועתה = 481

אליכם = 101

המצוה = 146

הזאת = 1413

הכהנים = 130

——————

1271

 

Pero leamos las palabras siguientes:

אם-לא תשמעו

“si no escucharas…”.

 

Cuando calculamos su guematria Shemi, vemos que es 1384:

 

אם-לא = 376

תשמעו = 1008

———————

1384

 

Se trata del valor numérico del versículo 23 del Salmo CXXXIX:

חקרני אל, ודע לבבי; בחנני, ודע שרעפי

“Búscame, oh Dios, y examina mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos”.

חקרני = 368

אל = 31

ודע = 80

לבבי = 44

בחנני = 120

ודע = 80

שרעפי = 660

——————

1384

 

Creemos que buscamos a Dios cuando en realidad es Él quien nos busca a nosotros, quien Se busca en nosotros. Él es el que busca y Él es el buscado. Vimos que Bikesh (בקש) significaba “buscar”; Bukash (בקש)  significa “ser buscado”.

 

JULI PERADEJORDI