PAZ EN LA TIERRA Y SUFRIMIENTOS DE AMOR

¿Qué es la paz en la tierra? ¿Es posible la paz en la tierra? Si nos fijamos en la historia, la respuesta es obviamente no, o, al menos no en toda la tierra, para todo el mundo y al mismo tiempo. ¿Puede referirse la expresión “paz en la tierra” a otra cosa?

 

Vayamos al principio de la parashah Bejukotai, a Levítico (XXVI-3):

 

אם-בחקתי, תלכו; ואת-מצו‍תי תשמרו, ועשיתם אתם

“Si siguiereis Mis decretos y observareis Mis preceptos y los realizareis…”.

 

 

Y Levítico (XXVI-6)

ונתתי שלום בארץ, ושכבתם ואין מחריד

“procuraré paz en la tierra, y os acostaréis sin que nada os asuste”.

 

Es obvio que la mayoría de nosotros no vivimos en paz y padecemos todo tipo de problemas y sufrimientos, y a veces estos no nos dejan dormir. También es obvio que la mayoría de estos problemas nos los buscamos nosotros mismos; pero, ¿qué ocurre cuando no somos los responsables directos de estos sufrimientos?

El Talmud nos enseña que cuando alguien tiene sufrimientos (Isurim) “ha de examinar cuidadosamente si su actuar está de acuerdo con la Torah o si está descuidando su estudio”. Si considera que no es su caso, podría ser que lo que le hace sufrir sean Isurim Shel Ahavah (יסורים של אהבה) “sufrimientos de amor”, una expresión que aparece a menudo en el Talmud (Berajoth 5 a y 5 b).

El origen de todo esto se halla en Proverbios (III- 12):

כי את אשר יאהב יהוה יוכיח;
וכאב, את-בן ירצה

“porque el Eterno castiga al que ama y quiere, como el padre al hijo”.

 

El verbo que se suele traducir como “castiga” es Iakaj (יכח), que también significa “corrige” e incluso “discute”. Esto os permite ver la adversidad no como un castigo, sino como una oportunidad de autosuperación, de corregirnos. El sufrimiento es un mensaje, es un paso previo a la paz.

Para los sabios la “paz en la tierra” aludiría a la “Gracia de la Torah”, Hen Torah (חן תורה). Es un estado en el que ha desaparecido el sufrimiento y podemos gozar de la gracia divina. Cuando calculamos la guematria de esta expresión, descubrimos que es 669, o sea la misma que la de Shalom baEretz (שלום בארץ), “paz en la tierra”.

חן = 58

תורה = 611

—————

669

שלום  = 376

בארץ = 293

————–

669

 

¿Cómo se alcanza esta “paz en la tierra? De nuevo recurriremos a la guematria, esta vez la de Isurim Shel Ahavah (יסורים של אהבה) “sufrimientos de amor”.

יסורים = 326

של = 330

אהבה = 13

—————-

669

 

Todos tenemos problemas, todos sufrimos. Es importante que aprendamos a distinguir qué problemas y sufrimientos son el resultado de nuestros comportamientos errados y cuáles son correcciones que nos manda el cielo. Todo lo que nos ocurre en un mensaje para nuestra alma que le indica qué camino ha de seguir para acercarse a la perfección. Y esa perfección se llama “paz en la tierra”.

 

JULI PERADEJORDI

 

¿QUIÉN ES EL QUE BUSCA, QUIÉN ES EL BUSCADO?

La parashah de Emor, literalmente “diles” nos enseña las leyes  de los Kohanim y del Kohen haGaddol.  Recurriendo a la guematria podemos descubrir muchas más cosas.

 

Leemos en Levítico (XXI-1):

אמר אל-הכהנים

“diles a los sacerdotes”.

 

La guematria de esta frase es 402:

אמר = 241

אל = 31

הכהנים = 130

——————-

402

 

Los sabios nos enseñan que se trata de la misma guematria que la de Bikesh (בקש), “buscar”. Enseñándonos las leyes de los Kohanim se nos está exhortando a buscar. Pero, ¿qué es lo que se busca? O, como decía un conocido místico, ¿quién es el que busca?, ¿quién es el buscado?

Volvamos al texto de Levítico (XXI-1):

אמר אל-הכהנים בני אהרן

“diles a los sacerdotes, hijos de Aarón”.

בני = 538

אהרן = 733

—————-

1271

 

Si calculamos ahora la guematria Shemi o completa de Beni Aarón (בני אהרן), “hijos de Aarón”, vemos que es 1271. Se trata del valor numérico del versículo primero del segundo capítulo del libro de Malaquías que, como por casualidad, también habla de preceptos de los Kohanim:

ועתה, אליכם המצוה הזאת-הכהנים

“Y ahora, oh sacerdotes, este precepto para vosotros”.

ועתה = 481

אליכם = 101

המצוה = 146

הזאת = 1413

הכהנים = 130

——————

1271

 

Pero leamos las palabras siguientes:

אם-לא תשמעו

“si no escucharas…”.

 

Cuando calculamos su guematria Shemi, vemos que es 1384:

 

אם-לא = 376

תשמעו = 1008

———————

1384

 

Se trata del valor numérico del versículo 23 del Salmo CXXXIX:

חקרני אל, ודע לבבי; בחנני, ודע שרעפי

“Búscame, oh Dios, y examina mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos”.

חקרני = 368

אל = 31

ודע = 80

לבבי = 44

בחנני = 120

ודע = 80

שרעפי = 660

——————

1384

 

Creemos que buscamos a Dios cuando en realidad es Él quien nos busca a nosotros, quien Se busca en nosotros. Él es el que busca y Él es el buscado. Vimos que Bikesh (בקש) significaba “buscar”; Bukash (בקש)  significa “ser buscado”.

 

JULI PERADEJORDI

LA MANO DE UN REY

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Existe una relación muy íntima y secreta entre las manos y la oración. Las manos no sólo sirven para dar, para bendecir, también sirven para recoger y para atraer. Lo que se recibe y se transmite es en esencia lo mismo, la Shefa, la abundancia divina. Veamos cómo esta idea se encuentra en la Torah en la parashah Shemini.

 

Leemos en el Zohar (II-67 a):

“Rabbí Elazar abrió el versículo:

וישא אהרן את-ידו אל-העם, ויברכם; וירד, מעשׂת החטאת והעלה-והשלמים

«Y Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y los bendijo; luego descendió tras haber realizado el sacrificio expiatorio –jatat–, la ofrenda ígnea –olah– y la ofrenda de paz» (Levítico 9:22).

La expresión “sus manos”, en el original hebreo, está escrita de modo carente, pues le falta la letra Iod, por lo que hemos de leer “su mano”.

Si reflexionamos sobre estas palabras vemos que el autor del Zohar nos está sugiriendo que en la oración las dos manos han de estar unidas como si fueran una sola. Esto es lo que precisamente le da su fuerza.

כ = 1

ח = 1

——–

28

 

La palabra fuerza en hebreo es Koaj (כח) y su guematria 28.

La palabra Mano es Iad (יד) y su guematria 14. Si unimos las manos como si fueran “una”, o sea sumamos 14 con 14, obtenemos 28.

Pero no se trata simplemente de unir las manos como cuando los niños piden algo “por favor”. A la fuerza de las manos unidas hay que añadirle la intención, Kavanah (כונה), guematria 81, lo que hace que nuestras manos sean como la mano de un rey, Iad haMelej (יד המלך), guematria 109.

כ = 20

ו = 6

נ = 50

ה = 5

————

81

28 + 81 = 109

יד = 14

המלך = 95

————–

109

 

Pero hay aún más. Volvamos al versículo que encabezaba estas reflexiones. Si sumamos la guematria de Jatat (חטאת), “sacrificio expiatorio” a la de Olah (עלה), “ofrenda”, obtenemos 523, que es la guematria de Shefa haJaim (שפה החיים), “abundancia de vida”. Y esto es precisamente lo que recibe la mano de un rey.

 

ח = 8

ט = 9

א = 1

ת = 400

————–

418

ע = 70

ל = 30

ה = 5

————–

105

418 + 105 = 523

ש = 300

פ = 80

ע = 70

ה = 5

ח = 8

י = 10

י = 10

ם = 40

———-

523

 

JULI PERADEJORDI

MOISÉS, MOISÉS

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A lo largo de la historia, la mayoría de estudiosos se han preguntado por qué en el episodio de la zarza ardiente Dios repite el nombre de Moisés. Vamos a aventurar dos explicaciones. La primera basada en la guematria, y la segunda apoyada en un comentario de Rashi que relacionaremos con la primera palabra de la parashah de Vaikrá.

 

Leemos en Éxodo (III-4):

 

וירא יהוה, כי סר לראות; ויקרא אליו אלהים מתוך הסנה, ויאמר משה משה-ויאמר הנני

“Y viendo el Eterno que iba a ver, lo llamó Dios de en medio del zarzal, y dijo:

¡Moisés, Moisés! Y él respondió: heme aquí”.

 

Sabemos que Moisés es quien recibe la Torah, y que ésta, según Deuteronomio (IV-6) conlleva la sabiduría. Si calculamos la guematria de la expresión Sabiduría y Torah (חכמה ותוראה), Jojmah veTorah, descubrimos que es exactamente 690.

חכמה = 73

ותוראה =  617

—————

690

 

Cuando calculamos la guematria de Moshé (משה), “Moisés”, vemos que es 345.

מ = 40

ש = 300

ה = 5

———–

345

345 x 2 = 690

 

Si la multiplicamos por 2, de nuevo obtenemos 690.

Pero vayamos al comentario de Rashi, en boca del Rav Ginzburgh que no tiene desperdicio:

“Rashi dice en nombre de los sabios de bendita memoria que duplicar el nombre es una expresión de cariño. Cuando te amo mucho te llamo dos veces. En el Tanaj esto se ve en Abraham, Iaacov, Shmuel y aquí con Moisés (…) Todo es afecto, pero en el caso de Moisés hay un cariño especial…”

 

Moisés es, pues, muy querido, y esto lo vamos a encontrar encriptado nada menos que al principio de la parashah de Vaikrá en Levítico (I-1):

 

ויקרא, אל-משה

“Y llamó a Moisés…”.

 

Cuando vamos a la palabra Vaikrá (ויקרא) y aislamos su interior, nos encontramos precisamente con la palabra Iakar (יקר), “amado, querido”.

 

ו (יקר) א

 

JULI PERADEJORDI

 

Torah, Vaikrá, guematria, Juli Peradejordi, Moisés, Rav Ginzburgh, Zohar

 

 

BETZALEL Y BERESHIT

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En la parashah de Vaiakhel  aparece uno de los personajes más misteriosos y apasionantes de la Torah. Si bien se nos dice a qué tribu pertenecía y de quién era hijo, según el midrash fue creado en los seis primeros días de la creación y permaneció “a la sombra” del Eterno hasta que éste decidió construir el Templo. Estamos hablando de Betzalel.

 

Disponemos de poca información acerca de alguien tan importante como fuera Betzalel. El Midrash Rabbah sobre  Éxodo (34:1) nos dice que Betzalel estaba “a la sombra del Eterno” hasta el momento en que fue  necesario para la construcción del Templo. ¿De dónde lo deduce?

Sin duda del nombre mismo de Betzalel, que podemos leer como Be (ב) “en”, Tzel (צל), “sombra”, El (אל), Dios.

Como aprendemos de Éxodo (XXXVIII-22):

 

ובצלאל בן-אורי בן-חור, למטה יהודה, עשה, את כל-אשר-צוה יהוה את-משה

“Betzalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Iehuda hizo todo lo que IHWH le había ordenado a Moisés”.

 

¿Qué quiere decir “hijo de Uri”? Literalmente “hijo de mi luz”. ¿De qué luz estamos hablando? Sin duda de la que Dios crea al principio del relato de Bereshit, el Génesis (I-3 y 4):

“dijo Dios: «Que haya luz», y hubo luz.  Dios vio que la luz era buena”.

 

La palabra “buena”, aplicada a la luz, es Tov (טוב). Si calculamos su guematria, vemos que es 17:

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Los sabios nos han enseñado que el número secreto o triangular del 17 es 153. Este número coincide con la guematria de Betzalel (בצלאל):

 

ב = 2

צ = 90

ל = 30

א = 1

ל = 30

———-

153

 

En el Talmud, en el tratado de  Berajoth (55 a) podemos leer:

 

“Betzalel sabía cómo combinar las letras con las que fueron creados los cielos

y la tierra”.

 

Dicho de otro modo, Betzalel conocía el secreto de Bereshit.

Cuando a la calculamos la guematria de Betzalel, 153 y le sumamos la de Keter, 620, Jojmah, 73 y Binah, 68, obtenemos 913, la guematria de (בראשית):

ב = 2

ר = 200

א = 1

ש = 300

י = 10

ת = 400

————

913

 

JULI PERADEJORDI

 

CIENTO VEINTISIETE PROVINCIAS

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Una vez pasada la festividad de Purim, que los sabios consideran la más importante de la Torah, se impone una reflexión sobre ciertas guematrias asociadas con ella. Vamos a proponer una clásica.

 

El libro de Ester comienza diciendo que:

 

ויהי, בימי אחשורוש:  הוא אחשורוש, המלך מהדו ועד-כוש-שבע ועשרים ומאה, מדינה

“Aconteció en los días de Asuero, el rey Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias”.

 

¿Cómo es capaz de darnos esta cifra tan exacta? ¿De dónde sale? Más adelante, en Ester (X-1) leemos que:

 

וישם המלך אחשרש (אחשורש) מס על-הארץ, ואיי הים

“Y el rey Asuero impuso tributo sobre la tierra y las islas del mar.”

 

El sabio Gaón de Vilna nos explica que se trata de 100 provincias y 27 islas.

¿Cómo lo deduce?

De la guematria de Mas (מס), “tributo”, que es 100 y de la de VeEiei (ואיי) “e islas”, que es 27.

מ = 40

ס = 60

———

100

ו = 6

א = 1

י = 10

י = 10

———-

27

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

LA GUEMATRIA OCULTA DE TETZAVEH

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El Gaón de Vilna que se fijó en el número exacto de versículos que componen la parashah de Tetzaveh, nos descubre una guematria Nistar, una guematria oculta, sumamente interesante.

 

En la parashah de Tetzaveh nos encontramos con una curiosidad: no aparece ni una sola vez el nombre de Moisés. ¿Por qué? Una explicación nos la dará en Baal haTurim comentando la parashah siguiente, concretamente Éxodo (XXXII-32) donde Moisés le dijo a Dios:

מחני נא, מספרך אשר כתבת.

“bórrame ahora de Tu libro que has escrito”.

 

Si le damos la vuelta al número del capítulo y versículo, 32:32, obtenemos 23:23. En Éxodo (XXIII-23) Dios le diría a Moisés:

כי-ילך מלאכי

“Pues Mi ángel irá ante ti…”

El sabio Baal haTurim nos explica que la guematria de Malaji (מלאכי), “mi ángel” es 101. ¿Qué tendrá que ver esto con la parashah de Tetzaveh?

Parece que esta parashah esté dirigida únicamente a su hermano Aarón, sin embargo Moisés está presente en ella, aun que oculto.

Le debemos al Gaón de Vila el descubrimiento de que esta parashah, que está compuesta por 101 versículos, tiene una relación oculta con Moisés.

Cuanto calculamos la guematria Nistar u oculta de Moshe (משה), obtenemos:

(מ) מ = 40

(ש) ין = 60

(ה)א = 1

—————

101

 

Se trata, como hemos visto de la guematria de Malaji (מלאכי) y del número de versículos que componen la parashah.

מ = 40

ל = 30

א = 1

כ = 20

י = 10

———-

101

 

JULI PERADEJORDI

 

URIEL, ÁNGEL DE LA LUZ

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En la parashah de Itró, concretamente en Éxodo (XIX-1) Vemos que los hijos de Israel llegaron al  Sinaí “en el tercer mes del Éxodo” para recibir la Torah. Y los sabios se preguntan por qué precisamente en el tercer mes. Veamos cómo va a ser la guematria quien nos lo aclara.

 

Et texto dice asÍ:

 

בחדש, השלישי, לצאת בני-ישראל, מארץ מצרים-ביום

הזה, באו מדבר סיני.

“En el tercer mes del Éxodo de los Hijos de israel de Egipto, en ese día, llegaron al desierto de Sinaí”.

 

El Zohar (II -78 a) nos explicará que la Torah fue recibida en el tercer mes porque sobre él:

“Ejerce dominio Uriel”.

 

Lo primero que viene a la cabeza es que es lógico, ya que Uriel (אוריאל) es el tercero de los cuatro arcángeles, pero si profundizamos en la guematria de su nombre vemos que la razón es otra:

 

א = 1

ו = 6

ר = 200

י = 10

א = 1

ל = 30

———–

248

Como nos enseñan los sabios, se trata de una alusión a las 248 Mitzvot positivas de la Torah. Pero en esta misma página el Zohar prosigue diciéndonos que:

“Y con él hay 365 miríadas de campamentos de ángeles como el número de días del año. Cada miríada de campamentos ejerce dominio en cada día de los 365 días del año, y todos ellos tienen 365 llaves espirituales que irradian luminosidad e iluminan”.

 

Las llaves, nos enseñan los cabalistas, “abren los canales por lo cuales fluye la luz de arriba hacia los mundos inferiores”. Estas 365 llaves corresponden a las 365 Mitzvot negativas. ¿Qué quiere decir que irradian e iluminan?

Cuando sumamos 248 a 365 obtenemos 613, que es la guematria de Orot (אורות), “luces”:

248 + 365 = 613

א = 1

ו = 6

ר = 200

ו = 6

ת = 400

——————–

613

 

De este modo las Mitzvot se nos presentan no tanto como preceptos morales que hemos de cumplir, sino como oportunidades para atraer luz a nuestras vidas.

 

JULI PERADEJORDI

 

COMERSE EL ALFABETO

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Entre todos los versículos de la Torah sólo hay uno en el que aparezcan las 22 letras del alfabeto al completo. Se trata de un versículo de la parashah de Beshalaj, Éxodo (XVI-16). ¿Es una casualidad que precisamente en este versículo se hable del Maná? Veamos.

 

El Midrash Tanjumah, comentando esta parashah nos enseña que:

“Sólo aquellos que comían maná podrían dar nuevas interpretaciones del la Torah”.

Según los comentaristas, el maná tenía un gusto distinto según quien lo comía, y en la Torah cada persona degusta algo distinto según su preparación y según la elevación de su alma. Por eso es inagotable, por eso es única. Pero, ¿qué tiene esto que ver con la parashah de Beshalaj? En ella podemos leer:

זֶה הַדָּבָר, אֲשֶׁר צִוָּה יהוה, לִקטו מִמנו, איש לפי אכלו:  עמר לַגֻּלְגֹּלֶת,

“Esto es lo que El Eterno ha ordenado: “recoged de él, cada hombre según lo que coma, un Omer por persona, ….”.

 

Vamos a centrarnos en “un Omer por persona”. El texto hebreo dice literalmente un Omer Legulgolet (עמר לגלגלת), o sea un Omer por cráneo o un Omer por calavera. Qué curioso… Para algunos autores esto aludiría al misterio del Gilgul, de la reencarnación. Pero centrémosnos en la guematria shemi o completa de Omer Legulgolet (עמר לגלגלת).

עמר = 720

לגלגלת = 804

—————-

1524

 

Se trata de la misma guematria que la de Zoth Torat haOleh (זאת תורת העלה), literalmente “ésta es la Torah que asciende”, expresión que aparece en Levítico (VI-2)” pero que las traducciones convierten en “Ésta es la ley de la ofrenda ígnea”.

זאת = 408

תורת = 1006

העלה = 110

—————-

1524

La Torah “que asciende”, pero que también nos hace ascender, es aquella que es estudiada y dicha. Está compuesta por las 22 letras como el versículo de Éxodo (XVI-16) con el que comenzábamos estas reflexiones, y estas 22 letras que la conforman son de algún modo el Maná.

Leemos en el Zohar (III-89 b) que:

“Aquel que se ocupa de la Torah es como si se ocupara del Santo, bendito, sea, ya que toda la Torah es un nombre del Santo, bendito sea. De este modo, aquel que se dedica al estudio de la Torah se ocupa de ese nombre, y aquel que está lejos de la Torah, está lejos del Santo, bendito sea”.

Si desarrollamos el Nombre de Dios, el Tetragrama del modo siguiente, obtenemos el número 186:

 

י = 10 x 10 = 100

ה = 5 x 5 = 25

ו = 6 x 6 = 36

ה = 5 x 5 = 25

————————

186

 

Si calculamos la guematria shemi o completa de Man (מן), “maná”, descubrimos que también es 186.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

EN MEDIO DE LA ZARZA

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Me decía una persona muy cercana que no se creía que Dios se le apareciera a Moisés en medio de una zarza. Le contesté que tenía razón si interpretaba las cosas al pie de la letra, cayendo en la literalidad, pero que el episodio de la zarza contiene grandes secretos y que quedarse en la literalidad era un error. Veamos algunos de estos secretos a la luz de la guematria:

 

Muchas veces, medio en serio medio en broma, he dicho que aquel que aborda la Torah al pie de la letra se merece una patada, de ese mismo pie, y que a raíz de esta patada no será capaz de ver su corona. Quedarnos en la interpretación literal, el Pshat, de cualquier pasaje de la Torah es limitarnos al envoltorio sin saborear el caramelo. En el caso del episodio de la zarza ardiente nos priva de mucho.

De entrada leemos en el texto que “la zarza ardía con fuego”. (Éxodo III-2)

הסנה בער באש

La guematria de “con fuego (BeEsh) es 303:

ב = 2

א = 1

ש = 300

—————

303

Los cabalistas nos enseñan que no se trata de un fuego cualquiera, como el que alimenta nuestros hogares. Se trata de algo más pues 303 es también la guematria de la expresión que aparece en Deuteronomio (VIII-3) Kol motzah Pi haShem (כל-מוצא פי-יהוה), “todo lo que emana de la boca del Eterno”.

כל = 50

מוצא = 137

פי = 90

יהוה = 26

——————

303

 

Pero hay aún más, la guematria de la frase “la zarza ardía con fuego” es 695. Sabemos que el fuego tiene que ver con el juicio, Din (דין). Si calculamos la guematria de la expresión KeDin Torah (כדין תורה), “como el juicio de la Torah”, vemos que también es 695:

הסנה = 120

בער = 272

באש = 303

———————-

695

כדין = 84

תורה = 611

——————-

695

 

 

JULI PERADEJORDI

 

DIECISIETE AÑOS

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El patriarca Jacob vivió durante 147 años pero él consideraba que sólo vivió 17. ¿Por qué? Hay muchísimos explicaciones y numerosos comentarios, pero vamos a centrarnos en uno apoyado en la numerología.

La parashah Vaiejí comienza así (Génesis XLVIII-28):

ויחי יעקב בארץ מצרים, שבע עשרה שנה; ויהי ימי-יעקב, שני חייו-שבע שנים, וארבעים ומאת שנה.

“Y  vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y los días de Jacob, los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años”.

“Y vivió”, Vaieji, no significa simplemente que Jacob estuvo viviendo allí o que se estableciera allí únicamente durante diecisiete años. Sin duda vivió allí los mejores años de su vida pues 17 es el valor numérico de Tov (טוב), “bueno”, como señala el Baal Haturim, por lo que algunos comentadores lo comparan con el mundo por venir.

 

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———–

17

 

.

Pero ocurre algo sorprendente cuando calculamos la vida de los patriarcas: vemos que la vida de cada uno de ellos puede reducirse también a 17:

Abraham  vivió 175 años = 5 x 5 x 7

5 + 5 + 7 = 17

Isaac vivió 180 años = 6 x 6 x 5

6 + 6 + 5 = 17

Jacob  vivió 147 años = 7 x 7 x 3

7 + 7 + 3 = 17

A partir de todo esto podemos deducir que la vida de los patriarcas fue Tov (טוב), palabra que según el libro del Génesis se aplica a la luz. Ellos fueron, ciertamente, tres grandes luces para la humanidad.

 

JULI PERADEJORDI

 

ADÁN, EVA Y JANUKAH

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Ya vimos la semana pasada que la festividad de Janukah comienza el 25 del mes de Kislev (כסלו), y que los comentaristas han asociado este número con la palabra Or (אור), “luz”, que es la vigesimoquinta palabra que aparece en el relato de la creación, y con la palabra Tov (טוב), “bien”. (Véase http://wp.me/p2Xmky-Dn). Veamos ahora qué relación hay entre Janukah y Adán y Eva, nuestros primeros padres.

 

Podemos asociar varios de los números más sobresalientes relacionados  con Janukah con Adán (אדם) y Eva (חוה), nuestros primeros padres. Veamos cómo:

א = 1

ד = 4

ם = 40

———–

45

ח = 8

ו = 6

ה = 5

————

19

45 – 19 = 26

 

Si a Adán se le resta a Eva (de hecho es lo que nos describe el Génesis cuando nos dice que IHWH tomó “un costado” de Adán para hacer a Eva), obtenemos el número 26 que es el resultado de restarle 19 a 45. Como es bien conocido, 26 es la guematria de IHWH, el Tetragrama, pero también es algo más: es la guematria Katan de Janukah (חנוכה) 26:

 

ח = 8

נ = 5

ו = 6

כ = 2

ה = 5

———

26

 

Por otra parte si calculamos el cuadrado de 45, la guematria de Adán (אדם), obtenemos 2025, que es el número de palabras que aparecen en la parashah Mikets, que es la parashah que se lee en Janukah. Como escribe el Rabbí Shimón Avigal en su libro Parperaoth BeShivah Shearim:

Miketz siempre se lee en el Shabbat de Janukah. Hay 2025 palabras en la Parashah.

Si tomamos la guematria de Ner (vela) que es 250 y la multiplicamos por 8, el número de días que prendemos las luces de Janukah, y le sumamos 25, la fecha en que comienza Janukah, el resultado es 2025”.

El sabio Ben Ish Jai, en su introducción a las halajot de Janukah, nos regala otra idea sumamente  interesante. Si en el relato de la creación contamos a partir de la palabra Bereshit (en el comienzo), hasta vaiehi Or (y fue la Luz), descubrimos que hay 25 palabras.

Este gran erudito nos dice entonces: Janu el 25 (כה), porque en la palabra 25 apareció la Luz, que representa la espiritualidad, la pureza la conexión directa con el Padre celestial. En el relato de la creación Dios dirá que la luz, es Tov (טוב), “buena” o “bueno”, palabra cuya guematria es 17. Si calculamos la guematria Katán o reducida de Kislev (כסלו), el mes de Janukah, descubrimos que también es 17:

כ = 2

ס = 6

ל = 3

ו = 6

———-

17

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

DE JACOB A ISRAEL

jacob-angel

En el capítulo XXXII del libro del Génesis tiene lugar algo extraordinario. Después de luchar encarnizadamente con un ángel, Jacob es bendecido por éste y deja de llamarse Jacob para llamarse Israel. ¿De qué ángel se trata? ¿Qué nos enseña la guematria al respecto?

 

En Génesis (XXXII-26) leemos:

ויאמר לא אשלחך, כי אם-ברכתני

“Y le dijo: no te dejaré (Ashaljeja) ir hasta que no me bendigas”.

Más adelante, en Génesis (XXXII-27) el ángel le dice a Jacob:

ויאמר שלחני, כי עלה השחר

“déjame ir pues ha llegado el alba”.

El Zohar (I-146 a), comentando la parashah anterior, nos enseñará en boca de Rabbí Jía que Vaietzé “Y (Jacob) salió”, el nombre de la parashah:

“se refiere al brillo del sol”.

El ángel le pide a Jacob que le deje marcharse porque empieza a brillar el sol). ¿De qué ángel se trata? ¿Por qué teme a la luz del sol? Si calculamos la guematria de Ashaljeja (אשלחך) “dejaré”, término que aparecía en Génesis (XXXII-26), vemos que es 359. Cuando sumamos este número a 182, la guematria de Jacob (יעקב), obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל):

א = 1

ש = 300

ל = 30

ח = 8

ך = 20

———

359

י = 10

ע = 70

ק = 100

ב = 2

——–

182

י = 10

ש = 300

ר = 200

א = 1

ל = 30

————

541

359 + 182 = 541

 

Y nos podemos preguntar, ¿cuál es el ángel que no soporta la luz? Obviamente se trata del Satán (שטן). Si calculamos la guematria de esta palabra descubrimos que también es 359:

ש = 300

ט = 9

ן = 50

————

359

Así pues, Jacob luchó contra el Satán y lo venció y la guematria de su nombre dejó de ser 182 para ser 541.

Pero hay aún más. Los comentaristas nos enseñan que este ángel era en realidad el ángel de Esaú (עשו). En Génesis (XLVII-28) leemos que la vida de Jacob fue de 147 años, y declara que vivió 17 de estos en Egipto. Fueron los mejores de su vida. Si a la guematria de Jacob, 182, le restamos estos 17, obtenemos 165. Cuando a este número le sumamos 376, la guematria de Esaú (עשו), de nuevo obtenemos 541, la guematria de Israel (ישראל):

ע = 70

ש = 300

ו = 6

————

376

165 + 376 = 541

Y para finalizar, merece la pena que meditemos en otra deliciosa guematria que nos ha regalado el sabio Ben Ish Jai: cuando a la guematria de Jacob, 182, le sumamos la de David, 14 y la de Moisés, 345, también obtenemos 541:

 

ד = 4

ו = 6

ד = 4

——-

14

מ = 40

ש = 300

ה = 5

———-

345

182 + 14 + 345 = 541

 

 

 

JULI PERADEJORDI

 

 

 

EL ENGAÑADOR ENGAÑADO

Jacob and Laban's Pact on the Sheep and Goats

 

En  la parashah de Vaiezé nos encontramos con lo que los franceses conocen como “Le trompeur trompé”, que vendría a ser el engañador engañado. En este caso el engañador es Jacob, que engañó a su padre en la cuestión de la progenitura, y que será a su vez engañado por Labán cuando le pide la mano de su hija Raquel pero éste aprovecha la oscuridad para entregarle a Leah, que era la primogénita.

 

El comentario del Zohar esta parashah comienza así:

ויצא יעקב, מבאר שבע; וילך, חרנה

“Jacob salió de Beersheba y se dirigió hacia Jarán” (Génesis XXVIII-10).

Rabí Jía abrió y dijo “El sol brilla y el sol se pone, y hacia su lugar marcha y brilla allí” (Eclesiastés  I-5). El sol brilla se refiere a Jacob cuando él estuvo en Beersheba y el sol se pone a cuando fue a Jarán, como está escrito: “Él pernoctó allí porque el Sol se había puesto” (Génesis  XXVII-11)”.

 

La guematria de “Jacob salió de Beersheba y se dirigió hacia Jarán”  es 1233 y coincide con la del Proverbio (XIX-5) que dice:

עד שקרים, לא ינקה;  ויפיח כזבים, לא ימלט.

“Testigo falso no quedará sin castigo y el que esparce la mentira no escapará”.

 

ויצא = 107

יעקב = 182

מבאר = 243

שבע = 372

וילך = 66

חרנה = 263

—————-

1233

עד = 74

שקרים = 650

לא = 31

ינקה = 165

ויפיח = 114

כזבים = 79

ימלט = 89

—————-

1233

¿Qué relación hay entre estos dos versículos?

De algún modo la palabra Ed (עד), “testigo” puede asociarse con Beersheba, una de cuyas traducciones sería los “siete juramentos”.

Pero el testigo falso y el que esparce la mentira son lo mismo. Se trata del malvado Labán (לבן), que vivía en Jarán y que engañó a Jacob casándolo con Leah cuando él amaba a Raquel. Si calculamos la guematria de Jarán (חרן) vemos que es 258 y coincide con la de Leah Bejar (לאה בכר), “Leah primogénita”.

 

ח = 8

ר = 200

ן = 58

———-

258

ל = 30

א = 1

ה = 5

ב = 2

כ = 20

ר = 200

———–

258

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LOS SABIOS NO ESTÁN EN EL PARAÍSO

4sabios

Uno de los temas más apasionantes que nos ha regalado el Talmud es la historia de los cuatro sabios que entran en el paraíso, historia a la que ya nos hemos referido en otras ocasiones. Vamos a resumirla y a proponer un nuevo comentario apoyándonos en la guematria.

Varios importantes textos cabalísticos, entre ellos el Talmud  (Jaguigah 14b), el Zohar (I-26 b) o los Tikkunei haZohar (Tikún 40) nos relatan una curiosa historia, la de los cuatro sabios del paraíso. La historia nos habla de cuatro grandes profesores, cuatro grandes sabios, que se consagraron al estudio esotérico de la Torah logrando entrar en el Paraíso, el Pardes, o sea penetrando sus secretos ocultos. Se trataba de Rabbí  Akiba, de Ben Soma, de Ben Azzai y de Elisha Ben Abuya, llamado Ajer.

El Talmud nos dirá que:

Ben Azzai vio y murió.

Ben Soma vio y se volvió loco;

Ben Abuya vio y se hizo apóstata;

sólo Rabí Akiba entró sano y salió sano.

El texto talmúdico dice concretamente: “salió en paz como había entrado”.

El genial Isaac Luria, comentando este pasaje, dijo varias cosas muy interesantes. La primera es que cada uno de estos sabios entró en el Pardes por una puerta, lo cual suma un total de cuatro puertas, en consonancia con las cuatro letras del Tetragrama. La segunda es que el objetivo principal de que estos sabios entraran en el Pardes era rectificar el pecado del Adán primordial y así traer al Mesías. Rectificando el pecado de Adán, rectificaban el mundo. Es lo que se conoce como Tikún haOlam (תיקון העולם), rectificación del mundo”.

Cuando sumamos la guematria de los nombres de estos cuatro sabios nos encontramos con una agradable sorpresa. El número 717 es también la guematria de Tikún haOlam (תיקון העולם):

Ben Azzai (בן עזאי)

בן = 52

עזאי = 88

140

Ben Zoma (בן זומא)

בן = 52

זומא = 54

106

Ben Abuya (בן אבויה)

בן = 52

אבויה = 24

76

Rabbí Akiva (רבי עקיבא)

רבי = 212

עקיבא = 18

395

140 + 106 + 76 + 395 = 717

תיקון  = 566

העולם = 151

717

Los cuatro sabios entraron en el Pardes pero tres de ellos no se llevaron nada. Sólo uno entró como salió: en paz. ¿Qué significa esto? Quizá la respuesta nos daría cientos de años más tarde un maestro jasídico que explicó que en cierta ocasión un rabino soñó con un grupo de sabios que estaban disfrutando de lo lindo de su estudio de la Torah. El rabino le preguntó entonces a Dios ¿y el paraíso es solamente eso? A lo que el Creador le respondió que no es que los sabios estén en el paraíso, sino que el paraíso está en lo sabios.

Rabbí Akiva entró en el Pardes pero el Pardes también entró en él.

Cuando estudiemos Torah, intentemos ser como Rabbí Akiva. No sólo hagamos todo lo posible por penetrar en ella, hagamos que también ella penetre en nosotros.

 

JULI PERADEJORDI

 

 

LA MARAVILLOSA LEY DE LA ATRACCIÓN

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Los libros de New Age, que nos cantan sin ningún pudor las excelencias de la denominada “ley de atracción”, son realmente innumerables. Muchos de ellos carecen de la seriedad y la profundidad que sería de desear. Con todo, el origen de esta ley se encuentra en la Torah, en el libro de los Proverbios (XXIII-7) que, literalmente, dice:

כי, כמו שער בנפשו- כן-הוא

“Porque como piensa en su alma, tal es él”.

En la mayoría de los libros que hemos mencionado, estas palabras se convertirán en “porque como un hombre piensa, así es su vida”. Apoyándonos en el texto hebreo, veremos cómo la guematria nos puede arrojar mucha luz sobre la cuestión.

Cuando calculamos la guematria de este proverbio, descubrimos que es 1186. Se trata del valor numérico de la expresión Shaar haTorah (שער התורה), “puerta de la Torah”. Gracias a esta sencilla guematria podemos deducir que la manera de entrar en la Torah, de traspasar su puerta, tiene que ver con cómo pensamos en nuestras almas.

כי = 30

כמו = 66

שער = 570

בנפשו = 438

כן = 70

הוא = 12

—————

1186

שער = 570

התורה = 616

—————-

1186

Pero hay aún más: si nos fijamos en la palabra que el sabio Salomón utiliza para decir “piensa”, Shaar (שער), que significa “pensar”, “reflexionar”, “hacer cálculos”, vemos que se trata de la misma que se utiliza para decir “puerta”. Efectivamente, Shaar (שער) significa también “puerta”, “pórtico”.

Aquello que pensemos puede atraer a la lluvia de la bendición, en hebreo Gueshem Berajah (גשם ברכה), o a la mala inclinación, en hebreo Ietzer Ra (יצר רע). Ambas palabras tienen la misma guematria que Shaar (שער), 570.

 

ש = 300

ע = 70

ר = 200

———–

570

גשם = 343

ברכה = 227

————–

570

יצר = 300

רע = 270

————

570

 

Cuidemos, pues lo que pensamos porque será lo que acabaremos atrayendo.

 

JULI PERADEJORDI

LEJ LEJÁ – VE HACIA TI MISMO

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En la parashah Lej Lejá Dios le ordena a Abram que se vaya de su tierra a una tierra que “ha de mostrarle”. Sin embargo, la traducción literal de Lej Lejá es “ve hacia ti mismo”, lo cual nos abre nuevas perspectivas de interpretación de este pasaje apasionante de la Torah.

 

Veamos qué nos dice el Zohar (II-32 a) a propósito de Lej Lejá:

לך לך לתקונך לגרמך

“Vete para tu rectificación para ti”.

Esta sencilla frase nos reserva varias sorpresas. En primer lugar, en la expresión “tu rectificación para ti”, LeTikuneja LeGarmeja (לתקונך לגרמך), nos encontramos con dos palabras, Tikún (תקון) y Garem (גרם) cada una de ellas situada, como por casualidad, entre una Lamed (ל) y una Jaf Sofit (ך), las letras que conforman la expresión Lej (לך) o Leja (לך):

לתקונך לגרמך

Ello nos permite asociar al primer Lej (לך) con el Tikún (תקון), la rectificación,  y el segundo Leja (לך) con el Garem (גרם).

Si nos fijamos en la guematria de Garem (גרם), que se suele traducir como “tú” o “ti”, vemos que es 243, o sea la guematria exacta de Abram (אברם). Ello nos enseña que el secreto del Lej Leja (לך לך) es Tikún de Abram:

 

א = 1

ב = 2

ר = 200

ם = 40

—————–

243

ג = 2

ר = 200

ם = 40

—————-

243

Consultado en el diccionario el significado de la palabra aramea  (גרמא), vemos que en realidad significa “raíz”, “hueso”, “persona”, y que declinada es “para ti mismo”.

Los comentaristas nos enseñan que podemos entender el LeTikuneja (לתקונך) “para rectificarte”, como “para rectificar tu Nefesh en la tierra de Israel mediante el cumplimiento de Mitzvoth” (por eso se le ordena a Abram dirigirse a una “tierra”, que es la tierra de Israel, y el LeGarmeja (לגרמך) como que “allí merecerás conocer la raíz de tu Neshamah”, o sea en ese lugar, en esa “tierra”. Sin embargo, esta raíz o esta tierra hacia donde se ha de dirigir Abram (אברם), ¿no será el pequeño hueso llamado Luz (לוז) a partir del cual, nos enseñan los sabios, se inicia la resurrección?

Si multiplicamos Lej Leja (לך לך), 100, por 2, al tratarse de dos palabras y le añadimos 43, la guematria de Luz (לוז), obtenemos 243, la guematria de  Abram (אברם).

JULI PERADEJORDI

 

 

EL MISTERIO DEL ENDULZAMIENTO

 

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Leemos en el Zohar (I-59b) al principio de la parashah de Noaj unas palabras muy difíciles de entender si no recurrimos a las enseñanzas de la guematria y los cabalistas. Se trata del misterio del “apaciguamiento”.

 

Veamos el texto del Zohar:

והוא כדין נייחא לכלא, ודא נייחא ליה לגנתא, ודא עביד נייחא ביה

“Y esto es entonces el apaciguamiento de todo y esto apacigua al Jardín y hace que halle en él sosiego”.

 

Estas palabras se encuentran en el comentario zohárico a la parashah de Noaj. Veamos cómo empieza esta parashah y cómo los cabalistas lo relacionan con el Tetragrama:

אלה, תולדת נח–נח איש צדיק תמים היה, בדרתיו:

את-האלהים, התהלך-נח

“Éstas son las generaciones de Noé: Noé fue un hombre justo,

erfecto entre los de sus generaciones; Noé anduvo con Dios”.

 10 Noaj (Noé) engendró tres hijos: Shem, Jam y Iafet.

 

El sabio Yaakov Abujatzira nos ha dejado una curiosa guematria del Tetragrama. Si lo escribimos como nos sugiere este cabalista su valor es 58:

י = יוד = 20

ה = הי = 15

ו = ואו = 13

ה = הה = 10

————-

58

Sabemos que Hen (חן), “gracia” también tiene por guematria 58 y que el Tetragrama es un Nombre misericordioso, de gracia, pero Abujatzira lo relaciona con Noaj (נח), que también  vale 58.

 

נ = 50

ח = 8

———

58

Abujatzira escribe:

“Así es como entendemos el pasuk “Éstas son las generaciones de Noé”. Se refiere a las buenas acciones de Noé tal como nuestros sabios de bendita memoria han descrito. Se dice que también están insinuadas dentro del nombre de Noé.

Fue “un hombre justo”. Se le llama “hombre” porque pudo superar su inclinación al mal, como dice el pasuk: “Bienaventurado el hombre que teme a HaShem”.

Noé también es llamado “justo” porque guardó apropiadamente su pacto sagrado. Todos los que salvaguardan su santa alianza son llamados justos.

Noé es llamado “perfecto”, que significa observó completamente todos los mandamientos positivos y negativos. Durante toda su vida, Noé “anduvo con Dios”, lo que significa que cada día se esforzaba por endulzar los tres nombres de Dios”.

 

JULI PERADEJORDI

 

EL VINO SERÁ CARO

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Una discreta y enigmática profecía que aparece en el Reia Mehemna, el “Pastor Fiel”, que encontramos en el tercer tomo del Zohar (III-67 b), interpretada a la luz de la guematria, nos desvela una importante cuestión relativa al final de los tiempos.

 

El texto dice así:

ותהא האמת נעדרת, והגפן תתן פריה והיין ביוקר

“Y la verdad se perderá y la vid dará su fruto, pero el vino será caro”.

Iakar (יוקר), “caro”, no sólo significa que su precio es alto, sino que se trata de algo muy apreciado. Según los comentaristas, se trataría de “el vino guardado”. Esta expresión se refiere al denominado “vino de arriba” del cual se ha dicho:

 

“El vino bueno es una de las muchas criaturas que el Santo, bendito sea, creó en su mundo y de las que el mundo no era digno de gozar; entonces el Santo, bendito sea, las escondió. ¿Y para quién las escondió? Para los justos del mundo porvenir. ¿Y dónde las escondió? En el jardín del Edén”.

 

La guematria nos permite aventurar una nueva interpretación de la cita del Zohar. Cuando el Zohar nos dice que “la verdad”, haEmet (האמת), “se perderá”, se está refiriendo a que los hijos de Israel dejarán de cumplir Mitzvoth. Esto lo deducimos de que la guematria Shemi de haEmet (האמת) es 613, coincidiendo con el número de las Mitzvoth:

הא = 6

אלף = 111

מם = 80

תיו = 416

————-

613

Ha Guefen (הגפן), “la vid”, se refiere al libro del Zohar, ya que la guematria Shemi de Guefen (גפן) es 270 y coincide con la guematria Atbash de Sefer haZohar (ספר הזהר):

 

גימל = 83

פא = 81

נון = 106

—————-

270

ספר = 17

הזהר = 253

—————-

270

 

El fruto de la vid es la Torah (התורה) ya que la guematria Shemi de Priah, “fruto”, (פריה) es 617, como la de haTorah (התורה), 616 + 1 por el Kollel.

 

ה = 5

ת = 400

ו = 6

ר = 200

ה = 5

——————

616 + 1 = 617

פא = 81

ריש = 510

יוד = 20

הא = 6

————–

617

 

El vino, haIain (היין), que será caro, o sea valioso pero también muy apreciado, son los secretos de la Torah, pues como enseñan el Talmud y la guematria, “vino”, Iain (יין)  y “secreto”, Sod (סוד), tienen la misma guematria, 70, y son lo mismo.

ס = 60

ו = 6

ד = 4

———-

70

י = 10

י = 10

ן = 50

———-

70

Se trata de los secretos de la Torah que serán desvelados al final de los tiempos. ¡Ojalá sepamos apreciarlos y degustarlos como se merecen!

 

JULI PERADEJORDI

 

UN BIEN PARA EL ALMA

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Está escrito los Pirke Avoth (VI-3) que “no hay otro bien que la Torah”. La palabra que se emplea para decir bien es Tov (טוב) y su guematria 17.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———-

17

 

Si bien la Torah está compuesta de 54 parasioth, Tikuné haZohar (cap. 13) sostienen que son 53, haciéndolo coincidir con la guematria Sderti de Torah.

ת = 22

ו = 6

ר = 20

ה = 5

———–

53

Podemos aplicar esta misma guematria a la idea de que la Torah es para el alma, ya que si calculamos la guematria Sderti de Neshamah (נשמה), “alma”, descubrimos que también es 53:

נ = 14

ש = 21

מ = 13

ה = 5

————

53

Son muchos los poetas, en todas las tradiciones, los que han comprado el alma a un jardín. Si calculamos ahora la guematria Raguil de Gan (גן) “jardín”, vemos que también es 53:

ג = 22

ן = 22

———-

53

Pero lo más sorprendente ocurre cuando calculamos la guematria Sderti de Gan (גן) “jardín”:

ג = 4

ן = 14

————

17

Se trata, como vimos al principio, de la guematria de un Tov (טוב) un, “bien”, “bueno”.

ט = 9

ו = 6

ב = 2

———–

17

De este modo vemos que la Torah es un bien para el alma.

 

 

JULI PERADEJORDI